aa - La historia comenzó así
Здесь есть возможность читать онлайн «aa - La historia comenzó así» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Старинная литература, на английском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.
- Название:La historia comenzó así
- Автор:
- Жанр:
- Год:неизвестен
- ISBN:нет данных
- Рейтинг книги:4 / 5. Голосов: 1
-
Избранное:Добавить в избранное
- Отзывы:
-
Ваша оценка:
- 80
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
La historia comenzó así: краткое содержание, описание и аннотация
Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La historia comenzó así»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.
La historia comenzó así — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком
Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La historia comenzó así», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.
Интервал:
Закладка:
debido a la envidia que les despiertan los insectos, y el otro es viajar al sol,
lo cual se basa en la ignorancia de la distancia que nos separa del sol. Pero
no se puede esperar que otras especies diferentes, para no mencionar
géneros y variedades, tengan la misma Gran Idea. Sería absurdo imaginar
que las moscas soñaran de generación en generación con volar libremente,
que los pulpos soñaran con las profundidades oceánicas o que nosotras, las
chinches ( Cimex lectularius ) soñáramos con el sol, al que no toleramos.
Cada uno sueña con la meta inalcanzable que promete placer. El sueño
hereditario del pulpo es, como todo el mundo sabe, viajar libremente por la
tierra firme. Y los pulpos pasan mucho tiempo pensando en eso, allá en su
salobre hogar. El sueño hereditario y malévolo de los virus es lograr el
dominio absoluto del mundo; si bien sus métodos son deplorables, debemos
concederles el mérito de la perseverancia, la inventiva y la capacidad de
autosacrificarse para alcanzar una meta más alta.
"—¿Y qué te parece el inspirado sueño de las arañas? Hace muchos
millones de años salieron precipitadamente del mar, y desde entonces
luchan por volver al elemento natal. ¡Si oyeras las canciones y baladas que
componen sobre el mar! Te sangraría el corazón de pasión y lástima. En
comparación, el mito heroico de Ícaro y Dédalo es un chiste. ¿Y qué me
dices? Han hecho algunos progresos y de modos bastante hábiles, pues
debo admitir que los artrópodos, en general, son dados a las soluciones
ingeniosas. Están consiguiendo lo que buscaban mediante la creación de
nuevas especies. Primero crearon las arañas de agua, después las
buceadoras, y ahora están dedicadas a una araña que respire agua.
"Conste que no hablo de nosotras las chinches. Alcanzamos nuestro
sueño hace mucho tiempo..., precisamente cuando aparecieron estos
pellejos con mezcla alimenticia en las venas. ¿Me entiendes, Fedia? Cada
especie tiene su propio sueño. No te vanaglories por los logros de tus
vecinos planetarios; corres el riesgo de parecer estúpido. Aquellos que no
comparten tus sueños te creerán tonto y quienes han realizado los suyos te
tomarán por un patético fanfarrón.
—No puedo contestarte, Gabi —dijo Fedia—, pero debo admitir que
no me gusta escucharte. En primer lugar, no me gusta que se emplee una
casuística diestra para negar hechos evidentes por sí; además, también yo
soy humano.
31
—Eres un abominable hombre de las nieves. Eres el eslabón perdido,
eso es todo. Ya que quieres saberlo, ni siquiera eres comestible. Pero ¿qué
pasa que no encuentro oposición por parte del Homo Sapiens ? ¿Cómo es
que no se adelantan para defender su especie, su género, su variedad? Te
lo diré: es porque no tienen argumentos.
El atento Edi dejó pasar tal desafío. Yo sí tenía un argumento: ese
charlatán me irritaba más allá de lo soportable, pero me dominé porque
Fedor Simeonovich me estaba observando en su cristal mágico, que le
permitía verlo todo.
—No, no, permíteme —dijo Fedia—. Si, soy un hombre de las nieves.
Sí, todos nos insultan, hasta los humanos, que son nuestros parientes más
próximos, nuestra esperanza, el símbolo de nuestra fe en el futuro. No, no,
Edi, deja que diga mi parte. Somos blanco de insultos para los ignorantes y
las clases más bajas de la sociedad humana, que nos aplican ese nombre
detestable: Yeti; el cual, como tú sabes, suena como el Yahoo swiftiano, y
por el término golub yavan , que significa mono enorme o abominable
hombre de las nieves. Somos también blanco de insultos para los
representantes más progresistas de la humanidad, que nos denominan
eslabones perdidos, monos humanoides y con otras palabras de apariencia
científica, pero despectivos siempre. Tal vez merecemos cierto desdén.
Somos lentos de entendederas, no tenemos ambiciones, nuestro anhelo por
mejorar es muy débil y nuestra razón está aún semidormida. Pero creo, si
que hay una razón humana, que encuentra su mayor placer en transformar
la naturaleza: primero el medio; después, a sí misma.
Fedia miró severamente a la chinche antes de proseguir:
—Tú, Gabi, eres sólo un parásito. Perdóname, pero estoy empleando
esa palabra en el sentido científico. No quiero lastimarte, pero eres un
parásito y no comprendes el placer enorme que involucra transformar la
naturaleza.. ¡Y qué futuro tiene ese placer! Después de todo la naturaleza
es infinita y puede sufrir infinitas transformaciones. Por eso se llama al
hombre el amo de la naturaleza. Porque no sólo la estudia, no sólo
encuentra un placer elevado, pero pasivo, en comulgar con ella, sino que
además la transforma, la esculpe según sus deseos.
Gabi contraatacó inmediatamente:
—¡Sí! Y mientras tanto, el hombre toma a un tal Fedia por los
velludos hombros y lo pone sobre un escenario, y le pide que demuestre el
proceso de la humanización del simio ante una multitud de idiotas
comedores de semillas.
Y la chinche gritó:
—¡Atención, acérquense! Esta noche el club presenta una conferencia
sobre Darwinismo contra Religión, a cargo del candidato de Ciencias
Vyalobuev—Frankestein, con una demostración en vivo de la humanización
de un simio. Acto Primero: Simio. Fedia se sienta bajo la mesa de
conferencias, se rasca los brazos y mira nostálgicamente en torno a la
32
habitación. Acto Segundo: Simio—hombre: Fedia, con un mango de escoba
se pasea por el escenario buscando algo contra lo cual golpear. Acto
Tercero: Hombre—simio. Fedia, bajo la mirada vigilante de un hombre,
enciende una pequeña fogata sobre una parrilla de metal y finge
simultáneamente terror y alegría. Acto Cuarto: El Hombre crea Trabajo.
Fedia, utilizando un martillo roto, representa una herrería prehistórica. Acto
Quinto: La Apoteosis. Fedia se sienta al piano y toca la Marcha Turca. La
conferencia comienza a las seis de la tarde; después de la charla veremos
una nueva película extranjera: " En las últimas costas ". ¡Y finalmente habrá
baile!
Fedia, extremadamente complacido, sonrió con timidez.
—Bueno, por supuesto, Gabi —dijo conmovido—. Ya sé que en el
fondo estamos de acuerdo. Por supuesto, así es como la razón crea sus
milagros benéficos: lenta y tranquilamente, prometiendo futuros
Arquímedes, Newtons y Einsteins. Pero no tienes que exagerar mi papel en
este proceso cultural. Ya comprendo, lo haces por pura gentileza.
La chinche nos miró atónita; yo reí maliciosamente entre dientes.
Fedia estaba preocupado.
—¿Dije algo malo?
—Nada de eso —repliqué—. La pusiste tan bien en su lugar que
llevará días enteros recobrarse. Mira, hasta está comiendo los tomates
rellenos.
—Si, Gabi —dijo Edi—, te escucho con gran interés. No tengo
intenciones de discutir contigo, por supuesto, pues confío en que tengamos
por delante muchas discusiones sobre temas más importantes. Pero me
gustaría decir que, por desgracia, veo en tu manera de pensar mucho de
humano y muy poco de la psicología única y original de Cimex Lectularius .
—De acuerdo, de acuerdo —chilló la chinche, exasperada—. Todo
está bien. ¿Pero habrá siquiera un representante del Homo Sapiens que se
digne darme una respuesta efectiva a la pregunta que me he permitido
hacer aquí? ¿O el Homo Sapiens no tiene, repito, no tiene nada que decir?
Читать дальшеИнтервал:
Закладка:
Похожие книги на «La historia comenzó así»
Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La historia comenzó así» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.
Обсуждение, отзывы о книге «La historia comenzó así» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.