La soteriología islamo-cristiana tiene puntos comunes en algunos asuntos y diferencias en otros.
A) Puntos comunes:
1. La esperanza sobre el futuro del mundo y de la humanidad gracias al dominio de la verdad sobre la falsedad. En la cultura cristiana, la creencia en el triunfo de lo justo sobre la falsedad en los últimos tiempos existe de una manera clara y explícita.
2. El salvador y reformador absoluto es un hombre enviado por Dios. Esto también es uno de los puntos comunes entre ambas religiones y, según ellas, un hombre normal no tiene capacidad para llevar a término la ejecución total y justa de la ley.
3. El tiempo de la aparición es un secreto. Hay una indeterminación del tiempo exacto de la aparición del salvador. La indeterminación de un tiempo específico es causa de que la esperanza en su llegada siga siempre viva y, de esta manera, las gentes de cada época no pierdan el ánimo ni desesperen de la misericordia divina.
4. Los signos de la aparición.
5. En el cristianismo: el Mesías aparecerá en el tiempo en que la gente comete abundantes delitos, la moral se ha relajado y la injusticia domina en el mundo. La aparición del Mesías es paralela a la derrota de los judíos corruptores de la Tierra. En el tiempo de la aparición del Mesías, los Estados estarán inmersos en conflictos y guerras. Antes del Mesías vendrá el anticristo. Aparición de signos en las estrellas, en la luna y en el cielo.
6. En el Islam: la parusía de Jesús, los cinco sucesos que ocurrirán antes de la aparición del Mahdi, que son la aparición de Al-Yamani i de Al-Sofiani, la proclamación desde el cielo de la llegada del salvador, el hundimiento de la tierra en un lugar llamado Jasf-ol-Baida (en el desierto entre Arabia e Irak), el asesinato de Nafs Az-Zakiya en la mezquita sagrada de La Meca, y, finalmente, la aparición de anticristo antes del levantamiento de Al-Mahdi.
7. La posición del salvador después de la aparición. El reformador del último tiempo, al contrario de otros reformadores, tendrá éxito total en la ejecución de las órdenes divinas, en el establecimiento de lo justo y en la eliminación de lo falso. El salvador establecerá el reino de la justicia y la libertad.
8. La ocultación del salvador. Según ambas religiones, el reformador y salvador sigue vivo actualmente, pero está oculto a nuestros sentidos corporales y se manifestará visiblemente en el último tiempo.
B) Puntos de diferencia:
1. Según la soteriología cristiana, el pecado original de Adán ha afectado a todas las sucesivas generaciones. Mientras que el Islam considera que el ser humano nace puro y sometido al Dios Único. Los comentaristas islámicos creen en la pureza de los profetas y no consideran pecado el acto de Adán, ya que su desobediencia al mandato divino se produjo en el Paraíso, antes de su envío a la tierra como profeta de Dios, después de haber sido perdonado por Él.
2. La salvación en el cristianismo se producirá solamente por la pura creencia en el Mesías sin necesidad de la observancia de la ley religiosa. Al mismo tiempo, no queda claro cómo el Mesías establecerá la salvación total y absoluta tras su regreso. Sin embargo, según el Islam, la fe y la creencia deben ir en paralelo al cumplimiento de la ley religiosa para alcanzar la salvación, pues la mera creencia en un profeta no es suficiente para alcanzar la salvación. Así, la ley religiosa no sólo tiene capacidad salvadora, sino que la salvación depende del cumplimiento de la Sharia, es decir, del conjunto de normas y disposiciones religiosas y legales establecidas por el Corán y detalladas por el Mensajero de Dios.
3. Según la cultura chií, «el salvador esperado» vive y está presente en la sociedad y su ocultación no significa su no presencia en ella, sino únicamente que su presencia es ignorada por las gentes. Mientras que en el cristianismo el salvador prometido no está presente en la tierra y entre la gente, y descenderá a la tierra en el último tiempo para traer la paz y la salvación.
4. CONCLUSIÓN
La figura mesiánica de Jesús puede ser un punto de diálogo para las religiones abrahámicas cristiana e islámica. Porque tanto cristianos como musulmanes creen en Jesús como un Mesías, que vendrá en los últimos tiempos y confirmará la religión divina única.
El diálogo islamo-cristiano no podrá nunca ser una negociación para conseguir que el Islam diga «un poco más» sobre Jesús y el cristianismo «un poco menos», sino que debería consistir en reconocer que el Dios de cristianos y musulmanes es Uno, Único y el mismo; que el mensaje de Cristo y el de Mohammad son la palabra de Dios y el mismo mensaje enviado por Dios a través de todos sus Mensajeros y Profetas; y que el mensaje del Islam no es sino la continuidad del mensaje de Cristo que completa el mensaje de Dios para la humanidad, enviado por Dios a los seres humanos a lo largo de toda la historia a través de los profetas divinos. A partir de esos principios y no haciendo diferencias entre ninguno de ellos, es posible fecundar un dialogo esclarecedor que priorice la importancia de aquello que nos une sobre aquello que nos diferencia y nos permita alcanzar las conclusiones necesarias para articular una acción unitaria de los creyentes en el Dios Único dentro de la sociedad actual, permitiendo hacer frente a sus desafíos y amenazas. La fe en Dios supone un compromiso ineludible para la acción recta y la defensa de la humanidad.
Notas:
[1]Comunicació llegida el 20 d’octubre de 2011 al IV Congrés d’Estudis Personalistes «Colligite Fragmenta. Repensar la tradició cristiana en el món postmodern».
[2]El Corán [Raúl González Bórnez, ed.], Madrid, Miraguano Ediciones, 2006, p. 387
[3]Ibid., p. 331.
[4]Nemüneh, t. XIII, p. 515.
[5]El Corán, op. cit., p. 118.
[6]Ibid., p. 497.
[7]Ibid., p. 116.
[8]Cf. Nemüneh, t. IV, pp. 204-205.
[9]El Corán, op. cit., p. 74.
[10]Josef Imbach, «Enviado de Alá: Jesús en el Islam», en ¿De quién es Jesús?, Barcelona, Herder, 1991, p. 141.
[11]El Corán, op. cit., p. 38.
[12]Hans Küng y Jan van Ess, «El Islam y las grandes religiones. Jesús en el Corán», en El cristianismo y las grandes religiones, Madrid, Libros Europa, 1987, pp. 132-133.
[13]Jn 14, 26.
[14]Maher Hammad Al Johani, Jesús en el Islam, Madrid, UNIGRAFI, 1991, p. 30.
[15]Ibid., p. 28.
[16]El Corán, op. cit., p. 330.
[17]Al-Mizan, t. XIV, p. 446.
[18]El Corán, op. cit., p. 346.
[19]Ibid., p. 75.
[20]John Hick, Filosofía de la religión, México, Editorial Hispano-Americana, 1965, p. 18.
RAIMON PANIKKAR: UN PENSADOR PER AL CANVI DE PARADIGMA? [1]
Ignasi Boada Sanmartín
Universitat Ramon Llull
INTRODUCCIÓ
Raimon Panikkar és un cas únic en la història del pensament teològic a Catalunya. I encara afegiria que la seva importància transcendeix l’ordre de la teologia i adquireix un significat més general, més ampli, de més abast. El seu pensament –jo diria, com tot pensament de qualitat– és el resultat d’una conquesta, d’una lluita molt dura que reclama no només un grau molt considerable d’intel·ligència i de discerniment, sinó també de coratge, sense el qual és impossible remuntar el camí que condueix als orígens des les grans qüestions, allí on l’existència pot apropiar-se de les preguntes i fer-les vives. I potser això val especialment tractant-se de teologia, donat que aquesta disciplina conté un grandíssim valor simbòlic. Spinoza advertia que «totes les coses excel·lents són tan difícils com rares». [2]Sembla com si aquesta hagués estat una màxima de la trajectòria de Panikkar al llarg dels anys.
Sovint emprem divisions molt esquemàtiques, com recordava Hannah Arendt evocant l’època en què Heidegger va ser el seu professor a Marburg: d’una banda pensament, d’altra banda passió, d’una banda la vida, d’altra banda tasca intel·lectual; d’una banda allò que som, d’altra banda allò que fem. [3]Víctimes d’aquesta manera de veure les coses perdem de vista la necessitat d’una comprensió integrada i virtuosa d’un fenomen tan complex com és la vida d’una persona i la seva obra, l’existència d’una persona que s’ha proposat de pensar la pròpia vida i viure el propi pensament.
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