Carlos Julio Restrepo Velásquez - Lenguaje, conocimiento y educación superior

Здесь есть возможность читать онлайн «Carlos Julio Restrepo Velásquez - Lenguaje, conocimiento y educación superior» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Lenguaje, conocimiento y educación superior: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Lenguaje, conocimiento y educación superior»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Este libro ofrece una visión, antes que una definición, de conocimiento; una visión que ocurre con exaltación y se experimenta durante la lectura de este libro, un poco como funciona la mente, de manera inesperada. El lenguaje, la comunicación, el idioma, el habla, la geopolítica, la economía, la ciencia, la tecnología: todo ello es fuente, causa y efecto del conocimiento. Y, entre líneas, aparece aquí una propuesta de definición transitoria. En algún momento de la vida intelectual, es posible llegar a creer que entendemos lo que es conocimiento. Sin embargo, no debería ser así, pues siempre habrá algo más que complete esa comprensión —siempre transitoria—, ya que es un proceso continuo. Esta dinámica nos ha traído al 2020 con enormes desafíos cada día. La forma en que se explican ciertas metáforas perversas, usadas en la conversación cotidiana, las exposiciones formales y los programas de televisión, realmente no develan el conocimiento, lo ocultan. Esto nos lleva a pensar autocríticamente sobre el uso que hacemos de la palabra. Dichas metáforas son llamadas impertinentes, y los ejemplos son sencillos, pero irrebatibles. Es aquí donde radica la dificultad para resolver problemas sencillos —como la basura o el plástico—, a pesar de que exista conocimiento al respecto. Hay demasiado positivismo. El concepto de humanidades, como piedra angular de la calidad educativa, que comienza con la propuesta de la artista Doris Salcedo, se aprecia claramente en el capítulo cinco, en el que se exponen los conceptos clave del Modelo Educativo Crítico con Enfoque de Competencias. No deja de generar algunas polémicas que podrían debatirse en público, como la unificación de un modelo educativo o su crítica a las consecuencias de la próspera y ponderada industria del entretenimiento en el pensamiento crítico.

Lenguaje, conocimiento y educación superior — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Lenguaje, conocimiento y educación superior», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

El verbo nombrar

Las tres acepciones de este verbo indican que su significado puede ser: ‘delegación de alguien en un cargo’, ‘dar nombre a algo’ y ‘decir algo’. Considerando la segunda acepción, en la relación entre conocimiento y lenguaje, nombrar es la capacidad que implica funciones como comprender, escuchar, saber, relacionar, pronunciar, recordar, conversar. Cada una de estas funciones determina una serie de procedimientos incorporados; por ejemplo, el acto de conversar hace necesario que, en simultáneo, las personas deban escuchar, observar, pensar, hablar. A veces, funciones como nombrar pasan desapercibidas o pueden parecer triviales. Sin embargo, en cuanto función esencial del intelecto, integra lenguaje, pensamiento, conocimiento y comunicación, y su complejidad suscita profundas reflexiones.

Todos nombramos todo el tiempo: situaciones, percepciones, emociones, objetos, personas, funciones, relaciones. Lo hacemos a partir de unos referentes básicos que aprendemos durante la vida; una especie de diccionario personal en el cual existen —más que significados académicos definitivos— emociones, experiencias, vivencias personales, en dinámica constante. Por eso, nombrar es un acto subjetivo y cambiante, una capacidad que todos los seres humanos desarrollamos, con mayor o menor agudeza. Para autores como George Steiner, solo se nombra lo que existe en nuestro conocimiento. Esto implica que el límite del conocimiento radica en la calidad del lenguaje; lo cual, a la vez, nos remite a la amplitud del idioma y la flexibilidad de la lengua.

A fin de explorar un poco más sobre las tendencias contemporáneas del estudio del lenguaje y su relación con el conocimiento, admitamos que el común de las personas no diferencia claramente entre idioma, lengua, lenguaje y habla. Sin embargo, aprenden, piensan y se comunican, algunos con mayor elocuencia que otros. Es posible que estudiosos del tema, como profesores universitarios, quienes sí los diferencian con precisión, tengan limitaciones para hacerse entender cuando los quieren transmitir. Por otro lado, muchas personas, que no saben leer ni escribir, enuncian sus pensamientos en forma fluida, resuelven problemas, toman decisiones, comprenden situaciones, argumentan en forma jerarquizada, escuchan y discuten con propiedad. Estos hechos nos obligan a reconocer que nombrar, como función esencial del lenguaje, tiene que ver con habilidades innatas, que no se aprenden. Esas características estructurales del sujeto no necesariamente se desarrollan en la academia sino en la vida cotidiana; y es posible que se relacionen de forma sutil con aspectos de orden fisiológico, anatómico, psicológico, neurológico; particularidades del intelecto del sujeto, se puede concluir.

Sintaxis

El lingüista norteamericano Noam Chomsky, en la conferencia presentada el 8 de abril del 2011 en la Universidad de Carleton, Otawa, llamada El lenguaje y las revoluciones de la ciencia cognitiva, define la naturaleza del lenguaje de la siguiente forma:

El lenguaje es claramente un sistema computacional, por lo que tiene muy buen sentido buscar el papel de los principios generales de la eficiencia computacional, que se aplican con mucha más amplitud y de hecho puede tener sus raíces en la ley natural del organismo independiente1. (Chomsky, 2011; traducción propia)

Para ilustrar de manera más precisa esta afirmación, sin incurrir en definiciones y términos científicos, se puede utilizar una analogía: pensemos que el lenguaje es un software con el cual los seres humanos desarrollan una serie de habilidades neurológicas, fisiológicas y psicológicas complejas. Integra sistemas, como el aparato auditivo, para recibir sonidos mediante los oídos y convertir, en milésimas de segundo, señales acústicas en impulsos eléctricos, transmitiéndolos al cerebro; o los sistemas neurofisiológicos, como la memoria, para localizar, evocar y utilizar los referentes previos de esos sonidos; y la imaginación, para desarrollar las posibilidades de combinación, interpretación y respuesta, aplicando algoritmos matemáticos de probabilidad y combinatoria. Este software, casi instantáneamente, emite las señales eléctricas al aparato fonatorio y articula sonidos con sentido, audibles, inteligibles; recurre al archivo general de la memoria y la asocia con aspectos inesperados. Simultáneamente —sin importar que la persona esté caminando, montando en bicicleta o en medio de una fiesta—, los ojos observan gestos, ademanes y posturas del interlocutor, para captar datos paralingüísticos; aquellos que no están estructurados en la gramática formal del idioma, sino en la semiología de la cultura, la particularidad del género, la especificidad de la profesión y la conducta de la persona, y contienen información valiosa que reafirma la validez o invalidez de la palabra oral. Todo esto es el lenguaje: ojos, oídos, memoria, imaginación, locución, tacto, intuición, plenamente sincronizados.

Son estas funciones básicas las que definen el lenguaje, diferenciándolo de la comunicación, del pensamiento y del conocimiento, que son esencialmente evidencias de su funcionamiento. Con todas sus características, falencias y disfunciones, el lenguaje es una potente capacidad, estrictamente personal, subjetiva. Se puede afirmar que el pensamiento, como función subordinada del lenguaje, es la parte íntima y autorreflexiva que se ocupa de sí misma. Ocurre en la intimidad de nuestra mente; sin escuchar ni hablar con alguien, pensamos en nuestro idioma; y pensamos todo el tiempo. Es como si nuestra voz nos hablara a nosotros mismos: nos preguntamos y nos contestamos. Un monólogo mental. Con frecuencia, nuestro pensamiento no sigue la linealidad de la palabra oral, piensa y dice (o reacciona) luego de elaborar raciocinios inmediatos, instantáneos, casi simultáneos. Parece ser que, en lugar de pensar con palabras, pensáramos con imágenes, pulsos o sensaciones, o procesáramos experiencias comprimidas con una metodología y velocidad que excede nuestro manejo, comprensión y expresión oral.

En consecuencia, considerar lenguaje y pensamiento como fenómeno y evidencia, respectivamente, ayuda a entender la comunicación en cuanto interacción de dos o más lenguajes y pensamientos. Por ejemplo, en una pareja enamorada se dan condiciones ideales que llevan la comunicación a una altísima efectividad, porque lenguaje y pensamiento despliegan toda su potencia. La situación general podría ser esta: están muy cerca uno del otro, están en el ámbito de la intimidad, hablan en voz baja, se miran a los ojos, con frecuencia se toman de las manos y se abrazan; sienten su pulso y temperatura, perciben su ánimo, se escuchan con concentración; el mundo a su alrededor desaparece y solo están el uno para el otro; se pueden quedar en silencio y siguen en comunicación. Aquí el lenguaje —la capacidad psíquica y fisiológica—, la comunicación —la relación íntima del lenguaje entre dos personas— y el pensamiento —la comunicación interior consigo mismo— se afinan y se sincronizan. De modo que, sin incurrir en asuntos morales, para algunos las posibilidades de equivocación, error o manipulación se disminuyen casi a cero; para otros, se elevan significativamente.

Como se ha dicho, los ojos de cada interlocutor están observando los gestos, los ademanes y las posturas del otro, captando datos paralingüísticos, no estructurados en la gramática formal del idioma, sino en la semiología de la cultura, en la expresión corporal y en la psiquis del individuo. De cierta manera, cuando la compenetración mutua llega a ese nivel de profundidad y detalle, aparecen otras capacidades, como la intuición, que en este caso es la capacidad de pronosticar o anticipar algo con mucha probabilidad de acierto.

Según se advierte, un ejemplo tan específico sirve para comprender el lenguaje como competencia humana. También es útil para construir un modelo del mundo y de su propia realidad circunstancial, en la que el lenguaje está presente y activo. Por tanto, es preciso intentar una comprensión más general, a partir de términos afines y complementarios: idioma y lengua.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Lenguaje, conocimiento y educación superior»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Lenguaje, conocimiento y educación superior» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Lenguaje, conocimiento y educación superior»

Обсуждение, отзывы о книге «Lenguaje, conocimiento y educación superior» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x