Cabe destacar que la nueva definición de panamericanismo que daba Álvarez, a pesar de poner énfasis en la igualdad, reservaba un papel especial para los países considerados como potencias hegemónicas en el hemisferio: las naciones sudamericanas de Argentina, Brasil y Chile, llamados países del Pacto ABC por su poder político y económico, así como Uruguay, clasificado junto a las otras tres naciones por su estatus cultural y político, aunque no económico. 19Álvarez no buscaba una revisión de la Doctrina Monroe, sino internacionalizarla y extender su aplicación a estos países latinoamericanos mejor constituidos , considerados como los más avanzados. 20En ese momento, los países del Pacto ABC estaban adquiriendo una relación multilateral con Estados Unidos y desempeñarían un papel esencial en la mediación del conflicto entre México y Estados Unidos en 1916. 21
La visión que tenía Álvarez del panamericanismo logró un gran apoyo pues defendía una “civilización americana” no definida por el liderazgo estadounidense ni limitada a un árido conjunto de consideraciones técnicas o legalistas. Basándose en conceptos básicos del pensamiento internacionalista progresista, entre ellos la creencia en el poder regenerador de la educación de las mentes y el intercambio de ideas, reivindicó un nuevo panamericanismo que uniera a los pueblos de América de manera más significativa para asegurar la paz, el bienestar social y las reformas sociales. Esa interpretación interpersonal y colaborativa adquirió una enorme importancia. En el continente, los progresos en el transporte y las comunicaciones aceleraron la circulación de publicaciones y de personas, promoviendo el intercambio de ideas, el contacto personal directo y la influencia en la opinión pública. En 1910, la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas pasó a ser la Unión Panamericana y su revista, Boletín de la Unión Panamericana , se transformó en el difusor de información de una abrumadora cantidad de nuevos congresos panamericanos, entre ellos los de la infancia, y los congresos científicos encabezados por América Latina. 22Las ediciones bilingües del boletín y de otras publicaciones, como la revista Inter-América , fundada en 1917, se distribuían en las principales ciudades del hemisferio occidental.
Este nuevo panamericanismo alcanzó un auge sin precedentes durante la primera Guerra Mundial, cuando el gobierno de Estados Unidos, de forma rápida y oportunista, incorporó algunos sentidos del panamericanismo provenientes de Latinoamérica en su defensa de la unión del continente. La campaña panamericanista por parte de Estados Unidos guardaba una estrecha relación con el espectacular aumento de su comercio con América Latina, que se incrementó más de 100% después de 1914, con la finalización del Canal de Panamá. 23En el segundo Congreso Científico Panamericano, con sede en Washington, el presidente Woodrow Wilson anunció un nuevo tratado panamericano y propuso una unión continental para garantizar la integridad territorial y la absoluta independencia política, así como tratar todas las controversias dentro del hemisferio occidental por medio de la investigación y el arbitraje. A pesar de que el tratado no fue aprobado, confirió una estructura política muy similar a la Doctrina Monroe multilateral propuesta por Álvarez. 24
Paulina Luisi asumía la profunda contradicción en el hecho de que el mismo presidente que pregonaba la igualdad panamericana era quien había dirigido la intervención estadounidense en México en 1914. Incluso después de haber propuesto un tratado panamericano, Wilson supervisó intervenciones militares en Haití y República Dominicana, en un desprecio manifiesto por las normas del derecho internacional.
Pero Luisi estaba de acuerdo con esa nueva interpretación de panamericanismo que promovía el liderazgo continental de los países latinoamericanos bien constituidos , sobre todo del suyo. Uruguay había promulgado el Decreto de Solidaridad Americana después de que Estados Unidos entrara en la primera Guerra Mundial, con mensajes oficiales similares de apoyo panamericano de una gran parte del resto de los países de América Latina. 25En 1919, Baltasar Brum, un ferviente panamericanista que había sido ministro de Relaciones Exteriores, ganó las elecciones presidenciales de Uruguay. 26Brum era el mentor político de Luisi, quien se inclinaba a favor de su definición de panamericanismo, fuertemente influida por Álvarez: “No es [...] una creación norteamericana, ni un pensamiento exclusivo de Monroe”, sino una síntesis de los ideales latinoamericanos y estadounidenses. El panamericanismo de Brum, al explicar que América, a diferencia de Europa, estaría libre del imperialismo y de “los perniciosos prejuicios de razas”, invertía de manera explícita el estatus cultural y racista de los latinoamericanos, que eran vistos como racialmente inferiores por mucha gente en la América anglosajona y en Europa Occidental. 27
El apoyo de Luisi al panamericanismo se hizo oficial en 1915, cuando se unió al Pan-American Women’s Auxiliary, creado en Washington. Ese año, el Congreso Científico Panamericano se transformó en un congreso diplomático en toda regla debido a la guerra. Reformistas y esposas de diplomáticos se reunieron aparte para constituir su propia organización panamericana de mujeres, el Comité Internacional Panamericano de Señoras, apodado Women’s Auxiliary. Encabezado por las esposas del secretario de Estado estadounidense y de un experto de la Agencia de Educación de Estados Unidos, el grupo de “auxiliares” contaba con el apoyo firme del Departamento de Estado y de la Unión Panamericana, a pesar de no estar asociado a ellos de manera oficial. 28Buscó miembros de cada una de las naciones del hemisferio occidental, extraídos de las listas de participación en los congresos panamericanos científicos y de la infancia.
El Women’s Auxiliary surgió en un contexto de gran prosperidad del internacionalismo de mujeres europeas y estadounidenses, imbuido por las creencias progresistas de que la justicia social y la paz en el mundo requerían cooperación entre las mujeres del planeta. 29Jane Addams, una estadounidense reformista social y pacifista internacional, articuló este internacionalismo de género en el encuentro panamericano de mujeres en Washington. Unos meses antes, Addams había presidido el Congreso Internacional de Mujeres que tuvo lugar en La Haya, en 1915, el cual reunió a más de 1 200 delegadas de Estados Unidos y Europa para denunciar la guerra y declarar el apoyo a las reformas y los derechos de la mujer. En el encuentro panamericano, Addams sostuvo que, teniendo en cuenta que las interacciones entre personas de distintas naciones podían ayudar a terminar la guerra y que la interacción natural (de vida social frente a vida política) había estado durante años en manos de las mujeres, éstas tenían una obligación especial con el panamericanismo. 30
Luisi, gran admiradora de Jane Addams, abrazó el Women’s Auxiliary y su principio rector de que las relaciones afectivas entre mujeres podían promover la paz mundial. Sin embargo, Paulina veía una omisión en las metas del grupo. A pesar de que el Women’s Auxiliary promovía la mejoría económica y social de la infancia y las mujeres, no mencionaba el derecho de éstas a votar, que todavía era una demanda controvertida. 31Sin embargo, a escala internacional, América Latina incluida, las reformistas argumentaban que tanto la igualdad de la mujer como la superioridad moral requerían la plena ciudadanía de las mujeres. Los llamados internacionales por la democracia y la autodeterminación mundial, acelerados por la primera Guerra Mundial, también hicieron del sufragio una demanda más apremiante. Junto a interlocutoras y amistades feministas de Argentina que también se unieron al Women’s Auxiliary, Luisi comenzó a buscar un nuevo foro panamericano que asegurara de manera formal y sin reservas los derechos civiles y políticos de las mujeres.
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