El encuentro entre Maradona con el presidente Kirchner duró alrededor de veinte minutos y hablaron de temas generales, política y fútbol; ambos se elogiaron mutuamente. Diego le expresó a Kirchner sus razones para conocerlo, porque Fidel Castro le había hablado muy bien de él y lo veía como un presidente fuerte y decidido para sacar al país adelante. El presidente le dijo que se cuidara y que tenía que recuperarse porque era muy joven.
Luego del encuentro, Diego se sacó fotos con algunos funcionarios y Víctor Bugge, célebre fotoperiodista y actual jefe de Fotografía de Casa de Gobierno, lo retrató junto al busto de Perón:
Después del encuentro con el presidente Néstor Kirchner, lo tomé del brazo a Diego y lo llevé hasta un lugar donde le dije que iba a ver alguien que no le iba a pedir nada, era la sala donde estaba el busto de Juan Domingo Perón. En ese momento Diego se emocionó mucho al verlo y me agradeció que le retratara junto a Perón.
Según Aníbal Fernández y Víctor Bugge, dos protagonistas que por pedido de Néstor siguieron el tema de Maradona, aquel encuentro posibilitó que Norberto García Vedia, titular del Tribunal de Familia Nº 2 de Morón, firmara la autorización que habilitaba la salida de Maradona al exterior. En septiembre de ese año, Diego pudo viajar a Cuba junto a su médico personal Alfredo Cahe y otros colaboradores para poder seguir su tratamiento de recuperación en el Centro Nacional de Salud Mental (Censam) situado en el barrio de Jaimanitas, en las afueras de La Habana.
Diego y Cristina
El Chango Icazuriaga rememora una de las acciones políticas de gran relevancia que tuvo el gobierno de Cristina, recibida con emoción por parte de Maradona:
Con respecto a uno de los grandes momentos mientras era funcionario del gobierno de Cristina, recuerdo cuando en el predio de Ezeiza se firmó el convenio entre la AFA y el gobierno nacional para poder realizar Fútbol para Todos; en el acto estuvieron acompañando a la presidenta Maradona, Julio Grondona, funcionarios y otros invitados. Allí Diego, que era técnico de la Selección Argentina estaba exultante, feliz y tuve la oportunidad de poder conversar con él sobre aspectos de fútbol y de la vida.
Lo que cuenta Icazuriaga ocurrió en agosto de 2009, cuando la entonces presidenta Cristina Fernández concretaba un cambio trascendental en las reglas de juego del fútbol dominado por el oligopolio Clarín, dueño absoluto de los derechos y comercialización de la transmisión de los partidos del fútbol argentino, creando Fútbol para Todos en beneficio de toda la población para que pudieran verse los partidos gratis.
Cuando se oficializó la asociación entre el Estado (Sistema Nacional de Medios Públicos) y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para transmitir los partidos por Canal 7 —y luego se sumaron otros canales— la presidenta encabezó un acto con más de 800 invitados en el predio de la AFA, en Ezeiza, transmitido por cadena nacional. Se pudo ver en vivo por los canales América 2, TV 26, Crónica TV, América 24, C5N, TN, Canal 7, Canal 9, Canal 11, Canal 13, y hasta en la CNN.
Ante el predio colmado, Cristina, acompañada por el ídolo planetario Maradona, al frente del seleccionado mayor y el mandamás del fútbol argentino, Julio Grondona, aseguró:
Que solamente el que pueda pagar pueda mirar fútbol y que le secuestren los goles hasta el domingo, aunque pagues igual, como la palabra y las imágenes, no está bien. No quiero una sociedad de secuestros de ninguna naturaleza sino una sociedad libre. (…) Lo importante es que las corporaciones no se vuelvan monopólicas, porque cuando ello ocurre se vive en una sociedad menos democrática, más extorsiva y más sometida a presiones.
dijo sin nombrar al Grupo Clarín.
Lamentablemente Fútbol para Todos fue destruido durante la presidencia neoliberal de Mauricio Macri y su alianza de Cambiemos con radicales y gerentes de las grandes empresas (2015-2019), de modo que volvió el fútbol pago, teniendo que abonar como en los viejos malos tiempos para poder ver un partido del deporte más popular de los argentinos.
Sigue el Chango Icazuriaga:
Diego es un ídolo popular y lo reivindicamos por su condición de humilde y nunca haber traicionado a los de su clase y por confrontar siempre con los poderosos del fútbol y la política. Debo decir que desde que llegamos al gobierno en 2003 hasta 2015, Maradona fue muy generoso con nosotros, acompañó y defendió a los gobiernos de Néstor y Cristina.
La última vez que Diego Maradona pisó Villa Fiorito, su lugar de infancia, fue el 2 de diciembre de 2010, cuando acompañó a la entonces presidenta de la Nación Cristina Fernández durante la inauguración de la primera Unidad de Pronta Atención (UPA) de la provincia de Buenos Aires, ubicada en Recondo y Camino Negro, partido de Lomas de Zamora.
A pesar de la lluvia torrencial que aquel día azotaba el sur del conurbano bonaerense, una multitud compuesta de familias, estudiantes, vecinos, médicos y militantes se había congregado frente al escenario montado a un lado de la UPA para acompañar a la primera mandataria (que hacía más de un mes había perdido a su esposo, Néstor Kirchner) y para ver al hijo pródigo y símbolo viviente del barrio. El ex capitán del seleccionado nacional vestía un traje impecable, tenía el pelo enrulado peinado hacia atrás, barba candado prolijamente cortada y la sonrisa a pleno. Sentado en primera fila, a un costado suyo se ubicaron el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde y el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral.
Visiblemente emocionado, Diego fue un simpatizante más en el acto, asintió y aplaudió en varios tramos del discurso.
La mandataria, aún vestida de luto, agradeció en su nombre y en el de sus hijos “las innumerables muestras de cariño, amor y afecto” hacia Néstor Kirchner y destacó que “el pueblo argentino ha recuperado la dignidad que había perdido, el orgullo, el derecho a tener trabajo, salud y educación”; y agregó: “Nosotros festejamos cada vez que abrimos un hospital, cada vez que inauguramos una escuela, un camino, agua potable, cloacas, porque eso significa mejorar la calidad de vida”.
Cristina también hizo parte a Maradona de su discurso. En un tramo de sus palabras, subrayó: “Nadie llega a ningún lado si no cree en sí mismo. Diego, que es de Villa Fiorito, que nació acá, que es uno de ustedes, uno de nosotros, sabe que cuando hay capacidad, voluntad y tenacidad, podemos llegar”. La sonrisa de Maradona expresaba todo, no hacía falta agregar nada más.
Cuando subió al escenario, el público explotó en una ovación con el clásico: “¡Olé, olé, olé, oleeeeé, Diegooooo, Diegooooo!”. Su mística sobrevolaba el acto político y se mezclaba con la liturgia peronista transformándose en una fiesta popular.
Al finalizar el acto, la ex presidenta lo tomó de la cara con sus dos manos y lo miró directamente a los ojos. Diego le devolvió la mirada con afecto y complicidad y le dio un beso. Lo que se dijeron quedó entre ellos. Luego participaron de fotos protocolares con las distintas personalidades políticas que estaban en el palco.
El saludo final entre Maradona y Cristina quedó como una postal militante de sueños y esperanza para la posteridad.
La Cámpora es una agrupación política de la Argentina, fundada en 2006. De marcada orientación peronista y kirchnerista, la agrupación apoyó desde sus inicios las gestiones de gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Su nombre es un homenaje al ex presidente argentino Héctor Cámpora, quien aceptó presentarse como candidato en las elecciones generales de marzo de 1973, en cuya campaña el lema principal fue “Cámpora al gobierno, Perón al poder”.
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