El territorio puede contribuir al desarrollo, a su sostenibilidad económica y ambiental, y al bienestar y la calidad de vida de sus habitantes, mediante la distribución geográfica de los asentamientos de población, los usos del suelo, el trazado y rasgos de las redes que lo articulan, la dotación de infraestructuras y servicios, y las modalidades de emplazamientos empresariales.
En términos generales se pueden diferenciar diversos recursos territoriales, que pueden enumerarse en los siguientes términos:
En primer lugar, el grado de articulación física del territorio, que está estrechamente relacionado con el sistema relacional, integrado por las infraestructuras de transportes y comunicaciones. La accesibilidad, interna y externa, así como la vertebración del territorio mediante las vías de desplazamiento de personas, mercancías u otras variables (información, por ejemplo) constituyen factores fundamentales.
En segundo lugar, se tiene en cuenta la existencia de servicios y equipamientos adecuados a las condiciones demográficas y económicas.
En tercer lugar, destacan la distribución de los usos del suelo y la adecuación de tales usos a las características y dinámicas naturales y territoriales. En ese sentido cabe apuntar la importancia por la relación con la calidad ambiental y paisajística, con los posibles riesgos de naturaleza (deslizamientos de tierras, inundaciones, etc.). Es necesario conocer la planificación urbanística y territorial, y la incorporación de los diagnósticos de los posibles riesgos naturales.
Finalmente, es reseñable la presencia de suelo debidamente equipado en infraestructuras tanto básicas como tecnológicas, dotado de una amplia gama de servicios y con una alta calidad arquitectónica, urbanística, ambiental y paisajística.
Los inventarios. Algunas consideraciones de importancia
Tras el análisis integrado del territorio es aconsejable la elaboración de inventarios, catálogos o mapas de recursos endógenos. Algunas consideraciones generales señalamos al respecto:
1.La elaboración de los catálogos, mediante fichas de recursos endógenos, debe adaptarse a las características particulares de cada ámbito de intervención, así como a las necesidades concretas del trabajo que se desea llevar a cabo.
2.La obtención de información se concibe como un proceso continuo y dinámico, en el que debe incluirse además la participación de los actores locales.
3.La cantidad y la calidad de la información recopilada se encuentra relacionada con las posibilidades de explotar de manera adecuada las potencialidades del recurso detectado.
CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES
•El desarrollo territorial integrado es una consecuencia de la competencia entre la globalización y la escala local. De ahí que se haya acuñado el término “glocal”. Es evidente que la globalización condiciona, cuando no determina, el devenir de las economías locales; y desde la escala local se pueden plantear alternativas a los retos impuestos por los procesos de la macroescala territorial. Conviene distinguir la forma en que se articulan los distintos ámbitos territoriales al espacio global de los flujos y las redes.
•La competitividad depende entre otros factores del territorio. Éste es generador activo de recursos específicos que pueden resultar estratégicos para impulsarla.
•Los procesos de innovación tienen un carácter territorial, pero no todos los territorios son innovadores. En los territorios se desarrollan procesos de innovación de carácter colectivo en los que, junto a las empresas, participan otros agentes, organismos e instituciones locales.
•Los territorios innovadores se caracterizan por la existencia de redes tanto interempresariales (generadores de más competitividad) como socio-institucionales (creados en el entorno). Otros procesos determinantes son: la cooperación entre instituciones (gobierno relacional), la concertación social (gobernabilidad), la inclusión en redes externas (integración en el espacio de las redes).
•Los actores, tanto empresariales como socio-institucionales, pueden transformar a los recursos genéricos en específicos. Condición que varía según el territorio de referencia.
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