Como consecuencia de esa labor académica, se han establecido colaboraciones con instituciones públicas relacionadas con el territorio y la escala local, y con ello, el diseño y el desarrollo de proyectos y estudios que se caractericen por su aplicabilidad y la participación de investigadores de la Universitat de València.
El desarrollo territorial es el objeto de esta publicación. El desarrollo territorial tiene su fundamento en los procesos de innovación locales, basados en el aprendizaje y el conocimiento; en las redes que reflejan dinámicas de interacción empresarial, económica, social, institucional…; y en los recursos patrimoniales, de diversa naturaleza. Son éstos precisamente el tema central del presente estudio. Para ello un equipo interdisciplinar de investigadores de la Universitat, formado por profesorado de economía, sociología, ecología, biología, química y geografía, reflexiona en torno a la disponibilidad de recursos en el territorio valenciano. Se abordan los recursos naturales, los culturales, los humanos, los sociales e institucionales, y los territoriales.
El estudio se ha servido de la creación de una base de datos que recoge las variables básicas y la configuración de un sistema de indicadores, así como del tratamiento cartográfico de esas variables geográficas. Ambas acciones han constituido un avance para el conocimiento de nuestro territorio.
Es evidente que el futuro nos depara nuevos retos, que requerirán de nuevos modelos y roles de las administraciones públicas. Unos roles en donde la colaboración, la implicación y el compromiso deben ser habituales y facilitadores de la configuración de territorios “inteligentes”, capaces de contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad que los habita y el desarrollo personal de los ciudadanos.
Esteban Morcillo Sánchez Rector. Universitat de València
El Palmar
L’Horta de València
Sagunt
Embalse de Benagéber
CLAVES DEL DESARROLLO TERRITORIAL. LA INNOVACIÓN, LAS REDES Y LOS RECURSOS PATRIMONIALES
Jorge Hermosilla Pla
Departament de Geografia. UVEG
POR QUÉ LA PERSPECTIVA TERRITORIAL EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO Y SOCIAL
El estudio/proyecto elaborado trata la recuperación de la perspectiva espacial en el análisis de los procesos tanto económicos como sociales. Se hace patente que el TERRITORIO adquiere un rol importante cuando nos planteamos la formulación de estrategias de desarrollo local. Y ello porque en él (territorio) se combinan los elementos ambientales, socioculturales, organizativos, el grado de desarrollo de sus estructuras, y por supuesto, la propia localización. Todos ellos son componentes que influyen en las alternativas de progreso de las comunidades locales.
El concepto de territorio no es sencillo, tampoco estático. Siguiendo a Zapata (2007) el territorio debe ser entendido como una construcción social y concebido como un espacio más pertinente en cada período histórico, un ámbito de relaciones, un soporte para la innovación y un agente clave del crecimiento económico y social.
En los procesos de desarrollo territorial actúan tres factores que condicionan su devenir. Por una parte, la innovación, por otra, la creación de redes, y finalmente, el aprovechamiento racional de los recursos existentes. Unos procesos que permiten la creación de “territorios inteligentes”, es decir, aquellos capaces de contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad que los habita y el desarrollo personal de los ciudadanos.
Habitualmente la innovación está relacionada con las nuevas pautas socioeconómicas y territoriales que están condicionadas por la incorporación de las nuevas tecnologías. Éstas han dado lugar a una creciente fragmentación e incluso exclusión territorial. Por ello, constituyen un factor de desequilibrios territoriales.
De la misma manera dan origen a la formación de redes muy complejas en el contexto de una economía cada vez más global (Castells, 1996). Unas redes que se convierten en la forma espacial dominante de vertebración del poder y que interactúa con el espacio concreto de los lugares.
En ese sentido, el territorio se constituye como receptor de los efectos de la globalización y de la misma manera como emisor de respuestas a sus retos (Brugué, Gomá y Subirats, 2002). Cuestión que permite diferenciar territorios competitivosde aquellos otros que han quedado “paralizados”, “apartados”. Los territorios compiten mediante sus ventajas y potencialidades (Porter, 1991). En ese escenario los recursos adquieren especial significación, dado que todo proceso de desarrollo requiere la utilización imaginativa, racional, equilibrada y dinámica de la totalidad de los recursos (bienes) patrimoniales, sean monetarios, humanos, naturales, sociales, culturales y territoriales (Ortega, 2004).
Innovación, redes y recursos permiten la configuración de un desarrollo territorial integrado. Ése es capaz de hacer compatible la competitividad económica, el bienestar social, la sostenibilidad ambiental y la disminución de los desequilibrios territoriales. Es decir, se aúnan el desarrollo económico, el desarrollo social, el sostenible, y la cohesión territorial.
En definitiva, la naturaleza del desarrollo territorial es compleja, con lo cual si pretendemos emprenderlo resulta necesario el fomento de procesos de aprendizaje colectivo capaces de generar actitudes innovadoras, la configuración de redes socioinstitucionales que permitan llevar a cabo proyectos de interés común, y la preocupación por el uso de los propios recursos que faciliten su puesta en valor.
La oportunidad del análisis integrado
Cuando se pretende abordar una eficaz labor de movilización de la economía local, es necesario atender un requisito imprescindible, el conocimiento del territorio. Una condición que no siempre se cumple. Nos referimos a la identificación de las cualidades del espacio geográfico y de sus posibilidades, mediante un análisis integrado territorial, que permite (Zapata, 2007):
-La diferenciación de unidades territoriales operativas. Espacios funcionales que guardan una coherencia de desarrollo.
-La determinación de los problemas y las posibilidades de desarrollo, con el fin de caracterizar las bases de la estrategia local.
-La identificación, el análisis y la caracterización de los recursos endógenos, con el objetivo de favorecer el estímulo del potencial endógeno.
-El reconocimiento de la estructura y de la organización existente en el marco local.
Si se persigue el conocimiento del territorio, es muy recomendable la confección de un “atlas del territorio”, con delimitaciones precisas y diversas escalas espaciales para abordar el desarrollo local (comarca, municipio, distrito, entidad de población menor, barrio, etc.). Dicho atlas debería seguir un esquema metodológico capaz de estructurar el análisis y el diagnóstico singularizado de unidades de trabajo, definidas por los siguientes elementos:
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