bell hooks - Enseñar pensamiento crítico

Здесь есть возможность читать онлайн «bell hooks - Enseñar pensamiento crítico» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Enseñar pensamiento crítico: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Enseñar pensamiento crítico»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

La búsqueda del pensamiento libre es una actividad constante. En Enseñar pensamiento crítico, hooks considera el aprendizaje el primer espacio para defender la diversidad, la igualdad y, en definitiva, la democracia. Si la enseñanza es el espacio donde desarrollar el pensamiento crítico, y el aprendizaje es una actividad que dura toda una vida, este libro aborda algunos de los problemas más urgentes que debemos enfrentar hoy en día dentro y fuera del aula. Enseñar pensamiento crítico es un libro imprescindible para cualquier persona que vea la educación como práctica de la libertad. Además de ser un manual para encontrar herramientas atrevidas con las que enfocar la enseñanza, también intenta cambiarlo todo, incluso a nosotros mismos. Hooks cuestiona cómo hemos aprendido hasta ahora, cuestiona los referentes y cuestiona el complejo equilibrio que nos permite enseñar, valorar y aprender a partir de obras escritas por autores racistas y sexistas, entre otros.
Con esta obra intelectual, provocadora y alegre la autora celebra y reivindica el poder del pensamiento crítico. Sin duda, propone un cambio de paradigma en la educación, el aprendizaje y la transformación social.

Enseñar pensamiento crítico — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Enseñar pensamiento crítico», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Cuando los estudiantes están plenamente comprometidos, los docentes ya no tienen que asumir en solitario el liderazgo en el aula. En lugar de esto, la clase funciona más como una cooperativa, en la que cada uno contribuye para asegurarse de que se usan todos los recursos y para garantizar un aprendizaje óptimo y adecuado para todo el mundo. En última instancia, los docentes quieren que los estudiantes aprendan, que vean la educación como un medio de desarrollo personal y de autorrealización. En mi libro Enseñar a transgredir. La educación como práctica de la libertad , dije: «Para educar para la libertad, entonces, tenemos que poner en cuestión y cambiar la manera en que todo el mundo piensa sobre el proceso pedagógico. Esto se aplica en particular a las y los estudiantes». La pedagogía del compromiso es fundamental en cualquier tentativa de repensar la educación, porque conlleva la promesa de una participación plena de los estudiantes. La pedagogía del compromiso establece una relación mutua entre docente y estudiantes que fomenta el crecimiento de ambas partes y crea una atmósfera de confianza y compromiso, que se da cuando se produce el aprendizaje genuino. Al expandir tanto el corazón como la mente, la pedagogía del compromiso nos hace mejores aprendices, porque nos pide que acojamos y exploremos juntos la práctica del saber, que veamos la inteligencia como un recurso que puede fortalecer el bien común.

Enseñanza 4

Descolonización

La pedagogía crítica abarca todas las áreas de estudio cuyo objetivo es corregir los sesgos que han marcado la manera de enseñar y aprender en nuestra sociedad, desde que se abrió la primera escuela pública. En Estados Unidos, los dos grandes movimientos por la justicia social que han cambiado todos los aspectos de nuestra cultura y creado pequeñas, pero poderosas, revoluciones en educación son el movimiento por los derechos civiles y el feminismo. Después de que la presión de los militantes por la igualdad racial consiguiera la desegregación y el cambio de las leyes, las personas activistas negras se convirtieron en uno de los primeros grupos en Estados Unidos que llamaron la atención sobre las múltiples formas en las que la educación se estructuraba para reforzar la supremacía blanca, porque a los niños blancos les transmitían ideologías de dominación, y a los niños negros, ideologías de subordinación. Por ejemplo, estos grupos de activistas criticaban que en las escuelas se enseñara a los niños que «Colón descubrió América» —un sesgo que negaba la presencia de nativos indígenas en este territorio antes de que los colonizadores blancos llegaran al llamado Nuevo Mundo— y explicaban que exploradores africanos ya habían alcanzado estas tierras antes que los europeos. En nuestra nación, pocas personas, de cualquier raza, quieren recordar la forma en la que los activistas del movimiento Black Power trabajaron en escuelas públicas, tanto para garantizar que los niños que pasaban hambre fueran alimentados como para ofrecerles lo que Malcolm X llamó «nuevas formas» de ver el mundo y de verse a sí mismos.

Al mismo tiempo, los desafíos del feminismo al patriarcado y su insistencia concomitante sobre la preponderancia de los pensadores varones y de las obras de estos supuso una auténtica insurrección que provocó grandes cambios. Cuando se añadieron perspectivas de raza y clase social a la crítica de género, todos los sesgos se pusieron en cuestión. Esto fue una auténtica revolución tanto para los docentes como para los estudiantes, e hizo posible que muchas personas entráramos en áreas de estudio que antes eran vistas como espacios solo accesibles para hombres blancos privilegiados. Muchas personas fuimos a universidades que no nos habrían aceptado si no hubieran existido movimientos por la igualdad orientados a compensar los sesgos de raza, género y clase social, ni movimientos de reparación y reconstrucción, es decir, los que promovían la mal llamada «discriminación positiva». Respecto a esta expresión, era como si el uso de la palabra «positiva» implicara que los privilegiados concedían un gran «sí» a los desfavorecidos, lo que reforzaba la propia estructura de dominación paternalista que se pretendía corregir. Pero, dejando esto a un lado, dichas acciones favorecieron que muchas personas explotadas, oprimidas o desprovistas de derechos accedieran a la educación superior en un momento histórico en el que el imperialismo supremacista blanco, capitalista y patriarcal estaba siendo cuestionado tanto en el ámbito internacional como nacional.

Atraídos por el radicalismo de los militantes que luchaban por la libertad en África, Sudamérica, China y en todo el mundo, los estadounidenses radicalizados, sobre todo quienes pertenecían a grupos desprovistos de derechos, aprendieron un nuevo lenguaje con el que articular el lugar que debían ocupar en su propio país. Albert Memmi exploró la relación entre «el colonizador y el colonizado» y Frantz Fanon se ocupó de la descolonización. Walter Rodney nos mostró «cómo Europa subdesarrolló a África». Léopold Sédar Senghor nos dio la «negritud» y Amílcar Cabral habló de «descolonizar la mente». Todos leían a Marx. Algunas personas estaban trabajando para integrar raza, género y clase social de forma que pudiéramos examinar de verdad nuestro mundo a partir de la comprensión de cómo la diferencia se articula políticamente en nuestra vida cotidiana.

«Liberación» era un término al que se recurría de forma constante. Y fue muy liberador aprender un lenguaje político más complejo con el que podíamos nombrar y entender las políticas de nuestra nación. Era increíblemente liberador superar nociones pasadas de prejuicios y odios personales para examinar los sistemas de dominación y cómo operaban de forma interdependiente. La lección más importante para todos, más allá de nuestra raza, clase social o género, fue aprender el papel que desempeñaba la educación como una herramienta de colonización aquí, en Estados Unidos. Por supuesto, los críticos de este término, sobre todo cuando se aplicaba a la experiencia de los afroamericanos, insistían en que se usaba de forma inapropiada, porque no éramos habitantes indígenas de un país, Estados Unidos, que nos hubiera pertenecido, con un lenguaje y una cultura diferenciadas. Se negaban a reconocer la relación entre el destino político de los ciudadanos negros estadounidenses y las personas negras del continente africano.

Significativamente, en Estados Unidos, las personas negras progresistas hablaban sobre todo de la colonización de la mente. Esta colonización empezó para los pueblos indígenas, para las personas no blancas, al asumir que nuestra historia en esta nación comenzó con la presencia civilizadora de los colonizadores. En Cartas a Guinea-Bissau. Apuntes de una experiencia pedagógica en proceso , Paulo Freire sostiene:

La cultura de los colonizados no era sino la expresión de su forma bárbara de entender el mundo. Cultura, solo la de los colonizadores. […] Para los colonizados que pasaron por la enajenante experiencia de la educación colonial, la «positividad» de esa educación o de algunos de sus aspectos solo existe a partir del momento en que, al independizarse, la rechazan y la superan.

Para muchas de las personas no blancas de la primera generación que fue a la universidad, las semillas que nos llevaron a rechazar la mentalidad colonizadora ya estaban sembradas en nuestro interior antes de acceder a las instituciones. Y es que no podíamos haber estado preparadas para recibir los «regalos» de la discriminación positiva si antes no hubiéramos aprendido a resistir la aceptación pasiva de la presión de las perspectivas y los valores dominadores sobre nuestra identidad. En general, ya habíamos aprendido algo sobre la resistencia a la cultura dominante en nuestras propias casas. Este espíritu nos ayudó en las instituciones educativas cuando tuvimos que enfrentarnos a las embestidas del pensamiento sesgado dominador.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Enseñar pensamiento crítico»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Enseñar pensamiento crítico» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Enseñar pensamiento crítico»

Обсуждение, отзывы о книге «Enseñar pensamiento crítico» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x