Ferran Torrent - Especies Protegidas

Здесь есть возможность читать онлайн «Ferran Torrent - Especies Protegidas» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Especies Protegidas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Especies Protegidas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Juan Lloris, un constructor que intentó convertirse en personaje social sin conseguirlo, no está dispuesto a rendirse. Para empezar, se va a cobrar los favores que le debe el secretario general de un partido minoritario decisivo para formar gobierno. Y va a contar con ayudas como la de un agente de la FIFA y su colaborador de pasado inconfesable, el crack destinado a salvar al club local, un peculiar responsable político de finanzas, un veterano periodista deportivo, un pirómano presidente de peñas futbolísticas… y una alegre cubana que, al lado de Lloris, presencia su formidable ascenso desde la marginación social hasta la presidencia de un club de primera división… y de ahí a cualquier otro puesto que tenga en su punto de mira.

Especies Protegidas — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Especies Protegidas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать
* * *

En el Estado español se han llegado a contabilizar ciento sesenta agentes futbolísticos. Entre ellos hay de todo: entrenadores veteranos en paro, pasantes de despacho, jóvenes abogados, estudiantes, empresarios en la ruina e intrusos, muchos intrusos, en una profesión a la que la Federación Española de Fútbol exige un examen. Agente de jugadores (intermediario) y agente de la propiedad inmobiliaria puede serlo cualquiera, y de ahí la intromisión multitudinaria y la proliferación de personajes de métodos dudosos en busca del negocio fácil y productivo. Es un oficio con mala fama (merecida). Pero, después de tantos años, Santiago Guillem sabía dónde obtener información fiable.

Jesús Martínez, argentino establecido en la ciudad -defensa central del Valencia cuando el equipo había ganado la tercera Liga de su historia (en 1969, con Di Stefano como entrenador)-, y Santiago mantenían una buena amistad. Ahora Martínez era agente, pero antes había sido un magnífico defensa de técnica excelente y gran colocación. Salvando las distancias, los articulistas locales de la época lo comparaban con el mítico Beckenbauer, del Bayern de Munich. Pero, sobre todo, Martínez fue y era un caballero dentro y fuera del terreno de juego; un hombre educado y amable, alguien en quien confiar. Santiago y el ex jugador se veían a menudo, por lo menos una vez al mes, y siempre lo hacían en la taberna Alkazar, en la calle Mossèn Femades, junto a la plaza más céntrica de la ciudad, quizá la que, por motivos políticos, más veces había cambiado de nombre. Para simplificar, algunos aún la recordaban como la del Caudillo. Al fin y al cabo ése era el nombre que se había mantenido vigente durante más tiempo.

Jesús Martínez supuso que Guillem necesitaba información. De hecho se habían visto hacía apenas una semana. El periodista lo esperaba en una de las pequeñas mesas de la terraza, leyendo el Superdeporte, concretamente un artículo de Vicent Bau, director del periódico y reconocido discípulo suyo. Al llegar Martínez, con sus habituales gafas oscuras y ovoides, un señor que estaba comiendo en la mesa de al lado, acompañado por su mujer y por su hijo, le pidió un autógrafo para el niño. Martínez le preguntó cómo se llamaba; el niño cerró el libro que no estaba leyendo (de la serie de Manolito Gafotas, gran clásico de la literatura española y universal escrito por la parienta de un tal Muñoz Molina). Me llamo Marc, dijo el niño, y entonces Martínez le firmó una servilleta de papel que Marc dobló con sumo cuidado para guardársela ante la satisfecha mirada de sus padres. Martínez se sentó a la mesa de Guillem. Sé que me necesitas, viejo. Por supuesto, porque si no fuera así no lo habría llamado antes de su cita habitual, pero el periodista respondió diciéndole si le apetecía un aperitivo de marisco y, en tono jocoso, Martínez manifestó que sí que debía de ser importante el motivo de la convocatoria. El camarero les llevó dos cervezas y un plato de gambas más bien voluminoso. El aspecto del marisco era excelente, y ambos, sin más preámbulos, empezaron a comer mientras comentaban el durísimo artículo de Vicent Bau sobre la falta de fichajes del Valencia. El Superdeporte representaba en gran medida el estado de ánimo de los aficionados, un estado de ánimo a menudo avivado por el propio periódico, porque este tipo de prensa vive de las ilusiones de un colectivo ansioso por iluminar los estadios con grandes estrellas. Justo entonces Guillem preguntó a Martínez por Bouba. El intermediario fue contundente: uno de los jugadores con mayor proyección. El periodista quería saber más. Martínez no sabía demasiado exceptuando que grandes equipos europeos se lo estaban rifando, aunque le advirtió de lo que quizá no era necesario mencionar a alguien de la veteranía de Guillem: de cómo se hinchan los precios y se desvirtúan las noticias alrededor de las figuras incipientes, es decir, que estamos ante un crack, pero, viejo, un crack africano, con las dificultades inherentes de tipo cultural y con lo que eso comporta de cara al rendimiento en países de distintas costumbres. O sea, que habría que comprobar cómo se adaptaría Bouba a una liga europea. El Guillem periodista siguió preguntando hasta que su amigo intermediario le hizo saber que la futura estrella senegalesa era propiedad de un tal Celdoni Curull, agente FIFA catalán, agente, tan sólo, de jugadores africanos. Guillem no sabía quién era. Y si no sabía quiénes eran, ni él ni prácticamente el propio jugador, ¿por qué tanto interés? ¿Triunfaría aquí?, preguntó Guillem obviando la pregunta anterior. ¿Insinuaba que el Valencia quería ficharlo? Guillem no dijo nada y Martínez se echó a reír: era un chiste buenísimo, considerando el lamentable estado que presentaban las finanzas del club. ¿De verdad le estaba insinuando aquello? El intermediario no insistió, consciente de que Guillem no le revelaría su fuente de información, pese a asegurarle que la noticia era fiable al menos teniendo en cuenta la persona que se la había facilitado. ¿Y cómo era posible que él, Martínez, intermediario de confianza del club, no supiera nada de nada? Como respuesta, Guillem se encogió de hombros. Era muy extraño, convinieron ambos, ya que todo lo que pasaba en el Valencia, todo lo relativo al movimiento de jugadores, tanto si se traspasaban como si se contrataban, todo eso era algo que Martínez siempre sabía. Santiago Guillem se pasó la mano por el pelo, por el lado derecho de la cabeza. En el centro apenas tenía. Pidió al camarero dos cervezas más. El matrimonio con niño de la mesa de al lado se despidió agradecido de Jesús Martínez. La información proviene de un chaval senegalés, amigo de Bouba, que vive en la residencia de Paterna, se decidió a contar Guillem. Pero Martínez se mostraba tozudo: es difícil, por no decir imposible, que un fichaje de tal magnitud se lleve en el más absoluto secreto. En el fútbol la discreción no existe. ¿Quieres que lo investigue? Déjamelo a mí, resolvió Guillem.

13

Francesc Petit puso en marcha de inmediato la Operación Lloris. Vicent Marimon y él se reunieron con Toni Hoyos (antes Josep Valles, cuñado de Marimon; públicamente ahora ni Valles ni cuñado). El ayudante del intermediario de jugadores africanos Celdoni Curull explicó que el proceso requería un poco de tiempo. Petit y Marimon se asustaron tanto como la ocasión lo merecía, y la ocasión lo merecía bastante ante la posibilidad de que Lloris, hombre de infinita impaciencia, perdiera los nervios y convocara una rueda de prensa histórica, por lo escandaloso, para los intereses valencianistas. Sólo un poco, trató de calmarles Hoyos; por otra parte el menos indicado para llevar la calma a ninguna parte. Hoyos explicó que para hablar del fichaje de Bouba debía estar presente Celdoni Curull, el hombre que tenía la última palabra (en un oficio, todo hay que decirlo, en el que nunca se sabe cuál es la última palabra). Que venga, pero que venga mañana mismo, exigió el secretario general. Llámalo por teléfono. Hoyos lo hizo en aquel mismo instante, desde el hotel. Curull anunció que al día siguiente por la tarde estaría en Valencia.

Al día siguiente, en la habitación del hotel donde Hoyos se alojaba, a las siete de la tarde, el ayudante presentaba a Curull ante Petit y Marimon. Fue una cordial forma de iniciar un encuentro entre un catalán que quería vender y dos valencianos que no sabían muy bien qué debían hacer para comprar. En una reunión previa, Petit y Marimon habían considerado si resultaría o no conveniente explicar al intermediario su estrategia. Acordaron que sí, porque a lo mejor Curull les ayudaría a mejorar la planificación de ésta.

Dada la singularidad de los clientes, Curull contó lo de su padre haciendo de chófer de Lluís Companys. Él mismo se confesó nacionalista convencido; no practicante, eso sí, ya que desde Senegal no era mucho lo que se podía hacer por el país.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Especies Protegidas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Especies Protegidas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Lindsay Buroker - Torrent
Lindsay Buroker
Ferran Torrent - Sociedad limitada
Ferran Torrent
Ferran Torrent - Juicio Final
Ferran Torrent
Ferran Garcia - Blasfèmia
Ferran Garcia
Ferran Garcia - Guilleries
Ferran Garcia
Ferran Carbó Aguilar - Paraules invictes
Ferran Carbó Aguilar
Ferran Carbó Aguilar - Els versos dels calaixos
Ferran Carbó Aguilar
Ferran Garcia-Oliver - Ausias Marc
Ferran Garcia-Oliver
Vicente Blasco Ibáñez - The Torrent (Entre Naranjos)
Vicente Blasco Ibáñez
Отзывы о книге «Especies Protegidas»

Обсуждение, отзывы о книге «Especies Protegidas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.