Francisco José Duarte Casilda - El aprendiz de doma española

Здесь есть возможность читать онлайн «Francisco José Duarte Casilda - El aprendiz de doma española» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El aprendiz de doma española: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El aprendiz de doma española»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Juan es un joven amante de los caballos cuyo máximo deseo es vivir y aprender de ellos. Lo que nunca podía imaginar es que por avatares del destino iba a entrar a trabajar en una ganadería propietaria de una de las mejores yeguadas de la zona. El señor Luis, el capataz, lo toma como alumno, sin saber este hasta dónde podían alcanzar los conocimientos de aquel de la más antigua y tradicional doma española.Trabajando de un modo metódico, racional y constante con los caballos, el señor Luis y Juan forjan un fuerte vínculo de amistad y juntos van ejerciendo y aplicando paso a paso, aprendiendo y enseñando respectivamente, el noble oficio de caballista y la doma española. La curiosidad del alumno y sus numerosas preguntas son atendidas de manera exhaustiva por el maestro que, desde su sabiduría y experiencia, va aclarando todas las dudas en cada fase del aprendizaje.De forma magistral, esta novela narra el método completo de adiestramiento de un caballo tal y como se viene realizando desde el Siglo de Oro en España hasta nuestros días. El lector se enganchará desde el primer momento a la historia, sintiendo a veces que está leyendo a lomos de un caballo o soñando con ese ejercicio que todo aficionado tiene en mente.La presente obra es un maravilloso manual que cuenta paso a paso todo el proceso de doma española desde sus inicios para sus dos modalidades, doma vaquera y alta escuela, un valioso legado cultural único de nuestra patria que merece ser preservado y transmitido intacto a las generaciones futuras.

El aprendiz de doma española — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El aprendiz de doma española», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Tras revisar que se encontraban en perfecto estado y alimentadas nos encaminamos a las cuadras, donde estaban los potros y sementales de la yeguada.

–Pero estas no son las cuadras que he limpiado esta mañana –le dije viendo que se trataba de otras dependencias.

–No, aquellas eran las cuadras de las parideras, donde encerramos a las yeguas que están a punto de dar a luz cuando las inclemencias del tiempo son malas por agua, frío o viento. Además están más protegidas y al cuidado nuestro por si algún parto viene dificultoso.

Al entrar en esas nuevas cuadras quedé sorprendido por su belleza y lo bien trazadas que estaban. Los sementales estaban a un lado y los potros a otro. Bien ventiladas, sencillas para el manejo en su interior y con un espacioso pasillo donde se podía trabajar un caballo perfectamente. Contaban con idéntico trazado que las cuadras de las yeguas, siendo estas algo más pequeñas, de tres por tres metros cada una. Estaban ocupadas por tres sementales y seis potros de entre tres y cuatro años dispuestos para la venta.

Pasadas unas semanas ya conocía a todas las yeguas y sus potros, de qué sementales eran hijos y con qué semental parecía que la yegua había parido mejor a la cría en comparación a otros años. Estos detalles hicieron que don Luis se fijara en mí como un buen aficionado y me cogiera cariño. Tengo que decir que el cariño era mutuo. Era una persona muy amable conmigo, y me trataba como a un hijo. También podía ser porque al no tener familia viera en mí a ese familiar que nunca tuvo. Yo también, al estar solo en la ganadería sin más compañía que la suya, me apoyé mucho en él.

Me quedaba a dormir en una casa que había al lado de la suya, pero cenábamos todas las noches juntos; era increíble lo que sabía de caballos. Un día le dije que me perdonara y me dijese si le molestaban mis preguntas, pero él, al contrario, se sentía alegre y sin reparo me explicaba todo lo concerniente a la yeguada. Una noche le pregunté:

–Señor Luis, ¿aquí no se doman los potros que están en las cuadras? Solo los sacamos al caminador junto a los sementales.

–Juan, aquí siempre se ha domado a los potros, a los sementales y, lo que es mucho más importante, a las yeguas. Todas esas que ves en el prado están domadas y probadas para saber si son aptas como madres en la yeguada. Lo que sucede es que desde que me jubilé don Gregorio no quiere que los trabaje solo para no tener ningún percance. Tienes que comprender que son animales cerreros, es decir, que a pesar de que tú los veas mansos eso no quiere decir que se dejen hacer lo que queramos a nuestro antojo, y se necesita un proceso en el que los animales a veces se defienden de forma bruta, y a mi edad no tengo la misma agilidad que cuando era joven.

–Pero ahora me tiene a mí aquí. Yo podría realizar ese trabajo bajo su supervisión.

–No es nada fácil; tendría que enseñarte a ti a la vez que a los potros, y eso es cosa complicada. Recuerda una cosa: para domar potros se requiere personal con experiencia, y para adquirir experiencia lo ideal son caballos más viejos y muy domados –me respondió el señor Luis pensativo.

–¿En qué piensa? Parece como si no viese en mí a la persona adecuada para aprender.

–No es eso. Te seré sincero. El tiempo que llevas en la ganadería no ha sido otra cosa que una prueba. Don Gregorio te asignó a mí para saber si podrías ser la persona adecuada para sustituirme en la yeguada y ser yo quien lo aprobara.

–¿Y bien? –le dije sorprendido esperando una respuesta. Su cara pensativa me hacía ponerme más tenso y nervioso que cuando había entrado a trabajar .

–De momento has pasado la primera prueba con éxito. Te felicito. Tienes afición, eres trabajador y aprendes rápido. A partir de mañana empezaremos la segunda prueba: será la de empezar como mozo de cuadra y potrero. Ahora no se hable más y hasta mañana.

Con esas palabras me retiré a mi habitación muy contento, sin querer presionarlo con más preguntas. Deseé dormirme pronto para despertar en un nuevo día y empezar las primeras lecciones de mi aprendizaje en serio. Pero la cabeza me daba muchas vueltas. No era capaz de conciliar el sueño; a la mente me venían las imágenes de esos jinetes que tantas veces veía y leía en los libros y revistas de equitación que tenía en casa de mis padres.

2 Mozo de cuadra Felipe Galindo jinete aficionado El despertador sonó a la - фото 3

2. Mozo de cuadra

Felipe Galindo jinete aficionado El despertador sonó a la hora de siempre - фото 4

Felipe Galindo, jinete aficionado.

El despertador sonó a la hora de siempre, pero me levanté más cansado que nunca por no haberme quedado dormido hasta pasadas unas horas después de acostarme. Me levanté, me vestí, me lavé la cara, me peiné y desayuné como siempre. Me dirigí a las cuadras de los sementales y don Luis no estaba, pero no tardó ni cinco minutos en aparecer.

–¿Qué tal, Juan? Buenos días. Vengo de repasar a las yeguas y todo está en perfectas condiciones. ¿Preparado para la primera clase sobre cómo ser mozo de cuadra?

–Buenos días, don Luis, preparado. Pero perdone, tengo una pregunta.

Se llevó el dedo índice de la mano derecha a los labios y me indicó que me callase para hablar él.

–Quiero decirte que desde este momento y en adelante toda duda que tengas me la preguntes en el acto. A veces las dudas se disuelven en el momento y quizás después sea tarde. Yo estoy aquí para enseñarte todos mis conocimientos, y te aseguro que no son pocos. Además, otras vivencias las tendrás que resolver tú mismo, ya que nadie mejor que tú, y solo tú, podrá resolverlas. Pero eso lo irás aprendiendo más adelante. Y si me ibas a preguntar que si ser mozo de cuadra no es ser potrero, que es lo primero que se tiene que ser para llegar a jinete, te equivocas.

–¿Cómo sabía que le iba a preguntar eso precisamente? –le dije sorprendido.

–Querido amigo, todos hemos sido jóvenes y aprendices en algún momento de la vida –me dijo mirándome y, sonriendo cariñosamente, continuó–: Te diré que muchos desean ser jinetes y no saben domar un potro; están más interesados en alardear de sus habilidades y sorprender a los aficionados profanos en la materia que conocer la base de la buena equitación. Para ser potrero se tiene que conocer la herramienta de trabajo, que no es otra que el mismo potro, y para ello tenemos que saber cómo vive, cómo reacciona, cómo piensa, cómo actúa, y todo eso lo podremos averiguar siendo mozo de cuadra, limpiando su cuadra, cuidando su alimentación, cepillándolo y limpiándole los cascos.

Empezamos repartiendo la ración de pienso a cada uno de los animales que se encontraban en las cuadras. Normalmente suele ser un pienso compuesto, variando según el animal la cantidad y la de los cereales naturales, según sean sementales o potros; es decir, si están de descanso o en cubrición, son potros más adelantados en doma base o que se están preparando para alguna competición donde necesitan más energía. Todo esto me lo explicó el señor Luis según le ponía el pienso a cada uno. No siempre había en las cuadras los mismos animales, por lo que tenía que saber qué ración había que aplicarle a cada uno, ya que los potros eran vendidos según aparecía un comprador y se llegaba a un acuerdo en la negociación.

–Mira, Juan, observa cómo reacciona este potro; es celoso de la comida, guiña las orejas y les enseña los dientes al resto. Si le castigas alzando la voz y obedece es que no es malo, pero si por el contrario colea y te pone la grupa es señal de falta de docilidad y esos detalles saldrán más adelante cuando llegue el proceso de la doma.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El aprendiz de doma española»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El aprendiz de doma española» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «El aprendiz de doma española»

Обсуждение, отзывы о книге «El aprendiz de doma española» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x