Es decir, que en este plan Cataluña se impone a Aragón como escenario –algo que sí deja su impronta en la novela– y cronológicamente la acción se dilata hasta interferir las tramas de lo que luego serán Campo del Moro y Campo de los almendros . Aub no llegó a desarrollar esta tercera parte en sus cuadernos, a pesar de que encontramos algunos apuntes y anécdotas, intercaladas entre otras que sí figurarán en la novela, referidas a estos sucesos que finalmente no narrará:
3.ª / Frontera
Frente a un ejército no había más remedio que forjar otro. O traerlo. Comprarlo. Y la posición geográfica de España sólo permitía eso si el F.P. fr. se decidía. Y no se decidió en contra de lo que la U.R.S.S esperaba. La culpa es de Blum.
(FMA-4/7: 124, tachada)
Figueras. Los cuatro guardias de asalto {montados} que se comen un caballo. El olor de la carne asada. Los caballos restantes se encabritan y relinchan. /p. 49/
Llorca, quitarle la dentadura para poder pagarle el entierro. /p. 58/
Paredes.
En Borjas Blancas se acabaron las reservas. Los carabineros resistieron pero en cuanto les metieron caballería y tanques se acabó.
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En Martorell una casa de vinos donde la CNT había puesto una colonia de 200 niños para impedir rebuscar. 10 millones de litros de vino. 5 pisos. Líster a tiros con los barriles. Uno abrasado: madrecita mía. Y sin vino para la tropa, sin Jerez para los hospitales. Volarlo. Las emanaciones del vino. /p. 59/
Figueras.
El tesoro, en el castillo. Los Heinkel. La ametralladora del castillo. El auto en un bache.
Perelada-El Prado.
Explicar a los huidos por qué no tienen que subir ellos en los camiones.
Detenidos en Francia 300 millones, y ni uno para un café.
Lo que se quedó allí.
{ En lápiz }: Misiones Extranjeras
Av. de Segur, nº 20. /p. 60/
Frontera - retablo barroco dejado - lo pasan a hombros - no valía nada - catalanes. /p. 65/
{Tachado}: Benicarló: el cura y la CNT.
–Para [necesitar] rezar necesita comer –y le dan diez hanegadas.
–Salud compañero.
–R.d. Sº Retor.
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Fda. Monseny. Sere{¿}.
–A ver si arreglamos lo de los curas, porque yo tengo tres.
-
Azaña en Benicarló.
Comió porque se lo arregló todo el alcalde. - Gigante dueño del Maestrazgo - y pusieron guardia con ametralladoras guardando el sueño del presidente. /p. 66/
Pagues{¿} - Hist. de l’Alcherie{¿}.
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–No sé qué traje ponerme.
–Vaya tragedia.
–No lo sabes tú bien.
-
Alianza de Int.
Estado 15 - Santiago. /p. 67/
(FMA-4/6: 49, 58-60, 65-67)
Los apuntes anteriores son una nueva muestra del trabajo de documentación que se halla en la base de la composición de las novelas del Laberinto , un trabajo de acopio testimonial a veces previo y a veces paralelo al de ficcionalización. Al mismo tiempo que Aub redacta pasajes de la novela que tiene en mente, toma notas sobre sucesos – imaginamos que referidos por otros testimonios– que se ajusten a sus planes para narrar el conflicto. 16
Un método de trabajo que a veces desborda los límites fijados en principio, como en el caso del capítulo «Borjas Blancas. 1792», que no llegó a escribir. A pesar de ello, el autor redactó en los cuadernos múltiples diálogos o monólogos en torno al tema del paralelismo entre la Guerra Civil y las guerras de la Francia revolucionaria con las potencias europeas. Fragmentos dispersos que años más tarde darán voz al personaje de Juanito Valcárcel en Campo de los almendros . También redacta (FMA-4/7: 5-8) una conversación sin participantes definidos que después recogerá en la misma novela (capítulo II de la segunda parte), poniéndola en boca de Templado, Cuartero y el propio Valcárcel. En su inicio podemos leer una liquidación al por mayor de todos los temas que inicialmente deberían haber conformado la tercera parte de Campo de sangre :
Alrededor de una hoguera, bajo un cobertizo:
–Nuestro ejército fue cobrando eficacia a medida que dejaba de ser revolucionario.
–¿Llamas eficacia a la pérdida de Teruel? ¿A la corta de Vinaroz, a la rota de Borjas Blancas?
–No, sino a la toma de Teruel, a la detención del enemigo sobre la línea Carrió-Sagunto. Al paso del Ebro.
–Todo eso fueron antederrotas.
–Todas las victorias lo son si no se gana la última batalla.
Posteriormente, en la parte inferior de las primeras páginas y en la página 80 del mismo cuaderno FMA-4/7, el autor esbozará nuevos índices que se ajustan más al plan final de redacción de la novela, reduciendo el contexto cronológica y espacialmente y dando entrada al personaje de Cuartero, central en esta novela y destacado en las que seguirán.
Aún en el campo de Vernet y sobre todo en el argelino de Djelfa el autor continuará trabajando en Campo de sangre , llenando cuadernos y libros de notas con apuntes, planes, diálogos y esbozos de capítulos. Al mismo tiempo, en este periodo de 1940 a 1942, Aub se embarca en nuevos proyectos creativos (lo que provoca numerosos trasvases e interferencias textuales entre ellos): Campo francés , Diario de Djelfa , Manuscrito cuervo , relatos breves (no todos publicados), San Juan , obras de teatro de poca extensión y apuntes y fragmentos que se recogerán en obras posteriores como La vida conyugal , Campo abierto o Campo de los almendros .
Poco a poco, en los sucesivos cuadernos, la novela se va perfilando. Los múltiples fragmentos que hablan del hecho teatral se van estructurando en torno al capítulo «Nacimiento de una comedia», que Aub comienza a esbozar en el cuaderno FMA-4/4. Personajes secundarios como Julio Jiménez y su familia se expanden por el relato y entrecruzan sus avatares con los de personajes centrales como Templado y Lola. El personaje de Paulino Cuartero adquiere un protagonismo creciente, como los personajes que giran en su órbita (Pilar y Rosario, cuyas pre-historias se trazan respectivamente en FMA-5/10: 77-99, y en FMA-4/4: 23-28 y 37-44). 17
Algunos capítulos se desgajan en otros (caso de «Templado y la Gastronomía») y otros desaparecen, siendo el caso más notable el de «Donde sale un judío». Bajo este epígrafe, y prácticamente en todos los cuadernos manuscritos redactados en estos años, el autor escribe decenas de fragmentos, algunos de varias páginas, sobre el judaísmo, su historia, sus concomitancias y divergencias respecto a lo bereber y lo hispano, su persecución universal. Un personaje, Waldmann, es el encargado de prestar su voz al narrador para la ingente cantidad de discurso que el tema hace producir a su autor, lo cual no impide que cuando el autor lleve la novela a la imprenta, tres años más tarde, el personaje desaparezca sin dejar rastro y no vuelva a aparecer en los siguientes Campos .
El motivo de dicha desaparición es complejo, y supone quizá la muestra más palpable del hacer narrativo de nuestro autor, un hacer más marcado durante su accidentada actividad creativa en los campos de concentración, pero –recordemos– constante durante todo el proceso de creación del Laberinto mágico . En primer lugar, durante su reclusión en Djelfa el autor trabaja en materiales –especialmente anécdotas reales y ficcionalizadas– que con el tiempo servirán de base a Manuscrito cuervo y Campo francés , 18y en esta segunda obra encontramos a otro personaje judío, Weissmann, que hará suyas muchas de las ideas de Waldmann. Por otra parte, en el traslado a México en barco el autor compondrá la obra de teatro San Juan , donde la problemática del pueblo semita encuentra su cauce de expresión. 19
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