Isabel Montes - Gold Beach

Здесь есть возможность читать онлайн «Isabel Montes - Gold Beach» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Gold Beach: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Gold Beach»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Elisabeth ha guardado su gran secreto en un baúl cerrado bajo llave durante años. Cuando su hijo Philip lo encuentra y empieza a leer el diario que su madre lleva años escribiendo a escondidas, descubre atónito un pasado que derrumba los pilares sobre los que se ha sostenido su vida. Con tan solo catorce años, Philip sentirá el deber moral de vengar el honor de su madre, sin ser consciente de que el camino que va a iniciar no sólo le llevará a conocer a su verdadero padre sino también a descubrir un mundo de maldad y muerte perpetrado por intereses y desamores. Una anciana que pasa sus horas sentada en un banco en la estación de tren será su ayuda más inestimable.
Adéntrate en esta historia que te hará viajar por Gran Bretaña, desde los albores de la II Guerra Mundial hasta principios de los años setenta, y donde descubrirás como las jugadas del destino y las falsas apariencias pueden cambiar el curso de tu vida en un abrir y cerrar de ojos.

Gold Beach — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Gold Beach», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

—¿Cómo estás? —preguntó con una dulzura que denotaba preocupación.

—Bien, aunque suene extraño. Hay rupturas que duelen y otras que liberan. Afortunadamente esta es una de ellas.

—¿Has vuelto a Moffat a pasar el verano o solo para desconectar unos días en tu casa? —dijo mientras bebía un sorbo de su cerveza.

—La verdad es que aún no lo sé. En teoría tenía que impartir unas clases de recuperación las próximas dos semanas, pero Mr. Young me recomendó que empezara mis vacaciones, así que no tengo que regresar a Lichfield hasta finales de agosto.

—¿Quién es Mr. Young? —preguntó como si no lo supiese.

—El director de la escuela donde trabajo. Es una gran persona y un gran profesional al que no le gustan los escándalos, así que cuando Claire se presentó en el claustro de profesores contando a los cuatro vientos nuestra ruptura y su parte de verdad, me llamó a su despacho para que le informara de lo ocurrido. Evidentemente no era su intención inmiscuirse en mi vida privada, pero quería estar al corriente de los hechos para tomar las decisiones oportunas. Aún no sé porqué, pero me tiene en buena estima y creo que hasta se alegró de que terminara con ella. Claire nunca fue santo de su devoción. Me dijo que ya buscaría un suplente para las clases de recuperación y que lo mejor que podría hacer era regresar al punto de partida y volver a empezar. Y por eso estoy aquí.

—Pero cuando regreses a Lichfield y te encuentres de nuevo con ella ¿no volverás a caer en sus brazos? —me preguntó apretando la mandíbula.

—Afortunadamente ha decidido regresar a Londres. Dice que echa de menos las ciudades de verdad.

—Pues en Moffat se hubiese muerto de asco, ¿no crees? —dijo con una carcajada.

—Seguramente. En un par de semanas, cuando termine su trabajo en la escuela, regresará a Londres. Le dijo a Mr. Young que no contase con ella el curso siguiente, así que asunto resuelto.

—Ahora que lo pienso ¿cómo te has atrevido a dejarla sola en tu casa? ¿Y si cuando regresas te la encuentras vacía o destrozada?

—Es una histérica con clase. Cogerá sus cosas y se marchará sin más.

La madurez de sus treinta años le había permitido conservar sus facciones juveniles y su comportamiento dicharachero y en ocasiones un poco infantil. La Isobel que yo recordaba se había convertido en una mujer hermosa que ocultaba las heridas de su infancia bajo telas de colores. Mi sonrisa, mi silencio y la forma en cómo la miré la ruborizaron tanto que no tardó en cambiar de tema

—¿Cómo has podido aguantar tanto tiempo con una mujer así? Dime al menos que en la cama era buena porque no lo entiendo. Inglesa, profesora de matemáticas, rubia, ¿pero qué viste en ella?

Por lo visto mi madre le había hecho una descripción exhaustiva de mi última pareja. En el fondo tenía razón. ¿Qué había visto en Claire? ¿Qué esperaba conseguir con esa relación? ¿Y con las anteriores? Sin darme cuenta había seguido los consejos de Mr. Young al pie de la letra. Me encontraba en el lugar donde todo empezó y ahora que la veía frente a mí supe que estaba donde tenía que estar. Sonreí y sin dejar de mirarla a los ojos levanté mi pinta de cerveza para brindar.

—Por los nuevos comienzos, Isobel.

Ella me miró durante unos segundos sin saber qué decir. Sus mejillas se enrojecieron sutilmente hasta que sus labios se empezaron a curvar en una leve sonrisa.

—Y para que sean definitivos, Philip.

A las seis y media salimos del pub. La tarde había transcurrido sin apenas darme cuenta, incluso me olvidé de que estaba hambriento. Una fina lluvia caía sobre nosotros como si fuese el rocío de la mañana. La temperatura había bajado considerablemente, así que subí la cremallera de mi chaqueta hasta el cuello. La acompañé a su casa como si volviéramos a ser los mismos adolescentes de años atrás. Durante el camino de regreso la Isobel de siempre volvió a aparecer con aquella alegría innata tan contagiosa que te hacía sentir feliz. Era lo que menos me esperaba pero lo agradecí. No sé qué habría hecho si se hubiese comportado como me merecía. Al llegar a casa nos cobijamos bajo el techo de la entrada para guarecernos de la lluvia. Si ninguna excusa de última hora lo impedía, la hora de la despedida había llegado pero yo no me quería marchar. Había añorado tanto su compañía que las horas que habíamos pasado juntos me supieron a poco. Isobel me daba paz. Cuando le vi sacar las llaves del bolso, improvisé lo primero que me vino a la cabeza para volverla a ver. Ella se giró y me miró con cara de interrogante al preguntarle si le apetecería acompañarme a pescar a la mañana siguiente. Qué poco tacto había tenido con aquella proposición, pero ya era demasiado tarde para rectificar. “Si esperas que acabemos como la primera vez que me invitaste, estás muy equivocado”, me dijo. Cuando pude reaccionar me separé de ella tímidamente y me limité a decirle con el semblante serio: “solo quería verte y pasar la mañana contigo, nada más”. Ella me sonrió, me guiñó un ojo y me dijo: “mañana a las diez en punto. El pícnic corre de mi cuenta”. Se despidió con la mano y una sonrisa que me llegó al alma, y sin más cerró la puerta con decisión. Yo permanecí unos minutos sin moverme porque me negué a creer que no me invitara a entrar, pero no volvió a abrir. Mi físico y mis dotes de seducción que para otras eran completamente irresistibles, parecían no afectarle ya lo más mínimo. Aquel verano prometía ser el curso de recuperación de una asignatura que tenía pendiente de aprobar desde hacía muchos años.

Me dirigí hacia el coche porque de repente recordé que seguía hambriento y sin pensármelo dos veces puse rumbo a Marias Fish & Chips shop en High Street para darme un merecido banquete. Ya encontraría un momento al día siguiente para llenar la despensa.

La casa de mi infancia estaba situada a las afueras del pueblo. Una vez que pasabas el campo de rugby, girabas la primera a la derecha para adentrarte en una carretera estrecha y oscura que atravesaba un bosque frondoso. La luz del sol apenas podía entrar a través de aquellos árboles altos y espesos. Al cabo de una escasa milla, se abría un claro en el bosque y aparecía mi hogar. Aquella casa había sufrido varios cambios a lo largo de los años. Inicialmente se construyó como una granja con área de cultivo y ganado. Al adquirirla mi padre, la transformó en su consulta médica y en su hogar. Las tierras pasaron a manos del ayuntamiento y las cuadras se transformaron en un porche para el coche y en habitaciones para ampliar la casa. Antes de morir la convirtió en el Bed & Breakfast que era hoy en día. Literalmente estábamos en medio del bosque.

Al entrar agradecí que la calefacción llevase tiempo funcionando porque la verdad es que hacía frío. Había olvidado que los veranos en Escocia se convertían en inviernos cálidos al anochecer. Me quité los zapatos nada más entrar para no manchar la mullida y pulcra moqueta del recibidor, colgué la chaqueta en el perchero y me dirigí al dormitorio para calzarme mis slippers. Antes de salir de la habitación me dirigí a la ventana. Si algo me gustaba de aquella estancia era las vistas que tenía. Abrí la cortina para admirar las frondosas montañas siempre húmedas y verdes que parecían estar allí para resguardar la parte de atrás de la casa. Las ovejas pastaban plácidamente desperdigadas por las laderas como si estuviesen en su paraíso particular. Durante el mes de julio en los picos de las montañas se podía ver una franja de luz que no desaparecía en toda la noche, como si fuese un continuo amanecer. Dejé la cortina abierta y me dirigí a la cocina para prepararme una taza de té que me ayudase a entrar en calor. No eran ni las ocho de la tarde y no tenía más planes que ver la televisión y dormir así que me lo tomé todo con calma. Afortunadamente Claire no tenía el teléfono de casa así que no me molestaría con sus insultos, recriminaciones y las insistentes sugerencias para que visitara a un psiquiatra. La soledad de la casa fue lo que más agradecí en ese momento.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Gold Beach»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Gold Beach» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Gold Beach»

Обсуждение, отзывы о книге «Gold Beach» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x