Ramón Pérez de Ayala - Viajes
Здесь есть возможность читать онлайн «Ramón Pérez de Ayala - Viajes» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.
- Название:Viajes
- Автор:
- Жанр:
- Год:неизвестен
- ISBN:нет данных
- Рейтинг книги:3 / 5. Голосов: 1
-
Избранное:Добавить в избранное
- Отзывы:
-
Ваша оценка:
- 60
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
Viajes: краткое содержание, описание и аннотация
Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Viajes»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.
El Imparcial,
España Nueva,
ABC,
El Sol y
La Prensa) con motivo de los viajes de Ramón Pérez de Ayala a diversos países de Europa y América: Inglaterra, Italia, Estados Unidos, Argentina, Chile, Perú y Bolivia.Al mismo tiempo, esta selección de artículos sobre los viajes que realizó supone un recorrido por la vida del escritor: viajes que marcaron su formación intelectual, viajes que influyeron en su vida, viajes deseados y otros forzados por circunstancias ajenas al deseo; viajes que, en definitiva, fueron conformando una vida.
Viajes — читать онлайн ознакомительный отрывок
Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Viajes», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.
Интервал:
Закладка:
Bajo el título «Viaje al Sur, 1943» he agrupado una serie de artículos titulada «Viaje al Sur» que fue publicada por primera vez en el diario argentino La Prensa en el año de 1943 y, posteriormente, en el periódico ABC de Madrid. En esta edición se reproducen los textos tal y como aparecieron en su día en la prensa madrileña.
Bajo el título «Viaje a la Patagonia, 1943» he agrupado una serie de artículos que fueron escritos en 1943 pero que no llegaron a publicarse en La Prensa y que, años más tarde, aparecieron en ABC.
Las tres cartas a Miguel Rodríguez-Acosta han sido seleccionadas y transcritas a partir del libro: Ramón Pérez de Ayala, 50 años de cartas íntimas (1904-1956) a su amigo Miguel Rodríguez-Acosta, edición de Andrés Amorós, Madrid, Editorial Castalia, 1980, págs. 269-273; 275-277, y 294-296.
Procedencia de los textos:
La partida: «A vuelo de hombre, con la ruta del sol. La partida», ABC, Madrid, 4 de febrero de 1954.
Historia y geología: «A vuelo de hombre, con la ruta del sol. Historia y geología», ABC, Madrid, 11 de febrero de 1954.
Motivación y biometría: «A vuelo de hombre, con la ruta del sol. Motivación y biometría», ABC, Madrid, 19 de febrero de 1954.
Los tres galanes de América: «A vuelo de hombre, con la ruta del sol. Los tres galanes de América», ABC, Madrid, 27 de febrero de 1954.
El escenario vacío: «Viaje al Sur. El escenario vacío. Urbe y ciudad. El nomadismo. El hombre nuevo», ABC, Madrid, 13 de septiembre de 1959.
Lo que los cardos sugieren: «Viaje al Sur. Lo que los cardos sugieren», ABC, Madrid, 17 de septiembre de 1959.
De la agitación de Nueva York a la ociosidad patagónica: «Viaje al Sur. De la agitación de Nueva York a la ociosidad patagónica», ABC, Madrid, 20 de septiembre de 1959.
Lagos, flores, árboles, montañas: «Viaje al Sur. Lagos, flores, árboles, montañas», ABC, Madrid, 24 de septiembre de 1959.
Nahuel Huapi, museo de lagos: «Viaje al Sur. Nahuel Huapi, museo de lagos», ABC, Madrid, 27 de septiembre de 1959.
Excursión en Nahuel Huapi: «Viaje al Sur. Excursión en Nahuel Huapi. Desde Galilea hasta Gales y el honor de ser gallego», ABC, Madrid, 4 de octubre de 1959.
La Patagonia: «Viaje al Sur. La Patagonia», ABC, Madrid, 1 de noviembre de 1959.
La Ciudad de los Césares: «Viaje a la Patagonia. La Ciudad de los Césares», ABC, Madrid, 22 de noviembre de 1959.
Nombres repelentes y horripilantes: «Viaje a la Patagonia. Nombres repelentes y horripilantes», ABC, Madrid, 26 de noviembre de 1959.
La colonización: «Viaje a la Patagonia. La colonización», ABC, Madrid, 29 de noviembre de 1959.
El fin del mundo a la vista: «Viaje a la Patagonia. El fin del mundo a la vista», ABC, Madrid, 11 de diciembre de 1959.
El calafate y el loto: «Viaje a la Patagonia. El calafate y el loto», ABC, Madrid, 17 de diciembre de 1959.
La serpiente del tiempo se muerde la cola: «Viaje a la Patagonia. La serpiente del tiempo se muerde la cola», ABC, Madrid, 30 de diciembre de 1959.
BOLIVIA, 1950-1951
Las dos cartas a Miguel Rodríguez-Acosta han sido seleccionadas y transcritas a partir del citado libro 50 años de cartas íntimas (1904-1956) a su amigo Miguel Rodríguez-Acosta, edición de Andrés Amorós, Madrid, Editorial Castalia, 1980, págs. 322324 y 343-346.
PROPÓSITOS
MUY POCAS PALABRAS, lector, a guisa de saludo en que esbozaré al propio tiempo y muy someramente mis propósitos. Desde hoy en adelante una comunicación, si no cotidiana, frecuente y perseverante, se establece entre tú y yo, o viceversa; quiero decir que escribiré artículos acerca de lo que por esta noble tierra acontece, y en no raras ocasiones de lo que ha acontecido en otros tiempos, que no se puede comprender cabalmente el alumbramiento de lo presente sin la gestación de lo pasado; pero como esta comunicación no sería tal si tú no me leyeres, y en ello te va, creo yo, algún provecho, desde ahora te ruego que prestes un poco de tu atención y un mucho de tu benevolencia a lo que yo te diga. Quiero deleitarte narrándote historias de un país que para ti sobradas veces será ignoto, mas quiero también que en mis empresas informativas haya un fin didáctico, esto es, que al realizarlas yo me eduque y eleve, y tú al seguirlas extraigas alguna utilidad.
Tres meses justos y cabales hace, lector, que arribé a esta fuerte y privilegiada tierra de la libertad. Muchas cosas he visto en este tiempo, pero no he visto el sol. Pudo decir con jactancia y exactitud el César Carlos V que el sol no se ponía nunca en sus dominios. Su majestad el rey Eduardo VII, soberano de un imperio más dilatado que el que en otros siglos fue nuestro, puede afirmar, parodiando la célebre frase: «El sol no sale nunca en la metrópoli de mis dominios y cabeza de mis vastos reinos». Pues bien, como yo me acercase a estas islas en un amanecer abrileño y en la borda del buque, frente a frente a las rocas grises de la costa inglesa, una pregunta se levantó en mi espíritu. «¿Qué misterioso poder —me interrogaba yo a mí mismo— ha conducido a este pueblo a tan prócer eminencia? ¿Fue obra de la casualidad, de fortuitas circunstancias históricas, o el producto de su genio, de su constancia, de su concepto de la vida?».
Luego he sabido que esta misma pregunta asaltó el ánimo de Emerson, hace sesenta años, en idénticas circunstancias a las mías. Todas las cosas se repiten. Pero en mí la pregunta tuvo un triste y amargo complemento: ¿qué misterioso poder o fatal contingencia ha traído al estado actual a nuestra amada España?
Por esto que te cuento, lector, vendrás a caer en que, una vez formuladas estas dos interrogaciones, mi vida inglesa necesariamente había de tener un derrotero: es, a saber, investigar con ahínco y diligencia las cualidades que a través de la historia han hecho de este pueblo el más poderoso y grande de cuantos hoy existen, y de entre ellas excogitar aquellas que trasplantadas a España pudieran enraizar en el suelo de nuestro temperamento y ser cultivadas con fortuna. Por de gran consuelo tengo las palabras de Montaigne: «La Providencia ha concedido la fuerza a los hombres del Norte, el ingenio a los del Sur». Y digo que las tengo por halagüeñas y consoladoras porque el ingenio es cosa nativa, que no se puede fingir ni contrahacer cuando de él se carece, en tanto la fuerza es una cualidad adquirida, algo que depende de la voluntad y que el ejercicio crea y desarrolla. Una gimnasia bien establecida, individual y colectiva, física e intelectual, podría hacer de nosotros un pueblo tan fuerte como Inglaterra, y desde luego muchísimo más inteligente. Será espejismo u obcecación de mi amor filial y acaso un poco de lo que algunos llaman salvaje orgullo patrio, pero yo entreveo una suave claridad auroral sobre la infinitud terrible de nuestras llanuras, adivino un sol que camina hacia el horizonte desde la noche de lo futuro y aguardo su orto con estremecida y honda emoción, y cuando así pienso, siento cómo la vida, que hasta hace muy poco tiempo no fue para mí sino una vacuidad y negra desolación, adquiere algún sentido.
Albañiles de lo por venir, modestos y tenaces reconstructores del edificio en ruinas, del edificio venidero que sobre el antiguo se ha de alzar, debemos ser tú y yo, lector amigo. Yo te proporcionaré los materiales que pueda, de todo linaje; tú los debes apilar y ensamblar, como mejor sepas. Y si así lo hacemos, que Dios nos lo premie, y si no que Él nos lo demande.
MEDICINA PARA EL ALMA
SABEMOS, porque así nos lo asegura Diodoro Sículo, que sobre la puerta o entrada principal de la biblioteca de Tebas había una inscripción, y decía de esta suerte: «Medicina para las almas». Londres está cuajado, por donde quiera que se vaya, de tiendas, grandes o chicas, austeras o fastuosas, en donde se administra esa droga o sustancia medicinal que hace bien a las almas, las conforta y las vivifica. Detrás del vidrio de los escaparates, pulcro, transparente y sin mácula, como reposando en el seno cristalino de las ideas puras, se despliega «toda la dulce serenidad de los libros» (Longfellow). Sólo hay otro linaje de establecimientos que compita en número, a lo largo de las calles de esta urbe infinita, con los despachos de libros: las tabaquerías. El pueblo inglés ama entrañablemente el tabaco y el libro, o el libro y el tabaco, ignoro qué orden de prioridad debe establecerse. Con la humeante y recia pipa tostada, pendiente de la boca, y un libro, o dos libros, o varios libros en la mano, bajo el brazo, en el bolsillo, va el inglés de un lado a otro, apresuradamente tranquilo, graciosamente grotesco, a grandes zancadas, con aire de dominio, como si pensase que allí en donde pone el dilatado pie es tierra conquistada, absorto en sus pensamientos, glabro, desmadejado y potente. Si se encarama en la techumbre de un ómnibus, o se alberga en el interior, o se mete bajo tierra, a fin de tomar el ferrocarril llamado tubo, de que se acomoda en el asiento abre su libro (cuando no el periódico), apura la pipa, y lee y fuma, o fuma y lee. Tampoco es raro que las damas, en los restaurantes de moda, inclinen el pensativo rostro, de suaves tonos albos y aurinos, sobre elegante volumen, en tanto con distinguida parsimonia paladean el té y aspiran el blanco humo fragante de un cigarrillo, apenas sustentado, casi aéreo, entre los dedos sutiles de la mano distraída. Yo, a hurtadillas y con el rabillo del ojo, intento en ocasiones indagar el carácter del libro, y observo, sorprendido gratamente, que las páginas en donde fijan sus ojos místicos estas quebradizas mujeres prerrafaélicas —es el tipo que más abunda— son de amazacotada y densa prosa, y que, por el contrario, en el libro que estos grandes y hoscos señores colocan ante su hirsuto entrecejo aparecen, vacilantes y sensitivos, pequeños renglones de poesía.
Читать дальшеИнтервал:
Закладка:
Похожие книги на «Viajes»
Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Viajes» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.
Обсуждение, отзывы о книге «Viajes» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.