Benitta Rafel - Biblioteca Central

Здесь есть возможность читать онлайн «Benitta Rafel - Biblioteca Central» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Biblioteca Central: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Biblioteca Central»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Tras ser injustamente despedido de la importante empresa farmacéutica para la que trabaja, Tom McKenzie decide, como venganza, hacer públicos unos documentos secretos que comprometen gravemente la moralidad de la empresa. Huyendo de unos matones contratados por la farmacéutica acaba refugiándose en la Biblioteca Central. Allí trabajan Ana y Álvaro, dos jóvenes a quienes les han encargado la ardua tarea de encontrar una carta entre los miles de libros donados por un reconocido escritor recientemente fallecido, Salvador Sula. Del encuentro de estos tres curiosos personajes, nace una intensa amistad que podría hacer cambiar el rumbo futuro de la sociedad.
"Biblioteca Central" es una novela que busca cuestionar la verdad impuesta por una sociedad sumamente tecnológica pero profundamente enferma.

Biblioteca Central — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Biblioteca Central», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Tom fue indemnizado con una cantidad insultante de dinero, ese era el costo por deshacerse de él. Supo leer entre líneas y supuso que el motivo de su despido era precisamente la amenaza que su presencia significaba para la empresa, sobre todo por la ocasión en que la ayudó a evadir impuestos para luego usarlos como inversión en un país del tercer mundo.

Frente al consejo, Tom no dijo una sola palabra, solo se quedó observando la ciudad por la ventana. Por raro que parezca, y a pesar de que lo único que le quedaba en el mundo se derrumbaba, Tom no tenía ganas de morir, sino de revivir.

Juanita, su secretaria, lo estaba esperando afuera de la sala de juntas con una pequeña, vieja y vacía caja de cartón de las plumas Faber Castell para que en ella Tom guardara sus cosas. Juanita, quien siempre lo saludaba con una gran sonrisa, ahora estaba triste; tenía los ojos cargados de lágrimas, pero no podía llorar en el trabajo, pues eso mostraría debilidad emocional, y lo que menos necesitaba era seguir los pasos de su ahora ex jefe. Tom vio su reflejo en las gafas de Juanita, por lo que le dijo en español:

—Gracias. Aunque no lo digas, puedo verlo.

Su oficina no tenía nada de particular, pero sabía que, si algo extrañaría, sería la increíble vista hacia el Río Este, cerca del puente Robert F. Kennedy. Tom guardó lo poco que le pertenecía: una fotografía de sus padres, un libro de ficción de Salvador Sula, uno autobiográfico de Andrew Sculley (que luego dejaría sobre el escritorio), una maceta con un pequeño cactus que le había regalado Joanna (no quiso tirarla, pensó que la planta no tenía la culpa de nada), sus tazas para el café, un mousepad con el puente de Londres en blanco y negro y las plumas que le habían regalado sus compañeros de trabajo con leyendas inscritas de los lugares visitados: Acapulco, Praga, Aguascalientes, Suecia, Nebraska, Hollywood, Pasadena, Texas, Montana, Universal Studios, Irlanda, Beijing, Toulouse, Brasil y Berlín. De pronto, al observarlas, le parecieron reliquias y no simples tubos plásticos.

La caja estaba llena; era como si tuviera en sus manos una urna a la que tendría que quitar el check mark . Trabajo: desmarcar. Seguridad: desmarcar. Prestigio: desmarcar.

Tom McKenzie era un hombre astuto: poseía claves de los distintos archivos digitales confidenciales de la empresa, así que decidió llevarse una copia como suvenir. Juanita estaba fuera sin sospechar lo que Tom estaba haciendo durante los últimos minutos que pasaba en la oficina. Nadie podía creer que habían corrido a McKenzie. Fue el gran tema de conversación a la hora del almuerzo.

Ahora Tom entendía por qué amaneció con esa sensación en el estómago, sus intuiciones no siempre eran erradas; sabía que algo iba a cambiar, pero no imaginaba que a partir de ahora su vida tomaría un giro inesperado, lo cual le dibujó una leve sonrisa en el rostro.

El concepto de lo inesperado le agradaba. Le ponía sabor a su vida perfectamente diseñada y orquestada.

Mientras Tom bajaba por uno de los elevadores, la caja se abrió por la parte de abajo quedando regadas todas sus pertenencias. Dejó caer la caja vacía, no le importó dejar sus cosas tiradas y solamente decidió conservar la fotografía de sus padres: la misma que guardó dentro del libro Mi Eterna Jodida Sonrisa , de Salvador Sula, regalo de su abuelo Tomás cuando cumplió catorce años.

Al llegar a la planta baja se dirigió hacia la salida, deteniéndose de golpe al ver en las pantallas del lobby una noticia que lo dejó perplejo: «Salvador Sula ha muerto esta madrugada». El escritor había fallecido tan solo un par de horas antes de que se anunciara que había sido el ganador del Premio Universal de Literatura de ese año. Tom vio la contraportada de su libro y en ella aparecía un Salvador joven, con sonrisa plena y una mirada que reflejaba las ganas que tenía por compartir sus historias con el mundo.

2. Salvador Sula

La noche anterior a su muerte, Salvador Sula escribió en su diario algunas memorias de juventud, de su vida como escritor, de su matrimonio con Linda Evangine y también de su amor frustrado hacia Marta Quiñónez. Algo había ocurrido los últimos días, ya que empezó a tener memoria casi fotográfica de hechos que ocurrieron muchas décadas atrás. Era extraño porque recordaba claramente lo más lejano, pero no cuántas tazas de café había tomado durante el día.

Sabía que no había marcha atrás en el tiempo y que, lo que no dijo en su momento, ya no podría decirlo. Marta se casó enamorada de Julián Madero, el famoso arquitecto experto en la restauración de inmuebles históricos y artísticos, luego de que muchos quedaran dañados tras el terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Su matrimonio duró más de cincuenta años.

Salvador se visualizó inútil. Marta lo vería como un psicópata iluso si le confesara ahora lo que sentía por ella; pero como el masoquismo es algo que se asume como propio sin importar las circunstancias, tampoco pudo dejar de lamentar no haberle entregado una carta donde le declaraba su amor. Él hubiera querido dar su vida en cuerpo y alma a Marta, a pesar de que ella siempre lo trató como su mejor amigo, dentro y fuera del círculo de artistas e intelectuales que frecuentaban. Interna y secretamente, Salvador había construido una idea que nadie le arrebataría: cuando los ojos de Marta y los suyos se encontraban, la mirada de ella era distinta, tenía algo de nerviosismo, lo cual se acentuaba cuando intercambiaban palabras.

Después de todo Salvador no entregó esa carta, pero sí firmó una especie de contrato al casarse con la estrella en ascenso Linda Evangine, con quien estaría hasta el último de sus días. Los años pasaron y aquella carta, aunque por momentos relegada, jamás quedó en el olvido. Se fue haciendo cada vez más presente el deseo de entregarla, pero sabía que no sería lo correcto, y menos para Linda, quien siempre había cumplido como esposa leal y apropiada dentro del mundo de oropel de las relaciones públicas. Así que a Salvador solo le quedó contárselo a su diario.

A las dos de la madrugada con treinta y cuatro minutos, Salvador sufrió un paro cardiorrespiratorio que le arrancó la vida. Estaba solo en su cama. Hacía veinte años él y Linda dormían en recámaras separadas, así que nadie supo de su deceso hasta al amanecer. Extrañamente, Salvador murió con una leve sonrisa dibujada en el rostro, parecía que su espíritu, antes de desprenderse del cuerpo, hubiera visualizado algo que lo hizo morir feliz. Fuera lo que fuera, aquella sonrisa solo podría tenerla alguien que se sentía completa y plenamente tranquilo.

A las cuatro y media de la mañana (hora del centro de México), se hizo público en Alemania el anuncio de que Salvador Sula era el ganador del Premio Universal de Literatura. La noticia no tuvo mucho impacto, porque la mayoría de la gente en el país dormía, aparte de que todo lo relacionado con libros y escritores ya a casi nadie le importa. La gente está más interesada por las celebridades de internet, los reality shows o el más reciente escándalo mediático que en mirar a alguien que escribía historias lejanas de magos, brujas, vampiros, hombres lobo y demás monstruos mitológicos; personajes que ahora solo servían para hacer películas con gran mercadotecnia, las mismas que llenaban de millones los ya suficientemente poderosos bolsillos del emporio del entretenimiento.

El mundo había cambiado: las personas ya no se permitían voltear a mirar el cielo o los ojos de otros porque estaban enfocados en seguir conectados con el mundo virtual en lugar de conectarse consigo mismos y el mundo que los rodea.

La era digital fue trayendo una gran cantidad de avances, pero a la vez fue quitando a las personas libertades y sensaciones que antes podían disfrutar. Los libros dejaron de ser libros en el término convencional, para convertirse (igual que el cine y la televisión) en descargas vía online.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Biblioteca Central»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Biblioteca Central» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Biblioteca Central»

Обсуждение, отзывы о книге «Biblioteca Central» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x