—¿Dónde lo encontraste?
—Por allí, a unos cien metros, mientras registrábamos la zona.
El sargento-cadete tomó el envoltorio y lo inspeccionó a su vez.
—¡Imposible! —exclamó—. ¡Mis bombones favoritos! Cuestan diez levas la pieza y en Sofía se venden solo en un sitio: la pastelería de Serge Minasyán, en la esquina de Rakovski y Moskovska. Deben de haberlo dejado unos turistas…
—¿Turistas? ¿Aquí? —dijo pensativo Noche.
Con pasos amplios y decididos volvió al sitio donde habían encontrado la pista. Llamó al soldado que llevaba el perro y metió el envoltorio bajo la nariz húmeda del animal. Este lo olisqueó y miró al hombre con sus grandes e inteligentes ojos.
—¡Vamos, Rex, busca! —dijo el capitán.
El perro seguía mirándolo.
—Todavía no se ha recuperado del susto, mi capitán —informó confundido el soldado.
—¿Ah, sí? ¿No habrá perdido también el apetito?
—¡Negativo, mi capitán!
—¡Un alma sensible! —exclamó con sarcasmo Noche. Sacó su Parabellum y apuntó al animal—. ¡Si me vuelves a salir con este numerito, te dispararé personalmente, maldito caniche!
El perro gruñó. El soldado tiró asustado de la correa y se lo llevó a una distancia segura, hablándole en voz baja:
—¿Cómo me puedes fallar de esta manera, Rex?
Noche puso cuidadosamente el envoltorio entre las páginas de un cuadernito acompañado de un lápiz de plata que sacó del bolsillo de su cazadora. Apuntó algo y lo volvió a guardar. El sol se ocultó tras las cumbres y el cielo se llenó de una herrumbrosa penumbra. Con el atardecer los ruidos del bosque aumentaban y se hacían más nítidos. El capitán aguzó el oído como si quisiera captar algo especial en el aire.
—Andréev —susurró—, tu autillo ha desaparecido por completo. ¡Llámalo a ver qué pasa!
El soldado que entendía de aves hizo bocina con las manos:
—¡Tu-tuuu! ¡Tu-tuuuu!
Transcurrieron varios minutos, pero no hubo respuesta.
—¡Tu-tuuuu! Tu…
—¡Suficiente! —lo interrumpió el capitán—. Aquí no vendrá nadie. Es inútil esperar. Recoged la comida y vámonos. Pero nos volveremos a encontrar… —canturreó en voz baja.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.