En el momento de la toma de fotografías, deberemos explorar las posibilidades estéticas y evocadoras del motivo y de todos los factores que intervienen en la composición. Dependiendo de las circunstancias es posible que tengamos que replantearnos algunas ideas preconcebidas y adoptar una nueva estrategia, por lo que debemos tener siempre en cuenta la importancia del ensayo y la experimentación como forma búsqueda y progreso.
Juan Tapia
La luz y el color en los mimbres de Cañamares
Las posibilidades del lugar en cuanto a luz, formas y colores, motivan al autor a experimentar nuevas fórmulas expresivas más próximas a una estética pictorialista.
Canon 5D Mark III, Canon 100-400 mm, ISO 200, f/5.6, 1/200 s. Trípode.
El ensayo fotográfico, como género, permite narrar con una serie de imágenes ideas, sucesos o situaciones y proponer una mirada hacia el público. Como forma de búsqueda y aprendizaje, es también un método clave en el desempeño del trabajo de autor.
Hace referencia a todo aquello que hace de una obra algo personal e identificable, como sensibilidad, interés y enfoque a la hora de abordar el hecho o motivo, además de una técnica o realce particular a la hora de presentarlo.
Finalmente, una vez decidamos que fotografiar y como tratarlo, aplicaremos toda la técnica a nuestro alcance y nuestros conocimientos de la composición para lograr una buena fotografía. Pero incluso, más adelante, debemos evaluar los resultados en función a nuestros objetivos y expectativas. Esto nos ofrecerá una nueva lectura que será de gran ayuda para enriquecer y reconducir nuestra mirada, en beneficio de una mayor expresividad y estilo propio.
Un cuidado ejercicio de estilo es una constante en la obra de Rafael Rojas. Esto confiere una gran personalidad y carácter a su trabajo. En Black Ice , sorprende su blanco y negro de clave tonal inusualmente baja, pero que logra transmitirnos una estimulante visión de la belleza y espectacularidad de los icebergs de Groenlandia.
Nikon Z7 - Nikon 80-400 - f/8.0, 1/1250, ISO 1000. Desde un barco en movimiento
El ejemplo de los maestros
“Con frecuencia, en el acto de fotografiar solemos sobrevalorar ese momento presente y olvidamos la importancia de un antes y un después”.
Para sostener argumentalmente estos cuatro pilares y entender un poco más su importancia, revisaremos algunos factores decisivos en el trabajo de dos grandes fotógrafos autores en la historia de la fotografía, Ansel Adams y Eugene Smith, grandes maestros que, con sus valiosas aportaciones, continúan siendo una referencia imprescindible para la fotografía de autor.
Ansel Adams, uno de los fotógrafos de naturaleza más influyentes en la historia de la fotografía, es un magnífico ejemplo de cómo visión y técnica van de la mano y se retroalimentan. Su famoso sistema de zonas, aunque basado en criterios técnicos (exposición, revelado y positivado), fue desarrollado en conjunción con el concepto de visualización. Adams no escatimó tiempo y esfuerzo en estrechar la relación con el paisaje y el medio natural, siempre en la búsqueda de la belleza y el orden en la naturaleza.
Su intención, más que documentar, era comunicar y compartir ese sentimiento de verdadero amor por la naturaleza, y con sus fotografías consiguió concienciar a muchos de la importancia de respetarla y protegerla.
Eugene Smith.La importancia del ensayo fotográfico tiene uno de sus mejores ejemplos en el trabajo de este fotógrafo, al que se le atribuye el origen del término ( photo essay ). El reportero estadounidense, conocido por su riguroso método a la hora de trabajar y su obsesión por la perfección, se plantea las imágenes como una nueva manera de narrar y documentar más allá de una mera objetividad. Para ello el fotógrafo rompe con algunos moldes establecidos, como prolongar en gran medida el tiempo de reportaje o liberarse del binomio fotografía-realidad. El autor conseguir conectar e implicarse, no importa si las fotografías narran el hecho o motivo desde una mirada realista o metafórica; el reportaje nos enseña su realidad, su visión personal, sensible y acertada. Y es, desde esa perspectiva, donde se revela el artista.
Pescando en la Bahía de Minamata, 1972
Esta fotografía ilustra la intención de Eugene Smith de ir un poco más allá de una mera documentación y recurre a una imagen metafórica, donde el hombre es prisionero de los efectos de su propia actividad, la contaminación provocada por una mina de metilmercurio, sin ser consciente de sus devastadores efectos.
Manuel Lemos
Colección Naturalezas
Canon 5D, Canon 100 macro f/2,8, ISO 100, f/22, 1/8 s. Trípode.
Autor, identidad y estilo
Llegados a este punto, cabría preguntarse que hace de la obra de estos dos grandes fotógrafos algo tan personal. La respuesta más inmediata es que tienen un estilo propio que los hace únicos e identificables. De hecho, solemos reconocer y atribuir el estilo con cierta facilidad. Pero ¿qué es el estilo?, ¿cómo se consigue?
Para intentar responder a estas preguntas, retomaremos el tema del estilo para intentar profundizar un poco más y definir nuestra posición ante él.
Algunas definiciones que pretenden ser concisas como: “El estilo es la medida y marca del talento” o “El estilo es el medio no el mensaje”, resultan incompletas y no parecen convencer del todo. El estilo parece ser una idea algo huidiza, que nada o poco tiene que ver una habilidad que se pueda aprender directamente.
Para complicar aún más las cosas, lo cierto es que la fotografía dispone de innumerables trucos y recursos técnicos que tienen un peso importante en su apariencia y resultado, y que parecen dejar poco sitio al estilo. Quizás por eso, a menudo al estilo se le relaciona con cuestiones tan diversas como usar una determinada óptica, encuadre, enfoque, movimiento o presentación, cuando no son más que un recurso técnico. No hay nada malo en usar una técnica como marca de identidad, pero esa marca tiene poco que ver con el verdadero estilo y evolución de la obra personal de un fotógrafo. Lejos de intentar definirlo con exactitud y para arrojar un poco de luz, podemos afirmar, por un lado que, para el espectador, el estilo es un instrumento básico que le permite identificar y analizar al autor y su obra, elaborar críticas, establecer comparaciones o influencias, etc. En cambio, para el autor, su función identificadora es menos relevante; para un autor, el estilo, tiene mucho más que ver con una actitud sensible que lo empuja a estudiar, explorar y reflexionar sobre el motivo.
Es interesante añadir que el estilo incluso puede ser objeto de renuncia por parte del fotógrafo, (el fotógrafo británico Lord Snowdon, manifestaba con firmeza su deseo de que fueran identificables sus personajes retratados, no su obra), o también una actitud en continuo cambio (Paul Strand a lo largo de su carrera desarrolló temas o estilos diferentes y sin ningún orden establecido).
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