Karl Friedrich Von Jariges - Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802

Здесь есть возможность читать онлайн «Karl Friedrich Von Jariges - Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Desde un punto de vista geográfico y cultural, el desplazamiento desde Europa central al suroeste del continente a finales del siglo XVIII y principios del XIX constituía un movimiento excéntrico en el más amplio sentido de la palabra, llegando a revestir a veces un cierto carácter de aventura. Como ejemplo de ello presentamos aquí el relato de Karl Friedrich von Jariges, que ofrece una visión muy personal de su viaje en 1802 por tres países muy dispares entre sí: Francia, España y Portugal. En este texto, publicado en 1810, además, se hace patente un punto de inflexión entre la narración del viaje ilustrado, con su pretensión generalista, y la del viaje romántico, con su perspectiva subjetiva y su atracción por lo diferente y exótico, una tendencia que llegará a ser extraordinariamente fructífera en este tipo de textos hasta más allá del siglo XIX.

Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802 — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

A veces se oye a más de un alemán clamar en contra de la cocina francesa y alabar la suya propia y la inglesa como la mejor; dicen que esta es más sencilla, más potente y por consiguiente más sana. Yo no puedo asentir en eso, y creo que los franceses, que aprecian tanto la bonne chère , tienen razón cuando consideran sus comidas, que son más ligeras, más picantes y más variadas, como el mejor de los alimentos. A ellas, como al vino, les deben mayormente su temperamento ligero y despierto, la agilidad y destreza en todos sus movimientos y el alegre modo de vida. En cambio, es lo más natural que el porter , el ale y el pudding , el roastbeef medio hecho y el vino de Oporto mezclado con aguardiente produzcan lentitud, torpeza y un temperamento sombrío e inmóvil. Pero ¡allá países, allá costumbres! El suelo y el clima no son iguales en todas partes; por lo tanto, las gentes, que son producto suyo, ¡no pueden ser iguales, así como los animales y las plantas!

Al día siguiente navegamos hasta Pont Saint Esprit, donde ambas orillas están unidas por un notable puente de 1.200 pies de largo que descansa sobre diecinueve grandes arcos. En estos parajes sentí por primera vez las delicias del clima meridional, y divisé (¡una alegría especial para alguien del norte!) la primera higuera. Las damas que paseaban al frescor del atardecer iban adornadas con abundantes rosas, y apenas había empezado el mes de mayo. Las primicias de la temporada estaban ya disponibles en gran cantidad.

Al cuarto día llegamos por fin a Aviñón a mediodía. ¡Qué contento salté por última vez fuera de la maldita arca de Noé, y qué a gusto pagué mis dos táleros franceses al dueño del barco, por los cuales ciertamente no se puede pedir mucha comodidad! La vieja ciudad se muestra a lo lejos bastante impresionante; sobre todo las altas murallas, extraordinariamente bien conservadas, adornadas con muchas almenas, le dan un aspecto imponente, pero el interior no se corresponde con esto; más bien, todo el lugar tiene algo de ruinoso, abandonado y amorfo, pero frente a esta desolación y oscuridad el florido paisaje destaca todavía más. ¡Qué agradable es el amplio panorama que se divisa desde la escarpada roca, bajo la cual fluye el ancho Ródano y en cuyas alturas se halla el antiguo castillo gótico de los papas medio derruido! Los campos extensos y exuberantes, a la derecha el pintoresco monte Ventoux, detrás del cual está Vaucluse, los prados de la pintoresca isla del Ródano, detrás de los cuales se alzan las torres de Villeneuve, la vista, nueva para mí, de los olivos y de los cipreses esparcidos aisladamente, las magníficas ruinas de un viejo puente de piedra, el ancho río…, todo esto forma un conjunto extraordinariamente rico, en el cual con cada mirada se descubre algo nuevo. ¿Quién podría ir a Aviñón y no visitar la gruta de Petrarca en Vaucluse? Al día siguiente fui allí.

EXCURSIÓN DE AVIÑÓN A VAUCLUSE

картинка 5

Villa de L’Isle ~ Caminata a la gruta de Petrarca ~

Descripción de esta

Este pequeño viaje resulta muy atractivo para cualquiera, incluso para quien es insensible a la memoria y a los recuerdos de Petrarca. Ello se debe al aspecto extremadamente peregrino y casi maravilloso de este valle angosto y cerrado, cuyo nombre, vallis clausa , es realmente muy adecuado. Después de algunas horas de viaje llegamos a la villa de L’Isle, donde comenzamos nuestra caminata a pie de no más de media hora.

Fue un paseo magnífico el que hicimos. A nuestra derecha murmuraban las ondas plateadas del riachuelo Sorgue entre praderas exuberantes, olientes a aromas; a la izquierda se elevaba el monte Ventoux, todavía cubierto de nieve. Avenidas de plátanos nos ofrecían una fresca sombra, las vides ya tenían hojas y los cereales estaban en flor, las moreras ya habían perdido su follaje, el cielo azul etéreo nos cubría con un silencio sublime, como nunca lo vemos en el norte, ni siquiera en los días más hermosos. Entonces me acordé del mágico azul etéreo de los sensuales cuadros de bañistas de Annibale Carracci en Viena, que siempre me parecieron algo sobrenatural porque nunca había visto nada parecido en la naturaleza. El angosto valle se estrechaba y se asilvestraba cada vez más. Paredes rocosas muy altas, de forma fantástica, aparecían a ambos lados y formaban un semicírculo. Era el final del valle.

Entonces trepamos por la ladera de las rocas evitando el riachuelo, aunque bajo nuestros pies brotaban de la arena y de los cantos rodados incontables manantiales del agua más pura y cristalina, resplandeciendo como plata fina. Estos pequeños manantiales que fluyen rápidamente hacia abajo llenaban el cauce del riachuelo casi seco. Uno no se cansa de mirar estas aguas, cuya pureza no se puede comparar con nada, ni siquiera con la plata; seguro que Petrarca estaba pensando en ellas cuando hablaba de «chiare, fresche e dolci acque». Más arriba, el cauce del riachuelo estaba totalmente seco y lleno de trozos de roca recubiertos de musgo; a pocos pasos de allí llegamos a un pozal lleno de agua en la cual se reflejaba una higuera apoyada en las paredes rocosas que cierran el valle en semicírculo y forman la gruta de Petrarca. La soledad de este extraño y maravilloso valle es inquietante, y al mismo tiempo atrayente. Las paredes desnudas y medio horadadas de las imponentes moles rocosas son frías y estériles, mientras que el olor especiado del tomillo y el rumor de los pequeños manantiales y del riachuelo propagan vida y frescor. Casi podría uno extrañarse de que Petrarca, sobre cuya estancia en esta región solo existen vagas leyendas, en ninguna parte de sus poemas haga referencia a esta rareza de la naturaleza. Solo menciona el Sorgue, el Ventoux y el valle en general.

En enero volví a visitar la gruta y la encontré totalmente cambiada. El riachuelo de antes se había transformado en un poderoso torrente, la rápida corriente se precipitaba con ímpetu desde los pedazos de roca en pequeñas cascadas hacia abajo, resonando el eco en el desfiladero; el pozal, del cual antes ni siquiera rebosaba el agua, se había convertido en un pequeño lago, y la higuera apenas se veía. Y a todo esto, las aguas eran de una claridad incomparable. ¡Fue una escena soberbia!

VIAJE DE AVIÑÓN A NIMES

картинка 6

El cochero bufón ~ El Pont du Gard ~ Nimes ~

El anfiteatro ~ La Maison quarrée ~ Otras antigüedades

En una especie de pot de chambre –como es sabido, así se llaman en París los coches de alquiler en los que se suele ir a Versalles por un precio irrisorio–, al cual iba enganchado un caballo de tiro y uno de repuesto, badinant , salimos de Aviñón el inglés y yo hacia Nimes dando un pequeño rodeo para ver el famoso Pont du Gard. Al cochero no podíamos mirarlo sin echarnos a reír debido a su vestimenta tan chusca: llevaba zapatos y en el izquierdo tenía una pequeña espuela, los pantalones eran multicolores, el chaleco amarillo y gris la chaqueta; a todo esto, se tocaba con un sombrero redondo ladeado y una gruesa trenza empolvada medio deshecha con enormes guedejas a ambos lados. Si a ese tipo le hubiesen dado una palmeta en vez del látigo con el que chasqueaba sin cesar, hubiera estado completo el payaso.

El Pont du Gard, esa antigua obra romana que está tan bien conservada como si hubiera sido construida no hace mucho, tiene un aspecto magnífico y sublime. Originariamente era un acueducto que llevaba las aguas de los arroyos Eure y Airain a Nimes; ahora tiene nombre de puente porque en época de Luis XV las autoridades regionales de Languedoc le añadieron uno. Por el acueducto se unen las dos alturas entre las cuales fluye el Garde, mediante tres filas de arcos colocados unos encima de otros. La primera fila tiene 83 brazas de largo y 10 de alto, y consta de 6 arcos, el quinto de los cuales, por donde fluye el río, tiene 13 brazas de ancho. Los 5 pilares que soportan los 6 arcos tienen una anchura de 3 brazas cada uno. La segunda fila tiene 11 arcos de la misma anchura que los primeros; tiene 10 brazas de alto y 133 de largo. La tercera fila tiene solo 4 brazas de alto y 136 de largo, y consta de 35 arcos pequeños. Arriba está cubierto de piedras lisas unidas por mortero, que forman el verdadero acueducto. Todo el edificio es de orden toscano, realizado en poderosos bloques de roca que no están unidos ni por hierro ni por cal, sino por un ensamblaje artificial mediante el cual una masa apoya y soporta la otra abrazándola. Especialmente el tamaño colosal de estos bloques de roca es lo que da a la obra un aspecto tan majestuoso que no se puede contemplar sin admiración y estupor. Parece que lo hayan construido unas manos gigantes, y a pesar de todo ese tamaño, el conjunto produce una impresión muy agradable porque no se percibe en él nada pesado o torpe. Se supone con bastante seguridad que la construcción es atribuible a Agripa, que se ganó así el sobrenombre de Curator perpetuus aquarum .

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802»

Обсуждение, отзывы о книге «Fragmentos de un viaje por el sur de Francia, España y Portugal en 1802» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x