En vísperas de la muerte de Franco, varios equipos de televisión fueron objeto de informes negativos. Un documental de la televisión holandesa sobre «España mañana» fue duramente calificado por la Jefatura de Información por «reflejar una absoluta parcialidad» y presentar «de forma totalmente negativa al régimen español insistiendo en la creciente resistencia de toda una población (incluyéndose en ella a funcionarios de todos los niveles) que desea una moderna democracia». Un equipo de enviados especiales de la televisión sueca fue acusado de haber presentado a la «guerrilla ETA» como «campeones de la libertad en contra del terror franquista». Un presentador de un documental emitido por la televisión belga un mes antes de la muerte de Franco fue tachado de sectarismo y parcialidad, «sus preguntas fueron siempre en apoyo de su tesis personales y todas ellas de la extrema izquierda».
El informe más duro fue para un equipo de reporteros de la televisión pública portuguesa por un documental emitido a finales de setiembre de 1975, calificado como «Postura inadmisible de la TV portuguesa contra España». El consejero de información en la embajada de Lisboa hablaba de un programa donde figuró «el cantante Pi de la Serra, considerado uno de los principales luchadores del pueblo catalán que junto con el pueblo gallego y vasco luchan contra el centralismo de Madrid». En ese caso, RTVE llegó a difundir una nota lamentando la «inadmisible actitud nada amistosa de la radiotelevisión portuguesa» y su «apología del terrorismo, insultando a España, a su jefe de Estado y a su gobierno». 21
La lista de periodistas de televisión con problemas con las autoridades es más larga. Michael Vermehren del segundo canal alemán ZDF fue constantemente vigilado mientras viajaba por toda España «manteniendo contactos con elementos extremistas». Paul Thahon, del canal público francés Chanel 2, fue detenido por grabar imágenes de una manifestación estudiantil. Dos periodistas de la RAI italiana fueron obligados a abandonar Madrid.
El corresponsal jefe en Europa de la BBC, Charles Wheeler, fue detenido por la policía en la Puerta del Sol en Madrid. Sólo diez días antes de la muerte de Franco, Radio Nacional de España dejó de prestar ayuda técnica a la cadena británica, alegando que algunos programas habían llegado «al límite de la injerencia en los asuntos interiores de España y habían violentado las normas más elementales de coexistencia entre los dos países». 22 El entonces director, Charles Curran, declaró que la BBC difundía una «información objetiva y positiva». Incluso tras la muerte de Franco, varios miembros de un equipo francés de radio fueron agredidos tras la llegada del presidente Valéry Giscard d’Estaing al aeropuerto de Madrid para asistir a la misa de coronación de Juan Carlos I.
Tom Burns recuerda momentos de fuerte tensión, como la presión ejercida por la policía secreta cuando los corresponsales se ocupaban de la recién creada Unión Militar Democrática clandestina o de manifestaciones callejeras. En la primavera de 1976, la delegación de Reuters en Madrid recibió una llamada de las fuerzas de seguridad avisándoles que si publicara cualquier noticia referido a las manifestaciones estudiantiles en Bilbao estarían «fuera de España mañana». La agencia publicó la noticia.
El Ministerio de Información y Turismo se mostraba especialmente vigilante ante la cobertura de noticias relacionadas con el partido comunista. Ilario Fiore, corresponsal de la radio y televisión italianas fue vigilado de cerca por haber prestado servicio en Moscú y haber tenido contacto «con el periodista soviético Victor Louis considerado como un agente importante del KGB». Sólo cinco días antes de la muerte de Franco, hubo una nota informativa interna en la cual se expresaba preocupación sobre «los contactos de los corresponsales extranjeros de prensa con las organizaciones subversivas y militantes de comunismo ortodoxo». El Ministerio miraba también con recelo los contactos con representantes de los partidos y sindicatos ilegales y confisco las credenciales a William Chislett tras haber asistido a la primera rueda de prensa del PCE tras su legalizacion, en abril de 1977.
La prensa extranjera podía ser utilizada como medida de presión sobre el Gobierno, como explica Paul Preston 23 a propósito de una reunión del Comité Central en Roma, el 28 de julio de 1976, que tuvo gran eco informativo y reveló por primera vez que un número significativo de intelectuales y líderes obreros eran comunistas. Santiago Carrillo advirtió por intermediarios al recién nombrado presidente Suárez que, si no se le concedía el pasaporte, celebraría una conferencia de prensa en Madrid con participación de Oriana Fallaci, Marcel Niedergang y otros corresponsales extranjeros influyentes.
El Ministerio de Información y Turismo tenía constancia de la estrecha colaboración entre jóvenes periodistas españoles y sus colegas extranjeros, como se observa en una nota interna: 24
Varios de los servicios relacionados con esta oficina tienen la convicción de que la mayor parte de las noticias y comentarios hostiles al Régimen español o falsamente sensacionalistas en todo caso proceden de un pequeño grupo de periodistas españoles muy jóvenes que se encuentran al servicio de las agencias extranjeras en Madrid y que representan en términos generales lo mas radical del periodismo español. Estos jóvenes periodistas frecuentan los pasillos de las Cortes, clubs y restaurantes de moda y en su afán de hacer méritos por la vía sensacionalista son el mejor vehículo de difusión de bulos y rumores puestos interesadamente en circulación por las camarillas políticas de Madrid.
El presidente de la agencia Europa Press, José Mario Armero, 25 ha dejado constancia de la relación intensa que los periodistas extranjeros tuvieron con las personalidades de la oposición.
Los conocían a todos. A través de los corresponsales se pudieron tener más contactos y más informaciones de lo que se avecinaba que a través de los propios españoles (...) En los años durante los que se prolongó la transición política, los corresponsales manejaban mucha información y muchos políticos recurrían a ellos.
El Gobierno trataba también de utilizar la prensa extranjera para proyectar una imagen positiva hacia el exterior, como explican en sus memorias Manuel Fraga, José María de Areilza y Alfonso Osorio, ministros de Gobernación, Asuntos Exteriores y Presidencia en el primer Gobierno de la Monarquía. 26 Rodolfo Martín Villa, 27 ministro de Relaciones Sindicales en el mismo el Gobierno Arias, ha reconocido que «en aquellos días era clásico que las declaraciones primerizas y más espectaculares acerca de las intenciones políticas del Gobierno se publicaran en la prensa extranjera». El presidente Carlos Arias fue el primero: anunció en Newsweek , el 5 de enero de 1976, propósitos de reforma que no anunciaría ante las Cortes hasta el 28 del mismo mes. En un editorial, ABC 28 reclamó para la prensa española la primacía de cualquier anuncio del Gobierno. Volvió a quejarse cuatro semanas después, tras unas declaraciones de Manuel Fraga en The Times , al día siguiente del discurso de Arias, proporcionando mayor concreción sobre la reforma del régimen que el propio presidente del Gobierno. ABC 29 comentó, de forma lacónica, que era «ridículo» que los extranjeros supieran lo que estaba pasando en España antes de que lo hicieran los españoles.
Aparte de los incidentes ya citados de la prensa extranjera con el Gobierno y la policía y otros que aparecerán en el relato de este libro, también hay indicios de incomodidad por parte del rey. Es el caso del corresponsal Harold Sieve, relevado por The Daily Telegraph en una fecha tan temprana como marzo de 1976, tras una carta acusatoria del duque de Wellington, tal como queda registrado en las páginas del diario y aparece en el relato del segundo capítulo de este libro. Es también el caso de Henry Giniger y Miguel Acoca, de cuya cobertura para The New York Times y The Washington Post se quejó Juan Carlos al embajador de los Estados Unidos, Wells Stabler, durante los preparativos de su visita a los Estados Unidos en la primavera del mismo año. 30
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