Ted Dekker - Blanco

Здесь есть возможность читать онлайн «Ted Dekker - Blanco» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Blanco: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Blanco»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Nunca rompa el círculo.
En esta tercera parte de la innovadora Serie del círculo, Thomas Hunter sólo tiene días para sobrevivir en dos mundos diferentes, llenos de peligro, engaño y destrucción. El destino de ambos mundos depende de su singular habilidad de cambiar realidades por medio de sus sueños. Ahora, guiando un pequeño grupo multiforme conocido como El Círculo, Thomas se encuentra enfrentando nuevos enemigos, desafíos interminables y el amor prohibido de una mujer de lo más insólita.
Entre a la Gran Búsqueda, donde Thomas y una pequeña banda de seguidores deben decidir rápidamente en quién pueden confiar, tanto con sus propias vidas como con el destino de millones de personas.

Blanco — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Blanco», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Se apoyó contra la roca al lado de Suzan, mirando a Chelise, quien dormía a tres metros de los dos.

– Por Dios, Thomas, duerme -susurró Suzan-. Pronto amanecerá.

– No estoy cansado.

– Lo estarás. Y me molesta que estés sentado de ese modo.

– ¿Estás celosa?

– ¿De ella? Si fueras otro hombre, quizás… sin faltarte al respeto, pero mi corazón ya ha sido tomado.

– ¿Ah, sí? -exclamó él, quien sorprendido puso toda su atención en Suzan-. Nunca has dicho nada.

– Es mejor mantener algunas cosas en secreto.

– ¿Quién es?

– No te lo voy a decir. Pero lo conoces -expuso ella apoyándose en el codo-. Sin embargo, debo decir que este nuevo Thomas es digno de admiración.

– No hay nada nuevo de mí.

– No te había conocido permaneciendo así despierto, mirando a una mujer dormida que no te ama. O mostrarte tan interesado en a quién amo

– Siempre había creído que te importaba más blandir una espada que cortejar a una mujer.

– Es obvio que no me has conocido. Cortejé a Rachelle en el bosque colorido, ¿no es así? -objetó él, y miró las estrellas-. Esos eran los días en que el romance se sentía en el aire.

– Yo era demasiado joven para recordar -expresó ella tranquilamente.

– Ya no lo eres.

– Así que supongo que estás cediendo a este impulso -afirmó ella-. De modo incondicional.

– Nacimos para el Gran Romance -declaró Thomas evitando una respuesta directa.

– Por supuesto.

– Solo estoy siguiendo mi corazón.

– Tal vez yo te podría mostrar algunas cosas, Sr. Poeta -alegó Suzan.

– Entonces revélanos a tu hombre y déjanos ver cómo ustedes se cortejan mutuamente.

– Escúchame. Sigues hablando como un poeta.

– Tonterías -respondió él sonriendo-. Siempre he sido elocuente. Una vez mi palabra fue mi espada, pero ahora es un canto de amor para la doncella que yace allá. ¿O es acá?

– Veo que deberé enseñarte los puntos más exquisitos de la poesía.

– ¿Quieres verdadera poesía? -expuso Thomas bajando la voz mientras sus ojos se posaban en la durmiente mujer-. Entonces oye esto: He perdido mi corazón. Ahora su dueña es Chelise, esta asombrosa criatura que pacífica duerme. Cuando frunce el ceño, veo una sonrisa; cuando se burla, veo una sonrisa. Cabalgamos codo a codo por dos horas, eligiendo nuestro camino a través del oscuro bosque sin pronunciar palabra alguna, pero le oía e' corazón susurrándome palabras de amor cada vez que su caballo ponía el casco en tierra. Ahora dormir no logro porque el amor es mi sueño y he tenido suficiente para que dure una semana. Ella finge no amarme, porque la enfermedad la ha rebosado de vergüenza, pero puedo verle los ojos penetrando el corazón donde ella revela sus verdaderos deseos.

– Si la mitad de eso es cierto, entonces estás muy entusiasmado, Thomas de Hunter -manifestó Suzan riendo socarronamente.

– Lo estoy -contestó él, desvaneciendo la sonrisa y desviando la mirada.

Chelise se movió de repente. Se volvió hacia ellos.

– ¿Van ustedes a hablar toda la noche? Estoy tratando de dormir.

– Estás despierta -comentó Thomas parpadeando.

– Y tú estás hablando demasiado. No sé cómo los albinos cortejan a sus mujeres, pero tal vez quieras considerar un poco de sutileza. Se hizo silencio en el campamento.

– Ella tiene razón -declaró finalmente Suzan.

– Yo… yo no sabía que estabas escuchando -titubeó Thomas; en la oscuridad logró ver que Chelise sonreía-. Muy bien, entonces, imagino que es hora de dormir.

Se acostó, inseguro de si debía estar avergonzado o emocionado de que ella hubiera oído lo que él decía.

Yacieron en silencio por largo tiempo.

Entonces Chelise habló en voz baja.

– Gracias, Thomas. Fueron palabras muy amables.

– De nada -manifestó él tragando saliva.

– Solo recuerda nuestro trato -pidió ella volteándose.

Sí, desde luego. El acuerdo que tenían. Él casi lo había olvidado.

***

CHELISE Y Suzan dejaron dormir a Thomas hasta la salida del sol. Ambas se habían levantado una hora antes y decidieron que podían esperar otra hora antes de entrar al desierto. Era remota la posibilidad de que algún encostrado los encontrara en el pequeño cañón en que habían hecho el campamento.

Suzan se había bañado en un pequeño riachuelo cercano, y Chelise también decidió bañarse. Esperó hasta que Suzan terminara antes de meterse cautelosamente al agua. Aunque se había acostumbrado al ritual del baño en el lago, el agua fría le hizo arder la piel.

De no ser por Thomas, Chelise nunca se habría bañado en un arroyo, pero se sintió obligada a presentarse en una manera que no fuera ofensiva para los albinos. Soportó el dolor y se lavó bien la piel. Luego con cuidado se aplicó el aromático morst usando una pequeña laguna como espejo. Recogió varias de las flores más pequeñas y perfumadas de tuhan y se las puso en el pelo. Todo esto por él.

Y por qué, Chelise? ¿Por qué te preocupa tanto agradar a Thomas? No pudo contestar esa pregunta. Quizás porque él era muy amable con ella. Albino o no, él era un hombre y ella difícilmente podía hacer caso omiso a este afecto irracional que él había mostrado al rescatarla.

Chelise miró a Suzan, tratando de no mirarle la piel oscura. Muy diferente de su propia carne blanca. El colgante que usaban los albinos le guindaba del cuello.

– ¿Por qué usas el pendiente? -le preguntó a Suzan.

La albina levantó el medallón en la mano y lo miró.

– Estos son los colores del Círculo. Verde por el bosque colorido, luego negro por el mal que nos destruyó a todos. Después rojo, ¿ves? -explicó, indicando las dos franjas que cruzaban el cuero rojo-. La sangre de Justin. Y finalmente, un círculo blanco.

– ¿Y por qué blanco?

– Blanco -señaló Suzan mirándola directo a los ojos-. Somos la novia de Justin.

Qué extraña manera de ver las cosas. Incluso ridícula. ¿Quién ha oído alguna vez ser la novia de un guerrero asesinado? Por supuesto, ellos creían que él aún estaba vivo.

Absurdo.

– ¿Deberíamos despertarlo? -preguntó Chelise mirando a Thomas.

– Me cuesta creer que aún esté durmiendo -contestó Suzan sonriendo-. Debiste haberlo agotado anoche.

– ¡Ja! Creo que él me está agotando con todo su entusiasmo.

– ¿Sientes algo por él? -inquirió Suzan, asegurando la montura extra que Thomas trajera de la ciudad.

Chelise no había esperado una pregunta tan directa. No supo qué decir.

– Allí yace Thomas de Hunter, leyenda de los guardianes del bosque, enamorado de ti, hija de su agente de perdición, Qurong. Es un cuento de hadas en ciernes.

– Él es un albino -objetó Chelise.

– Eso no significa que sea demasiado bueno para ti -replicó Suzan a) tiempo que ponía la mano sobre la silla y miraba de frente a la princesa.

– Eso no es lo que quise decir.

– No, pero es lo que sientes. Por eso te bañaste y por eso cubres tu piel para él. Que conste, estoy de acuerdo con Thomas. Creo que eres bastante hermosa. Y no creo que tengas idea de cuán afortunada eres de que este hombre te ame.

Chelise se sintió súbitamente emocionada. Miró a Thomas. Allí se hallaba el rey de los albinos. ¿O era Justin su rey? A pesar de los intentos de Thomas por quitarse el morst que se había aplicado la noche anterior, este aún le cubría partes del rostro.

– Sin embargo te hace sentir bien, ¿no es verdad? -indagó Suzan.

– ¿Qué?

– Ser amada.

– Sí -contestó ella después de titubear.

No estaba segura de haberse sentido nunca tan incómoda. ¿Tenía razón Thomas al decir que ella estaba cubriendo su vergüenza? Y ahora Suzan le había dicho lo mismo. Ella nunca lo había pensado en esos términos.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Blanco»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Blanco» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Ted Dekker - Outlaw
Ted Dekker
Ted Dekker - Sanctuary
Ted Dekker
Ted Dekker - Mortal
Ted Dekker
Ted Dekker - Verde
Ted Dekker
Ted Dekker - Rojo
Ted Dekker
Ted Dekker - Negro
Ted Dekker
Ted Dekker - Tr3s
Ted Dekker
Tom Dekker - Clockwork
Tom Dekker
Sergio Blanco - Theben-Park
Sergio Blanco
Tom Dekker - Diesel
Tom Dekker
Отзывы о книге «Blanco»

Обсуждение, отзывы о книге «Blanco» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.