Joanne Harris - Cinco cuartos de naranja

Здесь есть возможность читать онлайн «Joanne Harris - Cinco cuartos de naranja» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Cinco cuartos de naranja: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Cinco cuartos de naranja»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Cuando tras décadas de ausencia Framboise Simon regresa a su pequeño pueblo en la campiña francesa, los habitantes no la reconocen como la hija de la mal afamada Mirabelle Dartigan,la mujer que aún consideran responsable de la tragedia sucedida en los años de la ocupación nazi. A la búsqueda de un nuevo comienzo en su vida, Framboise descubre rápidamente que el presente y el pasado se encuentran inextricablemente unidos, mientras recorre las páginas del cuaderno de recetas de cocina heredado de su madre.
Con la ayuda de esas recetas, Framboise recrea los platos de su madre, que sirve en un coqueto restaurante. Y a medida que analiza el cuaderno -a la búsqueda de pistas que le permitan comprender la contradicción entre el amor de su madre por la cocina y su conducta opresiva-, descubre poco a poco un significado oculto detrás de las crípticas anotaciones de Mirabelle. Entre las páginas del cuaderno, Framboise encontrará la clave para comprender lo que realmente sucedió aquel fatídico verano en el que tenía tan solo nueve años.
Exquisito y lleno de matices, Cinco cuartos de naranja es un libro sobre madres e hijas del pasado y del presente, sobre la resistencia y la derrota y, sin lugar a dudas, una extraordinaria muestra del talento de la autora de Chocolat.

Cinco cuartos de naranja — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Cinco cuartos de naranja», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Señor, es mi deber advertirle que no toleraré un comportamiento violento y ofensivo por su parte; también es mi deber…

– ¿Qué? -La voz de Luc subió de tono hasta convertirse casi en un grito-. ¿Qué comportamiento? ¡Has sido tú quien me ha golpeado a mí! No puedes…

Louis le dirigió una mirada de educada reprobación.

– Tengo razones para creer que dado su errático comportamiento es posible que esté bajo la influencia del alcohol o de otras sustancias estupefacientes y por su propia seguridad considero mi deber mantenerlo bajo vigilancia hasta…

– ¿Me estás arrestando? -preguntó Luc incrédulo-. ¿Tú me estás acusando a mí?

– No a menos que me vea obligado señor -respondió Louis en tono de reproche-. Pero estoy convencido de que estos dos testigos corroborarán su comportamiento ofensivo y amenazador, un lenguaje violento y una conducta indisciplinada… -hizo un gesto de asentimiento en mi dirección-. Tendré que pedirle que me acompañe a la comisaría, señor.

– No hay ninguna jodida comisaría -gritó Luc.

– Louis utiliza el sótano de su casa para los borrachos y alborotadores -aclaró Paul tranquilamente-. Claro está que no habíamos tenido ninguno desde hace tiempo, no desde que Auguste Tinon pilló aquella borrachera hace cinco años…

– Pero yo tengo un sótano que está enteramente a tu disposición, Louis, por si crees que existe el peligro de que se desmaye de camino al pueblo en este estado -propuse suavemente-. Hay una buena cerradura y no hay forma de que pueda lastimarse…

Louis pareció considerar la idea.

– Gracias, veuve Simon -dijo por fin-. Creo que quizá será lo mejor. Al menos hasta que resuelva cuál va a ser el siguiente paso.

Lanzó una mirada crítica a Dessanges que ahora estaba pálido por algo más que por la rabia.

– Estáis locos. Los tres -dijo despacio.

– Por supuesto habrá que registrarle primero -anunció Louis con calma-. No podemos arriesgarnos a que le prenda fuego al lugar o algo así. ¿Podría vaciarse los bolsillos, por favor?

– No puedo creerlo -dijo Luc meneando la cabeza.

– Lo lamento, señor -persistió Louis-. Pero tengo que pedirle que se vacíe los bolsillos.

– Pide lo que quieras -replicó Luc ácidamente-. No sé qué es lo que esperas sacar de todo esto, pero cuando mis abogados se enteren…

– Yo lo haré -sugirió Paul-. De todos modos, no creo que pueda llevarse las manos a los bolsillos con las esposas puestas.

Se movió con rapidez a pesar de su aparente torpeza, sus manos de cazador furtivo cacheando las ropas de Luc y sacando su contenido: un mechero, algunos papeles enrollados, las llaves del coche, una cartera, un paquete de cigarrillos. Luc forcejeó en vano, profiriendo insultos. Miraba a su alrededor como si esperara ver a alguien a quien poder pedir ayuda, pero la calle estaba desierta.

– Una cartera -Louis miró su contenido-, un encendedor. De plata. Un teléfono móvil -abrió el paquete de cigarrillos para sacar el contenido en la palma. En aquel momento vi algo en la mano de Louis que no reconocí. Un bloque pequeño e irregular de color marrón negruzco como un viejo caramelo de melaza.

– Me pregunto qué será esto -inquirió Louis con suavidad.

– ¡Vete a la mierda! -le espetó Luc bruscamente-. ¡Eso no es mío! Me lo has puesto tú, viejo bastardo… -Esto iba dirigido a Paul, que lo miraba con una expresión de sorpresa medio alelada-. Nunca conseguirás que se acepte…

– Quizá no -dijo Louis con aire de indiferencia-, pero podemos intentarlo. ¿No te parece?

Capítulo 6

Louis dejó a Dessanges en la bodega como había prometido. Podía tenerlo encerrado veinticuatro horas, nos dijo, antes de hacer una acusación formal. Con una curiosa mirada a los dos y una estudiada falta de inflexión en la voz nos informó de que disponíamos de ese tiempo para poner fin a nuestros asuntos. Un buen chico, Louis Ramondin, a pesar de ser algo lento. Aunque demasiado parecido a su tío abuelo Guilherm para hacerme sentir cómoda; supongo que fue eso lo que no me dejó ver su bondad esencial. Sólo espero que no tenga motivos para arrepentirse de lo que ha hecho.

Al principio Dessanges despotricó y aulló en la bodega. Exigía hablar con su abogado, pedía su teléfono, a su hermana Laure, sus cigarrillos. Se quejaba de que le dolía la nariz, de que estaba rota y de que estaba seguro de que los fragmentos de huesos iban de camino a su cerebro. Golpeó la puerta, rogó, amenazó y blasfemó. No le hicimos caso y al final los ruidos cesaron. A las doce y media le llevé un poco de café y algo de pan con charcuterie; estaba malhumorado pero tranquilo, la mirada de cálculo otra vez en sus ojos.

– Sólo estás retrasando el momento, Mamie -me dijo mientras le cortaba el pan a rebanadas-. Veinticuatro horas es todo lo que tienes porque, como bien sabes, tan pronto como haga esa llamada telefónica…

– ¿De verdad quieres comer? -le espeté bruscamente-. Porque no te vendría nada mal pasar un poco de hambre y de ese modo no tendría que escuchar más tus desagradables palabras. ¿Estamos?

Me lanzó una mirada emponzoñada pero no dijo nada más sobre el asunto.

– Bien -concluí.

Capítulo 7

Paul y yo hicimos ver que trabajamos el resto de la tarde. Era domingo y el restaurante estaba cerrado pero aún seguía habiendo trabajo en el huerto. Azadoné, podé y escardé hasta que mis riñones parecían vidrio caliente y el sudor me empapaba las axilas. Paul me miraba desde la casa sin saber que yo también lo estaba mirando a él.

Aquellas veinticuatro horas me escocieron e irritaron como un ataque agudo de urticaria. Sabía que tenía que hacer algo, pero el qué, era algo que superaba mi capacidad de decisión. Había frustrado a un Dessanges, temporalmente al menos, pero los otros seguían en libertad y más llenos de malicia que nunca. Y el tiempo se agotaba. Varias veces llegué a ir a la cabina de teléfonos que había enfrente de correos, inventándome recados para pasar por ahí cerca; una vez llegué incluso a marcar el número pero colgué antes de que nadie respondiera pues me di cuenta de que no tenía ni la menor idea de lo que iba a decir. Parecía que, mirara donde mirara, veía la misma verdad terrible con su vista fija en mí, las mismas alternativas terribles. La Gran Madre, con la boca abierta y llena de anzuelos, con sus ojos vidriosos mirándome fijamente, y yo resistiéndome a esa espantosa presión, mordisqueándola como un pececillo haría con el sedal, como si el lucio fuera una parte de mí y yo estuviese luchando por liberarme, una parte oscura de mi propio corazón debatiéndose y agitándose en el sedal, una presa terrible y secreta…

Todo se reducía a la elección entre dos opciones. Mi mente podía jugar con otras posibilidades, que Laure Dessanges me prometiera dejarme al margen a cambio de poner en libertad a su hermano menor, pero en el fondo práctico de mi mente sabía que aquello no podía funcionar. Hasta el momento sólo habíamos ganado una cosa con nuestros actos: tiempo, y sentía cómo el premio se me iba escurriendo segundo a segundo mientras me estrujaba el cerebro para decidir cómo podía utilizarlo. En caso contrario, al día siguiente, la predicción de Luc; «Mañana tu pobre y miserable secreto aparecerá en cada revista, en cada periódico» surgiría delante de nuestras narices impresa en papel en blanco y negro y yo lo perdería todo: la granja, el restaurante, mi sitio en Les Laveuses… La única alternativa, lo sabía, era utilizar la verdad como arma. Pero aunque eso podía hacer que recuperara mi casa y mi negocio ¿quién podía saber el efecto que tendría sobre Pistache, sobre Noisette, sobre Paul?

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Cinco cuartos de naranja»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Cinco cuartos de naranja» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Joanne Harris - Blackberry Wine
Joanne Harris
Joanne Harris - W Tańcu
Joanne Harris
Joanne Harris - Runas
Joanne Harris
Joanne Harris - Zapatos de caramelo
Joanne Harris
Joanne Harris - Chocolat
Joanne Harris
Joanne Harris - Jeżynowe Wino
Joanne Harris
Joanne Harris - Czekolada
Joanne Harris
Joanne Harris - Runemarks
Joanne Harris
Joanne Harris - Holy Fools
Joanne Harris
Joanne Harris - Sleep, Pale Sister
Joanne Harris
Joanne Sefton - Joanne Sefton Book 2
Joanne Sefton
Отзывы о книге «Cinco cuartos de naranja»

Обсуждение, отзывы о книге «Cinco cuartos de naranja» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.