Rosamunde Pilcher - Septiembre

Здесь есть возможность читать онлайн «Rosamunde Pilcher - Septiembre» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Septiembre: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Septiembre»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Con motivo de una fiesta de cumpleaños, una serie de personajes procedentes de Londres, Nueva York, Escocia y España coinciden el el pequeño pueblo de Strachroy. Estamos en septiembre, mes durante el cual en Escocia se prodigan celebraciones, cacerías y bailes. Sin embargo, al compás de este ambiente festivo, el destino arrastrará a los protagonistas a situaciones tan dramáticas como sorprendentes, y les obligará a tomar decisiones y afrontar situaciones que marcarán profundamente sus vidas…

Septiembre — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Septiembre», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

En una de aquellas impetuosas salidas había conocido a Edmund Aird. Fue en septiembre, en un baile de cazadores que se dio en casa de una antigua condiscípula, en el Condado de Relkirk. Antes del baile, hubo una espléndida cena y todos los invitados tanto los que se alojaban en la casa como los que venían de fuera se congregaron en la gran biblioteca.

Virginia fue la última en aparecer. Llevaba un vestido verde pálido, casi blanco, sujeto sobre un solo hombro por una rama de hiedra, cuyas oscuras hojas estaban hechas de reluciente satén.

Ella lo vio al momento. Estaba de espaldas a la chimenea y era muy alto. Sus miradas se encontraron y quedaron prendidas. Él tenía el pelo negro con algunas hebras blancas, como el del zorro plateado. Ella ya estaba acostumbrada a ver hombres vestidos con las ostentosas galas del traje escocés, pero a ninguno le sentaban tan bien y ninguno llevaba con tanta naturalidad la media de rombos, el kilt y la chaqueta verde botella con botones de plata.

– … ya estas aquí, Virginia. -Era la señora de la casa-. Ahora vamos a ver a quién conoces y a quién no. -Caras desconocidas, nuevos nombres. Apenas se enteraba. Por fin-… y Edmund Aird. Edmund, Virginia, que está pasando unos días con nosotros. Ha venido desde Devon. No habléis ahora porque ya tendréis ocasión os he puesto al lado en la mesa…

Nunca se había enamorado tan instantánea y absolutamente. Desde luego, había tenido idilios, caprichos apasionados en el club local de Leesport, pero nada había durado más de unas semanas. Lo de aquella noche era distinto y Virginia sintió por primera vez que había encontrado a un hombre con el que deseaba compartir el resto de su vida. No tardó en darse cuenta de que el increíble milagro se había producido y Edmund sentía exactamente lo mismo que ella.

El mundo se convirtió en un lugar luminoso y bello. Nada podía salir mal. Deslumbrada por tanta felicidad, se sintió dispuesta a unir su suerte a la de Edmund, a abandonar el sentido común y a tirar por la borda todos los fastidiosos principios. Entregarle su vida. Vivir en el rincón más remoto si era preciso; en el pico de una montaña; en pecado. No importaba. Nada importaba.

Pero Edmund, aunque había perdido el corazón conservaba la cabeza. Se esforzó por explicarle su situación. Al fin y al cabo, era director de la sucursal de “Sanford Cubben” en Escocia, una figura relevante, situada en el objetivo de los medios de comunicación.

Edimburgo era una ciudad pequeña y él tenía muchos amigos y relaciones cuyo respeto y confianza estimaba. Actuar en contra de los convencionalismos de modo ostensible y consentir que su nombre apareciera en las paginas de la Prensa amarilla sería, no ya una tontería, sino una calamidad.

Además, debía pensar en su familia.

– ¿Familia?

– Sí, mi familia. He estado casado.

– Otra cosa me hubiera sorprendido.

– Mi esposa murió en accidente de automóvil. Pero tengo a Alexa. Acaba de cumplir diez años. Vive en Strathcroy con mi madre.

– Me gustan las niñas. Procuraría llevarme bien con ella.

Pero había otros obstáculos.

– Virginia, tengo diecisiete años más que tú. ¿No te parece decrépito un hombre de cuarenta?

– No importan los años.

– Tendrías que vivir en el Condado de Relkirk. Aquello es muy primitivo.

– Me vestiré de cuadros de pies a cabeza y llevaré un sombrero con una pluma.

Él se rió, pero torciendo la boca.

– Desgraciadamente, no todo el año es septiembre. Todos nuestros amigos viven a varias millas de distancia y los inviernos son largos y tristes. Allí la gente hiberna. Me da miedo que te aburras.

– Edmund, no parece sino que ya estés arrepentido y tratando de plantarme.

– No es eso. Eso, no. Pero tienes que saber la verdad. No hacerte ilusiones. Eres tan joven, tan vital y tan hermosa, y tienes toda la vida…

– Para estar a tu lado.

– Otra cosa. Mi trabajo. Es muy exigente. Viajo mucho. Sobre todo por el extranjero y, a veces, estoy fuera dos o tres semanas.

– Pero vuelves.

Ella se había mostrado inflexible y él la adoraba.

– Ojalá las cosas pudieran ser de otro modo, por el bien de los dos -suspiró-. Ojalá fuera joven y no tuviera responsabilidades. Y pudiera obrar a mi antojo. Entonces podríamos vivir juntos y tomar tiempo para conocernos. ¿Estás completamente segura?

– Completamente.

Lo estaba. Sin lugar a dudas. Él la abrazó y dijo:

– Entonces la cosa no tiene remedio. Voy a tener que casarme contigo.

– Pobre hombre.

– ¿Serás feliz? ¡Deseo tanto hacerte feliz!

– Edmund. Edmund, amor mío. ¿Cómo no habría de serlo?

Se casaron dos meses después, a últimos de noviembre, en Devon. Fue una boda sencilla, en la pequeña iglesia en la que Virginia había sido bautizada.

Era el final de una etapa. Que ella dejaba atrás sin pesar. Habían terminado las aventuras triviales y frívolas. Ahora era Mrs Edmund Aird.

Al regreso del viaje de novios, se instalaron en Balnaid, el nuevo hogar de Virginia, donde tenía a su nueva familia: Violet, Edie y Alexa. La vida en Escocia era muy diferente a todo lo que Virginia había conocido pero hizo cuanto pudo por adaptarse aunque sólo fuera porque los demás, evidentemente, hacían otro tanto. Violet se empeñó en irse a vivir a Pennyburn. Resultó un dechado de discreción. Edie no fue menos prudente. Anunció que había llegado el momento de retirarse al cottage en el que había nacido y que había heredado de su madre. Dejaba el trabajo fijo pero seguiría de interina, repartiendo el tiempo entre Virginia y Violet.

En aquellos primeros tiempos, Edie era un pilar de fuerza, una reserva de excelentes consejos y una fuente de información. Ella fue quien, por el bien de Alexa, dio a Virginia algunos detalles del anterior matrimonio de Edmund para no volver a mencionarlo más. Aquello había acabado. Agua pasada. Virginia se lo agradecía. Edie, la vieja criada que lo había visto y oído todo, bien hubiera podido ser la mosca del ungüento. Pero se convirtió en una de las mejores amigas de Virginia.

Conquistar a Alexa le costó un poco más. La niña, de temperamento dulce y sosegado, se mostraba tímida y reservada. No era una niña agraciada, su figura era rechoncha, tenía un pelo de zanahoria y la piel blanca que suele acompañarlo. En un principio, parecía no saber cual era su sitio en la casa y mostraba unos deseos de agradar que casi resultaban conmovedores. Virginia le respondió como mejor supo. Al fin y al cabo, la niña era hija de Edmund y una parte importante de su matrimonio. Ya que no podía ser una madre para ella, procuraría ser una hermana. Insensiblemente, procuró sacar a Alexa de su concha, hablándole como si tuviera la misma edad y procurando no herir sus sentimientos. Mostraba interés por las cosas de Alexa, por sus dibujos y sus muñecas y contaba con ella para todas las actividades. Ello tenía sus inconvenientes, pero lo principal era que Alexa no se sintiera abandonada.

Le costó más de seis meses pero mereció la pena. Virginia fue recompensada con las espontáneas confidencias de Alexa y su viva admiración y cariño.

Había familia, pero también había amigos. La recibieron con los brazos abiertos, por su juventud, por el afecto que sentían por Edmund y porque Edmund había decidido tomarla por esposa. Los Balmerino, por supuesto, pero había otros. Virginia era una persona muy sociable, poco amiga de la soledad, y se encontró rodeada de personas que parecían desear su compañía. Cuando Edmund se iba de viaje cosa que ocurría con frecuencia y desde el principio, todos se mostraban amables y atentos, invitándola y llamándola por teléfono para que no se sintiera sola ni triste.

Y no se sentía. En el fondo, casi gozaba con la ausencia de Edmund porque, de algún modo, daba realce a todas las cosas; él estaba ausente pero ella sabía que volvería, y cada vez que lo hacía estar casada con él le parecía más fabuloso que antes. Ella llenaba sus días de ausencia dedicándose a Alexa, a la nueva casa, a los nuevos amigos y a contar las horas que faltaban para su regreso.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Septiembre»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Septiembre» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Septiembre»

Обсуждение, отзывы о книге «Septiembre» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.