“No puedes quejarte o contender cuando no te gusta tu desayuno.”
“No puedes quejarte o contender cuando debes dejar de jugar.”
“No puedes quejarte o contender cuando se te envía a la cama.”
“No puedes quejarte o contender cuando se te indica que realices tareas.”
No puedes quejarte o contender cuando tu voluntad tiene conflicto con la del Señor.”
La enseñanza en el entorno
Ahora bien, ¿Qué realmente significa enseñar y aplicar las Escrituras a sus hijos “hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes?” ¿Quiere Dios que tenga un itinerario de cuatro citas diarias de catecismos con ellos? Pues, no. ¡Hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes significa en todo lugar! No solamente debe enseñar con diligencia las Escrituras a sus hijos, debe también hablar de (o sobre) ellas continuamente. Dios quiere que usted le enseñe y aplique las Escrituras a sus hijos en todo tipo de lugar y todo tipo de circunstancias, cuando sea y donde sea que lo lleve la vida. Usted debe enseñar en el entorno de su vida, tratar desde las Escrituras las situaciones actuales que sus hijos enfrentan en la mañana, tarde y noche. En otras palabras, debe discutir con sus hijos la importancia de la Escritura no solamente en todas las situaciones del diario vivir, sino que estando usted y ellos actualmente en el entorno de esas situaciones. Milieu (literalmente medio ) es un término francés que significa medio ambiente o entorno o alrededores. Mientras que ellos están en medio de las circunstancias, o cuando ellos estén rodeados de ellas es el mejor tiempo para enseñar y aplicar las Escrituras a sus niños.
Ahora bien, que significa con exactitud, “¿Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas?”
Aunque algunos han tratado de aplicar estos versículos literalmente, lo más probable es que se tiene previsto tomar metafóricamente. Debemos enseñare a nuestros hijos que las Escrituras son para regir todo nuestro comportamiento. Y “las atarás como [note la metáfora] una señal en tu mano” habla de que las Escrituras rigen nuestras acciones. “Y las escribirás en los [misma metáfora] postes de tu casa y en tus puertas” implica que las Escrituras deben regir nuestros pensamientos. Una vez más el mensaje es claro: Debemos enseñare a nuestros hijos que las Escrituras son para regir toda la vida.
“Y las escribirás en los postes de tu casa” significa que debe usar las Escrituras “en la casa o en la ciudad.” (compare 2 Tim. 3:16) Ya sea que vaya usted por la puerta hacia fuera o regrese a casa de una actividad del día, la Palabra de Dios tiene importancia en lo que usted hace. El mandamiento de “[las escribirás] en los postes de tu casa” 10lo más probable es que haga referencia a la necesidad de aplicar las Escrituras no solamente cuando esté con su familia y amigos, pero también cuando esté fuera de la ciudad. ¡Donde sea y en todas las circunstancias las Escrituras son para ser aplicadas a su vida!
¿Cuáles son los beneficios de enseñar en el entorno? 11
Todos aprendemos mejor, más rápido y con más ganas cuando podemos ver el valor de lo que aprendemos en nuestra vida (cuando estamos personalmente motivados en aplicar la verdad a nuestra vida). Me ha sorprendido siempre cómo mi deseo de aprender alguna nueva verdad se intensifica cuando me doy cuenta de cuánto la necesito. Lo que dijo Salomón de nuestro apetito físico es también verdadero en nuestro apetito espiritual. “El hombre saciado desprecia el panal de miel; Pero al hambriento todo lo amargo es dulce” (Prov. 27:7). La Palabra de Dios nunca parece tan relevante como cuando estamos espiritualmente hambrientos-es decir, cuando reconocemos lo mucho que necesitamos ser alimentados. Por supuesto, debemos leer y estudiar la Palabra de Dios estemos o no hambrientos de ella, del mismo modo debe usted instruir a sus hijos en las Escrituras estén o no interesados. Pero cuando se aplican en medio de las providencias de la vida, por lo general son atendidas y comprendidas con mayor facilidad.
Cuando era niño nunca desarrollé interés en la historia porque nunca entendí cómo la historia del pasado se relacionaba con mi vida actual. No fue hasta el instituto bíblico que comencé a ver la relevancia de aprender de los errores de otros (es decir, que Dios pueda ser glorificado, y que podía beneficiarme personalmente del estudio de los hasta ese momento aburridos hechos de muchas personas muertas). Desde que comencé a relacionar esos errores a violaciones específicas de la Palabra de Dios, la historia comenzó a cobrar vida para mí. Por supuesto el mismo principio del entorno aplica a las decisiones basadas en la Biblia que el pueblo de Dios ha tomado a lo largo de la historia, las cuales me motivan a seguir su fe.
Hace unos meses llevaba a mi hija mayor (ahora de siete años) a la escuela. En el camino me pregunto: “Papi, ¿por qué ya no tenemos televisión por cable?” Nuestra familia se había mudado recientemente a una nueva casa y después de consultarlo con mi esposa, yo había decidido no optar por el paquete de televisión de 40 canales por cable que teníamos en nuestra antigua casa. Esto, por supuesto, tuvo profundas implicaciones en Sofía, quién realmente disfrutaba de la programación de varios canales. Ahora bien, pude haberle dado una respuesta rápida tal como: “Mami y yo pensamos que aprovecharemos mejor el tiempo si no somos tentados a ver tanta televisión.” Si no fuera por el hecho de que en realidad, la tentación era más fuerte para “Papi” de lo que era para “Mami,” la respuesta hubiera sido muy cierta.
En vez de darle una respuesta corta, decidí darle tres minutos de lección bíblica en cuanto a la doctrina de Cristo de la amputación radical la cual se desarrolló de la siguiente forma:
“Cariño, Jesús dijo algo muy radical en su Sermón del Monte. Él dijo ‘Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.’ ¿Sabes lo que significa esto?”
“No.”
“¿Crees que Jesús quiere que literalmente cortemos nuestras manos y saquemos nuestros ojos?”
“Um…No.
“Exacto. Él no quiere decir que debamos intencionalmente hacerle daño a nuestros cuerpos.”
“¿Entonces qué quiso decir?”
“Él quiso decir que debemos sacar todo aquello en nuestra vida que nos tiente a pecar contra Dios. Papi decidió no volver a inscribirse en la televisión por cable por un tiempo mientras aprende a no perder tanto el tiempo de Dios. Tal vez cuando aprenda a como ser más disciplinado con mi tiempo, podremos volver a tener la televisión por cable.”
Por haberle enseñado Mateo 5:29-30 en el contexto de su pregunta sobre la vida y de mi propia lucha con la administración del tiempo, ella estaba más ansiosa e interesada en la Biblia de lo que hubiera estado si yo hubiese intentado enseñarle ésta verdad durante el tiempo en familia.
Tiempo en familia
Puede que este preguntándose, “¿Qué es el tiempo en familia?” En nuestra casa hemos creado una tradición de culto familiar y estudio bíblico el cual llamamos tiempo en familia. Esta actividad (casi) diaria y un tanto informal se lleva a cabo después de la cena. Algunas ocasiones en la mesa de la cocina, otras en la sala de estar. Es el tiempo donde enseño las Escrituras a nuestra hija de una manera más formal.
Читать дальше