El profesional que antaño brindaba atención para la salud, se comprometía con el doliente y la familia para proporcionales cuidados en forma responsable. Ahora es sustituido por los nuevos sistemas de salud o los intereses de los que practican las ciencias de la salud. Esto impide que haya vínculos de atención o seguimiento del paciente, que antes eran continuos por largos periodos de vida, y ahora se transforman en transitorios, de una visita de atención inmediata, que transcurren a partir del interés individual de obtener algo tangible, comercial o que les otorgue un estatus social ( Bauman, 2005).
Más allá de las preguntas filosóficas de la existencia misma, el estudiante o profesional en ciencias de la salud debe construir las preguntas que cuestionan su entorno académico o laboral sobre el proceso salud-enfermedad, incluyendo el alcance del modelo de atención y de la terapéutica, sin olvidarse de otros aspectos como las vivencias cotidianas del sujeto que busca bienestar y salud.
Estos cuestionamientos pueden también dirigirse a los descubrimientos, innovaciones y su trascendencia. Se puede tomar como ejemplo el gran logro científico en salud reciente del nuevo tratamiento para hepatitis C, el Sofosbuvir®, cuyo elevado costo obliga a plantearse las siguientes interrogantes: ¿Podrá llegar a la mayoría de la población que lo necesita? ¿Con el avance de la ciencia se logra la curación para todos? ¿Su calidad de vida mejora con este descubrimiento? Otro ejemplo de interrogantes se pueden realizar analizando los modelos probabilísticos y estadísticos aprendidos en las universidades para declarar un conocimiento como cierto, lo que lleva a plantear lo siguiente: ¿Son las únicas verdades que requiere la salud? ¿Es la probabilidad la que encamina la ciencia o es nuestra intervención la que le da sentido? Asimismo, no menos importante es hacer cuestionamientos sobre la vida cotidiana, por ejemplo: ¿Cómo hacemos el bien? ¿Cómo proporcionamos salud? ¿Es posible otorgar salud?, ¿Nuestra familia tiene acceso a la salud? Estas dudas son una reducida muestra para reflexionar y contextualizar el devenir histórico-filosófico en salud.
Sin embargo, todas estas interrogantes en la sociedad y en los universitarios de ahora se deben favorecer y propiciar. En esta era de las tecnologías de la comunicación, con información procesada y encaminada al consumismo, se mantiene ocupados a los individuos en redes sociales, sin dar tiempo y espacio para detenerse a observar, reflexionar y procesar la metacognición y el desarrollo del pensamiento crítico.
La ciencia está íntimamente relacionada con la sociedad. Entre otras grandes aportaciones al respecto, Ziman (1978) argumenta la responsabilidad social que tiene el científico con la ciencia que se produce, afirmando que no cualquier individuo puede ser científico; se requiere una capacitación y profesionalización para hacer ciencia, y para que la ciencia sea aceptada debe ser reconocida por los pares. Asimismo, la población que necesita la salud cree sin dudarlo lo que el científico dice que es bueno para la salud y sin tener capacidad de discernir o cuestionar su valor.
Ahora el docente en ciencias de la salud requiere una visión de la enseñanza que esté a la vanguardia de la originalidad, la frontera del conocimiento, el transcurrir de lo teórico a lo metabólico y a la utilidad práctica a la llamada ahora medicina traslacional, a la terapia genética, la era de la robótica, los dispositivos de seguimiento o su aplicación en la curación de la enfermedad.
Los nuevos planes de estudio deberán programar unidades de aprendizaje que de forma horizontal permeen en la curricular el conocimiento traslacional, pero no como un componente memorístico, sino como un proceso de incorporar en los estudiantes de ciencias de la salud la inmersión en un proceso primero analítico, discusivo y creativo que lleve al estudiante a realizar aportaciones a la salud de frontera, sobre todo buscando que la oportunidad de recibir la atención de salud sea para todos.
Ahora la ciencia debe trabajar de la mano con una educación que fomente la capacidad crítica y autocrítica, que permita la transformación social, así como reflexionar qué, cómo y, sobre todo, para qué lo hacemos. Debemos fomentar una conducta liberadora y crítica que evite el sufrimiento y el dolor, siendo interlocutores de las instituciones para convencerlas de lograr, más que beneficios económicos y tecnológicos, el bienestar social y humano.
BAUMAN, Z. (2005). Amor líquido. México: Fondo de Cultura Económica.
BUNGE, M. (1997). La Ciencia su método y su filosofía. Buenos Aires: Sudamericana.
BUNGE, M. (2012). Filosofía para médicos. México: Gedisa Editorial.
COCCHERI, S. (2017). Error, contradiction and reversal in science and medicine. Eur J Intern Med. 41, 28-29.
DUCH, L. (1999). Antropología de la vida cotidiana 1. Simbolismo y salud . Barcelona: Trotta.
FEYERABEND, P. K. (1970). Contra el método. Barcelona: Ariel.
FRENK, J. (1991). La Transición epidemiológica en América Latina. Bol Oficina Sanit Panam . 111 (6).
HABERMAS, J. (1992). Teoría de la Acción Comunicativa, volumen I. Madrid: Taurus.
HESSEN, J. (1990). Teoría del conocimiento. México: Grupo Editorial Éxodo.
ILICH, I. (1975). Némesis médica. La expropiación de la salud. México: Barral.
KOSIK, K. (1967). Dialéctica de lo concreto. Estudio sobre los problemas del hombre y del mundo. México: Grijalbo.
KUHN, T. (1962). La estructura de las revoluciones científicas. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
LAKATOS, I. (1983). La Metodología de los Programas de Investigación Científica. Madrid: Alianza.
LAÍN ENTRALGO, P. (1978). Historia de la medicina. Barcelona: Salvat Editores.
MCLAREN, P. (1992). Pedagogía crítica y posmodernidad. Xalapa: Universidad Pedagógica Veracruzana y Secretaría de Educación.
OMRAN, A. (1971). The Epidemiologic Transition: A Theory of the Epidemiology of Population Change. Milbank Memorial Fund Quarterly. 49, 509-538.
PÉREZ TAMAYO, R. (1990). ¿Existe el método científico? México: Fondo de Cultura Económica.
POOPER, K. (1972). Conjeturas y refutaciones: el desarrollo del conocimiento científico . Barcelona: Paidós Ibérica.
ROMERO VALLE, S. Y GONZÁLEZ PÉREZ, J. (2003). Desempeño de los egresados de medicina en el Examen Nacional de Residencias Médicas. Guadalajara: UdeG.
TAMBOLO, L. (2015). A tale of three theories: Feyerabend and Popper on progress and the aim of science. Stud Hist Philos Sci. 51, 33-41.
VARGAS-TERREZ, B., MOHENO-KLEE, V., CORTES-SOTRES, J. Y HEINZE-MARTIN, G. (2015). Médicos residentes: rasgos de personalidad, salud mental e ideación suicida. Inv. Ed. Med. 4 (16), 229-235.
ZIMAN, J. (1978 ). Reliable knowledge an exploration of the grounds for belief in science. Nueva York: Cambridge University Press.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.