La vía de aplicación de los aceites esenciales y la interfaz escogida van a depender de diversos factores:
• el objetivo perseguido, sea bienestar físico o emocional;
• la edad y la condición física del receptor;
• y el entorno social en el cual se van a aplicar los aceites esenciales.
Cuando comencé mi andadura por este aromático entorno, perseguía un solo objetivo: aportar limpieza, frescor, armonía y naturaleza a mi entorno doméstico y laboral; deseaba dejar fuera el ruido, la polución y el caos. El medio de comunicación o interfazescogido para poner en contacto el aceite esencial con mi organismo me llevó directamente a la olfacción directa de los aceites esenciales. Por tanto, sin saberlo en aquel entonces, estaba utilizando la vía olfativaa través del vehículo del airecon el objetivode armonizar mi aspecto anímico y emocional. Más adelante, implementé este vehículo o medio de transporte de los aceites esenciales con un difusor eléctrico. Pero entonces, y gracias a la información profesional adquirida y la investigación continua actual, me di cuenta de que el entorno socialpodía ser un límite al uso indiscriminado de los aceites esenciales, porque no todos los que me rodean quieren lo mismo que yo: sus gustos son diferentes y sus condiciones físicas también. Y, además de todo esto, la edad de los que me acompañan modifica la cantidad, el uso y la regularidad de la aplicación de los aceites esenciales porque no olvidemos que un aceite esencial es un conjunto complejo de moléculas en porcentajes diferentes, algunas de ellas más agresivas y potentes que otras, con sus contraindicaciones.
Anatómicamente hablando, tal y como nos indican los estudios de los doctores Carlos A. Asenjo y Ricardo A. Pinto (2), la caja torácica del bebé, a diferencia de la del adulto, cuenta con unas costillas más horizontales y un músculo diafragmático con una forma más plana en lugar de formar una cúpula (a partir de los diez años), por lo que su contracción es menos eficiente y su capacidad respiratoria mucho más irregular e intermitente; además, su lengua es más grande, sus fosas nasales, más pequeñas y la glotis tiene forma cónica. Por tanto, las vías aéreas del niño ofrecen mayor resistencia al paso del aire, ya que el diámetro de las vías bronquiales es más pequeño y, a pesar de que su caja torácica tiene mayor proporción cartilaginosa que le aporta una mayor flexibilidad, la elasticidad pulmonar es menor que la de un adulto: la capacidad pulmonar está todavía madurando y, por tanto, su metabolismo es diferente, con lo que se verán afectadas tanto la capacidad de absorber como la de excretar los aceites esenciales por vía aérea. Por ello, tanto los aceites esenciales utilizados como las cantidades aplicadas y el vehículo son diferentes.
Además de todo esto, tengamos en cuenta que la absorción pulmonarde los aceites esenciales puede llegar hasta un 93 %,del cual el 50 % alcanza nuestro torrente sanguíneo. El 7 % restante es absorbido por el epitelio olfativo, llegando un 3 %a nuestro sistema nervioso.Por tanto, la olfacción de los aceites esenciales es diez veces más potente que la absorción vía tópica.
V. Vías de administración de los aceites esenciales
Si lo que perseguimos es un bienestar físico, deseamos aliviar un dolor muscular, articular, modificar el aspecto de un edema, tratar un proceso alérgico con signos en la piel, curar una herida, ayudar en la regeneración de una cicatriz…, el objetivoes físicoy la víade uso, tópica, mientras que el vehículo a utilizar será uno grasoo un gel o crema hidrosolublepara evitar la irritación dermal. En este caso, la aplicación será totalmente personalizada. El entorno social no nos afecta, pero sí la edad y condición física, puesto que, de nuevo, no es lo mismo aplicar un aceite esencial diluido en un excipiente oleoso a un adulto que a un niño; ni tampoco en una piel sana que en una «rota» (herida, quemadura, eccema); en esta última, la absorción es mucho mayor.
¿Y cuáles, serían, resumidamente, las aplicaciones de los aceites esenciales? ¿A través de qué medio y vehículo más adecuado? ¿Con qué fin u objetivo más primordial?
VÍAS SEGURAS DE ADMINISTRACIÓN DE LOS ACEITES ESENCIALES
Veamos en el cuadro sinóptico, a continuación, cómo absorbemos y excretamos, según los sistemas, los aceites esenciales (extraído del libro Essential Chemistry for Safe Aromatherapy , Churchill Livingstone, 2002).
VI. Dosificaciones en sinergia con…
Llegados pues a este punto y habiendo decidido cómo, cuándo y para qué, hemos de saber hasta dónde diluir un aceite vegetal (a. v.), cuántas gotas utilizar, y eso va a depender de:
• los aceites esenciales escogidos;
• los aceites vegetales escogidos en caso de aplicación cutánea;
• el objetivo del tratamiento, ya sea físico o emocional, el cual decide la interfaz más adecuada a utilizar;
• la creación de un perfume;
• el vehículo o medio portador utilizado para poner en contacto el aceite esencial con el organismo;
• la edad del sujeto;
• y el estado de su piel y salud.
Si tomamos una medida general y después nos fijamos en las precaucionesy posibles contraindicaciones e interacciones con fármacosde cada uno de los aceites esenciales (ver fichas), ya podemos afinar mucho más sin temor a incurrir en molestias, contraindicaciones e interacciones con fármacos o disgustos innecesarios. Seamos prácticos y enfoquémonosen un solo objetivo terapéuticopara obtener mejores resultados.
Suele pasar que, cuando empezamos a experimentar con los aceites esenciales, nos surgen las dudas sobre si estamos trabajando correctamente con ellos y si nuestras mezclas y diluciones son las más adecuadas y seguras. Para simplificar un poco más el trabajo, sugiero tener siempre presente los objetivos o propósitos de nuestra sinergia: solo físico o físico y emocional; para un problema, para varios… De este modo, podemos decidirnos por realizar una sinergia horizontal o vertical. En este método, hemos de tener en cuenta la composición química de los aceites esenciales y su farmacodinamia sobre el sujeto.
a. Sinergia horizontal química. Ha de buscarse una similitud en la composición química de los aceites esenciales escogidos para que se complementen sinérgicamente entre sí; por ejemplo, la sinergia antifúngica para tratar pie de atleta: podemos escoger aceites esenciales ricos en monoterpenoles como el geranio, el árbol del té y la palmarosa. No valoramos el ámbito emocional en sinergia con el físico.
b. Sinergia vertical terapéutica. Un punto de vista más holístico; está enfocada a conseguir varios propósitos tanto físicos como emocionales y mentales. Por ejemplo, deseamos una sinergia mucolítica y también revitalizadora para elevar el ánimo durante la enfermedad: en este caso, para ayudar a fluidificar el moco, escogeríamos aceites esenciales con alto porcentaje en lactonas y cetonas, así como en óxidos, para ayudar a la expectoración y descongestión, y algún aceite esencial con moléculas euforizantes y tonificantes como los monoterpenos y los ésteres (estimulantes de las endorfinas). En este, hemos tenido en cuenta tanto el plano físico como el anímico.
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