Por eso infórmate, aprende y comprende y allí cambiarás tu percepción de ti misma y como consecuencia de la vida misma. Allí dejarás en el arcón de los recuerdos muchas fantasías y entre ellas la de creer que estabas sola y desamparada.
Y te sentirás en unidad con toda la humanidad. Plenamente consciente de que cada huella que has ido dejando son huellas que serán seguidas por otras personas que aprenderán de ti.
Ellos te seguirán si están preparados para hacerlo. Tú solo dejarás tu estela, con la información de este maravilloso trabajo que estás haciendo de saber quién eres y el “para qué” fue necesario que tuvieras experiencias tan dolorosas.
Las crónicas diarias son el mejor entrenamiento para el músculo de la conciencia
Por eso hoy solo por hoy siente lo que te va sucediendo y escríbelo. Has crónicas diarias de lo que te va pasando y de lo que percibes apenas te levantas, o al final del día.
Eso te ayudará a tranquilizarte y a no perder de vista tus diferentes objetivos.
Mantén un ritmo de crónicas de una por día y verás cómo comenzarás a crear nuevas estructuras mentales y surgirán desde allí nuevos pensamientos, ideas, sensaciones y deseos.
Aquí te dejo unas preguntas para que te hagas y te ayuden a escribir tus crónicas.
Y recuerda que si existen más de dos preguntas sobre lo mismo es porque la respuesta ya la tienes.
Pregúntate a diario y escríbelo:
• ¿Qué pienso?
• ¿Qué siento?
• ¿Qué quiero?
• ¿Qué necesito?
• ¿Qué estoy dispuesta a hacer?
• ¿Qué estoy dispuesta a ceder?
• ¿Qué me está resultando incómodo, innecesario e inútil?
¿Qué no puedo ver, oír o decir?
No te preocupes si muchas veces no sientes la diferencia entre una pregunta y la otra, eso es parte de tu confusión o de creer que no tienes la respuesta adecuada.
Pero no dejes de hacer tus crónicas y verás cómo con el tiempo podrás discernir con mayor claridad.
Por eso hazlo todo con paciencia, con amor y disfruta de lo nuevo que vaya naciendo en ti. Sin expectativas, con honestidad, respetando tu estilo y preservando por sobre todas las cosas tu dignidad y tu amor propio.
Ahora solo “siente”
Te estás acostumbrando a escuchar y a percibir sensaciones nuevas que antes habías ignorado, ocultado o escondido. P ues tal vez tenías miedo de que vieran que eras feliz contigo misma.¿Cómo se te podía ocurrir ser feliz sin ellos?
Para salir de esta pesadilla trabaja en ti y recuerda...
• informarte
• aprender a aprender
• y comprender
De aquí nacerán acciones que te permitirán llevar a cabo tu plan estratégico para lograr tu objetivo, el de ser feliz. Cómo también aprenderás a diferenciarte del otro cuando se trata de cuestiones personales e íntimas. Tú eres tú.
De aquí en más irás dándote cuenta como las acciones futuras que realices o las determinaciones que tomes serán el resultado de este proceso.
Por eso debes tener paciencia, transitar el paso a paso, vivenciando todo lo que haces y sintiéndote presente.
Estás aprendiendo a confiar en ti y a quitar del camino todo lo que te han dicho que eras, lo que tú misma creías ser, como las expectativas altas y bajas que tenías sobre ti.
Genera mucha presión psicológica pensar en re aprender cuando uno cree que ya lo sabe todo. Por eso es necesario limpiar conceptos e ideas que tienes que no sirven para este modelo nuevo de vida que eliges llevar.
Y para no sentirte vacía y desprotegida, tienes que aprender y comprender lo que vas descubriendo de nuevo en este maravilloso camino que has elegido, de querer saber quién eres. Allí lo tienes todo, por eso lee y lee.
Y deja a tu mente que se nutra de nuevos puntos de vista y de nuevas posibilidades.
Y hazlo sin hacer ningún esfuerzo, solo confiando en que esto es natural y espontáneo, solo que has perdido el buen hábito de ser libre y de vivir desde allí.
Solo por hoy siente y no pienses.
Y repasemos un poco qué es esto de hacernos cargo de la vida que llevamos dentro.
Te has dado cuenta de lo importante de estar atenta a tus necesidades, a lo que tu corazón te está diciendo. Él solo te recuerda a través del cuerpo si estás cómoda con lo que te está sucediendo, lo que te va a permitir gestionar todo lo que necesites para continuar armando nuevos procesos
La vida es un gran proceso que hay que recorrer con las experiencias de cada uno, asimilándolas y sedimentándolas para que sean consistentes y durables.
Aquí no existe, en esta gran aventura de vivir, el exitismo ni el titulismo. Aquí existes tú y todo lo que vas descubriendo de ti en un marco de flexibilidad, de prueba, de ensayo y error. Donde elegirás todo el tiempo dónde quieres ir, cómo quieres hacerlo y con quién decides pasar tu tiempo.
Cambiarás una y mil veces de ideas hasta que encuentres la que te sienta más cómoda y la que sea la mejor para tu evolución. Recuerda que de aquí en más no te detendrás y todo continuará modificándose y creciendo. Es inevitable y maravilloso que sea así. Ya lo verás.
Es decir que vas a aprender a transitar la vida no desde la presión psicológica como has vivido siempre, sino desde tus elecciones de vida, desde tus deseos, desde ti.
Y si no lo puedes sentir aún de este modo, escríbelo, déjalo en el papel y sigue. Pues esto te llevará a estar atenta, a vaciar tu mente de viejas creencias y a dejar entrar lo nuevo.
Si no corres el riesgo de continuar transitando la vida sin darte cuenta de nada y sufriendo mucho por ello. Recuerda que sufres porque te separas de quién eres. Y lo haces sin asimilar el modo de cómo lo estás logrando, sin registro y sin conciencia.
Y es aquí donde tu capacidad de poder elegir lo que quieres para tu vida se diluye, no existe, pues estás fuera de control y totalmente vulnerable. Lo que significa que eres presa fácil nuevamente, para cualquier depredador que vea tu inseguridad, tu falta de límites claros, tu descuido territorial, tu ingenuidad, tu adicción afectiva o emocional.
En definitiva, hoy sabes bien que sin conciencia y con miedo no puedes elegir lo que es lo mejor para ti, pues quedas identificada en los otros, viviendo nuevamente sus vidas. Pensando lo que ellos harían y olvidando lo que tú quieres hacer.
Tu mente hoy ya no quiere obedecer más como un soldadito lo pactado en el pasado, lo que ha quedado como una marca de fuego en tu psiquis. Donde se te pedía que hicieras rendición de cuentas a diario para ver si estabas cumpliendo con lo que tenías que dar de tu parte.
– Hoy lo ves, te das cuenta cómo te controlan y te castigan si no cumples. O lo intuyes y este es un buen síntoma de que ya has comenzado a registrarte.
– Hoy te prestas atención, quieres saber de ti, quieres saber cómo accionar y no como reaccionar a ninguna provocación.
Este es el fruto de todo tu trabajo interior y significa nada más ni nada menos que ya no aceptas ser manipulada.
Y míralo como un triunfo, pues lo es, y no lo confundas con sufrimiento.
En todo caso, si sigues insistiendo en que estás sufriendo, es porque te resistes al cambio, porque no sabes qué debes hacer o porque sientes miedo.
Decidir dejar de sufrir también es tu elección.
Pregúntate:
¿Me escucho?
¿Me siento?
¿Soy fiel a lo que siento?
¿Voy viendo cómo todo nace desde mí?
¿Reconozco la fortaleza que hay en mí?
Tu intuición jamás se equivoca, ella siempre es y será tu aliada. Pues gracias a ella es que registras el primer contacto con todo.
Haz más silencio y escúchala, ella siempre tiene algo que decirte, se manifiesta todo el tiempo en tu cuerpo.
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