Walter Prescott Webb, que era aún menos objetivo en su análisis de las diferencias culturales entre los rangers y los mexicanos, escribió del ranger : “Cuando lo vemos en su tarea cotidiana de mantener la ley, restaurar el orden y promover la paz –aun cuando sus métodos sean vigorosos– lo vemos en la posición correcta, un hombre solo entre una sociedad y sus enemigos”. Y a la inversa, escribió del mexicano: “Puede decirse sin calumniar que hay una vena de crueldad en la naturaleza del mexicano, o al menos así lo hace pensar la historia de Texas. Esta crueldad puede ser herencia de los españoles de la Inquisición; también puede, e indudablemente debe ser atribuida parcialmente a la sangre india”. 20Este tipo de razonamiento justificaba la violencia de los rangers para muchos angloamericanos; los “métodos vigorosos” eran necesarios para lidiar con “salvajes adversarios”.
Américo Paredes da otra opinión acerca de los rangers . Los considera como representantes de los hacendados y comerciantes que controlaban el Valle del río Grande. Su tarea consistía en mantener el orden para la oligarquía. Reclutaban pistoleros que odiaban ardientemente a los mexicanos, disparando primero y haciendo las preguntas después. Paredes escribe: “El que los rangers creaban más problemas de los que resolvían es una opinión expresada por fuentes menos parciales”. 21Paredes fue uno de los primeros estudiosos chicanos en atacar a los rangers y, en consecuencia, a Webb. Expresaba los sentimientos de los mexicanos, que se basaban, en su mayor parte, en las tradiciones orales mexicanas y en sus experiencias. Sus datos refutaban los de Webb. Un ejemplo de ello es la diferente interpretación que uno y otro hacen de los hechos que rodearon el asesinato de los Cerda, prominente familia de las cercanías de Brownsville. Paredes escribe:
Los Cerda eran prósperos rancheros de las cercanías de Brownsville, pero tuvieron la desgracia de vivir cerca de uno de los “barones ganaderos” que todavía no se había expandido. Un día llegaron de Austin tres Texas Rangers y “ejecutaron” a Cerda padre y a uno de sus hijos acusándolos de ser ladrones de ganado. El hijo más joven huyo cruzando el río, y así el rancho Cerda quedó vacío. Cinco meses más tarde el hijo que quedaba, Alfredo Cerda fue a Brownsville. Murió ese mismo día, de un balazo disparado por un ranger . 22
El relato de Paredes no se apoya en fuentes secundarias, sino en narraciones de testigos presenciales. Marcelo Garza, de Brownsville, hombre de negocios respetado, le relató a Paredes que un ranger disparó sobre Alfredo, quien estaba desarmado, cazándolo “como a un animal salvaje”. 23
La versión de Webb está basada en fuentes de los rangers , que son semejantes a algunos informes policiacos contemporáneos. Según Webb, el ranger sorprendió a un mexicano marcando ganado perteneciente al Rancho King. El mexicano, Ramón Cerda, disparó contra el ranger , y este último disparó a su vez, matando a Ramón en defensa propia. El ranger fue exculpado en la investigación, pero los mexicanos no aceptaron el veredicto y desenterraron el cuerpo de Cerda y realizaron su propia encuesta. Encontraron que había: “‘evidencia’ [las comillas son de Webb] de que Cerda había sido arrastrado y maltratado de otras maneras. El sentimiento público estaba sumamente dividido. Los descubrimientos de la encuesta secreta, agregados a los rumores incontrolados que nacieron de ella, solo sirvieron para inflamar los ánimos de los seguidores de Cerda”. 24
Nuevamente, las fuentes de Webb fueron secundarias, y basó su conclusión de que la gente había sido enardecida, en informes de los rangers . Webb admitió que operaba un sistema de justicia doble respecto a los mexicanos y los anglos. Por lo tanto, era natural que impugnaran los resultados de la investigación, especialmente los hechos referentes a esta muerte. La familia Cerda era muy conocida y respetada, y sus tierras codiciadas por los King. Más reveladora es la información de Webb acerca de quién dio la fianza para Baker, el ranger que disparó sobre Cerda: “El capitán Brooks informó que Baker depositó una fianza por la suma de diez mil dólares, y que le apoyaban personas como los King, el mayor John Armstrong –lugarteniente de McNeely– y los hermanos Lyman”. 25El historiador se pregunta por qué Webb no analiza el apoyo de los King. No nos asombremos de que los mexicanos estuvieran enardecidos. Poco después, Baker mató igualmente al hermano menor de Ramón; Alfredo.
La importancia del caso Cerda, es que revela el uso de la violencia para apoderarse de tierras y luego legalizar el asesinato mediante el sistema judicial. No fue un caso aislado; simplemente reflejaba la actividad de los rangers a lo largo de todo el siglo. Durante el levantamiento de Cortina, cientos, si no miles, de mexicanos fueron asesinados por ser parientes de guerrilleros o sospechosos de estar asociados con los revolucionarios. Los rangers , que operaban independientemente de los representantes de la ley tradicionales, estaban orgullosos de su eficacia para tratar con los mexicanos. El odio a los rinches ardía entre los mexicanos durante el siglo XIX. En el corrido quedaba constancia de los sentimientos populares:
Los “rinches” son muy valientes
no se les puede negar;
nos cazan como venados
para podernos matar. 26
Una explicación parcial del terrorismo de los rangers era el número muy superior de mexicanos comparado con el de los gringos habitantes del valle; estos últimos vivían en el terror de un levantamiento de masas. En 1915, cuando una banda de cuarenta mexicanos, dirigidos por Aniceto Pizaña, arrasó la ciudad de Norias en el Rancho King, la revuelta fue prontamente sofocada, pero no antes de que un reinado de terror se desatara en el sur de Texas. 27Los angloamericanos pensaban que se trataba de una conspiración, achacándola a los alemanes, a la IWW (Internacional Workers of the World), o a los japoneses. Entre 1915 y 1920, según un cálculo de Walter Prescott Webb, entre 500 y 5000 mexicanos fueron asesinados por alguaciles locales, jueces de paz y Texas Rangers . Webb escribió: “La situación puede resumirse diciendo que después de que los problemas se desarrollaron, los norteamericanos instituyeron un reinado de terror contra los mexicanos y que muchos mexicanos inocentes tuvieron que padecerlo”. 28
Paredes da el testimonio de Josefina Flores D. Garza, que fue una de las víctimas del odio de los rangers . Los rinches invadieron su casa durante la carnicería de 1915. Asesinaron a su padre y a sus hermanos adolescentes, Josefina, con su madre y varios niños, fue testigo de los asesinatos. La familia se quedó después junto a los cadáveres durante varios días, por temor a abandonar la casa. Más tarde, soldados norteamericanos se llevaron a los muertos. Josefina quedó mentalmente trastornada durante un tiempo.
Incluso hoy día los rangers exhiben su arrogancia insultando brutalmente a los mexicanos. Uno de los rangers más odiados era el capitán A. Y. Allee, que se retiró a fines de 1970. El relato de un periódico lo describía así:
Barrigón, bronco, con una cara como una papa quemada, Alfred Allee es el policía más controvertido del sur de Texas. El hijo de un ex-senador de Nuevo México –Dennis Chávez, Jr.– atestiguó ante un subcomité del departamento de agricultura que Allee es “un matón conocido, un enemigo profesional de los mexicanos cuyo lema es ‘primero dispara y luego pregunta”. 29
Allee llevaba una pistola plateada y siempre estaba dispuesto a usar los puños. En una ocasión en que golpeó a un sospechoso, declaró que creyó que el hombre tenía un arma escondida y que, después de todo “solo lo golpeé una vez”. En 1967 Allee acabó con lo que él consideró una rebelión. Los seguidores de César Chávez organizaron una huelga contra los agricultores del valle en petición de mejores condiciones y salarios. Los rangers de Allee hostigaron y maltrataron físicamente a los huelguistas. El Consejo de Iglesias publicó una acusación en su contra, pero esto no lo detuvo; se jactó de haber sido acusado en repetidas ocasiones, pero sin haber sido nunca reprendido. 30Probablemente esto es cierto. Su trabajo consistía en proteger los privilegios políticos y económicos de los colonizadores. Con el uso de la violencia organizada mediante fuerzas como las de los rangers , los mexicanos eran mantenidos en su lugar.
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