Ted Dekker - Rojo

Здесь есть возможность читать онлайн «Ted Dekker - Rojo» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Rojo: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Rojo»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Todo gira en torno a Thomas Hunter, un escritor de poco éxito que sobrevive trabajando en el café Java Hut, en Denver. Pero su aparentemente monótona vida sufrirá un vuelvo radical cuando fuerzas desconocidas liberen un arma bacteriológica en la atmósfera. Al final de la jornada, tres millones de personas serán portadoras del virus más letal que haya conocido la humanidad, y en sólo un par de días habrá noventa millones de infectados.
El punto es que no existe ninguna vacuna… pero extrañamente, la única esperanza es Thomas Hunter. ¿Cómo? ¿Por qué? Él no lo sabe, pero su existencia amenaza importantes planes y por eso debe morir.

Rojo — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Rojo», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Thomas bajó la cabeza antes de que el fuego lo golpeara. Lo envolvió un estruendo. Aire ardiente. Luego aire frío. Alguien gritaba.

Todo sucedió con tanta rapidez que no tuvo tiempo de reaccionar. Sabía que un misil les había dado, pero no tenía comprensión de lo que eso significaba.

Abrió rápidamente los ojos. El C17 flotó perezosamente a la derecha, cortado en tres pedazos justo frente a las alas y en la cola. La sección del medio aún conservaba toda su potencia y ahora pasaba rugiendo a las secciones de nariz y cola.

Thomas se hallaba suspendido en el aire, aún atrapado en su asiento. No parecía estar cayendo, no todavía. Había sido lanzado del avión, quizás a través de la desprotegida cola, y ahora flotaba libre.

Pero los árboles se hallaban a menos de mil metros debajo de él y esta flotabilidad no duraría más de…

Se le ocurrió que ya estaba en caída. Como una roca.

El pánico lo inmovilizó por tres segundos. El trueno a su derecha lo hizo reaccionar súbitamente. Una torre aceitosa de fuego surgió de donde el fuselaje principal había chocado en el valle con toda su fuerza. Posiblemente nadie pudo haber sobrevivido a un impacto como ese.

Thomas giró en su asiento, pero la silla giró con él. Agarró el enganche del arnés, tiró de él y se enrolló a su derecha, esforzándose instintivamente por permanecer en la relativa seguridad de la estructura metálica.

Setecientos metros.

La silla se desprendió y lo pasó. Ahora se hallaba en caída libre sin asiento. Una vez había saltado de una torre de banyi, pero nunca antes de hoy había usado un paracaídas, mucho menos había saltado.

Las secciones de la nariz y la cola del avión se abrieron paso a través de los árboles en la ladera de la montaña opuesta. Sin explosiones.

Trescientos metros.

Agarró el cordón de apertura y lo jaló con fuerza. El paracaídas se desplegó con un ligero estallido, ondeó hacia el cielo y se abrió violentamente. El arnés tiró de Thomas, que respiró entrecortadamente y llenó los pulmones con una bocanada de aire. Su casco había volado en algún momento.

El verde follaje se acercaba aprisa a los pies de él. Algo crujió fuertemente, y al principio creyó que se podría tratar de su pierna, pero una rama caía a su lado. Había roto una rama.

Las hojas le oscurecían la visión del suelo. Thomas rodó pesadamente en el momento en que las botas golpearon una superficie sólida debajo de él. Muy pesadamente. Se dio contra el grueso tronco de un árbol, se desplomó a lo largo de sus raíces expuestas, sin aliento y apenas consciente.

Unas aves chillaron. Un guacamayo. No, un tucán; habría reconocido el inconfundible chillido de cualquier manera. El negro pájaro de largo pico se asentaba en lo alto de uno de los árboles cercanos, protestando por esta súbita intromisión.

Estoy vivo.

Gimió y se esforzó por respirar. Movió las piernas, las cuales parecían sanas y salvas. ¿Y si en realidad estuviera inconsciente y de vuelta en el desierto?

Se irguió. Lentamente aclaró la cabeza. El follaje era una mezcla de juncos y arbustos, gracias a un riachuelo que borboteaba a diez metros de distancia. Un enorme tronco caído reposaba en la orilla a su derecha.

Thomas se levantó, soltó el arnés del paracaídas y rápidamente se revisó los huesos. Magullado, pero por lo demás ileso. Su única arma era el largo cuchillo sujeto a la cintura.

Una columna de humo subía al cielo a varios kilómetros del valle. Thomas agarró la radio en la cadera y giró el botón de volumen.

– Hable, hable. Alguien que escuche, hable.

El parlante silbó. Volvió a intentarlo, sin conseguir nada. El transmisor podría estar dañado. Pero, por lo que había visto, lo más probable era que las personas en el otro extremo estuvieran muertas. Se le revolvió el estómago. Quizás hubieran sobrevivido unos cuantos al ser disparados como había pasado con él, aunque no recordaba haber visto ningún otro cuerpo cayendo.

Thomas se dio la vuelta, corrió hacia arriba a la orilla del riachuelo, saltó el tronco y se hundió hasta el tobillo en barro.

Tranquilo, tranquilo. ¡Piensa!

Volvió a examinar la selva. Si recordaba bien, el misil lo habían disparado desde un punto en la mitad de la ladera oriental. Debía llegar a los restos del C17. Sobrevivientes. Un arma. Radio. Cualquier cosa que le pudiera ayudar. Y antes de que cayera la noche de ser posible. No tenía el mismo cuerpo de Thomas de Hunter en el desierto, pero tenía la misma mente, ¿correcto? Había estado en peores situaciones. Justo la noche anterior había experimentado algo peor, con cien asesinos de las hordas a asombrosa distancia de su garganta.

Thomas se metió a la selva, donde el follaje protegía del sol y disminuía la maleza, y se dirigió hacia la columna de humo a varios kilómetros del valle. Su misión tenía prioridad sobre cualquier sobreviviente, a pesar de lo inhumano que eso pareciera. Su propósito aquí era encontrar a Monique a cualquier costo, aunque ese costo incluyera la muerte de veinte soldados.

Apretó la mandíbula y gimió.

Varias veces resistió la tentación de dirigirse a la derecha y buscar la procedencia del misil. Pero siguió adelante. Sin duda habían visto desplegarse su paracaídas. Esta vez lo estarían esperando.

Y esta vez no se recuperaría de un balazo en la cabeza. Necesitaba más que un cuchillo.

***

CARLOS ALZÓ la radio.

– ¿A qué distancia?

– A cien metros. Corriendo río arriba -contestó la voz en tono bajo-. ¿Le disparo el dardo?

– Solo si sabe que le puede dar debajo del cuello. ¿Está seguro de que es él?

Una pausa.

– Es él.

– Recuerden, lo necesito vivo.

Un dardo tranquilizador podría matar a un hombre si le pega en la cabeza.

Carlos esperó. Habían rastreado a Hunter desde que aterrizara, a cinco kilómetros valle abajo. Otros cuatro habían sobrevivido al accidente: dos en forma parecida a Hunter, otros dos fracturados y sangrando pero vivos y cerca del sitio del accidente. La supervivencia les duró muy poco.

Si su hombre no recibía el dardo ahora, lo tendrían que agarrar de los escombros. Mejor ahora. Lo que menos necesitaba Carlos ahora era otro de los escapes de Hunter.

– ¿Informes de la situación?

Era Svensson en la otra radio.

Carlos pulsó el botón del transmisor.

– Lo tenemos a la vista.

– Así que sobrevivió.

– Sí.

– ¿Está sano?

– Sí.

– Manténganlo así.

Ven acá y mantenlo sano por ti mismo, intolerable perezoso. Por supuesto que lo conservaría sano. Mientras el hombre no intentara nada.

– Blanco derribado -crepitó la otra radio.

Esperó, seguro que al informe lo seguiría inmediatamente un cambio. Blanco se levanta y huye.

Pero ese informe no llegó.

– ¿Sigue derribado?

– Positivo.

– Espósenlo fuertemente. Y sugiero que se apuren. Quizás no esté derribado por mucho tiempo.

***

MONIQUE SE hallaba solo medio consciente sobre el colchón. Había soñado con truenos. Un repique de choques en el cielo que anunciaban el fin del mundo. Las personas clamaban a un enorme rostro en las nubes, el cual supuestamente pertenecía a Dios. Pedían un héroe que las salvara de este terrible e injusto cambio de acontecimientos. Querían una solución. Por tanto, Dios tuvo misericordia. Señaló a una mujer de cabello largo y oscuro llamada Monique. Esta fue quien en primera instancia creara la vacuna Raison. Era quien podía domarla ahora. Monique abrió los ojos y respiró hondo. Pero había un problema. Svensson poseía ahora la solución de ella.

Se abrió el pasador y chirrió la puerta.

Ella cerró los ojos. Lo único peor a estar atrapada en este salón blanco era tener que enfrentar a Svensson o al hombre del Mediterráneo que olía como a una barra de jabón perfumado. Carlos.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Rojo»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Rojo» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Ted Dekker - Outlaw
Ted Dekker
Ted Dekker - Sanctuary
Ted Dekker
Ted Dekker - Mortal
Ted Dekker
Ted Dekker - Verde
Ted Dekker
Ted Dekker - Negro
Ted Dekker
Ted Dekker - Blanco
Ted Dekker
Ted Dekker - Tr3s
Ted Dekker
Tom Dekker - Clockwork
Tom Dekker
Tom Dekker - Terapolis
Tom Dekker
Tom Dekker - Diesel
Tom Dekker
Отзывы о книге «Rojo»

Обсуждение, отзывы о книге «Rojo» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.