Dan Chaon - Me recuerdas a mí

Здесь есть возможность читать онлайн «Dan Chaon - Me recuerdas a mí» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Me recuerdas a mí: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Me recuerdas a mí»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En 1974, un niño sufre el salvaje ataque del dóberman de su madre; en 1997, otro chiquillo desaparece del patio trasero de su abuela en una soleada mañana de verano; en 1966, una adolescente embarazada ingresa en una residencia de maternidad con el propósito de entregar a su hijo en adopción; en 1991, un joven diverge hacia una carrera como narcotraficante, aunque abriga esperanzas de algo mejor. En el proceso se examinan cuestiones relativas a la identidad, el destino y las circunstancias: ¿por qué nos convertimos en las personas que somos? ¿Cómo acabamos atrapados en una vida que nunca habíamos deseado? Y, ¿podemos cambiar el curso de lo que se nos antoja inevitable?

Me recuerdas a mí — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Me recuerdas a mí», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

La casa estaba oscura y los árboles se mecían en el aire otoñal, susurrando. Troy, su hermano, estaba dormido. Troy también se encontraba triste y solo, pero era una persona real, al contrario que Jonah. Dormía, soñando con su sólida existencia. Con su esposa y su hijo. Con su empleo.

En cuanto a Jonah, inspeccionó con la linterna la tupida hierba agrisada del patio de Troy. Encontró un soldado de plástico arrodillado que empuñaba una bazuca; un árbol con una soga deshilachada suspendida de una rama como el recuerdo de una horca; una piedra de gran tamaño en medio de un lecho de flores y una pelotita de goma de brillante color naranja. Se sentía como un arqueólogo de Troy. Si los estudiaba durante el tiempo suficiente, podría coger todos esos pequeños detalles y crear algo completo.

¿Por qué no podía hacerlo por sí mismo? En comparación con la mayoría de las personas, apenas existía: no era nada, tan solo una colección de fragmentos aleatorios de historia y memoria que llevaba consigo, una serie de estados de ánimo cambiantes. Una serie de mentiras que estaba obligado a obedecer. Se estremeció: ¿qué era real en su memoria? Visualizó los temblorosos pies de su abuelo enfundados en sendos calcetines mientras el viejo estaba reclinado en las sábanas amarillentas viendo la televisión. Vio a su madre inclinándose sobre él con una linterna en las manos, murmurando con voz arrastrada a causa de las drogas. Vio al bebé, Henry, que lo contemplaba con una mirada completamente vacía. Imaginó a la perra Elizabeth , que arrimaba el hocico contra su pecho. Pero ninguna de aquellas cosas encajaba.

Cuando al fin se adentró en los caminos de gravilla del campamento Camelot eran casi las cuatro y todavía estaba tenso y enervado. Condujo despacio. Los neumáticos producían un crujido acompasado contra la gravilla y las sombras aparecían frente a los faros, al igual que los temblorosos ecos de las malezas secas, las ramas y los postes de la luz, súbitamente clavados en el medio de la carretera, que retrocedían a medida que se acercaba. Una hoja describió una espiral en su descenso y se plantó en el parabrisas frente a su rostro, como si fuera la palma de una mano apretada contra el cristal.

Jonah se sobresaltó y pisó el freno abruptamente. Más adelante, allí donde se aglomeraban las negras siluetas de una hilera de caravanas, distinguió un par de puntos rojos refulgentes que se alzaban de las sombras para dirigirse hacia él. Dos ojos que reflejaban los faros. Sintió que se le helaba el corazón. Lentamente, la figura de un perro se recortó contra la oscuridad frente al destello de los faros, acercándose furtivamente a él, ladrando, abriendo y cerrando en el aire su boca llena de dientes afilados.

La visión le inspiró pánico. Fue una reacción casi instintiva apretar a fondo el acelerador, lo más fuerte que pudo. Sintió un hormigueo, como si hubiera pequeños insectos arrastrándose sobre su piel. La perra se mantuvo impávida un instante, adoptando una especie de postura de luchador, con el pecho hinchado y la cabeza erguida. En el último segundo intentó esquivarlo, pero Jonah también viró.

Se produjo un grito, una exclamación de dolor estridente y pueril, y un ruido sordo amortiguado cuando el neumático la arrolló. Jonah pisó el freno y acto seguido introdujo la marcha atrás con los labios temblorosos, haciendo girar los neumáticos en la gravilla y derrapando. Pero su puntería fue sorprendentemente buena. El neumático posterior conectó con la cabeza del animal y Jonah percibió que el cráneo y el morro se hundían bajo el peso del coche produciendo un crujido quedo y húmedo.

Apoyó la cabeza en el volante. No estaba llorando, sino emitiendo un sonido suave, profundo y sofocado con la garganta que era casi lo mismo. Necesitó un momento para calmarse, para sentir que sus pensamientos tomaban forma tras surgir de la neblina. Y para percatarse de lo que había hecho y recordar el nombre de la perra. Se quedó sentado en silencio, contemplando el camino de gravilla iluminado frente a él, observando cómo el viento arremolinaba las hojas marchitas y los fragmentos de papel, que describían un círculo solemne al danzar.

19 27 de julio de 1974

Nora se despierta en mitad de la noche y descubre que Jonah está inclinado sobre ella, contemplándola.

Necesita un segundo para comprender siquiera dónde se encuentra. Estaba profundamente dormida y al principio solo es consciente de una inquietud imprecisa. En su sueño se encuentra en una estancia de la Casa de la señora Glass y distingue el árbol solitario al otro lado de la ventana, alumbrado por la claridad lunar. Una sombra se mueve debajo: se trata de algo pesado, como el contorno de un escritorio o de un vestidor, pero se desplaza, se desliza por el suelo como un caracol, dejando una estela húmeda. Y entonces, poco a poco, repara en el aroma agrio y húmedo del aliento expelido contra su rostro. Cuando abre los ojos, el rostro de Jonah se cierne sobre ella, con sus grandes ojos fijos y su cabeza enjuta, casi esquelética, como la de un pajarito. Es casi un acto reflejo golpearlo; ni siquiera piensa en ello. Su mano describe un arco ascendente y conecta con el lado de su cara, derribándolo al suelo.

– ¡Joder! -grita, y Gary, que está dormido a su lado, zarandea frenéticamente los brazos y las piernas.

– ¡Qué! ¡Qué! -exclama, moviendo la cabeza de un lado a otro, desorientado por el pánico.

– ¡Oh, Dios mío! -dice Nora. El bofetón ha arrojado a Jonah casi hasta el otro lado del dormitorio, donde se encuentra encogido en el suelo sin moverse-. Acabo de pegarle -le dice a Gary, que sigue abriendo y cerrando los ojos, aturdido-. Tenía una pesadilla y le he pegado.

Se pone en pie, desnuda y asimismo aturdida, contemplando inexpresivamente la forma pequeña, ensombrecida y acurrucada del niño. Nora da un paso hacia ella, seguido de otro, muy despacio, y se percata de que está empezando a estremecerse. El niño produce los rumores carrasposos que constituyen su versión del llanto: gruñidos quedos, sofocados, un sonido indeterminado, parecido al croar de una rana. Jonah no llora desde que era un bebé, y ahora que tiene tres años rara vez emite esos gemidos lacrimógenos, aunque esté herido. Es una de las muchas cosas de Jonah que Nora encuentra extrañas y aterradoras.

– Jonah -murmura, y finalmente consigue arrodillarse a su lado, darle la vuelta y rodearlo con los brazos.

– Me has pegado -dice Jonah; ni siquiera es un acusación, sino más bien una declaración imperturbable y serena, y Nora se estremece. Su mejilla ya se está hinchando: debería haber estallado en llanto.

– Lo siento -responde, y lo acuna un poco-. No quería. Me asustaste.

Y Jonah le dirige una mirada severa, con los ojos desorbitados y expectantes.

– Te asusté -repite-. ¿Por qué?

– No sabía que eras tú -susurra Nora-. Pensaba que era… otra cosa. -Y Gary se agacha sobre ellos, atento, mientras atusa el cabello rubio de Jonah, que es ligero y sedoso.

– Vaya -comenta-. Menudo puñetazo le has dado. ¿Por qué lo has hecho? El pobre chico va a tener un ojo morado.

Ella también ha empezado a llorar un poco y lo mira, mientras una lágrima resbala por el puente de su nariz. De veras no pretendía golpearlo así, se dice, con tanta fuerza que lo ha lanzado al otro lado de la estancia . No ha sido a propósito.

No la deja en paz, eso es parte del problema. La sigue a todas partes, observando todo lo que hace con una atención silenciosa y expectante, concentrado, profundamente fascinado por cualquier tarea mundana que lleve a cabo: lavar los platos, pasar la aspiradora o leer una revista o un libro. Ahora que se puede escapar de la cuna es imposible alejarse de él para disfrutar de un momento de intimidad. No ve la televisión a menos que ella se siente a verla con él, ni juega con sus muñecos a menos que pueda ponerlos a sus pies para empujar sus cochecitos de plástico por la pierna de su madre o describir círculos a su alrededor con sus animales de peluche. Nora se sienta ante la mesa de la cocina a tomar un café y percibe golpecitos suaves cuando Jonah se arrodilla a sus pies para hacer que los juguetes bailen encima de sus zapatos.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Me recuerdas a mí»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Me recuerdas a mí» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Me recuerdas a mí»

Обсуждение, отзывы о книге «Me recuerdas a mí» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.