Mosén Alberto, por su parte, no quiso ser menos, e inició, también en Amanecer, una sección semanal titulada "Alabanzas al Creador", en la que un día cantaba la belleza de los trigales; otro día, la perfección del cuerpo humano; otro, la evidencia Palpable a través de su especialidad, la arqueología, de que en todo tiempo y lugar el hombre había reconocido la existencia de un Ser supremo, todopoderoso.
Los textos de mosén Alberto interesaron menos masivamente que los de 'La Voz de Alerta'; pero obtuvieron lectores muy asiduos. Ignacio fue uno de ellos, lo que contribuyó sobremanera a que el muchacho cancelara definitivamente los recelos que el sacerdote le inspirara en otros tiempos y dijera de él: "Desde luego, es una gran persona".
Con todo, el golpe fuerte lo dio el doctor Chaos… Pronunció en la sala de actos de la Cámara de la Propiedad una serie de charlas, que causaron la estupefacción de los asistentes, especialmente porque quien lo invitó a darlas fue el mismísimo Gobernador. Acaso la menos sorprendida fuera la viuda de Oriol, cuya opinión sobre el doctor Chaos era tajante: "Es un hombre frío. Tiene los ojos fríos. Mira a los demás como si se dispusiera a hacerles la autopsia".
El caso es que las charlas del doctor abordaron temas científico-religiosos ye que su contenido resultó absolutamente heterodoxo. El doctor, evidentemente, respaldado por su hoja de servicios en los quirófanos de la "España Nacional", soltó la lengua y dijo lo que pensaba. En cierto modo, pareció querer desmontar las "Alabanzas al Creador", que iba publicando mosén Alberto, y asimismo algunas de las "Ventanas al mundo" que escribía 'La Voz de Alerta'.
Por ejemplo, en su primera intervención afirmó que la presunta perfección del cuerpo humano era un mito. "En el quirófano -dijo- compruebo a diario que nuestro organismo es harto deficiente. ¿Por qué tantos metros de intestinos? Y el cerebro, así de pequeño. Y si el corazón se pata, nos morimos. El organismo evolucionará, qué duda cabe; pero lo cierto es que al cabo de miles de años de andar por la tierra, al ser pensante le supone todavía un duro esfuerzo sostenerse en pie". El doctor Chaos creía tan a rajatabla en tales deficiencias, que en su segunda charla alabó los métodos de Hitler destinados a seleccionar la especie humana. "El hombre ha superado sólo levemente el estadio en que se mueven los primates. De ahí que la sociedad no pueda permitirse el lujo de tener compasión. Para que se produzca la necesaria evolución de que hemos hablado, es preciso darle facilidades a la Ciencia… Por tanto, los países que la sirven sin prejuicios dominarán el mundo y esos países no serán, por desgracia, los meridionales. Los países meridionales somos capaces de algunas intuiciones, de pintar y de tocar la guitarra; pero rendimos culto a burdas supersticiones, no tenemos noción de la higiene y carecemos de tenacidad".
El lenguaje no dejaba lugar a dudas: el doctor Chaos era agnóstico. Ni por casualidad pronunció la palabra Dios. Algunos oyentes se preguntaron: "¿No será una especie de doctor Rosselló corregido y aumentado? ¿Y si resultaba 'rojo'?". El doctor no se inmutaba, como tampoco se inmutaba su perro, Goering, que lo aguardaba en una habitación contigua, dormitando en un sofá. No, el doctor Chaos no era ni rojo ni azul. Simplemente, el panorama de la contienda civil le había producido un estupor inmenso, convirtiéndolo también en un escéptico total en materia política. Por otra parte -y eso tampoco se lo calló en el transcurso de sus disertaciones- negaba de plano el libre albedrío, la libertad del hombre. Entendía que éste vivía condicionado por leyes de herencia, de ambiente, de contagios colectivos, etcétera. En consecuencia, negaba la responsabilidad y el mérito. Su frase fue: "Somos como esos pájaros que vuelan en escuadrilla. Si nacimos en Gerona o en Ciudad Real, nos regimos por determinadas normas. Si hubiéramos nacido en Nigeria o Pekín, nos regiríamos por otras. Estar seguro de algo es una ingenua limitación. Lo que ocurre es que hay quien se siente a gusto volando en escuadrilla… Nada que oponer. No es suya la culpa".
Las conclusiones del doctor Chaos eran tan desoladoras que, si bien ninguno de los oyentes se atrevió a interrumpirlo públicamente -todo el mundo estaba pendiente de la actitud que tomara el Gobernador, que presidía las charlas-, quien más quien menos se dijo. "Esto es intolerable. Habrá que tomar alguna determinación".
El Gobernador también creía que era necesario hacer algo. Sin embargo, el asunto era delicado, por ser el doctor Chaos la máxima autoridad sanitaria de la provincia. Habló de ello con 'La Voz de Alerta', a quien atribuía un sexto sentido para diagnosticar con precisión en estos casos. Y 'La Voz de Alerta' dio, al parecer, con la clave de la cuestión.
– La cosa no tiene vuelta de hoja -dijo-. No se trata de que el doctor Chaos sea un desafecto. Simplemente, practica sistemáticamente el derrotismo porque está descontento de sí.
– ¿Y por qué está descontento de sí? -inquirió el camarada Dávila.
– Por una razón sencilla: porque es homosexual.
Las gafas negras del Gobernador despidieron destellos.
– ¿Cómo? ¿Qué está usted diciendo?
– Puedo garantizárselo -refrendó 'La Voz de Alerta'.
El Gobernador, que personalmente hubiera deseado tener veinte hijos, se tomó la cosa a la tremenda. Exigió detalles. 'La Voz de Alerta' se los dio, convincentes.
– Son datos de la policía. El comisario Diéguez los guarda en una carpeta. Y si quiere usted cerciorarse de lo que le digo, hable con el dueño del hotel en que se hospeda el doctor…
El camarada Dávila se mordió el labio inferior, aunque a la postre optó por reírse.
– ¡Vaya, vaya! -exclamó-. Así que, ese tic suyo, el crac-crac de los huesos, podría muy bien ser una contraseña, ¿verdad?
Como fuere, el Gobernador comprendió que el problema era peliagudo, que podía traerle complicaciones. Tal vez la presencia del doctor Chaos en Gerona constituyera de por sí otra noticia triste.
Consultó con su mujer, María del Mar, convencido de que esta pondría el grito en el cielo. Y no fue así. ¡Inextricable mentalidad femenina! María del Mar se interesó sobremanera. El asunto le pareció divertido.
– Conque… ésas tenemos, ¿eh? -comentó-. ¡Mira por dónde! -Luego añadió-: Lo que deberías hacer es organizarle un cursillo en la Sección Femenina…
***
Tocante a las novedades patrióticas, Mateo fue el encargado de darlas a conocer. Unas tenían por objeto demostrar a la Población que los lazos de amistad entre España y Alemania e Italia eran cada día más sólidos; otras iban destinadas a exaltar las figuras de Franco y de José Antonio.
"Mussolini acaba de regalar a Zaragoza un busto de César Augusto, fundador de la ciudad".
"Alemania construye en la actualidad mil aviones diarios". "El Führer ha cursado una invitación para que cien niños españoles visiten Berlín; e Italia ha hecho lo propio para que veinticinco muchachas, hijas de ex cautivos, visiten Roma".
"Ya no quedan en España combatientes de "las dos naciones hermanas". La Legión Cóndor ha regresado a su país y lo mismo puede decirse de los legionarios italianos".
"El día 10 de julio llegará a Barcelona, en visita de cortesía el conde Galeazzo Ciano, yerno del Duce; es decir, por primera vez una gran personalidad fascista hollará suelo español".
Jaime no subrayó ninguna de estas noticias, por entender que eran normales. En cambio trazó tres rayas rojas debajo de las referidas a Franco y a José Antonio.
"Los municipios españoles han regalado a Franco, en su calidad de Caudillo Invicto, de Salvador de la Patria, una espada, réplica exacta de la que usó el Cid".
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