José Gironella - Ha estallado la paz

Здесь есть возможность читать онлайн «José Gironella - Ha estallado la paz» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Ha estallado la paz: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Ha estallado la paz»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Después de Los cipreses creen en Dios (época anterior a la guerra) y de Un millón de muertos (época de la guerra), José María Gironella en Ha estallado la paz trata de la posguerra. La familia Alvear sigue siendo el núcleo de la acción del libro y Gerona vuelve a ser la ciudad protagonista. Finalizada la contienda, todos los personajes retornan a sus hogares, excepto los exiliados, que se reparten a voleo por el mundo… La obra abarca los años inmediatamente posteriores a la guerra, con una mezcla de dramatismo, de poesía y de ironía que subyuga desde los primeros capítulos. El clima de aquellos tiempos aparece recreado con singular maestría, de tal modo que para el lector de edad madura constituye la ordenación de sus recuerdos, y para el lector joven un descubrimiento impresionante. En Ha estallado la paz, Gironella alcanza su momento cumbre de novelista nato, gran narrador que consigue fundir la historia con la ficción novelesca.

Ha estallado la paz — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Ha estallado la paz», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Él la siguió y ambos entraron en la habitación de la mujer. El cambio fue brutal. Mientras Sólita se desnudó y el doctor Chaos hizo lo propio, las luces tenues del cuarto parecían entonar una musiquilla arrulladora. Pero en cuanto los dos cuerpos, debajo de las sábanas, entraron en contacto, el doctor Chaos experimentó una violenta sacudida y luego se quedó extático, sin fuerzas para moverse.

El hombre concentró toda su atención. Hizo lo imposible para darle órdenes a su mente, para sentir… Para demostrarle a Sólita no sólo que era un hombre, sino que era su hombre, con el que compartiría luego para siempre la Clínica, el amor y el pan.

Resultó inútil. El doctor Chaos notó una suerte de asfixia y sus manos, yertas sobre la piel caliente de Sólita, eran la imagen de la pena y de la impotencia.

Sólita dio una vuelta sobre sí misma y, la cara contra la almohada, martilleó ésta con los puños y rompió a llorar sin consuelo. El doctor Chaos deseaba morir. Contornos antiguos, de hombres, fustigaron su cerebro. Le invadió una indiferencia glacial. Se dio asco a sí mismo. Le dio asco Sólita. Le dio asco el mundo.

No se atrevió a pedir perdón… Saltó de la cama y su intención fue ducharse. Pero renunció a ello y vistióse con calma, en un estado de postración extrema. Se sentía infinitamente agotado. No era el mismo ser que el día anterior, con una fascinante rapidez de reflejos, operó una traqueotomía a la vista de más de cien colegas.

Una vez vestido se atrevió a balbucear:

– Perdón…

Y salió de la habitación de Sólita. En el pasillo del hotel había ceniceros y delante de algunas puertas, zapatos. Zapatos de hombre y de mujer, alineados correctamente. ¡Dios, qué horrible sensación!

Se pasó la noche en blanco, sin acertar a coordinar las ideas. Ya nada Je importaba. ¿Por qué el doctor Andújar, su amigo, lo achuchó hasta conducirlo a una situación semejante? ¿Por qué no lo dejó en paz con su anormalidad? En las paredes de la habitación colgaban grabados ingleses. Representaban caballos de carrera. Caballos vigorosos, de línea estilizada. Caballos de raza. También era de raza Goering, que dormía sosegadamente sobre la alfombra, a los pies de la cama.

Pensó en la castración. ¿Por qué no? Antiguamente en Roma los papas hacían castrar a los pequeños cantores para que no se malograsen sus voces infantiles… De una vez para siempre acabaría con la tortura. Y sabría a qué atenerse. Y el comisario Diéguez podría impunemente romper su ficha.

Se levantó con la luz del alba. Redactó una nota para Sólita, nota muy escueta, y la deslizó por debajo de la puerta de su habitación. Luego bajó, pagó la factura del hotel y regresó solo a Gerona, en su coche. Goering parecía tener frío a aquella hora y se negó a asomarse por la ventana. Los postes de telégrafo semejaban dedos que señalaban con ir al cielo. De vez en cuando, una consigna: "Ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan".

El doctor Chaos, una vez en Gerona, se abstuvo de llamar, o de visitar, al doctor Andújar. Ni siquiera fue al Hospital. La idea de que las monjitas lo saludarían diciendo: "Buenos días, doctor…", lo horrorizó. Se dirigió a su hotel y se desplomó en su lecho de siempre, testigo de tantas orgías inconfesables. Y se durmió hasta la hora del almuerzo.

Al día siguiente el doctor Andújar, después de escuchar detenidamente al doctor Chaos, le dijo:

– ¡Bien…! Es pronto ahora para sacar conclusiones… De momento, por favor, lo único que te pido es que me des el número del teléfono particular de Sólita.

CAPÍTULO LIV

Paz Alvear, declarada miss Gerona por Carlota, condesa de Rubí, se acordaba con frecuencia de su madre, pero sin angustia. Su madre fue en verdad un ser gris, apergaminado, que dejó huella escasa, excepto en el pequeño Manuel, que visitaba el cementerio de vez en cuando. Paz no quería ser cruel, pero cuando más la echaba de menos era cuando tenía que cocinar y fregotear. Había hecho donación del escasísimo ajuar de la mujer a una vecina medio paralítica y había tirado su peine, su cepillo de dientes y algunos otros chismes al cubo de la basura. Gol, el gato mascota de la casa, ahora se había acostumbrado a dormir en la cama que fue de "tía Conchi". Paz tenía… dos problemas: Manuel y Pachín. Manuel había caído de lleno en las garras de mosén Alberto. Paz hizo cuanto pudo para romper el cerco, pero fracasó. Continuó hablándole pestes de la Iglesia, que había consentido la muerte de su padre en Burgos. Continuó hurgando y criticando los libros de texto que su hermano llevaba en la cartera e incluso le enseñó un antiguo catecismo que le prestó el librero Jaime, editado en Gerona cuando la guerra de la Independencia, en el que se decía textualmente: -¿Qué son los franceses? -Antiguos cristianos y herejes modernos. -¿Es pecado asesinar a un francés? -No, padre; se hace una obra meritoria librando a la Patria de sus violentos opresores.

– ¿Comprendes, so tonto? Los curas han sido siempre así. ¡Fíjate en la fecha!: 1808… Ha pasado siglo y medio y siguen en las mismas.

Nada que hacer. Mosén Alberto ejercía sobre Manuel una influencia decisiva. Por otra parte, en el Museo Diocesano, cada día más enriquecido, el muchacho se había acostumbrado a considerar sagradas determinadas cosas, sobre todo al contemplar los cuadros que representaban a Cristo. Sí, la figura de Cristo había ido penetrando en él con intensidad creciente. ¡Manuel comulgaba ya una vez a la semana, sin que Paz se enterase!

Y al hacerlo sentía que en aquellas hostias elaboradas por las monjitas había algo más que pan… Había serenidad, buenos pensamientos, deseos de amar al prójimo y de perdonar. Aquel pan era la explicación de que no todo acaba aquí abajo, como su hermana pretendía. Era el pan con que César se alimentó siempre… ¡Oh, claro, César se había ido convirtiendo en el otro gran "opresor espiritual" de Manuel! Éste llevaba siempre en la cartera una fotografía de su primo, que Carmen Elgazu le había regalado. Y cada vez que la miraba pensaba que las teorías de su hermana fallaban por algún lado. O que por lo menos eran exageradas. Paz se daba cuenta y pensaba para sí: "¡Pues sí que estamos buenos! Lo dije en broma y va a resultar verdad: a ése me lo meten en el Seminario…"

El otro problema de Paz era Pachín. Pachín la quería más que nunca. Le decía en todos los tonos inimaginables: "Sin ti no podría vivir". Pero habían surgido dos amenazas. Una, Pachín terminaría en agosto el servicio militar y su familia residía en Asturias. Otra, el Club de Fútbol Barcelona había declarado públicamente que quería ficharlo para la próxima temporada. Pachín, gracias a sus testarazos, era el máximo goleador de Segunda División. Un dirigente del Barcelona lo había estado vigilando por esos campos de España y había dicho: "Es una tontería que ese chico se pudra en Segunda División. Tiene madera de jugador internacional". ¿Internacional? La palabra le había gustado a Paz, por aquello del himno del mismo nombre que ella canturreaba por lo bajines en Perfumería Diana. Pero si Pachín fichaba por el Club de Fútbol Barcelona, ¿qué iba a ocurrir? O se casaban -y Pachín no hablaba nunca de ello, "porque era muy joven y porque no le convenía engordar"-, o ella se iba tras él. De lo contrario, si te he visto no me acuerdo.

Pachín le decía que era pronto para preocuparse. "Estamos en mayo. Faltan tres meses para licenciarme. No tomaré ninguna decisión sin contar contigo. ¿Qué más puedo decirte? Pero tengo derecho a mejorar, ¿no? Ya buscaremos una solución…"

Paz descubrió que era muy celosa. Nunca lo hubiera imaginado. Era celosa no sólo de Pachín, sino de todo cuanto se refiriese a todos aquellos a quienes quería. Por ejemplo, últimamente tenía celos de Adela, porque un día advirtió que Ignacio al mencionarla lo hacía con una excitación especial. "¿Qué le encuentras a esa mujer…? Le quitas la faja y sales huyendo…" Ignacio se rió. Bueno, se rió sólo a medias, puesto que llevaba mucho tiempo sin poder abrazar a Adela, debido a que las sospechas de Marcos no se habían disipado.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Ha estallado la paz»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Ha estallado la paz» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Ha estallado la paz»

Обсуждение, отзывы о книге «Ha estallado la paz» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.