María Janer - Pasiones romanas

Здесь есть возможность читать онлайн «María Janer - Pasiones romanas» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Pasiones romanas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Pasiones romanas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En lugar de subir al avión que debe llevarlo de vuelta a su hogar, un hombre decide en el último momento desafiar al destino y emprender una travesía muy diferente. ¿Podrá recuperar en Roma a la mujer que dejó marchar años atrás? Ignacio no puede saber cuánto queda en Dana de la pasión que los arrebató y se truncó tan injustamente, pero prefiere el vértigo de esta decisión irreflexiva a la atonía en la que ha entrado su vida. Con esta inolvidable historia sobre la fascinación y el infortunio del amor, sobre los golpes ocultos del destino, María de la Pau Janer nos ofrece una magnífica novela, llena de sensualidad, de emociones y de personajes que alcanzan nuestra fibra más íntima.

Pasiones romanas — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Pasiones romanas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Me has traído los cuadros que deseaba. Las mujeres de las estaciones. Son muy bellas. Gabriele, no sé qué decirte. ¿Cómo puedo agradecértelo?

– No tienes que decir nada. Hace tiempo que te pertenecen. ¿Sabes que es una colección incompleta, porque falta el cuadro del invierno?

– Me gustan mucho. Los colgaré en la pared del comedor. Son una explosión de vida. Me recordarán los primeros tiempos en Roma, los paseos hasta el escaparate, el deseo de poseerlos. Pensaré en ello todos los días.

– No, no falta ninguno. Me había equivocado. Ahora lo veo claro.

– ¿De qué hablas?

– La colección está completa, precisamente porque es tuya. Me alegra saberlo: la mujer del invierno eres tú.

XXIV

Marcos y Dana se hicieron amigos. Desde el momento en que él la encontró sentada en el suelo junto a la puerta del piso, incapaz de entrar y de enfrentarse a la soledad, cuando él volvía sin prisa, porque nadie le esperaba. Coincidieron por casualidad. Hasta entonces, el azar había favorecido los encuentros entre unos vecinos que no tenían ningún interés en propiciarlos. Se saludaban. Había el punto justo de cortesía, una amabilidad que no iba más allá. Los dos habían vivido un proceso de pérdida parecido que los invitaba a vivir recluidos en una coraza. Intentaban rehacer sus vidas. Cada uno había comprendido que los recuerdos se tienen que alejar, que la memoria puede traicionarnos cuando menos lo esperamos. Conviene mantenerla en su lugar, en un paréntesis, para que no haga daño. Algunas noches, Dana todavía soñaba con Ignacio. Los sueños no se pueden controlar. Podemos intentar poner bridas al pensamiento, apartar ideas poco sensatas, pero resulta imposible gobernar las rutas de los sueños. Antes de dormirse, Marcos recordaba a Mónica. Veía el rostro de su mujer muerta. Le gustaba dibujar el perfil en las sábanas. Durante el día, se esforzaba en hacer de tripas corazón. Actuaba con la calma impuesta que había adoptado como escudo protector. Por la noche, permitía que le invadiera la añoranza.

Hablaban:

– No hemos vivido la misma experiencia, ni siquiera una parecida -insistía Dana.

– ¿Qué dices? Los dos hemos perdido a alguien a quien amábamos. Una persona que nos llenaba la vida, pero que se marchó.

– Hay una gran diferencia: Mónica no quería dejarte. Ella habría sido incapaz de causarte dolor. Le tocó tener que morirse, que es una suerte muy dura.

– Ambos nos dejaron solos. Eso nos rompió la vida.

– Es cierto, pero Ignacio podría haberlo evitado.

– Tal vez sí o tal vez no. ¿Conoces las circunstancias que le empujaron a actuar de ese modo? ¿Quién puede conocer las motivaciones exactas? Te puede la rabia. Si olvidas los reproches que habrías querido hacerle, te queda la realidad, pero te refugias en una simple anécdota que enmascara los hechos. Nuestras vidas corren por caminos paralelos.

La pérdida los acercaba. Favorecía un entendimiento, una forma de enfrentarse a la vida. Podían comprender las actitudes del otro sin pedirle explicaciones. Se respetaban los silencios, la urgencia de desaparecer, el miedo. Cerca de la casa, se encontraba el restaurante L'Ornitorinco. Un día a la semana quedaban para comer. Dana volvía de la librería dando un paseo. Cruzaba el corso del Rinascimento, lleno de escaparates y tiendas, pasaba por la piazza di Sant'Eustachio, recorría la via di Santa Chiara y la via dei Cestari. Marcos trabajaba en casa: hacía traducciones del italiano para una editorial. Estaba muchas horas sentado delante del ordenador, la mirada en las líneas de un texto, el pensamiento en la lectura. La concentración y la quietud le ayudaban a no distraerse. Era una buena fórmula para conseguir el olvido momentáneo, que tranquiliza el espíritu, cuando éste vive demasiado inquieto. Siempre pedían lo mismo: un ñsotto ai fiori di zucchina.

– ¿Puede haber algo mejor que un arroz que se hace con flores? -le preguntaba ella con una sonrisa.

Él estaba de acuerdo. Bebían vino tinto de Terre Bruñe. Dana le confesaba historias que no se atrevía a contarle a nadie. Marcos ponía en la conversación una vitalidad que el contacto permanente con la escritura incentivaba. Estaba muchas horas rodeado de papeles, sin relacionarse con otras personas. Dana no era sólo la vecina, sino también la cómplice. A cualquier hora, ambos podían llamar a la puerta de enfrente.

Le habló del titiritero. Le contó que estaba por las mañanas en la piazza Navona, todas las mañanas del mundo, dispuesto a hacer bailar a sus personajes. Adivinaba su camisa amarilla antes de verla. La magia de los dedos, transformados en cuerpos danzarines, la cautivó. Había habido un juego en las miradas que no sabía describir, una aproximación en los gestos. Probablemente, había desvirtuado su sentido. Es fácil equivocarse cuando se necesita compañía, establecer lazos que son un suave engaño para el corazón. Las señales que había imaginado no fueron reales. Había hecho una confusa interpretación, producto del deseo de acercarse a alguien. Se lo contaba a Marcos sin rubor. Cuando se decidió a hablar con el titiritero, se había sentido sola. Quería decirle que tenía una casa, pero no encontró las palabras justas. Entre ellos, tan sólo hubo gestos mal interpretados.

Con Gabriele fue diferente. Cuando le conoció, todavía no se había trasladado a la piazza della Pigna. Vivía en la pensión, en un Trastevere lleno de luz. El descubrimiento fue repentino, pero la aproximación fue lenta. Hay sentimientos que nacen en un instante, pero maduran despacio. La experiencia vivida los somete con lentitud. Son como plantas que van creciendo mientras alguien les va podando las ramas inútiles. Marcos la observaba oscilar entre el entusiasmo y la precaución. Una curiosa prudencia, impropia de su carácter, controlaba sus movimientos en el amor. Había días que daba un paso hacia adelante y tres hacia atrás. Tenía actitudes de mujer asustada, que no toma decisiones definitivas porque no acaba de creerse que los sentimientos de los demás puedan durar mucho tiempo. Confiar en alguien no es fácil. Marcos lo podía intuir. Habría querido hacerla reaccionar, decirle que tenía que dejarse llevar. No podemos pretender sujetar las riendas de la vida. Sabía que los consejos no servirían de nada. Para que fuera capaz de perder la inseguridad, había que escucharla; esforzarse por comprender el mundo de contradicciones en que vivía perdida; un mundo que era muy parecido al suyo.

El pasillo separaba las puertas de los pisos. A ambos lados, cada uno había construido su refugio. Dana vivía en un espacio agradable. Había colgado cortinas y cuadros. Había pintado las paredes. Todas las mañanas abría las ventanas de par en par. El vecino vivía frente a un ordenador que le alejaba del bullicio de las calles. Ambos habían intentado huir. Habían escapado de los lugares del amor, porque los espacios nos traen siempre la memoria de lo que hemos vivido. Se esforzaban por inventarse ilusiones, por llenar la vida de pequeñeces que les hacían los días agradables. Cuando comían arroz que sabía a flores, se miraban con afecto. Si él le comentaba que todavía no había llegado la transferencia de la editorial, ella se ofrecía a prestarle dinero. Marcos le preparaba ensaladas o carne al horno que cocinaba con especias. Le acercaba un cuenco de sopa caliente a su casa. Si tenía prisa, pulsaba el timbre tres veces y lo dejaba en el suelo, cerca de la puerta. Junto al plato, un barco hecho de papel de periódico para que se acordara del vecino, que era un navegante sin nave ni mares.

A veces, Marcos quedaba con una chica para ir al cine o para salir a cenar. Eran encuentros fugaces, que no solía repetir con la misma persona más de dos veces. Se cansaba pronto de los intentos de actuar con normalidad, de conocer gente nueva.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Pasiones romanas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Pasiones romanas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Pasiones romanas»

Обсуждение, отзывы о книге «Pasiones romanas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.