Mercedes Castro - Y punto

Здесь есть возможность читать онлайн «Mercedes Castro - Y punto» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Y punto: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Y punto»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

«Él me acusa de tener sentimientos. Me dice que soy débil y frágil, sutil, febril, casi pueril. Nada viril para mi profesión, y tendría que serlo, que adónde va una mujer policía tan sentimental como a punto de romperse.»
Clara Deza es contradictoria y deslenguada, Clara Deza es agente de la autoridad, esposa y compañera, tan sensible por dentro como dura por fuera. Inmersa en un mundo hostil marcado por el enfrentamiento entre dos esferas contrapuestas: la laboral, poblada por policías que oscilan entre la incomprensión o la superprotección, yonquis que inspiran su ternura y superiores que no la respetan, y la personal, que gira en torno a un matrimonio que es a la vez refugio y casa de fieras, remanso de paz y estanque de tormentas.
Clara Deza aprenderá a demostrar pronto su faceta más combativa y mordaz cuando, tras recibir un desconcertante mensaje de su mejor confidente, descubre que uno de los mafiosos más escurridizos planea su gran golpe. Movida por el pálpito de saber que se encuentra ante su caso más importante, comienza a escarbar en las cloacas de una sociedad brillante en apariencia y tremendamente cruel en realidad.
Con una poderosa voz narrativa cargada de ironía, Mercedes Castro irrumpe en el panorama literario con la historia de una mujer que se mueve entre claros y oscuros, una protagonista tan de carne y hueso que traspasa las páginas de esta novela con su humor agridulce, su contundente fragilidad y un inconformismo esencial que va más allá de cualquier punto y final.

Y punto — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Y punto», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Ramón, ¿quién es Roberto Butragueño?

– ¿Cuál de ellos? Los Robertos Butragueño son toda una saga.

– Roberto Butragueño Sánchez. ¿Cuántos hay?

– Que yo sepa, a menos que haya fecundado a alguna niña rica recientemente, tres: abuelo, padre y nieto. Tú preguntas por el tercero, pero no me extrañaría que un cuarto pudiera estar en camino. Es un asaltacunas.

Hay que fastidiarse, y luego me dice a mí que en qué mundo me muevo.

– ¿Le conoces?

– No somos íntimos, si te refieres a eso, aunque he coincidido con él en algunas ocasiones, más en fiestas del ramo que en los juzgados, por supuesto.

– Vaya joyita.

– ¿Se ha metido en algún lío?

– No que yo sepa, pero acabo de encontrarme con dos tarjetas suyas entre diferentes pruebas y no creo en la casualidad. ¿Qué puedes contarme de él?

– Que es un niño bonito con gustos caros que ha heredado un apellido que le garantiza por sí solo trabajo independientemente de que en lo profesional sea un mediocre. Pero claro, si tu abuelo fue un mítico juez franquista del Supremo y tu padre un abogado que se hizo célebre y rico a costa de los amigos que le enviaba el fundador de la estirpe, tienes el negocio montado, bufete en el Centro lleno de antigüedades y clientes selectos forrados de billetes. Y ya sabes lo que tienen los fachas, que les gustan las sagas más que a un tonto un lápiz, de modo que este cabrón va a estar viviendo del cuento por los siglos de los siglos amén.

– Veo que te cae mal.

– No lo trago. Me joden los niños de papá, aunque si son listos, si saben de lo suyo, me merecen un respeto. Pero a este gilipollas, que sólo pone apellido y despacho y tiene a una decena de esclavos recién licenciados con los mejores expedientes cobrando una miseria le quemaría el negocio. Con él dentro.

– Lo que no entiendo es cómo es penalista si va tanto por la pasta.

– ¿Quién ha dicho que sea penalista? Lo suyo son las Sucesiones.

– ¿Sucesiones?, ¿para qué querrían Olvido o el Culebra a un experto en herencias?-. Y aún no me has dicho por qué te interesa tanto.

– Mañana tengo que llamarle.

XI

– ¿Qué ha pasado aquí? Esto está todo pringoso. Mierda, el informe de la guardia de ayer se ha llenado de lamparones de aceite.

– Los del turno de noche, que son unos guarros.

– Pero ¿qué han montado aquí, una barbacoa? ¡Y en mi sitio! Voy a enterarme de quién estaba de guardia y ya se puede preparar, como que me llamo Carlos París.

Y desaparece furibundo, con su precioso informe lleno de transparencias y ojos grasientos y Clara, que intentaba disimular, se acerca al despacho de Santi y, como una niña buena, llama a la puerta entreabierta.

– ¿Desde cuándo se me pide permiso para entrar? -pregunta él levantando los ojos de un cuadro de guardias a medio rellenar.

– Desde que vengo en plan oficial.

– Lo que faltaba -murmura con fastidio-. ¿Y qué pasa ahora?

– Quería comentarte algunos detalles de las pruebas que recogí ayer, y también un par de llamadas interesantes que recibí -y como parece impacientarse, añade-: Y no me digas que eso ya te lo ha contado París, porque ni estaba a mi lado registrando el apartamento ni cuando sonó el teléfono.

– A ver, dispara -concede reclinándose en su butaca de cuero cuarteado.

Clara entra, se sienta en una silla tan deteriorada como todo lo demás, toma aire y empieza a describir con palabras breves, concisas, contundentes, lo sucedido el día anterior, pero sólo lo relativo a la investigación porque, desde la conversación con Ramón allí mismo, en comisaría, y sin saber muy bien por qué, tal vez por precaución, quizá por instinto, en todo caso por si acaso, piensa que quizá sea mejor callarse lo demás, lo personal, lo del médico, el miedo y su desenfrenada ansiedad. Aunque no es que no confíe en él, es que no me apetece contarlo. No es excusa, no, simplemente no quiero repetirlo, no quiero tener que desangrarme ante nadie, no quiero ni pronunciar el nombre de mi enfermedad porque sé que, como con los secretos horribles, los conjuros y las sentencias divinas, en el momento en que lo pronuncie se convertirá en verdad.

– No está mal -concluye Santi al cabo de un rato de reflexión en silencio ante una Clara expectante, inquieta, nerviosa como una adolescente que espera a que su padre le dé permiso para ir a su primera fiesta-, pero tampoco es para emocionarse. Antes teníamos dos simples muertes y ahora parece que hay algo más, sin embargo aún no se sabe qué y puede ser todo una paja mental tuya, una corazonada de poli sensible, y ya sabes que hay históricas meteduras de pata basadas sólo en corazonadas poco inspiradas.

– Sí, pero precisamente por… -interrumpe Clara con voz apasionada.

– Oye, para, que a mí no tienes que convencerme de nada. Siempre digo que si registramos las casas e interrogamos a los sospechosos es para pillar lo que no sale en los papeles, las miradas, las emociones, los silencios… Estaríamos buenos si no pudiéramos seguir un pálpito. Pero sin perder la cabeza.

– O sea, que no me vas a autorizar a que pida las pruebas de ADN.

– Exacto -responde-. ¿Para qué las quieres?

– Llevas años diciéndome que hay que aprovechar todos los medios que tengamos a nuestra disposición. Y yo de imbécil te creía. Ahora tengo dos cadáveres, evidencias que los relacionan, modernos procedimientos forenses y, vaya por dios, cuestan una pasta. De modo que sí puedo investigar y husmear en las letrinas donde París ni se molestará en entrar mientras el esfuerzo y las horas extra corran de mi cuenta, pero pedir carísimos análisis, eso jamás, no sea que dilapidemos el dinero de los contribuyentes por una puta y un yonqui. Si fuera una niña violada y el caso lo hubieran aireado las telepredicadoras exclamando ante su enfervorizado público «¡Qué vergüenza!, ¿hacen algo las fuerzas policiales?», entonces ahí sí habría ADN y alarma social y no repararíamos en gastos ni en burocracias banales.

– Enhorabuena, lo has pillado.

– A la perfección. Pero cuando esto se desmande no vengas a llorarme.

– ¿Desmandarse? ¿Cómo? ¿Un asesino en serie aquí, en nuestra ciudad? Desengáñate, en España no hay asesinos en serie. Aquí sólo se mata por interés, por avaricia pura y dura. Aquí no hay pistolas ni relicarios con calaveras de mozas descuartizadas. Incluso las mataviejas, que sí, que son auténticas aniquiladoras de ancianitas, lo hacen por sus pensiones y sus joyas. Esto sigue siendo un país negro y oscuro, básico, primitivo para la muerte. Aquí no hay criminales refinados que asesinan por placer. Aquí seguimos degollando con el cuchillo jamonero y si nos cargamos a alguien suele ser por dinero.

– Sí, ríete -dice ella levantándose-, pero esto no va a parar -y en su voz hay tal certeza que Santi, antes de que salga, tiene que preguntarle.

– ¿Por qué lo dices?

– Un pálpito de policía.

– ¿De qué hablabais? -curiosea París en cuanto Clara regresa-. ¿Del caso? Seguro que has estado hablando del caso sin mí -acusa.

– No empieces con chorradas, no le he contado nada que no supieras -afirma tranquila, el pasillo entre ellos-: Volví al apartamento de Olvido, incauté más pruebas, vine aquí a depositarlas y me llamó Dolores. Punto. Todos los detalles están en mi informe, sobre tu mesa. Pero claro, te corría más prisa buscar al que te la ha pringado que ponerte a leerlo.

– Lo has hecho aposta, has esperado a que saliera para ir a su despacho.

– Por dios, no insistas. No te he ocultado nada. Mírate el informe de una puta vez y verás que sólo hay una línea de investigación, así que escoge: casa o campo.

– Me da igual -replica enfurruñado.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Y punto»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Y punto» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Y punto»

Обсуждение, отзывы о книге «Y punto» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.