Martin Amis - Perro callejero

Здесь есть возможность читать онлайн «Martin Amis - Perro callejero» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Perro callejero: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Perro callejero»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Xan Meo es un hombre de múltiples talentos: actor, músico, escritor, y también hijo de un célebre delincuente. Una noche, Xan se sienta a tomar una copa en la terraza de un pub y, al poco rato, dos hombres le parten la cabeza a cachiporrazos. Tras una difícil convalecencia será otro. Deberá acostumbrarse a su nuevo ser, como todos los que le rodean, porque Xan se convertirá en un antimarido, en un antipadre, movido por impulsos primarios y con una sexualidad muy perturbadora. Pero hay otros personajes que inciden en la vida de Xan. Clint Smoke, un periodista de un diario amarillista volcado en la pornografía y las noticias de escándalo, y también Henry England, el rey de Inglaterra y padre de la Princesita, a la que alguien ha fotografiado desnuda en su bañera. También está el misterioso Joseph Andrews, como una araña en el centro de una vasta red. Y en el núcleo de todo: Edipo, los padres como posibles corruptores devoradores de sus hijos, el difícil pasaje a la madurez.

Perro callejero — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Perro callejero», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Recordó que la tarde de su accidente, cuando se disponía a salir de la casa, de camino hacia el Hollywood…, y al hospital…, le había dicho a su mujer: «No tengo secretos para ti.» Y recordó lo que había querido decirle: recordó el sentido auténtico de su propia veracidad. Porque todo hombre tiene secretos para su esposa: esas cartas, esas fotografías, esos rostros y experimentos mentales que se presentan como invitados fantasmales en el dormitorio conyugal. Pero Karla, con el vestido subido hasta la cintura…: eso sí era un secreto. Xan tenía ahora la esperanza de que ella hubiera dicho la verdad: de que realmente la hubiera levantado hacia sí. Porque era algo que realmente valía la pena hacer… y, si lo habías hecho ya una vez…, ¿qué sentido tenía evitar repetirlo?

– Y, después, por la mañana, tomaré un avión que me llevará a ocho mil kilómetros de distancia.

Xan respondió con brusquedad:

– Y, si no eres una amiga, ¿qué eres? ¿Te suena el nombre de Joseph Andrews?

Dio la impresión de que ella lo tomaba como el golpe mínimo de un mínimo enemigo. Pero su respuesta sonó con voz firme y fría:

– Sí. Está en tu libro. Di por supuesto que era sólo un chiste acerca de Henry Fielding. Como lo del título: Lucozade…, «lo mejor de la vida».

– Gracias. Así lo pensé. ¿Y de verdad no eres mi enemiga?

– ¡Oh, vamos…! Sí, soy tu enemiga, de acuerdo. ¿Qué piensas? ¿Que tengo aquí una cámara sensible a nuestros movimientos, y que mañana por la mañana un mensajero uniformado le llevará a tu mujer una casete de lo que hayamos hecho? Tendría que empezar en el ascensor, así que necesitaríamos emplear una casete vacía… Mira este lugar. Siéntelo encima de ti, toneladas y toneladas: todo él diciéndote que el cuerpo debería disfrutarlo. Te estoy ofreciendo una tentación moderna, sin consecuencias. Vamos arriba. No es más que lo que te mereces.

La tentación, pensó Xan, era tan inconcebiblemente extrema, que sería ridículo no sucumbir a ella. Karla estaba en lo cierto: el lujoso hotel quería que ocurriera. Frente a él, en la mesa, los dos vasos de cóctel eran un par de muslos femeninos, y los dos dedos de licor sin consumir, con la ginebra disipándose en ellos, eran como sus medias… Contra este lujo, él sólo podía oponer el lujo de la fidelidad conyugal…, un lujo meramente mental. Y Russia estaba lejos, muy lejos, tal vez irremediablemente distante; mientras que Karla estaba cerca.

Xan sacudió la cabeza, y enseguida ella pidió la nota.

– En el diccionario -dijo sin ningún énfasis, al tiempo que sacaba del bolso la llave de su suite -, la tercera acepción de tentar es arriesgarse a provocar a una divinidad o fuerza abstracta. Eso es lo que acabas de hacer. En cuanto tentación sexual, no fue nada. Y ahora vas a tener que ver cómo me voy.

– Espera. ¿Cómo puedo…?

– Haz lo que hice yo y llama a tu agente. Ahora vas a tener que ver cómo me voy. Y ya es demasiado tarde para hacerte cambiar de idea…, esta vez. Voy a dejarte con una paradoja visual. Mi madre era muy femenina, pero también lo era mi padre. Y yo soy femenina por partida doble. ¿Qué cómo funciona eso? Caderas que se tocan una a otra, pechos que se tocan el uno al otro, cada uno tocando al otro. Sígueme con la mirada mientras me alejo en mi doble ser. Y vas a pensar: es mi polla que se marcha.

Estaba de pie delante de él: con aquel singular vestido blanco que marcaba sus salientes y entrantes. Ahora giró sobre sus talones, con la cinta del bolso de rafia apoyada en el hombro. Dejó escapar una risa armónica, y dijo:

– ¡Es tan lindo…! Los padres tenéis la ridícula idea de que…

Lo miró por encima del hombro. Xan esperaba encontrar una expresión de disgusto en ella, pero su rostro parecía a punto de desmoronarse y venirse abajo, como pudiera descomponerse el de Billie.

– ¿Sabes…? Si querías dar una naturaleza sexual a la relación con tu hija…, ella habría aceptado. ¿Qué otra cosa podía hacer? No tenía otra alternativa. Cuando se trata de papá, las niñas no tienen más que certezas. Los padres tienen la idea de que si hicieran ademán de acercarse a sus hijas, éstas retrocederían y les darían un bofetón en la cara. Pero te digo una cosa: yo no soy de esa clase de niñas. ¿Por quién me tomas?

Y, dicho esto, se marchó.

Es lo que habría hecho un buen hombre de las cavernas, ¿no? Cuando oye el chasquido de un tallo que se rompe, o la respiración de un animal o un enemigo, desaparece…, aunque la hembra en celo se le esté ofreciendo con los brazos abiertos. El deseo de reproducirse tiene su contrapartida, que es el deseo de seguir vivo.

Pero había otra cosa que lo constreñía: algo muy antiguo, pero a la vez mucho menos primitivo. Ella le resultaba familiar, íntimamente familiar; y, en efecto, la había visto ya en los dos sentidos de la palabra. Xan lo ignoraba, por supuesto, pero el rostro que veía detrás de su rostro era el de su madre . Y el de su hermana, y el de él mismo. La había conocido en el pasado, sí: cuando él tenía veinte años y ella tenía diez; cuando él tenía dieciséis años y ella sólo seis; cuando él tenía diez y ella no era más que un bebé.

No descubrirás la desnudez de la hija de tu hermana; es un pecado, porque ella es tu sobrina.

8. DE NUEVO SIN SABER

– ¿Me das algo para beber?

– Sí, claro. ¿Qué te apetece?

– Chocolate Mix.

– ¡Marchando!

– Leí este libro, pero me dormí antes de llegar al final. Ahora lo he empezado por el principio, pero no lo sé otra vez.

A menudo decía «no lo sé otra vez» en lugar de «no lo recuerdo». Pero él entendía lo que quería decir.

– Bueno…, sentémonos y te lo leo bien.

Estaba solo con Billie en la cocina. Imaculada había sacado a pasear a Sophie por Primrose Hill. Y Russia era tan sólo una presencia en algún lugar del piso de arriba. Billie, ahora, ya no lo trataba como a un padre, sino más bien como a un tío del que se podía fiar, razonablemente… Xan estaba haciendo lo que su padre había hecho muchas veces: se estaba mostrando simpático, incluso empalagoso, con una niña, a la vez que alimentaba pensamientos criminales con respecto a otro hombre.

– ¿Te morirás antes que yo?

– Me temo que sí, cariño.

– ¿Morirá mami antes que yo?

– Me temo que sí.

– ¿Se morirá Sophie antes que yo?

– Espero que no.

– ¿Me moriré yo antes que ella?

– No lo sé, cariño. Y ahora leamos el libro.

Xan había pasado la mañana tras la pista de su enemigo. La búsqueda -tan irreal como prosaica- empezó en la sección de Personajes Reales del Crimen, en la librería de High Street. Había un número sorprendentemente elevado de estudios sobre personajes del hampa y las biografías (supuestamente escritas por diversos matones y guardaespaldas) concluían con un índice onomástico; en muchos de ellos aparecía repetidamente mencionado el nombre de «Andrews, Joseph»: el Golpe del Aeropuerto, sus dos largas condenas, las sospechas de asesinato y, algún tiempo después, y un cuantioso fraude fiscal. A Xan lo desconcertó, también lo decepcionó, enterarse de que Andrews era, como mínimo, media generación anterior a la de su padre, por lo que ahora debía de contar más de ochenta años. Cuando volvió al apartamento, tecleó el nombre prohibido en un programa de búsqueda, y al cabo de un momento tenía delante de sí una imprecisa e irritante biografía del personaje, e incluso una fotografía suya de prensa, en la que aparecía sentado en un sillón de plástico junto a una piscina, con aspecto de director de colegio, los mojados cabellos grises peinados hacia atrás y sosteniendo, desafiante, una copa de champán en la mano; tenía sentada en su regazo una adolescente criolla, vestida con la parte inferior de un bikini y una camiseta mojada. Estaba fechada en Brasil, veinte años atrás, y no había ningún dato más posterior.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Perro callejero»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Perro callejero» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Martin Amis - Lionel Asbo
Martin Amis
Martin Amis - Yellow Dog
Martin Amis
Martin Amis - House of Meetings
Martin Amis
Martin Amis - Dead Babies
Martin Amis
Martin Amis - Koba the Dread
Martin Amis
Martin Amis - Night Train
Martin Amis
Martin Amis - Agua Pesada
Martin Amis
libcat.ru: книга без обложки
MARTIN AMIS
Martin Amis - The Drowned World
Martin Amis
Отзывы о книге «Perro callejero»

Обсуждение, отзывы о книге «Perro callejero» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.