Amin Maalouf - Los Jardines De Luz

Здесь есть возможность читать онлайн «Amin Maalouf - Los Jardines De Luz» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Историческая проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Los Jardines De Luz: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Los Jardines De Luz»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Conmovedora historia en la que que Amin Maalouf nos sitúa en Mesopotamia en los albores de la Era Cristiana. Allí nos cuenta la historia de Mani, el hombre que fundó la doctrina que consiguió unir tres religiones y que ha llegado a nuestros días con el nombre de maniqueismo. A pesar de ser perseguido, humillado y, finalmente torturado y asesinado, Mani intentó dar a sus coetáneos una nueva forma de ver el mundo y de entender a Dios, aunque en su intento sólo consiguió ganarse el miedo y odio de emperadores, sacerdotes y magos, que no contentos con destruirle intentaron borrar todas las huellas de su presencia en la historia. Una bellísima historia y un libro fantástico. Absorbe, principalmente por la belleza de sus frases y de la historia que nos relata, porque nos llega directamente al corazón.

Los Jardines De Luz — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Los Jardines De Luz», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Las pérdidas no fueron muy grandes en el combate de Edesa. Se esperaba un enfrentamiento titánico entre los dos grandes imperios del siglo, entre los dos ejércitos más temidos, entre dos hombres excepcionales. ¿No era Sapor el verdadero fundador del Imperio sasánida, el señor de todas las tierras que se extendían desde el desierto de Arabia hasta la India? ¿No era Valeriano el que había unificado providencialmente a los romanos, el salvador que debía conjurar la decadencia y continuar la época gloriosa de las conquistas y de la prosperidad? Todo se resolvió con un golpe de mano audaz, minucioso y afortunado: cuando la caballería, provista de corazas de hierro y conducida por Ormuz, se abalanzó sobre el campamento romano situado en el camino de Harrán, una de sus primeras presas fue Valeriano en persona, capturado en su tienda con su prefecto del Pretorio, su tesoro de campaña y la flor de su Estado Mayor, así como cierto número de senadores que se habían unido a su séquito. Desprovisto de sus jefes, el ejército romano estaba vencido antes, incluso, de haber combatido, y cuando algunas cohortes y algunas centurias acudieron corriendo, fueron aniquiladas una tras otra a medida que se presentaban; el resto prefirió cruzar el Eufrates lo más rápidamente posible para escapar al desastre.

Sapor hizo grabar en la roca, con palabras e imágenes, el recuerdo de su triunfo. El texto se complace en precisar que las tropas del cesar Valeriano venían de «Germania, de Retia, de Nórico, de Istria…» y también de «Frigia, de Fenicia, de Judea y de Arabia; una fuerza de setenta mil hombres» que el rey de reyes había hecho trizas. Un bajorrelieve representaba a Sapor a caballo, con la mano izquierda en la empuñadura de una espada aún en su vaina y el brazo derecho extendido en señal de clemencia hacia Valeriano, representado de rodillas, implorante, vestido con el manto romano y con la cabeza aún ceñida por una corona de laureles.

Al lado del César vencido, otro romano, de pie y con porte altivo, aunque sometido al rey de reyes. Se trataba del oficial tránsfuga, llamado Ciriades. Merecía figurar en la estela del triunfo, ya que a su ayuda se debía haber cercado a Valeriano y haber conseguido una victoria tan fácil.

A cambio de su valiosa traición, había pedido que Sapor le reconociera como el nuevo emperador de Roma. Cumpliendo esta promesa, se le entronizó solemnemente en Edesa en cuanto la ciudad hubo capitulado, y cuando, con el impulso de su victoria, Sapor invadió por tercera vez las provincias romanas de Oriente, Ciriades intentó ganar para él la sumisión de las autoridades locales. Tiempo perdido, ya que jamás consiguió que se le aceptara como emperador. Algunos meses más tarde cuando las tropas sasánidas se retiraron, él partió con ellas.

Debía proseguir su carrera en una villa de Ctesifonte rodeado de una corte de pacotilla, antes de caer en las mazmorras de la Historia.

Valeriano también terminaría su vida en tierra sasánida. Sapor hubiera querido sacar buen partido de su liberación, tanto más cuanto que el poder de Roma estaba en manos del propio hijo del emperador cautivo, Galieno. Pero éste se negó a toda negociación, afirmando que no se prestaría a ningún regateo, que nunca consentiría en ceder una provincia o en vaciar las arcas del Imperio para pagar el rescate de un hombre, aunque fuera su propio progenitor. Lo que presentó ante los senadores como el colmo de la abnegación fue interpretado, sin embargo, por la mayoría de los romanos como un odioso abandono, casi como un parricidio.

Cuando Sapor perdió la esperanza de sacar provecho de su captura, mandó trasladar a Valeriano a Pérsida con el resto de

los prisioneros, sin consideraciones especiales, pero sin excesiva crueldad. Allí pasaría el emperador derrocado los últimos tiempos de su vida, mejor dispuesto, según parece, hacia su vencedor que hacia su indigno hijo.

El rey de reyes le confió la construcción de una presa en el río Karun, no lejos de Beth Lapat, utilizando como mano de obra a los legionarios apresados con él. Se aplicó a ello con rigor y abnegación. Diecisiete siglos después, esta obra sigue en pie. Lleva el nombre de Band-e-Kaisar, el Dique del César.

* * *

El otro perdedor de la batalla de Edesa fue Mani.

Sapor le había ofrecido su última oportunidad y él no la había aprovechado. Cuando hubo que decir al monarca que la fortuna estaba de su lado, que se le prometía la victoria y que podía sin temor dar la orden de asalto, la voz profética en él había elegido guardar silencio. Había complacencias que él no se permitía, ni siquiera por el cómodo subterfugio de los astros y de los augurios. ¿No era él quien enseñaba a sus discípulos: «Sé traidor al Imperio si es necesario, y rebelde a los decretos del Cielo, pero fiel a ti mismo, a la Luz que está en ti, porción de sabiduría y de divinidad»?

Sin embargo, los ideales mueren cuando no se les falsea, y es por los púdicos compromisos de los maestros y por la traición de los discípulos como sobreviven y prosperan las doctrinas en medio del mundo y de sus príncipes.

Cada religión habrá tenido sus legiones. No así la de Mani. ¿Se equivocaría de época? ¿Se equivocaría de planeta?

Cuatro

Más aún que el título de conquistador, los grandes reyes sasánidas codiciaban el de fundador, ansiosos de imitar en eso, como en tantos otros actos, el ejemplo inmortal de Alejandro. ¿No había sembrado en tierra antigua innumerables «Alejandrías»? Sapor hubiera querido perpetuar su gloria de la misma manera, llenando las regiones sumisas de ciudades homónimas, todas dedicadas a él. Si conseguía una victoria, quería conmemorarla inmediatamente, colocando en la hierba recién devastada la primera piedra de una ciudad a la que bautizaba «Triunfo de Sapor», «Honor a Sapor», o también «Valiente Sapor». A quien quisiera establecerse en ella le concedía pródigamente títulos, privilegios y exenciones, y si volvía a pasar por el lugar uno o dos años más tarde, se enfurecía al ver que «su» ciudad crecía muy lentamente, como si el augusto nombre con que la había gratificado fuera una garantía de inmediata prosperidad.

Entretanto, a cada campaña sucedía otra y las victorias se multiplicaban. Como otras tantas amantes, cada ciudad se sentía celosa de los esplendores de la que le había precedido. Tan pronto fundadas como abandonadas, muchas de ellas, destinadas a la perennidad, volvían a ser huertos o pastos. Señaladas sólo con una estela, esperaban en el tiempo inmóvil la pala hábil de algún arqueólogo.

Ésa fue la suerte de la nueva metrópoli proyectada en las inmediaciones de Edesa, en el mismo lugar donde Valeriano fue apresado.

Al día siguiente del combate, tuvo lugar una ceremonia para consagrar el sitio, presenciada, como invitado fetiche, por el César cautivo en persona atado a un poste, anonadado, tembloroso, ignorante aún del epílogo de su destino y temeroso quizá de que la ceremonia preludiara su inmolación. Llevaba enrollada al cuello una cadena de plata que iba a perderse bajo el estrado donde Sapor se pavoneaba.

Los magos oficiaban, después de llegar en procesión. Incienso, danzas, salmodias relativas al Avesta para los oídos iniciados, murmullos de encantamientos para domeñar a los profanos, cada soplo estaba inscrito en las tablillas de los precursores. La asistencia se dejaba hechizar.

Fue a Kirdir, el primero de los magos, a quien le correspondió pronunciar el sermón. Dio gracias a Ahura Mazda por haber concedido la victoria a sus adoradores y al primero de entre ellos, al más noble, al más piadoso, al más sagaz.

– ¡Gloria al ser divino que ha conducido a nuestra raza hacia este triunfo y ha degradado a los infieles!

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Los Jardines De Luz»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Los Jardines De Luz» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Los Jardines De Luz»

Обсуждение, отзывы о книге «Los Jardines De Luz» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x