La nueva oferta monetaria está dictada por un protocolo informático defendido por cientos de miles de ordenadores repartidos por el mundo. Esto aporta una propiedad única a Bitcoin: la nueva oferta monetaria es pública y se puede prever. Todo el mundo puede estar seguro de que mañana no habrá 1000 BTC más, como puede ocurrir con las monedas fiat o el oro. Bitcoin muestra características que lo pueden convertir en el mejor mecanismo de valor reserva del mundo.
3.8. El halving de Bitcoin
Algunas aclaraciones antes de continuar. Estos bloques tienen una capacidad máxima de un mega, que equivale a unas 2700 transacciones. Cada bloque tiene un identificador único, su hash. Los bloques se generan cada diez minutos y la recompensa que da la red se va reduciendo a la mitad cada cuatro años. Por tanto, los primeros bloques de Bitcoin confirmados por los mineros permitían a estos últimos obtener una recompensa de 50 BTC por bloque. En 2012, tuvo lugar el halving, momento en el que la recompensa pasó a ser de 25 BTC por bloque. En 2016 tuvo lugar el segundo halving, reduciendo la recompensa a 12,5 BTC por bloque. Finalmente, este 2020 tuvo lugar el tercer halving, haciendo que, hoy en día, la recompensa por bloque sea de 6,25 BTC.
Este evento suele estar ligado a momentos de grandes subidas en el valor de Bitcoin. Al final, esto es comprensible: si un activo digital limitado tiene un precio en función de la oferta y la demanda, si la oferta de nuevos bitcoins se divide en dos y en cambio la demanda se mantiene o aumenta, el precio sube.
Figura 12. Ciclos de halving de Bitcoin. Tradingview
Dejando de lado la parte especulativa y recuperando la idea de Bitcoin como mecanismo para guardar valor, volvemos a ver cómo realmente Bitcoin puede convertirse en unos años en el mejor activo que hemos visto nunca. No se pueden crear más bitcoins de los que determina el sistema (x bitcoins por cada bloque confirmado). Estos nuevos bitcoins que reciben los mineros como recompensa se reducen a la mitad cada cuatro años. Si hacemos los cálculos, la cantidad de bitcoins generados llegará a 0 aproximadamente el 2140, cuando se llegue exactamente a la cantidad máxima de bitcoins (también determinado por el sistema), que son 21 000 000 de unidades.
Cada cuatro años, la inflación de Bitcoin irá bajando, siendo inferior que el oro (el mejor activo en términos de stock-to-flow) a partir de 2024, con el cuarto halving. Tocaremos estos aspectos cuando analicemos Bitcoin con un punto de vista monetario.
3.9. El algoritmo de consenso: proof-of-work
Volvamos revisar la forma en que se registran las transacciones. Hemos dicho que para determinar cuál será el minero responsable de anotar el nuevo bloque, este tendrá que encontrar un número aleatorio y el primero de todos los mineros del mundo que lo encuentre, lo anunciará a los demás, el resto confirmará si están de acuerdo y, en caso afirmativo, el minero tendrá derecho a anotar el nuevo bloque y recibir la recompensa. Este proceso se conoce como proof-of-work y ahora profundizaremos un poco más sobre cómo funciona.
El proof-of-work es un sistema que surgió durante los años 90, inventado por Adam Back, para evitar el spam. Algunos años después, Satoshi Nakamoto utilizó esta innovación desconocida para hacer de Bitcoin una red extremadamente segura y robusta. La idea era la siguiente: para evitar correos spam, cada vez que una persona envía un correo, el ordenador tiene que resolver un cálculo matemático que le consume energía (y por lo tanto dinero). De esta manera no se envían muchos mensajes seguidos a modo de spam porque debería gastar demasiado tiempo y dinero (ya que la fuerza de cálculo del ordenador consume energía). El sistema desincentiva a los usuarios a enviar mensajes spam.
Aplicado a Bitcoin, tiene el mismo objetivo: como hay que gastar energía para resolver estos problemas, un minero que quiera «verificar transacciones falsas» simplemente solo conseguirá perder dinero. Es decir, desincentiva querer manipular la red. Primero, porque encontrar este número aleatorio tiene un alto coste energético; y segundo, porque antes de verificarlo todos los mineros deben aprobar el bloque; y, si este bloque está manipulado, sencillamente no lo aceptarán. Por tanto, el proof-of-work consigue que solo tenga sentido participar en hacer la red de Bitcoin más segura si no quieres engañar, ya que es la única forma de obtener una recompensa y para contrarrestar los costes que tiene el querer participar. Por otro lado, el resto de los mineros aceptarán rápidamente cualquier bloque que sea correcto porque así no pierden tiempo ni dinero en aportar capacidad de cálculo para intentar minar el siguiente bloque. El proof-of-work consigue que un minero obtenga el máximo rendimiento cuando actúa de la forma más justa y honesta, por la red.
Veamos cómo está formado un bloque de la blockchain de Bitcoin para así comprender cómo se aplica el proof-of-work:
•Primero tenemos el hash del bloque anterior.
•Después el timestamp, para determinar la hora exacta en la que se ha creado el bloque.
•A continuación, la raíz de Merkle de las transacciones, es decir, todas las transacciones del bloque se encuentran hasheadas y representados en un árbol de Merkle, incluyendo en el bloque el hash resultante.
•Ahora aparece el nonce, que es simplemente aquel número que los mineros tienen que descubrir para poder anotar el bloque y recibir la recompensa.
•Y, por último, tenemos el HASH del bloque, que sale hacia al siguiente. De aquí el término de que los bloques están encadenados: están unidos siempre por un hash de entrada y salida.
Figura 13. Incorporación de transacciones (hasheadas) en bloques y configuración de cabeceras
Para entender mejor el último término introducido, el nonce, debemos introducir el concepto de dificultad. El protocolo de Bitcoin dice que los bloques se deben pasar por un hash siempre, y este hash debe comenzar por un número X de ceros. Por lo tanto, los mineros tendrán que encontrar el número (nonce) que, haciendo el hash del bloque, dicho bloque empiece con el número de ceros necesarios. Antes hemos visto que la función hash es unidireccional, así que la única forma de encontrar tal número es por fuerza bruta. Gastar enormes cantidades de energía para probar números de forma aleatoria hasta encontrar el correcto.
El número de ceros va cambiando para aumentar la dificultad del problema y asegurar que los bloques se minen siempre cada diez minutos. Por ejemplo, si hoy hay cinco mineros y entre los cinco tardan diez minutos en descubrir el nonce, y por tanto en anotar un nuevo bloque, si el día siguiente hay diez mineros, la lógica nos dice que ahora tardarán cinco minutos en encontrar el nonce. Para evitar esto y asegurar que siempre se tarde de media diez minutos por bloque, y así hacer de Bitcoin un sistema monetario con una inflación programada y controlada, se utiliza la dificultad. Esta se basa en modificar el número de ceros con lo que debe comenzar el hash cada nuevo bloque. Si hay muchos mineros, aumentará el número de ceros para hacer más difícil el cálculo, y si hay menos, se reducirá ese número de ceros, siempre asegurando que todos los mineros juntos tarden de media diez minutos en descubrir el nonce.
El hash es como nuestra huella dactilar, es muy fácil encontrarla cuando tenemos nuestro dedo, pero es muy difícil saber a quién pertenece si solo tenemos la huella. El hash funciona igual, es muy fácil para los otros mineros ver si el nonce descubierto por uno de los mineros es correcto. La parte complicada es encontrar el número (nonce) con el cual el hash del bloque empiece con los ceros necesarios. Otra comparación son los sudokus, revisar si está bien no es complicado, pero resolverlos sí lo es.
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