Arturo Pizá Malvido - Este morir a gotas

Здесь есть возможность читать онлайн «Arturo Pizá Malvido - Este morir a gotas» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Este morir a gotas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Este morir a gotas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

La hojas de este libro se erizan y agitan como señal de venidera desgracia. Una noche insoportable de verano cuatro amigos deciden «tomar prestada» a una pigmea maliciosa sin otro móvil que el de satisfacer el apetito de sus propias entrañas. Ese podría ser el quid de esta enternecedora historia que fue tecleada durante los noventas y que por muchos años permaneció clandestina, a la espera de un editor con suficientes cojones. Entre malvado bandido, el autor nos entrega un texto crudo, sicalíptico y desublimado, un guión obtuso que bien puede tomarse como un sampleo de parafilias, bien como un catálogo de plagios estratégicamente seleccionados. No es una novela experimental, ni erótica, ni siquiera rosa… es una historia de ciencia micción que- a chorros- nos escupe excreciones e ivectivas y por la que desfilan perosnajes de la talla de Moravia, Baudelaire, Sade, Apollinaire, Louÿs, Jodorowsky y Serrano Limón. Y si alguna lección se puede sacar este libro, esa sería que en las historias de amor nadie usa calzones. Pero claro, ya se sabe, las contartapas siempre engañan.

Este morir a gotas — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Este morir a gotas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Epifanía contuvo la risa e intempestivamente dijo:

—¡Ésa ya me la sé! La grandísima puta tenía el clítoris en la garganta.

La Enana soltó la cuerda y se llevó una cerveza a la boca, a pico de botella. No resistió más y se carcajeó. Como sifón, escupió dos chorros de espuma por la nariz.

Cuando la Enana reía se le podían ver las encías.

“Nada de eso —dijo la Verga—, esta dama no tenía el clítoris en la boca.”

—¿Y entonces? —preguntó ella.

Semion Semionovich Golubchik fue hasta la hielera y sacó otro par de cervezas. Afuera, tres pisos abajo, como si nadie reconociera la melodía que produce su chimenea, el camotero gritó: “¡Hay camotes... calientitoooss!”

—¿Dónde está el destapador? —le preguntó a la niña.

—Aquí, tenga —dijo; y apuró—: Por favor, tráigala para que me siga contando.

El hombre descorrió un poco la cortina y se asomó por la ventana principal. Permaneció un rato oteando el panorama sin dar con el vendedor de camotes, esa sombra que recorre la noche sin más protección que un sombrero de paja, una chamarra de cuero y dos o tres perros callejeros.

Semion Semionovich Golubchik regresó a su silla y destapó la cerveza con estrépito. La corcholata voló hasta el techo y desprendió parte del tirol; una caspa de yeso se asentó sobre los hombros de la Enana. El pitillo de los camotes volvió a trastocar el silencio, una vez más.

“¿En qué me quedé?”, preguntó la Verga.

—En el defecto de la putona —acudió la pequeña mujer, ávida de conocer el misterio.

“¡Ah, sí! —dijo el pene y continuó en tono pontifical—. Para que comprendas la dimensión de la tragedia de esta chica, es preciso remontarnos a su pasado. Sus padres, María de la Encarnación y Diego Pinto, un matrimonio de trabajadores de una maquiladora del Norte, en contacto continuo con sustancias tóxicas, tuvieron —antes de que naciera ella— tres hijos anencefálicos; los cuales, por falta de recursos, fueron vendidos —ya muertos, claro está— a una importante fundación científica en el extranjero.”

Aunque lo sabía, el narrador omitió aquí la parte en que dichos fetos no fueron estudiados, sino renegociados con un circo ruso en una subasta de caridad.

“La pareja de obreros —siguió el órgano— no volvió a tener hijos en mucho tiempo. Pero ya sabes cómo son los católicos ­tercermundistas, el caso es que la madre quedó nuevamente embarazada. Preocupados hasta la médula (¿cómo dicen los hijoeputas?), «María y Diego decidieron recurrir al aborto». Vale aclarar que por aquellas fechas los legrados salían carísimos. Para no hacerte la jácara más pesada, pequeña mía, los padres no consiguen el dinero necesario para la intervención, y el embarazo (¿cómo dicen los hijoeputas?) «sigue su curso normal». La madre —una ferviente católica tercermundista, como ya dije— se va a confesar. Una vez arrodillada y de frente al clérigo de la localidad, recibe de éste el mejor de los consejos: no abortar, todo lo contrario.”

1Palomita, en ruso.

2 Así simplemente inició todo esto A primera vista aquélla era una mañana - фото 3

2

Así, simplemente, inició todo esto. A primera vista, aquélla era una mañana normal, como cualquier otra; sólo un glaucomoso —y un glaucomoso muy imprudente— habría podido reparar en los extraños animales de nubes que ensuciaban el azul del cielo.

Después de una noche de alcohol y guitarra, los cuatro amigos amanecimos con el sol sobre los párpados. Las moscas comenzaron a hacer lo suyo. Sol y moscas, nefasta costumbre del trópico.

—¡Abraxas, galla, galla, tse, tsé! —gritaba el científico Pepe Tavares mientras un puñado de moscas gigantes le comía la nariz a mordiscos. La secreción mucosa, el alimento preferido de Júpiter.

Se revolcaba y agitaba las manos sin que los tábanos se alejaran siquiera un milímetro.

—Miren, Pepe ya tiene un bigote como el del tío Adolf —se mofó Agustín Rommel no sin cierta angustia.

Al verlo, Pito Tiñoso y yo nos empezamos a carcajear. (Nunca perdíamos la oportunidad de burlarnos de un camarada en desgracia.) Llegó el momento en que una nube de insectos cubrió por completo la cara de Pepe Tavares. Cuando la situación se tornó drástica, no antes, propuse que le rociaran repelente.

—A la orden, mi querido Semion —dijo Pito Tiñoso que ya estaba a dos pasos de la bolsa de dormir del infeliz.

—¡Abraxas, galla, galla, tse, tsé! —insistía estérilmente Pepe Tavares.

Con el pene de fuera, debidamente fláccido para tan temeraria empresa, Pito Tiñoso descargó un fuerte chorro de orines sobre el rostro del torturado. Y, en efecto, los moscardones se dispersaron, sólo que fueron a reubicarse sobre la manguera enemiga; una pista de aterrizaje a la medida.

“¡Abraxas, galla...” —gritaron ambos parias antes de salir disparados en dirección al mar.

—Qué puta goma —mascullé desde mi puesto de vigía, entre risotadas.

—Dicen que el mar, por sí solo, no es azul, que todo depende del reflejo del cielo —dijo muy serio Agustín Rommel, como si el espectáculo que brindaban Pito Tiñoso y Pepe Tavares fuera cosa de todos los días; y, a decir verdad, sí era cosa corriente.

—¡Qué puta cruda! —exclamé nuevamente, pero ahora con cansancio.

—Bueno, también dicen que influye la claridad de la arena. Oye, Semion, ¿qué tonalidad crees que tendría el mar si el cielo fuera del color de la menstruación de tu madre?

—¡Qué puta resaca, coño! —contesté, pronunciando como un gachupín que se sodomiza con sus propios chorizos.

Agustín Rommel asintió con la cabeza y se llevó a la boca las últimas gotas de una botella de mezcal. El fascista hizo un gesto horripilante, el líquido estaba a punto de ebullición. Se limpió los granos de arena que le habían quedado alrededor de la boca y dijo con la botella en lo alto:

—Mientras más cerca del fondo, más cerca del cielo.

—Del infierno —corregí entre dientes, con la intención de ser oído, pero no comprendido.

El neonazi, fuera de sí, soltó el frágil cadáver de alcohol y fue a reunirse con sus amigos en las olas; ellos ya lo esperaban con el aguijón de una mantarraya bien escondido bajo la espuma de las aguas.

“De tus nalgas”, comentó “alguien” desde el interior de mi pantalón corto de baño. Había algo de Alberto Pincherle en esa voz; del perseguido por los fascistas, por supuesto.

Resaca, goma, mariposa negra, hang over... Si de algo estaba seguro en ese momento, era de que en cada cruda se corre el riesgo de perder la razón, de amanecer en un mundo en el que ya no se encuentra acomodo, una realidad en la que el tiempo —esa asquerosa forma a priori— no avanza como lo ha hecho siempre.

“Hay que estar siempre borracho. Todo radica ahí: es la única cuestión. Para no sentir el horrible fardo del Tiempo, que destroza vuestras espaldas y os inclina hacia el suelo, es preciso emborracharse sin tregua.

”¿Y de qué? De vino o de poesía, a vuestro antojo, pero em-borrachaos.

”Y si alguna vez os despertáis en la escalinata de un palacio, en la verde hierba de un foso, en la mustia soledad de vuestro cuarto, habiendo disminuido o desaparecido la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, gime, rueda, canta y habla, preguntadle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el reloj os responderán: ¡Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos martirizados por el Tiempo, emborrachaos, ¡emborrachaos constantemente! De vino o de poesía, a vuestro antojo” —dijo la Verga, parafraseando a un célebre dipsómano del siglo pasado.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Este morir a gotas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Este morir a gotas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Este morir a gotas»

Обсуждение, отзывы о книге «Este morir a gotas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x