Es sorprendente que en la última década más de 500 especies de mamíferos hayan sido descubiertas y descritas por los científicos. Estamos en una nueva época de oro en el descubrimiento científico, en la que organismos antes desconocidos están saliendo a la luz en todo el mundo. Por desgracia muchos de ellos se encuentran en regiones altamente amenazadas y destrozadas por la destrucción de los hábitats. Dos ejemplos de estos descubrimientos son un primate nocturno (arriba) y la rata inca “extinta” (abajo).
Por increíble que parezca, sin embargo, todavía estamos lejos de tener una idea burda del número total de especies de plantas, animales y microorganismos que habitan el planeta, aunque alrededor de 2 millones de especies ya han sido descritas. Los cálculos recientes del número total de especies en la Tierra oscilan entre unos cuantos millones hasta más de 100 millones de especies y, en los últimos años, algunos científicos han valorado este número en miles de millones. Esto depende hasta cierto punto de la definición de “especie” y de cómo se considera a los microorganismos (incluyendo los virus), que es un tema de amplia discusión entre los científicos.
Pero independientemente de la definición de especie y el número exacto de ellas, la diversidad de organismos es verdaderamente sorprendente. A diferencia de lo que la mayoría de las personas creen, el descubrimiento de nuevas especies es bastante común, especialmente de peces, plantas, invertebrados y microorganismos. Una recopilación del Instituto Internacional de Exploración de Especies en la Universidad Estatal de Arizona encontró que en el año 2007 se descubrieron 18,516 especies a nivel mundial, lo que en promedio representa el descubrimiento de 50 especies al día, y es equivalente en conjunto a cerca de 1 por ciento de todas las especies descritas. De manera similar, los resultados del primer censo de vida marina fueron anunciados a finales del año 2010, una década después de su lanzamiento. Los científicos participantes en ese estudio han descrito más de 1,200 especies y más de 5 mil especies están aún en proceso de ser descritas. En otro esfuerzo de una década, en la cuenca del río Mekong en la península de Indochina, se descubrieron más de mil nuevas especies de animales y plantas, mientras que los científicos del proyecto Amazonas Vivo (Amazon Alive) —llevado a cabo en la cuenca del Amazonas— descubrieron entre los años 1999 y 2009 un increíble número de nuevas especies, entre ellas 637 plantas, 257 peces, 216 anfibios, 55 reptiles, 16 aves, 39 mamíferos y miles de invertebrados como insectos, arañas y lombrices.
Miles de formas de vida han sido descubiertas en los lugares más inconcebibles. Por ejemplo, se han descubierto bacterias termófilas, es decir, que soportan temperaturas altas extremas, prosperando a temperaturas cercanas a los 140 grados Celsius, mucho mayores al punto de ebullición del agua. Estas bacterias viven en lugares como los géiseres del Parque Nacional Yellowstone en Estados Unidos de América y en las chimeneas hidrotermales del fondo oceánico del Pacífico. El hallazgo de estas bacterias puso en duda la noción de que los organismos no podían sobrevivir a altas temperaturas debido a la desnaturalización de las proteínas, que implicaría la pérdida de la forma y la función de las células que los integran. El descubrimiento del mecanismo fisiológico con el cual las bacterias mantienen sus proteínas intactas a altas temperaturas podría contribuir a hallar maneras de prevenir muertes a causa de fiebres altas. Otras bacterias, microorganismos e invertebrados igualmente peculiares han sido encontrados en lugares como las rocas infértiles de la Antártida, en los suelos oceánicos a miles de metros de profundidad y en profundidades en minas a 1.3 kilómetros bajo la superficie. Estos, por mencionar algunos, son de los lugares más extraños donde podemos encontrar vida.
El descubrimiento de nuevas especies, incluyendo a mamíferos y aves, ocurre alrededor de todo el mundo. Sin embargo, la mayoría de los descubrimientos se dan en regiones tropicales, en las cuales existen muchos sitios clave para especies recién descubiertas. En los bosques tropicales del sureste asiático y Oceanía, los cuales se extienden desde Birmania, Vietnam y Camboya hasta las islas de Borneo y Papúa Nueva Guinea, se han hecho importantes descubrimientos en las ultimas décadas. En África algunos sitios especialmente importantes para el descubrimiento de especies incluyen las montañas y bosques de Kenia y Tanzania, la cuenca del Congo y la isla de Madagascar. En América, los científicos que trabajan en la cuenca del Amazonas y en las estribaciones de los Andes han descubierto muchas especies interesantes.
En una de nuestras investigaciones documentamos que cerca de 10 por ciento de todas las especies de mamíferos (más de 400) fueron descritas en la última década. Como uno esperaría, la mayoría de esas especies eran pequeñas como roedores, musarañas y murciélagos. Sin embargo, sorprendentemente hubo también muchas especies grandes y carismáticas, incluyendo a más de 60 especies de primates, como el capuchino rubio descubierto en 2006 en la región de Pernambuco, al noreste de Brasil. La población entera de este capuchino consistía en menos de 20 individuos, los cuales se encontraban restringidos a un área de bosque remanente de 200 hectáreas rodeado por plantaciones de caña de azúcar en un paisaje de agricultura extensiva. Ahora se estima que existen 500 individuos. Además de ese capuchino, muchas otras especies nuevas de monos, como el tití plateado, se descubrieron en Brasil en la última década.
El macaco de Arunachal fue descrito en la India en el 2004. Esta especie fue hallada en las faldas del Himalaya, a una altitud de 3,500 metros, lo que representa uno de los registros de primates a mayor elevación sobre el nivel del mar. El kipunyi, un nuevo género y especie de primate, fue descubierto en las montañas Rungwe de Tanzania en el año 2007, lo que significó el descubrimiento del primer género de primate en 83 años. Otras especies de primates descubiertas en 2010 incluyen el tití del Caquetá de las selvas de Colombia, el gibón de mejillas beige del norte de las selvas de la cordillera Annamita en Vietnam, Laos y Camboya, y tres especies de loris perezosos, que destacan por su mordida venenosa gracias a una toxina que secretan las glándulas de sus codos, que lamen y mezclan con saliva. Uno de los primates más bellos recientemente descubiertos, descrito en 2010, es el bello mono chato de Birmania que vive en el noreste de Myanmar y el sur de China, y con una población de no mas de 400 individuos está en serio peligro de extinción.
El lémur ratón nocturno, el aye-aye y otros lémures están restringidos a los bosques de Madagascar. A pesar de tener colas de 25 centímetros de largo, son actualmente los miembros más pequeños de nuestro propio orden, el de los primates. Madagascar es uno de los lugares de la Tierra más devastados ecológicamente, por lo que no es sorpresa que la destrucción de sus bosques esté llevando a muchos lémures al borde de la extinción.
Nuevas especies de ballenas, zorros voladores, musarañas, gerbos, perezosos pigmeos, monos, civetas y muchos otros tipos de mamíferos han sido encontrados tanto en lugares remotos como no tan remotos alrededor del mundo. Uno de los descubrimientos más notables fue el de una nueva familia de roedores, similar en apariencia a las ardillas. Los primeros especímenes conocidos para la ciencia occidental fueron comprados en un mercado local en Laos, donde eran vendidos como alimento. La nueva especie pertenecía a la familia de roedores Diatomyidae, conocida hasta ese momento sólo por fósiles con una edad de 11 millones de años. Este caso es un ejemplo del llamado efecto Lázaro, el cual sucede cuando se descubre que un organismo conocido solamente en el registro fósil sigue vivo.
Читать дальше