El primero: «predicar con el ejemplo» o el famoso « walk the talk » en inglés. No nos damos cuenta muchas veces y, quizá, cuanto más alto estamos en la jerarquía, más fácil es olvidarnos (otra cosa es por qué, pero eso puede ser un buen argumento para otro libro) de que somos un referente y que todos nos están mirando, de una forma u otra, permanentemente, por lo que un desfase entre «el audio y el vídeo», como decía un conocido mío, es fatal para la credibilidad y, por tanto, para la capacidad de influir en los demás.
El segundo básico es adecuar el lenguaje, el mensaje y el tono al auditorio… qué fácil decirlo y qué poco se hace. Resultado: perdemos la atención de los destinatarios (muchas veces multitudes) sin darnos cuenta y, con ello, nuestra capacidad de influir en ellos.
Y, por último, porque el autor me ha pedido ser breve, el tercer básico es «celebrar el error». Puede parecer un contrasentido (y para muchos lo será, sin duda), pero una de mis mejores prácticas para hacer que un equipo se dijera las cosas (¡todas!) a la cara, con total transparencia, fue crear un concurso de errores, de fracasos, de meteduras de pata… Ni que decir tiene que al principio pensaron que el recién llegado (o sea, yo) estaba loco y que no entendía el contexto (otro clásico: el nuevo no entiende nada… ¡claro!... por eso lo envían, ¿verdad?). Pero, poco a poco, el concurso tomó forma, el equipo entendió el mensaje y, además, vieron que todos cometían errores y que, bien manejados, no tienen por qué tener consecuencias… mientras que ocultarlos sí puede (y, en ocasiones, debe) tenerlas. Creo que mi capacidad de influencia aumentó con esta actividad.
En fin, querido lector, le digo lo que me dijeron a mí hace muchos años: tome mi feedback como debe ser, un regalo altruista… el feedback se toma como llega y lo único que debemos hacer es agradecerlo.
Y, como le dije a un buen amigo semanas atrás: «todos aprendemos de todo y de todos, lo demás es perder el tiempo». Con este libro no perderán el tiempo y aprenderán a influir en otros… ¿Cuánto? De la pasión y la reflexión que el lector ponga en este libro depende… ¡yo ya me siento influenced !
Xavier Texidó es regional manager
South Americas en Nestlé.
Es curioso que, cuanto más alto estás en la jerarquía de una empresa, de una organización o de una familia, más consciente eres de que la jerarquía es un concepto en proceso de extinción, incluso desaparecido. Una directiva, un padre de familia, un entrenador de un equipo de fútbol o quien sea que pretenda apoyar su liderazgo en el poder que supuestamente da la jerarquía, tiene el mismo futuro que un dinosaurio a finales del Cretácico.
En las organizaciones más avanzadas, la jerarquía como elemento de poder ha sido totalmente sustituida por la capacidad de ejercer influencia. ¡La jerarquía ha muerto, viva la influencia!
También desde un punto de vista de la satisfacción personal, todos nos planteamos a menudo, de forma consciente o inconsciente, cómo podemos influir en los demás. Poder influir en un grupo de personas, sean amigos, familiares, compañeros de trabajo… al nivel y con la intensidad que sea, es un elemento necesario para ser feliz en ese grupo y sentirse valorado. ¿Cuántas veces nos hemos sentido frustrados por esa sensación de «no me hacen ni caso»?
En El influencer que llevamos dentro Xavier nos propone, de una forma muy amena y práctica, un recorrido por los valores y actitudes de mujeres y hombres de muy diversos ámbitos de nuestra vida social y empresarial que tienen esa capacidad de influencia. Uno de los muchos atractivos que tiene este libro es el de conocer la experiencia de personas «normales» que no eran siquiera conscientes de que tenían esa capacidad y cómo, de una manera muy espontánea, consiguieron hacerla salir de su interior y aplicarla con mucho éxito en diferentes facetas de la vida.
Como lector te sorprenderá descubrir que conceptos como la humildad, la transparencia y algunos otros, pocas veces asociados a la capacidad de influencia, están presentes en muchas de esas historias.
Espero que disfrutes de la lectura de este libro tanto como lo he hecho yo.
Antonio Grau ha desempeñado puestos de Dirección General en compañías como Vueling, Grupo Planeta, Factorenergia, etc.
Conozco a Xavi desde que empezamos la universidad y de eso ya hace unos cuantos años y unas cuantas aventuras. He pensado cómo poder definir este episodio y me quedo con una de sus frases: «querer no es poder, pero si no quieres, no puedes » .
¿Cómo describir El influencer que llevamos dentro ? Estoy convencido de que te bastarán sie7e segundos para hacerte una idea de la cantidad de conocimiento que hay en sus páginas, el libro es un viaje de constante aprendizaje sobre cómo conseguir que no solo compren tus ideas, sino que además te sigan y las acaben haciendo suyas; explicaciones, entrevistas y ejercicios te llevarán a darte cuenta de dónde influyes y quién lo hace en ti.
« Hacer que alguien haga algo que tú quieres porque esa persona quiere hacerlo » , para mí es la frase del libro que describe a los influencers de este momento que estamos viviendo, en el que un virus ha conseguido parar el mundo. La crisis de la Covid-19 centra el peso en la influencia mucho más que en el liderazgo. Influencia de personas en medicina y biología; influencia de comunidades que resuelven con mayor éxito vivir en la pandemia; influencia esencial para todos: compartir una solución conjunta a la enfermedad.
Yo estoy viviendo la crisis en Andorra, pequeño principado que comparte plenamente las creencias esenciales de su mayor influencer: el doctor Joan Martínez Benazet, ministro de Salud de Andorra. Ronda ya los cero casos y con la voluntad de testear a toda la población, es el primer país en hacerlo, este influencer andorrano ha conseguido que el 85 % de la población le siga voluntariamente y el mundo hable de un país con menos de 90 000 habitantes. Su nuevo objetivo: convertirse en el primer país limpio del virus.
¿Y tú, te atreves a encontrar el influencer que llevas dentro ?
Ricard Tubau es director general del Grupo Andbank y antes fue socio director de The Boston Consulting Group.
CCUA. ¿Es un graznido? Es un regalo. Un gran regalo que me hizo hace unos años Xavier Santigosa, que ha influido en mi comportamiento desde que lo recibí y que me ha ayudado a mantenerme más en contacto con mis amigos más allá del ámbito profesional.
CCUA: café con un amigo, que yo transformé en comida con un amigo, intentando desde entonces realizar dichas comidas con periodicidad quincenal.
Y en esa comida, Xavier ejerció sus buenas dotes de influencia en mí, como ha venido haciendo desde que nos conocimos con 18 años en primero de ESADE. Y lo hace simplemente hablando contigo y transmitiéndote puntos de vista que son siempre ponderados y sabios.
Pero al leer este magnífico libro de Xavier, se generó inicialmente en mí una sensación de sorpresa. Sorpresa por descubrir que el arte de la influencia se puede estructurar, se puede planificar y se puede entrenar; en definitiva, se puede aprender.
No os desvelaré los detalles de este proceso, pero os destacaré unas pinceladas. La influencia aporta valor. La humildad y la empatía son clave para influir. Y existen cuatro niveles de influencia: instrumental, racional, experiencial y esencial.
Os animo a descubrir todos estos detalles por vosotros mismos y a hacerlo con calma y mentalidad abierta. Tratando de identificar a las personas que a lo largo de vuestra vida han tenido influencia en vosotros. Padres, madres, pareja, profesores, amigos... En mi caso, dejadme que os mencione a Ramón, profesor de tenis desde mis 10 a los 17 años, que marcó (y sigue marcando) una evolución en mi manera de afrontar las situaciones que te va presentando la vida. Ramón, filósofo de la vida, es compañero, junto con Jaume, de innumerables veladas con una copa de buen vino, en las que ya hemos pasado a ejercer influencia recíproca entre nosotros.
Читать дальше