En 1908, cuando se queda sin su empleo como profesor de Wabash College, Indiana, Ezra va a buscar a Hilda y le propone que se casen y viajen a Europa, pero el padre de ella, que en una ocasión había sorprendido a Ezra besando a su hija y lo había echado de su casa, se ríe cuando el joven le pide la mano de Hilda. Él no puede aceptar que su hija se case con “un nómada.” Tres años después, cuando Ezra vuelve a Nueva York (ya está viviendo en Londres), Hilda lo va a ver, quizá con alguna esperanza de reanudar la relación, pero allí se entera de que Ezra está comprometido con Dorothy Shakespear, y la relación termina. Hilda y Ezra volverán a verse en Londres, con Hilda ya casada con Richard Aldington. Por su parte, Ezra está demasiado entusiasmado con sus guerras poéticas para pensar en otra cosa. Hay un poema temprano de amor sobre H.D., “Francesca,” y otros dos, “The Tree” y “A Girl,” que Pound consideró dignos de conservar y que hemos incluido en nuestra antología poética.
En las universidades a las que asiste, Pound tiene una serie de profesores excelentes, que contribuyen de manera decisiva a formar sus preferencias poéticas. En la Universidad de Pennsylvania estudia con Hugo Rennert, autor de una vida de Lope de Vega, tomando cursos de español y francés antiguos, provenzal y literatura española. Menciona a Rennert en el Cantar XX. Luego, en Hamilton College (situado en Clinton, estado de Nueva York), tiene a William Pearce Shephard (había estudiado en la Sorbona y en Heidelberg) como profesor de literaturas romances, con quien estudia a los poetas provenzales; al reverendo Joseph Darling Ibbotson, autoridad en literatura inglesa y anglosajona; y al ya mencionado Felix Schelling, con quien estudia poesía isabelina. En 1939, Hamilton College le otorgará un doctorado honoris causa en literatura.
También en la Universidad de Pennsylvania conoció a William Carlos Williams e inició una larga amistad con él, que se mantendrá en su mayor parte epistolarmente, sobre todo porque Williams, a diferencia de Pound, insistía en permanecer en Estados Unidos y ponderaba la producción poética local. Cuando se conocieron, William (Bill), de 19 años, era un estudiante de primer año en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. Ya había estado en Europa y pasado un año en Ginebra. Años más tarde, Williams criticará a los poetas estadounidenses exiliados. Cuando se conocieron, Williams ya escribía poemas, igual que Ezra. Más adelante, con la generosidad que lo caracterizaba, Pound puso a Williams en contacto con Harriet Monroe, que aceptó incluir algunos de sus poemas en su revista Poetry , y luego convenció al director y librero londinense Elkin Mathews para que publicara un poemario de Williams, The Tempers , que él reseñó en el número de diciembre de 1913 de Poetry .
En sus cartas a Williams, sobre todo las primeras, Ezra adopta una actitud condescendiente, de maestro, cruzado y reformista. En una carta del 21 de octubre de 1908, por ejemplo, ataca la poesía convencional (en ese momento Williams escribía poemas fuertemente influenciados por Keats) y hace una lista de lo que millones de poetas incluyen en sus poemas, como la primavera, las flores, el amor, el hecho de que los hombres luchan en batallas, o hacen viajes. Insiste en que Londres es el lugar para la poesía, y recomienda leer a Aristóteles, Longino, De Quincey (carta del 3 de febrero de 1909). En la carta del 19 de diciembre, aprueba el vocabulario de Williams pero critica su sintaxis, porque ocasionalmente se aparta del “orden simple del lenguaje natural.” Con el tiempo, Ezra va cambiando de actitud. Entusiasma a su amigo con su imaginismo (que Williams adoptará). Y hacia 1920 empieza a criticar a Inglaterra, pues es un país sin vida intelectual; Yeats ha “empalidecido” [faded]; no hay publicaciones literarias buenas, salvo las que “nosotros” publicamos (como en The Egoist ) (carta del 11 de septiembre de 1920).
Williams dedica un espacio importante a Pound en The Autobiography of William Carlos Williams . Cuando se conocen, en aquellos primeros días de 1902, Pound escribía un soneto por día. “Los destruía a todos al final del año” ( Autobiography 53). Hay tres capítulos dedicados por entero a Pound: el 12, titulado “Ezra Pound,” que versa sobre el primer tiempo en la universidad; el 48, “The FBI and Ezra Pound,” sobre el final de los años 40, en la época inmediatamente anterior a la invasión de Francia por los nazis, cuando aparecen agentes del FBI en la casa de Williams para preguntarle si estaría dispuesto a escuchar unas grabaciones de Radio Roma y afirmar que quien hablaba era auténticamente Pound. Le hicieron otras preguntas, referidas a si él (Williams) era un ciudadano estadounidense leal. Estaban reuniendo pruebas para luego acusar a Pound de traición a la patria. Lo cierto es que Williams recibió dos visitas de FBI, pero finalmente los agentes no le llevaron las grabaciones para que las oyera. El tercer capítulo, el 51, versa sobre la época en que Pound está preso en St. Elizabeth’s y Williams lo visita periódicamente. Lo encuentra siempre en el jardín, bajo los árboles, sentado en una reposera junto a Dorothy, su esposa, que le leía. Bill y Ezra charlaban de un sinfín de cosas, como el estado de la literatura en esos días; de una de las obsesiones de Pound, el inevitable tema de la economía, en especial de las finanzas internacionales; de la guerra y del presidente Roosevelt, para Pound, un criminal. Dorothy, que compartió todo el tiempo el encarcelamiento de su marido, escuchaba: “[Dorothy es] una alta, ascética inglesa para quien todos los que la ven y la conocen tienen un profundo respeto y afecto. Los Pound no tienen dinero. Durante el primer invierno, Dorothy vivió en el cuarto de un tercer piso adyacente al hospital, sin calefacción” ( Autobiography 336).
Pound y Williams hablaban de los viejos tiempos, de amigos comunes como Wyndham Lewis, de Stalin, de Marx y del hecho de que en su libro el Das Kapital jamás se menciona el dinero. Según Pound, Marx nunca supo nada de la verdadera situación que entonces gobernaba el mundo. El poeta decía que una dialéctica es una premisa y, en el caso de Marx, equivocada. Ezra tenía 65 años entonces, y su amigo Bill ve que ha engordado con los años. Se ha dejado crecer en desorden el pelo, la barba y los bigotes rojizos, de manera tal que Williams le encuentra un parecido con la bestia de Cocteau en su famosa película La Belle et la Bête de 1946.
Durante su vida de confinamiento, Pound no dejó de trabajar constante e interminablemente. Tenía sus privilegios y el curador de la sección oriental de la Biblioteca del Congreso le llevaba todos los textos que le interesaban. Traducía. Tenía una máquina de escribir. “Su erudición se ha tornado más y más terrible a medida que pasa el tiempo,” observa Williams, y luego enumera los resultados positivos de la reclusión. La celda del monje es ideal. Representa un tranquilo alivio de las presiones económicas. Lo mismo sucede con la cárcel: Esopo fue un esclavo; Safo debe de haberse sentido confinada en Lesbos; Sir Walter Raleigh escribió en prisión, y Don Quijote nació en la cárcel. Pound, por su parte, escribió en confinamiento gran parte de los Cantares Pisanos , y mucho más.
Williams le cuenta de su proyectada autobiografía. Pound sonríe y dice: “Puedes decir cualquier cosa que desees sobre mí con perfecta seguridad, pues no tengo estado legal en el país” ( Autobiography 335-344).
En 1904 Ezra conoce a una concertista de piano y compositora, Katherine Ruth Heyman, diez años mayor que él, que llegaría a ser una renombrada intérprete de Scriabin. Sería una presencia recurrente y fuente de inspiración para Pound de los poemas escritos en esos primeros años. Ella le dio un anillo de diamantes, que había pertenecido a su madre, como prueba de amistad. Sin embargo, como escribe Moody, poco se sabe de la naturaleza de la relación (Moody 39-41). Pound la menciona en una carta a otra amiga suya, Iris Barry, fechada en Londres el 29 de agosto de 1916, donde dice que su primera amiga “fue una pianista, naturalmente 15 years plus agée que moi . Eso fue en Estados Unidos. Yo entré en Londres más o menos bajo sus alas … ” ( Letters 95). Ezra se refiere a Katherine en un poema de 1906, “Scriptor Ignotus,” dedicado a ella, que no publicó (Carpenter 49).
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