En la primavera de 1433, el día de Jueves Santo Margery embarcó con su nuera en Ipswich. Durante el viaje por la ruta hanseática, se produjo una fortísima tormenta, a la que sobrevivieron gracias a las plegarias de Margery. El Viernes Santo, el barco, arrastrado por la tempestad, atracó en alguna parte de la costa de Noruega, permaneciendo allí hasta el domingo después de Pascua. Luego, un viento favorable las llevó hasta la ciudad de Danzig, donde Margery permaneció cinco ó seis semanas, siendo muy bien tratada por todos, menos por su nuera. De buena gana habría prolongado su estancia allí pero Dios le ordenó que dejara aquel país . Ignoraba cómo hacerlo.
A causa de los peligros de la guerra, no podía hacer el viaje por tierra. Tampoco quería viajar por mar pues había pasado muchísimo miedo en su viaje hasta allí . La solución llegó de la mano de dos hombres: uno que quería peregrinar a Wilsnack, y otro, un comerciante de Lynn, que la ayudó a superar los problemas derivados de la guerra declarada entre los caballeros teutónicos e Inglaterra. Mediante un acuerdo económico, con el primero peregrinó hasta la lejana Wilsnack en Brandenburgo para venerar la preciosa sangre de Jesucristo y las tres Sagradas Formas visitadas por peregrinos de muchos países , no sin grandes penalidades derivadas de las limitaciones propias de su avanzada edad y sufrir algunas enfermedades. El comerciante de Lynn le consiguió el permiso que, como inglesa, necesitaba para salir del país. 70
Desde Wilsnack, Margery peregrinó a Aquisgrán donde veneraría las mismas reliquias que en su día veneró Brígida de Suecia a quien siempre trató de emular. El viaje fue una verdadera odisea para esta «inglesa con rabo», como la llamaron algunos sacerdotes locales. Incluso temió por su castidad, a pesar de su avanzada edad. 71
Después y viajando por tierra con gran esfuerzo dado que era muy anciana y estaba muy débil para seguir el ritmo de los otros viajeros, Margery llegó a Calais desde donde cruzó a Dover. Pasó por Londres antes de ir a su casa en Lynn. 72
Margery acudió a visitar la abadía de Sión, de la orden del Santísimo Salvador de santa Brígida de Suecia. Un importante centro de piedad contemplativa en el suroeste de Londres donde casualmente estaba el mismo eremita que la había acompañado hasta Ipswich y que ahora de nuevo, a pesar de su resistencia inicial porque ella había desobedecido la prohibición de su confesor de abandonar Inglaterra, la acompañó a Lynn. Al llegar a casa, Margery acudió a ver a su confesor quien la reprendió severamente, pues le debía obediencia y había realizado un viaje sin su conocimiento .
En cierta manera, la autobiografía de Margery comienza y acaba con un conflicto y la posterior reconciliación con sus confesores. La narración concluye en el mismo momento en que Margery consigue el mismo buen amor de su confesor. 73
Margery pone fin a su autobiografía con una larga plegaria que ocupa varias páginas. 74
2. QUIÉN Y CÓMO SE ESCRIBIÓ EL LIBRO
El manuscrito del Libro de Margery Kempe permaneció extraviado durante casi cinco siglos. Fue Hope Emily Allen quien en el verano del año 1934 lo encontró e identificó en la biblioteca privada de la familia católica Butler-Bowdon en Lancashire donde se había guardado al menos desde mediados del siglo xviii. Hoy el manuscrito, el único que se conoce, se conserva en la Biblioteca Británica. 75Consta de 124 folios en papel y la copia la realizó poco antes de 1450 alguien quien, al final de la última página, dice llamarse Salthows. De acuerdo con anotaciones realizadas durante la baja Edad Media desde la primera página, este manuscrito se guardó en la biblioteca del monasterio cartujo de Monte Gracia, 76cerca de Northallerton en Yorkshire, donde fue ampliamente enmendado y corregido por la pluma de cuatro estudiosos, probablemente cuatro monjes cartujos, interesados en las experiencias místicas de Margery. Tales anotaciones no carecen de interés pues ayudan a explicar cómo se leyó y por qué se conservó el Libro.77
El nombre de Margery había sobrevivido gracias a la publicación dealgunos breves extractos de las partes más devocionales del Libro , realizada por los impresores Wynkyn de Worde, hacia 1501, 78y Henry Pepwell en 1521. 79
El Libro se compone de dos partes. La primera consta de dos Proemios y ochenta y nueve capítulos. El Libro segundo se compone de diez capítulos y de una Plegaria final . En los Proemios y en los capítulos 6289 se refiere la historia de cómo, cuándo y quién, supuestamente, escribió el Libro .
Calificado en la primera línea de breve y consolador tratado , se afirma que Margery comenzó a dictarlo en 1436, concluyéndolo en 1438. 80Desde la primera vez que Margery, entre llanto y llanto, contó sus sentimientos, revelaciones y visiones a respetables y doctos clérigos, ellos la conminaron para que los pusiera cuanto antes todo por escrito. Algunos, entre los que se encontraba un fraile carmelita, 81se ofrecieron a escribirlos con sus propias manos . Pero en aquel momento ella respondió que era pronto para hacerlo. Transcurrirían más de veinte años, desde el día en que esta criatura recibió las primeras sensaciones y revelaciones, hasta que escribió algo . 82Sólo cuando le fue ordenado en su espíritu que lo escribiera , decidió dictar el Libro .
El primer amanuense fue un laico inglés llegado desde Alemania donde se había casado y que regresó a Inglaterra para escribir la primera versión del Libro . Basándose en las fechas y en otras circunstancias que aparecen en el Libro algunos estudiosos creen que pudiera tratarse del mismo hijo de Margery del que se ha hablado más arriba. Quien quiera que fuese, falleció poco después de que Margery acabara de hablarle de ella misma. 83
En el Libro se dice que este primer amanuense no escribía correctamente ni inglés ni alemán, por lo que el manuscrito resultó prácticamente ilegible. Así lo comprobó poco después un sacerdote al que Margery profesaba gran afecto y al cual encargó que lo reescribiera. Este sacerdote, persona de escaso entendimiento, 84se comprometió a hacerlo a condición de que pudiera leerlo . Transcurrieron casi cuatro años sin que redactara una sola línea. Temía verse implicado en las murmuraciones y en las graves acusaciones que la gente dirigía a Margery. Mas un día, arrepentido por no haber cumplido durante tan largo tiempo su compromiso, pidió a Margery que le facilitara de nuevo el Libro y, después de superar milagrosamente graves problemas de visión, comenzó a escribir la versión definitiva el día siguiente a la festividad de María Magdalena de 1436. 85
A diferencia del laico, de quien no consta que cuestionara nada de lo que Margery le dictó, el sacerdote no siempre había creído en la ortodoxia de su manera de vivir y de manifestar su religiosidad. Incluso, tras escuchar el sermón de un famoso predicador franciscano en la capilla de Santiago de Lynn hablando muy mal de ella, decidió no creer nunca más en sus sentimientos . Sin embargo, nuestro Señor hizo que se arrepintiera y que confiara más que nunca en los llantos y gritos de Margery. Eso sucedió después de leer la biografía de María de Oignies, y después que nuestro Señor le visitara mientras un día celebraba misa y leía el Evangelio. Las reservas que había albergado respeto a la verdad de los sentimientos y de la conducta de Margery acabaron cuando leyó las mismas obras sacras que ella. 86
Para escribir lo más rápidamente posible el Libro , Margery se enclaustró en su casa, primero con el laico y después con el sacerdote, donde pasaba más tiempo que en la iglesia. En contra de su deseo, Margery rezaba y meditaba menos que de costumbre con la intención de acelerar la escritura . Tenía miedo de desagradar a nuestro Señor por ello. Y por eso se alegró cuando nuestro Señor le dijo que aunque rezara como siempre, no me agradarías tanto como lo haces cuando escribes, pues, hija, mediante este libro muchas personas regresarán a mí y creerán . 87
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