Susan Mallery - Simplemente perfecto

Здесь есть возможность читать онлайн «Susan Mallery - Simplemente perfecto» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Simplemente perfecto: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Simplemente perfecto»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Cuando la mejor amiga de Pia O’Brian murió, ésta esperaba heredar a su querido gato, pero, en lugar de eso, Crystal le dejó tres embriones congelados. Pia no creía que estuviera preparada para la maternidad. Sin embargo, dispuesta a cumplir el sueño de su amiga, decidió convertirse en madre soltera… y ese mismo día conoció a un hombre guapísimo y sexy.
Raúl Moreno, un famoso ex jugador de fútbol americano que se había criado en una casa de acogida, era ahora más rico de lo que podría haber imaginado nunca y dirigía un campamento para los niños necesitados de Fool’s Gold. Aunque después de su última relación había decidido olvidarse de las mujeres, no podía sacarse de la cabeza a la dulce y sexy Pia… y le propuso un descabellado plan.

Simplemente perfecto — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Simplemente perfecto», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– ¿Tú crees?

– Lo sé. Serás increíble. Además, puede que técnicamente seas una madre soltera, pero no estarás sola. Tienes a tus amigas y tienes a este pueblo. Todos te queremos y estaremos a tu lado.

– Pero Raúl me lo habría dado todo.

– No su corazón.

– No. Su corazón, no.

– Así que esto es mejor.

– ¿Cómo puedes estar tan segura? -Pia estaba desesperada por oír que no había tomado una decisión equivocada.

– Me has convencido -dijo Charity-. Cuando has dicho que no.

Pia había pasado el resto del día volcada en el trabajo. Tal vez no era el modo más maduro de enfrentarse a un corazón roto, pero sin duda le había servido para vaciar su carpeta de correo entrante. Ahora, cansada y preparada para celebrar una fiesta de autocompasión, llegó a casa. Al entrar en el edificio, oyó mucha gente hablando. Cuanto más subía, más fuerte era el ruido. Se asomó al rellano y vio a casi todas sus amigas esperándola.

Tenían los brazos llenos de paquetes y de bolsas de la compra. Liz fue la primera en verla.

– Aquí está.

Todas se giraron.

– ¡Pia! ¿Estás bien?

A juzgar por los rostros de preocupación, Pia supo que se había corrido la voz. No solo por el compromiso anulado, sino por la relación que se había ido al traste.

Las trillizas estaban allí, junto con Charity y Liz. Marsha tenía una bolsa llena de lo que parecían cosas de bebé. Denise Hendrix y varias mujeres del Ayuntamiento, junto con Bella y Julia Gionni, las peluqueras enfrentadas.

Todas entraron en su pequeño apartamento y se sentaron en sillas de la cocina y en el suelo.

– Jo quería haber venido -le dijo Nevada-, pero tiene que trabajar. Te manda muchos besos.

Pronto se dio cuenta de que nadie esperaba que aportara algo a la improvisada fiesta. Había vasos de plástico, platos de papel, toda clase de comida, desde china a tacos. Se abrió vino junto con agua con gas para Pia. Estaba sentada en el centro del sofá y rodeada de comida, bebida y amor.

– ¿Cómo estás? -le preguntó Charity nerviosa.

– Ahora mejor -admitió Pia-. Ha sido un día duro, pero sé que he hecho lo correcto.

– No lo sé. Casarse con un millonario a mí me parece una decisión muy inteligente también -murmuró Bella.

Todas se rieron, pero Julia volteó los ojos ante el comentario de su hermana y se mantuvo en el otro extremo de la habitación.

– Has hecho lo correcto -le aseguró Montana-. Tienes que casarte por amor. Te lo mereces. Necesitas que un hombre te suplique que estés con él.

– Confía en mí -le aseguró Denise-. El cortejo es lo mejor de una relación para una mujer. El matrimonio es el mejor momento de una relación para un hombre. Tienes que hacer que tu momento dure y además, te mereces que alguien te adore, Pia.

Las chicas asintieron.

– ¿Quieres que lo insultemos un poco? -le preguntó Dakota-. ¿O que le demos una paliza? Para eso nos harían falta dos hombres, pero podríamos solucionarlo.

Pia sintió que le ardían los ojos y parpadeó para apartar las lágrimas.

– No ha hecho nada malo. No lo olvidéis, quería cuidar de mí. Y eso es bueno. No estoy enfadada. Soy yo la que ha cambiado las reglas, no él.

Julia sacudió la cabeza.

– Hace mucho tiempo que no veo un hombre apaleado y tenía esperanza de verlo.

– Estás enferma -le dijo Bella.

Denise alzó una mano.

– Chicas, las dos estáis aquí como muestra de vuestro amor por Pia. No lo olvidemos.

Las hermanas refunfuñaron.

Charity, que estaba sentada al lado de Pia, se acercó.

– Nunca he sabido por qué no se hablan. ¿Cuál es la historia?

– Nadie la sabe. Es un gran secreto.

Charity sonrió.

– Creí que en Fool’s Gold no había secretos.

– Hay unos cuantos.

– Tenemos muchos regalos -dijo Montana-. La mayoría puedes abrirlos después, pero ahora deberías ver éste primero.

Le entregó un gran sobre blanco. Pia dejó su plato de comida sobre la mesita de café y lo abrió. Dentro había docenas de papel, cada uno de alguien disanto. La mayoría ofrecían horas de servicios de canguro o de compañía después de que nacieran los niños. Había consultas sobre decoración infantil, promesas de un masaje semanal desde ahora hasta el momento del parto, cupones para pañales gratis durante los tres primeros meses y una hoja donde las mujeres del pueblo habían firmado para llevarle la cena durante las seis primeras semanas que estuviera en casa con los bebés. Tres anuncios mostraban casas para alquilar.

En esa ocasión, no pudo contener las lágrimas, que se deslizaron sobre sus mejillas antes de que pudiera secárselas.

– No sé qué decir -admitió-. Es maravilloso.

– Todos te queremos -le dijo Denise-. Y queremos que sepas que estaremos a tu lado. Pase lo que pase.

Tal vez no era la proposición romántica de sus sueños, pero se le acercaba mucho. Esas mujeres y su pueblo iban a cuidar de ella y Pia se permitió aceptar el amor que le ofrecían y dejar que sanara su destrozado corazón. Después, se tocó el vientre y en silencio les dijo a sus niños que pasara lo que pasara, todo iría bien.

Raúl estaba sentado en el bar ignorando el reality show que se veía por los grandes televisores que lo rodeaban. El bar de Jo estaba tranquilo esa noche y fue algo que agradeció. Había intentado quedarse en casa, pero no había soportado la soledad. Y aunque quería salir, ver una multitud de gente habría sido demasiado para él. Había ocasiones en las que un hombre necesitaba un poco de espacio para emborracharse y ésa era una de esas noches.

Se había empezado su segunda cerveza cuando Josh se sentó a su lado.

– Hola. Jo me ha llamado y me ha dicho que tenías pinta de necesitar un amigo.

Raúl miró a Jo, que le lanzó una mirada invitándolo a desafiarla.

– Pues se equivoca.

– A mí me da igual -le dijo Josh-. Charity ha salido, iban a celebrar una fiesta de chicas en casa de Pia. Quieren hacerla sentir mejor, así que supongo que eso te deja a ti como el cretino que le ha roto el corazón.

Raúl le dio un trago a su cerveza y fijó la mirada en la pantalla de televisión. Había una docena de personas con máquinas de coser. ¿Pero qué…? ¿Un programa sobre costura?

Josh se giró hacia él.

– ¿Me has oído?

– Yo no le he roto el corazón. Le pedí que se casara conmigo. Le ofrecí pasar mi vida con ella, ocuparme de ella y de los niños. No soy el malo de la película.

Josh tomó la cerveza que Jo le ofreció y bebió un poco.

– Entonces, ¿por qué estás aquí y por qué ella ha vuelto a su apartamento a hincharse de Ben & Jerry’s?

– No sería práctica.

– Una mujer poco práctica. Qué maravilla.

Se giró hacia Josh y vio que estaba enarcando una ceja.

– No lo comprendes. Teníamos un trato. Yo no lo cambié. No cambié nada. Me preocupo por ella.

– ¿Pero?

– No fue suficiente -Raúl se terminó el vaso y lo deslizó sobre la barra. Jo le dio la espalda-. Quería cuidar de ella.

– ¿Alguna vez se te ocurrió que Pia puede tener todo eso sin ti? Ahora mismo mi mujer y otras amigas están recordándole que no está sola. Excepto por el sexo… que dudo que fuera muy bueno… tiene todas sus necesidades cubiertas.

Raúl siguió mirando la pantalla de la televisión.

– Sabes que podría contigo.

– Ni en tus sueños.

Pensó en darle una buena a Josh, en demostrarle lo poco preparado que estaba, pero no serviría de nada. Golpearlo no haría que dejara de sentir el vacío que notaba en su interior.

Lo principal era que echaba de menos a Pia. Ella quería algo imposible y él no podía dárselo, pero aun así la quería en su vida. Podrían haber estado bien juntos.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Simplemente perfecto»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Simplemente perfecto» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Simplemente perfecto»

Обсуждение, отзывы о книге «Simplemente perfecto» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.