Susan Mallery - Simplemente perfecto

Здесь есть возможность читать онлайн «Susan Mallery - Simplemente perfecto» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Simplemente perfecto: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Simplemente perfecto»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Cuando la mejor amiga de Pia O’Brian murió, ésta esperaba heredar a su querido gato, pero, en lugar de eso, Crystal le dejó tres embriones congelados. Pia no creía que estuviera preparada para la maternidad. Sin embargo, dispuesta a cumplir el sueño de su amiga, decidió convertirse en madre soltera… y ese mismo día conoció a un hombre guapísimo y sexy.
Raúl Moreno, un famoso ex jugador de fútbol americano que se había criado en una casa de acogida, era ahora más rico de lo que podría haber imaginado nunca y dirigía un campamento para los niños necesitados de Fool’s Gold. Aunque después de su última relación había decidido olvidarse de las mujeres, no podía sacarse de la cabeza a la dulce y sexy Pia… y le propuso un descabellado plan.

Simplemente perfecto — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Simplemente perfecto», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

La cena-baile se celebró en el centro de convenciones. Había mesas dispuestas en el centro y la pista de baile estaba situada junto al escenario. Un DJ de la zona fue el encargado de la música durante la cena antes de que llegara la banda que tocaría en vivo. El baile se extendió hasta medianoche.

– Impresionante -dijo Raúl cuando entraron.

Ella se rio.

– Estás burlándote de nuestros esfuerzos.

– Yo jamás haría eso. Es encantador.

– La América de pueblo en todo su esplendor.

Se abrieron paso entre la multitud y se detuvieron a charlar con los que conocían. Pia vio muchos hombres desconocidos entre los asistentes y se le hizo extraño. Durante los festivales, la mayoría de los visitantes eran familias.

Dakota fue a saludarlos.

– Estás preciosa -le dijo a Pia-. Resplandeciente.

Pia intentó no sonrojarse ya que tenía la sensación de que todo ese resplandor era fruto de lo que acababa de hacer con Raúl más que del embarazo, pero eso no hacía falta que lo supiera nadie.

– Gracias -respondió-. Tú también estás genial.

Dakota se giró para mostrarle su vestido azul.

– No tengo pareja, así que he venido para la cena. Después me iré a casa para volver a mi vida de solterona.

Raúl miró a su alrededor.

– Por aquí hay muchos solteros. Ve a encontrar uno.

Ella arrugó la nariz.

– Esta semana no. No estoy de humor. Nevada y Montana van a venir a dormir a casa y tendremos un maratón de pelis de chicas. Además, comparados contigo, no son tan interesantes.

– Oh, por favor -exclamó Raúl, en absoluto impresionado.

Pia se rio.

– Si veo a alguien especial, te lo enviaré.

– Por favor, no lo hagas.

Se separaron y fueron hacia la mesa. Pia vio a un hombre alto y delgado hablando con la alcaldesa Marsha.

– Vamos a ver de qué se trata -dijo ella.

Cuando llegaron, el hombre acababa de irse y la alcaldesa los recibió con un abrazo y un suspiro.

– Estoy demasiado mayor para este trabajo. ¿Reconocéis a ese hombre?

– No.

– Yo tampoco lo había reconocido, y se ha sentido profundamente insultado. Al parecer, es un productor de Hollywood.

– ¿De películas?

– De televisión. Según sus palabras, ahora mismo tenemos mucha fama.

– Que suerte -murmuró Pia.

– Eso mismo he dicho yo. Quiere hacer un programa sobre los solteros que están viniendo a Fool’s Gold y me dará todos los detalles en un día o así.

– ¿Queremos tener un reality show en el pueblo?

– No, pero no sé cómo quitármelo de encima. Si no bloquea el tráfico ni se entromete en nuestro día a día no hay mucho que pueda hacer. California tiene leyes comprensivas en lo que se refiere a las grabaciones.

– ¿Quieres que le dé una paliza por ti? -le pregunto Raúl.

Marcha sonrió.

– Qué dulce eres. Deja que lo piense. En este momento me apetece más tomarme una copa de vino y no saber nada de esto hasta mañana -les sonrió-. Pasadlo bien.

– Lo haremos -respondió Raúl.

– Un reality show -dijo Pia cuando encontraron su mesa y se sentaron-. Es repelente.

– Pero podría reportaros muchos ingresos.

– Y gente rara. Como ha dicho Marsha, dejaremos las preocupaciones para mañana.

La envolvió con sus brazos.

– ¿Te he dicho lo preciosa que estás?

– Unas tres veces, pero no me canso.

– Estás impresionante.

– Gracias. Tú también estás guapísimo.

Después de la cena comenzó el baile y Pia se excusó para ir al lavabo. Junto con la barriga abultada, venía la necesidad de hacer pis cuarenta y siete veces al día. Charity fue con ella.

– ¿Qué tal? -le preguntó su amiga.

– Bien. Me encuentro mucho mejor.

– Me alegro.

– Antes no estaba preparada, pero creo que ahora sí lo estoy. ¿Quieres que vayamos de compras otra vez?

Charity sonrió.

– Me encantaría. Aún tengo que decidirme con lo del calentador de toallitas… Podemos charlar sobre ello mientras nos tomamos un chocolate caliente y unas galletas para recuperar fuerzas antes de enfrentamos a la tienda de ropa premamá y de bebés.

– Tenemos una cita.

Llegaron al lavabo y se encontraron con la típica fila.

– Sabía que hacían falta más lavabos de señoras cuando hicimos la remodelación -refunfuñó Pia-. ¿Pero me escuchó Ethan?

– Quéjate a Liz. Ella lo castigará.

Una mujer más mayor salió del lavabo y se detuvo junto a Pia.

– ¿Cómo te encuentras, querida?

– Bien.

– Sentí mucho lo de tu pérdida. Yo sufrí dos abortos antes de tener a mi Betsy. Sé que es triste, pero tienes que confiar en que vendrán días más felices.

– Gracias -dijo Pia.

La mujer que tenían delante se giró.

– Yo también perdí un bebé. A los cuatro meses. Fue terrible, pero sales adelante. Es duro, pero seguir moviéndote te ayuda a superar el dolor.

Una mujer de cabello blanco que usaba bastón se detuvo y le dio una palmadita en el brazo.

– Asegúrate de que cuidas a ese semental en el dormitorio. Mi George y yo, que en paz descanse, estuvimos haciéndolo hasta dos semanas antes de que diera a luz. En los seis embarazos. En cuanto el médico nos daba luz verde, allá que íbamos otra vez -le guiñó un ojo-. En una ocasión un poco antes de lo que debimos.

Pia se quedó boquiabierta.

– Sí, señora. Gracias por la información.

– Eres una buena chica, Pia. Ten mucho sexo. Ayuda.

La mujer se alejó arrastrando los pies y apoyándose en su bastón.

Junto a Pia, Charity estalló en carcajadas.

– No sé qué es peor. Que llame semental a Raúl o los detalles íntimos de su matrimonio.

– Yo sí sé qué es peor, pero intento no pensar en ello.

Después de utilizar el lavabo, volvió a la mesa. Raúl se levantó.

– ¿Qué pasa? -preguntó preocupado.

– Nada.

– Pareces… Impactada.

– Las señoras mayores están diciéndome lo impórtame que es tener sexo contigo de forma habitual.

Él sonrió.

– ¿Alguna vez te he dicho cuánto me gusta este lugar?

Volvieron a casa de Raúl poco después de las diez y Pia estaba agotada después de un día tan largo.

Raúl la rodeó con sus brazos y apoyó la frente contra la suya.

– Quiero que esta noche compartamos mi cama -le dijo con una sonrisa-. No intentaré nada contigo, solo quiero asegurarme de que estás bien.

Nunca le había pedido eso antes, pensó, tentada y asustada por la invitación. En teoría, se casarían pronto y después de eso, compartirían un dormitorio como toda pareja. No era para tanto. No había razón para ponerse nerviosa por ello.

– Claro -dijo ella ignorando la voz que le lanzó una advertencia dentro de su cabeza-. Sería genial. No serás de los que se quedan con toda la manta, ¿verdad?

– Puedes quedarte con toda la que quieras.

Una invitación encantadora, pero lo que a Pia le interesaba era mucho más que la manta. Lo deseaba a él. Todo de él. No quería únicamente una propuesta de matrimonio por razones prácticas. Quería su corazón y quería su alma. Quería ser lo más importante de su vida y la mejor parte de sus días. Quería que la amara.

Temiendo que él sintiera lo que estaba pensando, dio un paso atrás.

– Voy a prepararme para meterme en la cama.

Para cuando se había desmaquillado y se había puesto un camisón, casi se había convencido de que todo iría bien. Que estaba exagerando. Dormir con Raúl no debería ser para tanto. Probablemente era mejor que se acostumbraran el uno al otro. Podía verlo como unas prácticas.

Pero cuando salió del baño y lo encontró ya en la cama, el corazón le dio un vuelco. Aunque habían compartido cama aquella primera noche que hicieron el amor, de algún modo esto parecía más íntimo.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Simplemente perfecto»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Simplemente perfecto» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Simplemente perfecto»

Обсуждение, отзывы о книге «Simplemente perfecto» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.