Laurell Hamilton - Besos Oscuros

Здесь есть возможность читать онлайн «Laurell Hamilton - Besos Oscuros» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Besos Oscuros: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Besos Oscuros»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Soy la princesa Meredith, heredera del trono de mi país si soy capaz de mantenerme con vida para reclamarlo. Mi primo, el príncipe Cel, está determinado a que no lo consiga. Mientras los dos vivamos, deberemos competir por la corona. El primero de nosotros que tenga descendencia será el que consiga el trono. Así que ahora, los hombres de mi guardia real, temibles guerreros hábiles con las armas y los hechizos, se han convertido en mis amantes, en una placentera carrera para conseguir ser el futuro rey y padre de mi hijo. Además, deben protegerme contra los intentos de asesinato, porque a diferencia de la mayoría de los sidhe, soy humana en parte, y muy mortal.

Besos Oscuros — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Besos Oscuros», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Finalmente, me senté en la cama, mirando al periódico pero sin verlo realmente. Observé a los dos hombres.

– Da detalles de nuestra relación, indirectas, trapos sucios. Suerte que al menos es un periódico serio y no uno sensacionalista.

Se miraron el uno al otro.

– Oh, no, por favor, por favor, decidme que estáis bromeando.

Frost me ofreció una revista.

Dejé caer al suelo el periódico y cogí la revista en color. La portada estaba ocupada por una foto de Griffin y yo juntos en la cama. Sólo sus manos impedían que mis pechos se vieran por completo. Estaba riendo. Los dos reíamos. Me acordé de las fotos. Me acordé de su deseo de fotografiarlo todo. Yo todavía conservaba algunas de esas fotos, pero no todas. No todas.

Cuando por fin hablé, mi voz sonó calmada, aunque lejana.

– ¿Cómo? ¿Cómo han podido publicar el artículo con tanta rapidez? Pensaba que las revistas no salían tan pronto.

– Parece que se puede hacer -dijo Doyle.

Miré la foto. El titular era: «Los secretos sexuales de la princesa Meredith y de su amante sidhe, desvelados».

– Por favor, dime que ésta es la única foto.

– Lo siento -dijo Doyle.

Frost empezó a darme una palmadita en la mano, pero enseguida se arrepintió del gesto.

– No hay palabras para expresar lo que siento porque te haya hecho esto.

Miré a los ojos grises de Frost. Vi compasión, pero no había rabia en ellos. Y eso era lo que deseaba ver.

– ¿Lo sabe la reina?

– Sí -dijo Doyle.

Cogí la revista y traté de abrirla para ver el resto de las fotos, pero no pude hacerlo. No tenía la fuerza suficiente para mirar.

Le devolví la revista a Frost.

– ¿Es muy malo?

Miró a Doyle, y después nuevamente a mí. La máscara arrogante y distante se desvaneció un poco, y el Frost con el que me había levantado asomó a sus ojos.

– No han publicado ningún desnudo frontal. Aparte de eso, sí, es malo.

Escondí mi cara entre las manos, con los codos en las rodillas.

– Oh, Dios mío, si Griffin las vendió a Jenkins, a los periódicos, entonces puede haberlas vendido en muchos otros lugares. -Me levanté como un buzo que sale a la superficie desde aguas profundas. De repente, me faltaba el aire-. Hay revistas en Europa que publicarían todas las fotos. No me importan los desnudos, pero eran fotos privadas, sólo para Griffin y para mí. Si hubiera querido publicar fotos, le habría dicho que sí a Playboy hace años. ¿Cómo puede haber hecho Griffin algo así? -Tuve un pensamiento terrible. Miré a Frost-. Por favor dime que recuperaste la cámara y el carrete del periodista que intentaste estrangular esta mañana.

Me miró a los ojos, aunque se notaba que no lo deseaba.

– Lo siento, Meredith, la cámara debería haber sido mi prioridad, pero me dejé llevar por la ira. Haría lo que fuera para solucionar esto.

– Frost, publicarán las fotos, ¿lo entiendes? Fotos de ti y de mí y mierda, de Kitto en la cama, juntos. Las publicarán en la prensa sensacionalista, y aquéllas en las que estoy desnuda irán a Europa. -Tenía ganas de insultar, de gritar, pero no se me ocurría nada lo bastante fuerte para hacerme sentir mejor.

– Griffin debería saber lo que la reina le haría por esto -dijo Doyle-. Tendrá suerte si no le mata.

Asentí, intentando concentrarme en respirar más despacio, tratando de mantener la calma, pero era imposible.

– Hará tanto daño como pueda antes de que lo atrapen. -Realicé tres inspiraciones rápidas-. Supongo que se ha largado.

– Le encontraremos -dijo Frost-. El mundo no es tan grande.

Esto me hizo reír, pero la risa se convirtió en lágrimas. Resbalé de la silla y me caí al suelo entre los trozos desperdigados del Post Dispatch. Me hice daño al caer de ese modo. Además, todavía me sentía magullada por la noche de sexo. Sin embargo, el dolor me ayudó a recordar cosas que no eran tan malas: todavía podía acostarme con los hombres de la corte. Todavía era bien recibida en el país de los elfos. La reina había dado su palabra de que me protegería. Podría ser peor. O como mínimo intentaba convencerme de eso a mí misma.

Conseguí controlar la respiración, pero no la rabia.

– Anoche no quería hacerle daño, pero ahora…

Le quité la revista a Frost y me obligué a mirar en su interior. No era la desnudez parcial lo que me dolía, sino la felicidad de nuestras caras, de nuestros cuerpos. Estábamos enamorados y se notaba. Pero si Griffin era capaz de hacerme eso, entonces no me había querido nunca. Me deseaba, me quería poseer, quizá, pero el amor… El amor no hace estas cosas.

Lancé las páginas al aire y contemplé cómo aterrizaban nuevamente en el suelo.

– Quiero que muera por esto. No se lo digas a la reina. Dentro de unos días puede que cambie de opinión, y no quiero que haga nada radical. -Mi voz sonaba fría a causa de la rabia que sentía, el tipo de rabia que se instala en tu corazón y nunca lo abandona. La rabia caliente te hierve en la sangre y no es tan distinta de la pasión, pero la rabia fría es hermana del odio. Yo odiaba a Griffin por lo q ue me había hecho, pero no lo suficiente-. No quiero que la reina me envíe la cabeza o el corazón de Griffin en un cubo.

– Puede que esté planeando matarle de todas formas -dijo Doyle.

– Sí, pero si lo hace, será responsabilidad suya, no mía. No pediré su muerte. Si la reina decide matarlo es cosa suya.

Frost se arrodilló a mi lado, mirándome con aquellos ojos del color de las nubes de tormenta. Tomó mis manos entre las suyas. Su piel estaba caliente, lo cual significaba que yo estaba fría. Estaba más alterada de lo que pensaba, casi en estado de shock.

– Estoy segura de que nuestra reina ya ha decidido su suerte -sentenció Frost.

– No -dije. Me levanté y me separé de Frost, de sus manos, de su mirada. Me abracé a mí misma, porque sabía que podía confiar en mis propios brazos y estaba empezando a dudar de todos los demás-. No, si lo encuentra ahora mismo, lo matará. Pero cuanto más tiempo permanezca huido, más creativa se mostrará la reina.

Frost continuaba arrodillado en el suelo, mirándome.

– Yo en su lugar creo que preferiría ser capturado pronto, mientras todavía fuera posible una muerte rápida.

– Se escapará -dije-. Se escapará tan lejos y tan deprisa como pueda. Retrasará el momento con la esperanza de que lo salve algún milagro.

– ¿Le conoces bien? -preguntó Frost.

Lo miré a la cara y me eché a reír. La risa tenía un tono salvaje.

– Eso creía, aunque quizá no lo haya conocido nunca. Quizá todo haya sido una gran mentira.

Miré a Frost. Estaba contenta de no quererle, contenta de no ver en él nada más que carne apetecible. En ese momento, confiaba más en el deseo que en el amor.

Doyle se levantó y me agarró delicadamente por los antebrazos.

– No dejes que Griffin te haga dudar de ti, Meredith. No le dejes que te haga dudar de nosotros.

Lo miré a los ojos.

– ¿Cómo has sabido que era exactamente eso en lo que estaba pensando?

– Porque es exactamente lo que pensaría yo en tu lugar.

– No, no lo es, tú estarías planeando cómo matarle.

Doyle me abrazó ,apoyando su mejilla en mi cabello. Estaba tensa pero no me aparté.

– Di que deseas su muerte y así será. Elige una parte de su cuerpo y te la entregaré.

– Te la entregaremos -dijo Frost, poniéndose de pie.

Me relajé lo suficiente para pasar un brazo en torno a la cintura de Doyle y apoyé la cara en su camisa de seda. Podía oír el latido de su corazón, firme y un poco acelerado.

Alguien golpeó la puerta. Doyle hizo una señal a Frost y éste acudió a contestar. Doyle sacó la pistola, después me colocó a un lado, de manera que su cuerpo me ocultaba parcialmente la visión.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Besos Oscuros»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Besos Oscuros» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Laurell Hamilton - Dancing
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Shutdown
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Pocałunek Ciemności
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - El Legado De Frost
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - El Cadáver Alegre
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Placeres Prohibidos
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Kiss The Dead
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Death of a Darklord
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Grzeszne Rozkosze
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Hit List
Laurell Hamilton
Laurell Hamilton - Flirt
Laurell Hamilton
libcat.ru: книга без обложки
Laurell Hamilton
Отзывы о книге «Besos Oscuros»

Обсуждение, отзывы о книге «Besos Oscuros» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x