Jonathan Kellerman - La Rama Rota

Здесь есть возможность читать онлайн «Jonathan Kellerman - La Rama Rota» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La Rama Rota: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La Rama Rota»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Hay algo espectral en este caso. El suicidio de un violador de niños, una red oculta de pervertidos, todos ellos gente de clase alta, y una aterrada niña que podría atar cabos sueltos… si el psicólogo infantil Alex Delaware logra hacerle recordar los horrores de que ha sido testigo. Pero cuando lo hace, la policía parece falta de interés. Obsesionado por un caso que pone en peligro tanto su carrera como su vida, Alex queda atrapado en una telaraña de maldad, acercándose más y más a un antiguo secreto que hace que incluso el asesinato parezca un asunto limpio.

La Rama Rota — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La Rama Rota», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Corrimos juntos. Sus piernas funcionaban mejor a cada instante que pasaba; pronto fue una gacela. Lanzaba gritos y chapoteaba y siguió corriendo hasta que ambos nos quedamos sin respiración. Caminamos de regreso al lugar de nuestro picnic y nos desplomamos en la arena. Su cabello era una maraña, así que le solté las pinzas y se lo puse bien. Su diminuto pecho jadeaba. Sus pies estaban rebozados en arena desde el tobillo hasta abajo. Cuando al fin recuperó el aliento, me preguntó:

– He… he sido una niña buena, ¿no?

– Has sido maravillosa.

No parecía muy segura.

– ¿Acaso no lo crees tú, Melody?

– No sé. A veces pienso que soy buena y mamá se enfada mucho o la señora Brookhouse dice que soy mala.

– Siempre eres una buena chica. Incluso si alguien piensa que has hecho algo malo. ¿Comprendes lo que te digo?

– Creo que sí.

– No estás segura, ¿eh?

– Me… me lío.

– Todo el mundo se lía. Los niños, los padres y las madres. Y los doctores.

– ¿El doctor Towle también?

– Incluso el doctor Towle.

Estuvo digiriendo aquello durante un rato. Los grandes ojos oscuros saltaban de aquí a allí, moviéndose del agua a mi cara, al cielo y vuelta a mí.

– Mamá me dijo que me vas a hipnotizar -ella dijo himotizar.

– Sólo si tú lo quieres. ¿Recuerdas por qué pensamos que podía sernos de ayuda?

– Creo. ¿Para hacer que piense mejor?

– No. Ya piensas muy bien. Esto -le palmeé la cabeza- funciona bien. Queremos usar la hipnosis, hipnotizarte, para que nos puedas hacer un favor. Para que puedas recordar una cosa.

– Acerca de cuando al otro doctor le hicieron daño.

Dudé. Tenía el hábito de ser honesto con los niños, pero si no le habían dicho que Gutiérrez y Handler estaban muertos yo no iba a ser quien le diera la noticia. No si no tenía la posibilidad de estar cerca para poder recoger luego los pedazos.

– Sí. Acerca de eso.

– Le dije al policía que no recordaba nada. Todo estaba muy oscuro y eso.

– A veces la gente recuerda mejor después de que la hipnotizan.

Me miró, asustada.

– ¿Te da miedo el que te hipnotice?

– Aja.

– Eso está bien. Está bien el tener miedo de algunas cosas. Pero en realidad no hay nada que te pueda dar miedo en el que te hipnotice. En realidad es muy divertido. ¿Has visto a alguien al que le hayan hipnotizado?

– No.

– ¿Nunca? ¿Ni en los dibujos animados? Se le iluminó el rostro.

– Eso sí, cuando el tipo del sombrero en punta hipnotizó a Popeye y le salieron ondas de los dedos y Popeye salió por la ventana y no se cayó.

– Justo. Ese dibujo también lo he visto yo. El tipo del sombrero en punta le hacía hacer todo tipo de cosas raras a Popeye.

– Aja.

– Bueno, eso está bien para los dibujos animados, pero el hipnotismo de verdad no tiene nada que ver con eso – le di una versión para una niña de la explicación que le había dado a su madre…Y pareció creerme porque al miedo lo sustituyó una especie de fascinación.

– ¿Podemos hacerlo ahora?

Dudé. La playa estaba vacía, teníamos mucha intimidad. Y el momento era adecuado. Que Towle se fuera al infierno…

– No veo por qué no. Pero primero pongámonos bien cómodos.

Le hice que clavara la vista en una pequeña piedrecita brillante mientras la mantenía en la mano. Al cabo de unos instantes estaba parpadeando, en respuesta a la sugestión. Su respiración se hizo más lenta y se tornó regular. Le dije que cerrara los ojos y escuchase al ruido de las olas, golpeando contra la costa. Luego le dije que se imaginara estar descendiendo unas escaleras y pasando por una hermosa puerta que llevaba a uno de sus lugares favoritos.

– No sé dónde está, ni sé lo que hay dentro, pero es un lugar muy especial para ti. Me lo puedes decir o mantenerlo como un secreto, pero el estar ahí te hace sentirte tan cómoda, tan feliz, tan al control…

Un poco más de aquello y estaba en un profundo estado hipnótico.

– Ahora puedes oír el sonido de mi voz sin tener que escucharme. Sólo sigue disfrutando de tu lugar favorito y pásatelo muy bien.

La dejé ir por unos cinco minutos. En su pequeño y delgado rostro había una expresión angelical. Un suave viento agitaba los rizos sueltos de su cabello. Parecía diminuta, sentada en la arena, con las manos descansando en su regazo.

Le di una sugestión para que fuese hacia atrás en el tiempo, la llevé de vuelta a la noche del asesinato. Se puso en tensión por un instante, luego volvió a la respiración profunda y regular.

– Todavía te sientes totalmente relajada, Melody. Muy cómoda y totalmente al control. Pero ahora puedes verte a ti misma, como si fueras una estrella de las de la tele. Ahora te ves a ti misma saliendo de la cama…

Se entreabrieron sus labios y se pasó la lengua por ellos.

– Y te vas a la ventana y te sientas junto a ella, mirando hacia afuera. ¿Qué es lo que ves?

– Oscuridad -la palabra apenas si fue audible.

– Sí, es de noche. Y hay algo más.

– No.

– De acuerdo. Quedémonos sentados un rato más.

Unos minutos más tarde:

– ¿Puedes ver alguna otra cosa en la oscuridad, Melody?

– Oh- oh. Oscuridad.

Lo intenté unas cuantas veces más, y luego lo dejé correr. O bien no había visto nada y aquello de los dos o tres hombres había sido una invención, o estaba bloqueando. En cualquier caso no iba a sacar nada de ella.

La dejé disfrutar de su lugar favorito, le di sugerencias para que tuviera dominio sobre sí misma, control y para sentirse tranquila y feliz y la saqué suavemente de la hipnosis. Salió de ella sonriendo.

– ¡Esto ha sido divertido!

– Me alegra que te haya gustado. Parece que tenías un lugar favorito realmente bueno.

– ¡Me dijiste que no tenía que decirte cuál era!

– Es cierto, no tienes por qué hacerlo.

– Bueno, ¿y si quiero? -hizo un mohín,

– Entonces puedes.

– Humm – saboreó su poder por un momento -. Quiero decírtelo. Estaba dando vueltas en el tío-vivo. Girando y girando, más y más de prisa.

– Ésa ha sido una muy buena elección.

– Cada vez que daba una vuelta me sentía más y más feliz. ¿Podremos ir allí alguna otra vez?

– Seguro -ahora sí la has hecho buena, Alex. Te has metido en algo de lo que no te va a resultar fácil salir. Padre instantáneo, sólo hay que añadir sentido de culpa y agitar.

De vuelta al coche se volvió hacia mí.

– Alex, ¿no me dijiste que al hipnotizarte te resulta más fácil recordar?

– Puede.

– ¿Podría usarlo para recordar a mi papi?

– ¿Cuándo fue la última vez que lo viste?

– Nunca. Se fue cuando yo era una niña muy pequeña; él y mamá ya no viven juntos.

– ¿No te visita?

– No. Vive muy lejos. Una vez me llamó por teléfono, antes de las Navidades, pero yo estaba durmiendo. Mamá no me despertó. Me enfadé muchísimo.

– Lo entiendo.

– La pegué.

– Debías de estar realmente enfadada.

– Aja – se mordió el labio-. A veces me manda cosas.

– ¿Cómo Gordo?

– Sí, y otras cosas -buscó en su bolso y sacó lo que parecía ser el corazón de una fruta seca, o una semilla grande. Había sido tallado para que pareciese un rostro, una cara haciendo una mueca, con ojos de cuentas de vidrio y tiras de negro cabello acrílico pegadas a la parte superior. Una cabeza, una cabeza reducida. El tipo de basura repugnante que puedes hallar en cualquier tenderete de recuerdos para turistas en Tijuana. Por la forma en que lo aguantaba podría haber sido la Joya de la Corona de Kwarshiorkor…

– Muy bonito -di una vuelta a aquella cosa nudosa y se la devolví.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La Rama Rota»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La Rama Rota» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Jonathan Kellerman - Devil's Waltz
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Billy Straight
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Obsesión
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Test krwi
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Compulsion
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Dr. Death
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - True Detectives
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Evidence
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - The Conspiracy Club
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Rage
Jonathan Kellerman
Jonathan Kellerman - Gone
Jonathan Kellerman
Отзывы о книге «La Rama Rota»

Обсуждение, отзывы о книге «La Rama Rota» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.