John Connolly - Perfil asesino

Здесь есть возможность читать онлайн «John Connolly - Perfil asesino» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Perfil asesino: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Perfil asesino»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

El hallazgo fortuito de una fosa común, a orillas de un lago en el norte de Maine, pone al descubierto un espeluznante asesinato en masa cometido hace más de treinta años. Todos los miembros de una comunidad religiosa, los Baptistas de Aroostook, desaparecieron sin dejar rastro en 1964, y, ahora que sus cadáveres han vuelto al presente como una muda acusación, alguien parece muy interesado en que el misterio quede sin resolver. Pero el pasado regresa con inusitada brutalidad. La primera víctima es Grace Peltier, una estudiante que, al investigar sobre el fanatismo religioso en el estado de Maine, ha ahondado en la vida y el enigmático final de la comunidad de Aroostook. En apariencia, Grace se ha suicidado, pero hay indicios de asesinato más que suficientes para que la familia solicite la intervención del detective Charlie Parker, «Bird», el protagonista de las anteriores entregas de John Connolly.

Perfil asesino — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Perfil asesino», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Grace Peltier debía de haberse detenido en ese mismo punto semanas antes, para escalar después la verja y cruzar el paso elevado. Seguramente esperó hasta que se marcharon, hasta tener la certeza de que la isla quedaba vacía y nadie regresaría durante un rato, y entonces pasó al otro lado. Pero de esa manera activó los sensores, alertándolos de la intrusión, y el sistema debió de avisar a Pudd o a su hermana mediante una señal automática conectada a un busca o a un teléfono móvil. Cuando volvieron y le impidieron la salida por el paso elevado, Grace se echó al mar. Por eso tenía la ropa embebida de agua marina. Era buena nadadora. Sabía que podía conseguirlo. Pero ellos le vieron la cara en la grabación de la cámara, quizá localizaron incluso el coche. Pusieron sobre aviso a Lutz y Voisine, y la trampa se cerró sobre Grace.

Contemplé las oscuras olas, el resplandor blanco al romper, y decidí arriesgarme con el mar. Descargué la pistola calibre 38 de reserva que llevaba sujeta al tobillo, guardé las balas en una bolsa hermética y comprobé el seguro de la Smith & Wesson bajo la axila. Se me formó un nudo en el estómago y volvió a asaltarme la antigua sensación. El mar ante mí era un charco oscuro, el lugar oculto al que me había visto arrastrado una y otra vez, y estaba a punto de zambullirme en él de nuevo.

Con los dientes castañeteando, me adentré en el agua y me aproximé al paso elevado. Las olas me mecían y en un par de ocasiones casi me devolvieron a la orilla con su ímpetu. Las piedras y las rocas que componían la base del paso elevado estaban resbaladizas y cubiertas de algas y, con la creciente marea, el agua me llegaba ya a la cintura. Intenté afianzar las botas en las grietas y en los huecos, pero las rocas estaban aglutinadas con cemento y, después de dos torpes movimientos, patiné y perdí el equilibrio. Me precipité de nuevo al mar sumergiéndome hasta la barbilla. Mientras me recobraba de la impresión, surgió a mi izquierda una línea blanca y apenas tuve tiempo de tomar aire antes de que una ola enorme me levantase y me arrastrase al menos cinco metros hacia atrás, la boca se me llenó de agua mientras caía la lluvia y las algas se arremolinaban a mi alrededor.

Cuando pasó la ola, volví a hacer pie y caminé por el borde de las rocas buscando un punto desde el que encaramarme a la calzada. Me llevó unos diez minutos y otros dos chapuzones encontrar un hueco donde una de las piedras se había desprendido del cemento. Con grandes dificultades, coloqué una de mis botas húmedas en el boquete, pero volví a resbalar y me raspé la rodilla dolorosamente. Aferrándome con los dedos a una de las piedras más altas lo intenté de nuevo y por fin logré trepar a la calzada. Me quedé allí tendido por unos instantes, recuperando el aliento y temblando. Descubrí que mi teléfono móvil estaba en esos momentos en el fondo del mar. Me levanté, vacié el agua del cañón de la Smith & Wesson, volví a cargar la pistola de calibre 38 y, agachado, avancé por el paso elevado hasta llegar a la isla.

Flanqueada de abetos verdes y frondosos, la carretera seguía hacia los restos del faro, donde desembocaba en un patio de grava al que daban las puertas de entrada de todas las estructuras de la isla. Allí donde se alzó en otro tiempo el faro original no debería haber existido más que un montón de piedras viejas y sin embargo encontré un edificio de unos diez metros de altura con una galería abierta en lo alto delimitada por una alambrada, que ofrecía una vista despejada del paso elevado y la costa. Era un faro sin luz, excepto por la tenue iluminación de una de las ventanas del piso superior.

A la derecha del nuevo faro había un edificio alargado de madera de una sola planta con cuatro ventanas cuadradas cubiertas de tela metálica, dos a cada lado de la sólida puerta. De él emanaba un resplandor verdoso, como si la luz interior pugnara por filtrarse a través del agua o las hojas de las plantas. Frente al faro, impidiéndome ver la entrada, se hallaba un anexo que, supuse, era el garaje. Más allá, casi en el extremo este de la isla, se alzaba una segunda estructura similar, probablemente un cobertizo para embarcaciones. Me apoyé contra la pared posterior del garaje y escuché, pero no oí nada salvo el sonido uniforme de la lluvia. A través de la hierba, a cubierto tras el edificio, me encaminé hacia el faro.

No lo vi hasta que dejé atrás el garaje. Habían formado un aspa con dos troncos de árbol amarrados, sostenidos a su vez por otro par de troncos que mantenían la cruz en un ángulo de sesenta grados respecto al suelo. Estaba desnudo y tenía los brazos y las piernas sujetos a la madera con alambre. Presentaba muchas magulladuras en la cara y el tronco, así como hinchazón en los brazos, el pecho y las piernas, resultado aparentemente de picaduras. En la tierra, bajo él, se había encharcado la sangre derramada por las heridas de los miembros y el torso. La lluvia bañaba su cuerpo pálido, goteaba de la carne suave de sus brazos y resplandecía en su cráneo desnudo y su rostro blanco y lampiño. Le faltaba una porción de piel del abdomen. Al acercarme a él para comprobar el pulso, noté el cuerpo todavía caliente. El Golem estaba muerto.

Cuando me disponía a marcharme, a mi derecha crujió la grava y apareció la muda. Tenía las botas y los holgados vaqueros embarrados y llevaba un impermeable amarillo, abierto sobre un suéter oscuro. En la mano derecha empuñaba un arma, dirigida al suelo. Aunque hubiese querido, no habría tenido tiempo de esconderme.

Al verme, se detuvo en seco, abrió la boca sin emitir el menor sonido, levantó el brazo y abrió fuego. Me lancé a la izquierda. Junto a mí, el cuerpo del Golem se estremeció al recibir el impacto de la bala en el hombro, cerca de donde poco antes se hallaba mi cabeza. Me arrodillé, apunté y apreté el gatillo. El primer tiro la alcanzó en el cuello, el segundo en el pecho. Giró en redondo, se le enredaron las piernas y se desplomó, descerrajando dos disparos al aire cuando chocó contra el suelo. Sin dejar de encañonarla, corrí hasta ella y, de un puntapié, alejé la Beretta de su mano derecha. La pierna izquierda le temblaba de manera incontrolada. La sangre que manaba de la herida ocultaba las cicatrices del cuello. Me miró, abrió y cerró la boca dos veces con un estertor y murió.

En el anexo situado a mi derecha, una figura distorsionó por un instante el resplandor verde procedente del interior. Una sombra delgada se deslizó al otro lado del cristal y supe instintivamente que el señor Pudd me esperaba dentro. Por fuerza tenía que haber oído los disparos, y sin embargo no había reaccionado. Detrás de mí, la puerta del faro seguía cerrada, pero cuando miré hacia el piso superior, la luz que había encendida un momento antes estaba ahora apagada. Debía ocuparme primero de Pudd, pensé; no lo quería pisándome los talones.

Sin pérdida de tiempo, rozando la hierba mojada con las manos, corrí hacia la puerta del anexo. Tenía un pequeño cristal protegido con tela metálica a la altura de la cara a modo de mirilla, y pasé bajo él agachándome más aún. En la mitad inferior de la puerta vi un cerrojo descorrido, y el candado abierto que pendía de él. Situándome a un lado, acerqué el pie lentamente al resquicio y la empujé.

Sonaron tres detonaciones y el marco de la puerta estalló en una lluvia de astillas y fragmentos de pintura. Metí la pistola por la rendija y disparé cinco veces trazando un arco. A continuación, me abalancé al interior. Aún oía caer cristales cuando, a toda velocidad, me dirigí hacia la pared de la izquierda, pero no hubo más disparos. Rápidamente, expulsé el cargador de la Smith & Wesson y lo sustituí por otro completo sin dejar de recorrer el espacio con la mirada mientras manipulaba el arma.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Perfil asesino»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Perfil asesino» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Perfil asesino»

Обсуждение, отзывы о книге «Perfil asesino» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x