Arnaldur Indriðason - Las Marismas

Здесь есть возможность читать онлайн «Arnaldur Indriðason - Las Marismas» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Las Marismas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Las Marismas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Un hombre aparece asesinado en su casa en el barrio Las Marismas de Nordurmyri. La policía encuentra escondida en su escritorio una vieja foto de la tumba de una niña de cuatro años. Y es precisamente esa foto la que conduce a los investigadores hacia el pasado tenebroso de aquel hombre, a sus antiguas relaciones y a un drama familiar. Esta historia coincide con la desaparición de una joven de su propio banquete de boda.
Los inspectores, Erlendur y Sigurdur Óli, se enfrentan en los dos casos a enredados y complicados pasados de familias aparentemente corrientes.
«Verosímil, bien construida, conmovedora e inteligente.» Times Literary Supplement
«Fascinante, original y desconcertante.» Val McDermid

Las Marismas — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Las Marismas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Quiero que me incineren -dijo repentinamente Einar.

– Tienes toda la vida para arreglar eso -repuso Erlendur.

– Exactamente. Toda la vida -dijo Einar subiendo la voz-. ¿Y qué es toda la vida? ¿Qué es toda la vida cuando se tienen siete años? ¿Puedes aclararme eso? ¿Qué vida es ésa?

– Eso es algo que no te puedo decir -contestó Erlendur-. ¿Llevas la escopeta contigo?

– Hablé con Elín -explicó Einar sin contestar la pregunta de Erlendur-. Supongo que lo sabes. Hablamos de Audur. Mi hermanastra. Conocía su existencia, pero no supe que era mi hermanastra hasta más tarde. Vi cómo la desenterrabais. Entendí muy bien que Elín quisiera atacarte.

– ¿Cómo supiste lo de Audur?

– Por la base de datos. Encontré a los que habían muerto de esa variante concreta de la enfermedad. Entonces no sabía que yo era hijo de Holberg y que Audur era mi hermanastra. Eso lo supe más tarde. Supe cómo fui concebido cuando se lo pregunté a mi madre.

Miró a Erlendur.

– Después de descubrir que yo soy portador.

– ¿Cómo relacionaste a Holberg con Audur?

– Por la enfermedad. Por esta variante de la enfermedad. El tumor cerebral es muy poco frecuente.

Einar se quedó en silencio un rato y luego siguió con su relato, ordenadamente y sin sentimentalismos, como si se hubiera preparado para dar una explicación exacta de su comportamiento. Subió la voz, hablaba en un tono bajo y monótono que se convirtió incluso alguna vez en un suave susurro. La lluvia seguía cayendo sobre la tierra y sobre el pequeño ataúd, rompiendo el silencio de la noche.

Explicó cómo enfermó su hija inesperadamente cuando tenía cuatro años. Resultó difícil diagnosticar la enfermedad y pasaron varios meses antes de que los médicos llegaran a la conclusión de que se trataba de una rara dolencia neurológica.

Se creía que era una enfermedad hereditaria que existía en ciertas familias, pero lo extraño era que no había antecedentes ni en la familia materna de su hija, ni en la paterna. Los médicos no tenían explicación para ese caso y se inclinaron por algún tipo de mutación.

Les informaron que la enfermedad se alojaba en el cerebro de la niña y que podía causarle la muerte en pocos años. Ahí empezó un calvario que Einar dijo no poder describir.

– ¿Tienes hijos? -le preguntó a Erlendur.

– Dos, chico y chica -contestó él.

– Nosotros sólo la teníamos a ella -dijo Einar-. Nos separamos cuando murió. No quedaba nada que pudiera mantenernos unidos, excepto la pena, los recuerdos y la lucha en los hospitales. Cuando todo acabó, fue como si se hubieran terminado también nuestras vidas. Ya no quedaba nada.

Einar se calló y cerró los ojos. El agua de la lluvia le resbalaba por la cara.

– Yo fui uno de los primeros trabajadores de la nueva empresa -siguió diciendo-. Cuando se obtuvieron los permisos para organizar la base de datos y empezamos a trabajar en ella, fue como si volviera a nacer. No podía conformarme con las palabras de los médicos. Tenía que buscar una explicación. Volvió a despertarse mi interés. Tenía que averiguar cómo la enfermedad había llegado a atacar a mi hija. Los datos sanitarios están ligados a otro archivo de base genealógica y ambos se pueden juntar si se sabe lo que se está buscando y si se dispone del código secreto. Entonces se puede descubrir de dónde procede la enfermedad y se puede rastrear por todo el árbol genealógico. Incluso se pueden conocer las excepciones. Excepciones como yo. Y como Audur.

– Hablé con Karitas, del Centro de Secuenciación Genética -dijo Erlendur, intentando entablar una conversación con Einar-. Me describió cómo les engañaste. Para nosotros, todo esto es tan nuevo que no se entiende muy bien qué se puede hacer con toda esa información acumulada. Ni lo que contiene, ni lo que se puede sacar de ella.

– Yo sospechaba todo eso. Los médicos de mi hija tenían su teoría sobre la enfermedad y sobre su origen hereditario. Al principio, pensé que quizá yo era un hijo adoptado, y ojalá hubiera sido así. Luego empecé a sospechar de mi madre. Con engaños, logré convencerla para que me diera una muestra de su sangre, que hice analizar. Hice lo mismo con mi padre. No encontré nada. Lo encontré en mi propia sangre.

– Pero ¿tú no tienes ninguno de los síntomas?

– Apenas -dijo Einar-. Casi he perdido la audición de un oído. Tengo un tumor, junto al nervio auditivo. Benigno. Y manchas en la piel.

– ¿Manchas de café?

– Te has informado. Podría haber enfermado a causa de una mutación. Pero me parecía poco probable. Finalmente conseguí los nombres de algunos hombres que podrían haber sido amantes de mi madre. Holberg era uno de ellos. Mamá me dijo enseguida toda la verdad, cuando le expuse mis sospechas. Me explicó que nos había ocultado siempre lo de la violación para que nunca tuviera que sufrir por mis orígenes. ¿Sufrir? Todo lo contrario. Soy el hijo pequeño -añadió.

– Lo sé -dijo Erlendur.

– ¡Vaya noticias! -gritó Einar en el silencio de la noche-. Yo no era hijo de mi padre; mi verdadero padre era el violador de mi madre; yo era el hijo de un violador; mi padre me había transmitido un gen dañino que apenas me ha tocado, pero que ha matado a mi hija. Tenía una hermanastra que murió de lo mismo. Aún no he logrado entenderlo del todo, de asimilarlo. Cuando mi madre me contó lo de Holberg, sentí tanta rabia que perdí el control. Era un hombre asqueroso.

– Empezaste por llamarle por teléfono.

– Quería oír su voz. ¿Acaso no desean todos los huérfanos de padre poder encontrarse con él? -dijo Einar sonriendo ligeramente.

– Aunque sólo sea una vez.

Capítulo 44

La lluvia había ido aminorando poco a poco y finalmente cesó. El farol iluminaba con su luz amarillenta la tierra y el reguero de agua de lluvia que bajaba por un caminito. Estaban inmóviles, uno frente al otro, mirándose a los ojos, con el pequeño ataúd en medio.

– Se sorprendería al verte -dijo Erlendur.

Sabía que la policía iba camino del cementerio y quería aprovechar el tiempo que le quedaba de estar a solas con Einar antes de que aparecieran los agentes. También sabía que quizás Einar iba armado. No había visto la escopeta, pero no se podía descartar que la llevara escondida. Einar tenía una mano dentro del abrigo.

– Tendrías que haberle visto la cara -dijo Einar-. Era como si hubiera visto un fantasma del pasado, y ese fantasma era él mismo.

Holberg abrió la puerta y se quedó mirando al joven que había llamado al timbre. Nunca lo había visto antes y, sin embargo, reconoció su cara enseguida.

– Hola, papá -dijo Einar con sorna.

No podía disimular su enfado.

– ¿Quién eres? -preguntó Holberg sorprendido.

– Tu hijo, claro -respondio Einar.

– ¿Qué significa esto? ¿Me has estado llamando? Déjame en paz. No te conozco de nada. Es evidente que no estás bien de la cabeza.

Tenían una estatura similar, pero lo que más sorprendio a Einar fue el aspecto viejo y frágil de Holberg. Cuando hablaba se oía un estertor que venía del fondo de su garganta, seguramente a causa de sus muchos años de fumador. Tenía la cara desmejorada, y ojeras oscuras bajo los ojos. El pelo gris y sucio se le pegaba a la cabeza y tenía la piel arrugada. Sus dedos eran amarillentos. Iba algo encorvado, con una mirada incolora y apagada.

Holberg quiso cerrar la puerta, pero Einar era más fuerte y lo empujó hacia dentro con la puerta, entró y cerró tras él. Enseguida notó el olor. Como a caballos, pero más desagradable.

– ¿Qué guardas aquí? -preguntó.

– Lárgate inmediatamente.

Holberg lo gritó con voz de pito, al tiempo que iba desplazándose hacia atrás, hacia el fondo del salón.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Las Marismas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Las Marismas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Arnaldur Indridason - Silence Of The Grave
Arnaldur Indridason
Arnaldur Indridason - Tainted Blood
Arnaldur Indridason
Arnaldur Indriðason - Silence of the Grave
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indriðason - Operation Napoleon
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indriðason - Kältezone
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indriðason - Engelsstimme
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indridason - Voices
Arnaldur Indridason
Arnaldur Indridason - Arctic Chill
Arnaldur Indridason
Arnaldur Indridason - The Draining Lake
Arnaldur Indridason
Arnaldur Indriðason - La voz
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indriðason - Silencio Sepulcral
Arnaldur Indriðason
Arnaldur Indriðason - Hypothermia
Arnaldur Indriðason
Отзывы о книге «Las Marismas»

Обсуждение, отзывы о книге «Las Marismas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x