Brad Meltzer - Los millonarios

Здесь есть возможность читать онлайн «Brad Meltzer - Los millonarios» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Los millonarios: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Los millonarios»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Si supiera que no será descubierto ¿robaría tres millones de dólares?
Charlie y Oliver Caruso son hermanos y trabajan en un banco privado tan exclusivo que se necesitan dos millones de dólares para abrir una cuenta. Allí descubren una cuenta abandonada, cuya existencia nadie conoce y que no pertenece a nadie, con tres millones de dólares. Antes de que el estado se quede con el dinero deciden apropiárselo, sin saber que algo que hacen para resolver su existencia estará a punto de costarles la vida.

Los millonarios — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Los millonarios», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– No… lo comprendo -dice Joey-. Por supuesto, señor. No, sólo quería estar segura.

Saca el móvil del cinturón y se quita el auricular. Ahora tiene el arma en la mano derecha y el teléfono en la izquierda.

– Lapidus quiere hablar con usted -le dice a Shep, extendiendo el auricular y el teléfono.

Shep me mira y luego vuelve a mirar a Joey. Sin perder un segundo avanza hacia ella estudiando su reacción. Joey sonríe abiertamente, estudiando la de Shep. Yo permanezco inmóvil y me doy cuenta de que ellos están jugando en una liga diferente. Y no tengo idea de quién va ganando.

Cuanto Shep se acerca a ella, Joey busca alguna señal. Un leve parpadeo… Un movimiento de hombros… Cualquier detalle al que pueda aferrarse. Pero Shep es demasiado bueno para delatarse.

Cuando más se acerca, más alto parece. Espero que Joey retroceda. Pero no lo hace.

– Aquí tiene -dice ella, extendiendo la mano para darle el teléfono.

– Gracias -dice Shep y se dispone a cogerlo.

No hay miedo en su voz. Está absolutamente tranquilo. Están lo bastante cerca como para que puedan tocarse. Ninguno de los dos retrocede. Puedo verlo en el rostro de Joey: Shep ha superado la prueba. Pero cuando él extiende la mano para coger el teléfono -cuando las palmas de ambos se rozan- Shep abre la mano, aferra el teléfono y la mano de Joey y lanza ambos puños y el teléfono contra la cara de ésta. Todo sucede tan rápido que apenas si me doy cuenta de lo que está ocurriendo. Joey trastabilla hacia atrás al tiempo que el teléfono choca contra el suelo. Joey trata de alzar su arma, pero Shep no le da esa oportunidad.

Lanza otro golpe y le hunde el puño en la cara y Joey, instintivamente, aprieta el gatillo. Se oye un fuerte estampido cuando el proyectil rebota en el cemento y hace un orificio en la pared de metal. Joey se derrumba, inconsciente. Su cabeza golpea en la superficie de cemento con un ruido seco. Parado encima de ella, Shep busca su pistola para acabar la faena.

– ¡Apártate de ella! -grito, placando a Shep por detrás. Es corno tratar de derribar a un elefante. Me lanzo contra él, pero apenas si se mueve. Shep se vuelve y me golpea con el dorso de la mano con tal violencia que estoy a punto de perder el conocimiento.

– ¿Te das cuenta de lo sencillo que podría haber sido todo este asunto? -grita.

Estoy de pie, pero mientras lucho por mantener el equilibrio, él me coge por el cuello y me lanza hacia las carrozas. Cuando choco contra la carroza con forma de locomotora, hago pedazos cientos de luces de Navidad. Me vuelvo furiosamente para devolverle el golpe. Pero él bloquea fácilmente mi puño y me golpea incluso más duro.

– ¡Se acabaron las oportunidades! -grita, lanzándose sobre mí-. ¡Quiero mi dinero!

Con un movimiento veloz y un gruñido de hombre de las cavernas, planta todo el puño en mi ojo izquierdo. Luego echa el brazo hacia atrás y repite el golpe. Siento un dolor lacerante en el ojo, que parece moverse solo. Ya está completamente hinchado y cerrado.

– ¡Dime dónde está, Oliver! -gruñe Shep y vuelve a sacudirme-. ¿Dónde está mi jodido dinero?

Algo húmedo me corre por la mejilla. En el fondo alcanzo a oír el sonido de un arma que dispara en la otra habitación. Luego oigo que mi hermano grita. Intento mirar por encima del hombro de Shep para ver qué es lo que sucede. Pero lo único que veo es el puño de Shep que cae nuevamente sobre mi rostro.

86

Mientras Charlie trataba de completar su giro, la bala salió del arma de Gillian con un violento estampido; silbó a través del aire polvoriento. Se produjo un sonido como si estuviesen absorbiendo el aire. Un chorro de sangre brotó del omóplato de Charlie justo cuando la escoba alcanzaba a Gillian en la mano y enviaba la pistola debajo de los colgadores de metal. Charlie lanzó un grito. Una punzada de intenso dolor le recorrió el antebrazo hasta el codo.

Al sentir que se le entumecía el brazo izquierdo, asió la escoba con el puño derecho y lo apretó con fuerza para aliviar el dolor. Gillian se estiró para tratar de recuperar su arma, pero Charlie no pensaba dejar que llegase hasta allí. No después de todo lo que había pasado. Con la adrenalina corriendo por sus venas, levantó la escoba por encima de su cabeza y la bajó verticalmente hacia el suelo.

Apartándose rápidamente, Gillian cayó hacia atrás contra una de las filas de disfraces y tropezó con la barra que había debajo. Mientras trastabillaba entre los disfraces, el palo de la escoba de Charlie volvió a golpear contra el cemento. Al sentir que comenzaba a marearse trató de levantar el palo para descargar otro golpe, pero las fuerzas le abandonaron. Jadeó buscando un poco de aire. El hombro estaba muerto a un costado, latiendo con sus propias pulsaciones. Al ver la expresión de dolor en el rostro de Charlie, Gillian lanzó ambas piernas hacia adelante y derribó los disfraces. Docenas de cabezas -desde Mickey hasta Goofy y Pluto- rodaron por el suelo cuando el colgador metálico cayó entre ellas.

Antes de que Charlie tuviese tiempo de reaccionar, Gillian se puso de pie y se lanzó en medio de los disfraces. Le hizo un placaje a Charlie a la altura de la cintura y todo el aire desapareció de sus pulmones. El impulso les llevó a ambos contra un carrito de la ropa que alguien había dejado contra la pared más alejada. Gillian no quería dejar la pelea; golpeó la parte inferior de la espalda de Charlie contra el borde metálico del carrito, pero a la velocidad a la que se movían -como si fuesen un balancín- ambos pasaron por encima del borde y cayeron dentro.

En mitad del salto mortal, sin embargo, la suma del peso de ambos hizo que el carrito saliera despedido hacia adelante, provocando que Charlie cayera pesadamente al suelo. Aterrizó sobre la espalda y la cabeza golpeó con fuerza contra el cemento. Gillian cayó justo encima de él y una pila de disfraces de brillantes colores cubrió sus hombros.

Colocándose a horcajadas sobre el pecho de Charlie, Gillian juntó las puntas de los dedos como si fuesen una daga improvisada y apuntó a la herida abierta en el hombro de Charlie.

– No te desmayarás -le advirtió. Alzó el brazo para…

Desde el hangar llegó nítidamente el ruido de una detonación. Un disparo. El eco se prolongó a través de las paredes metálicas del almacén.

Gillian, sobresaltada, se volvió en dirección del sonido. H ra todo lo quo Charlie necesitaba. Incorporándose lanzó un golpe corto con el puño y alcanzó a Gillian en la nuca. Cuando ella perdió el equilibrio, Charlie se volvió sobre su estómago. A un par de metros de distancia, un poco más allá de las cabezas de los personajes famosos que descansaban en el suelo, descubrió el arma debajo del colgador volcado. Arrastrándose sobre los codos trató de alcanzarla, pero Gillian seguía sobre su espalda. Sintió desde detrás un brusco cambio en el peso. Una mancha anaranjada y negra estalló delante de él. Y antes de que comprendiera lo que estaba pasando, algo velludo se enroscó alrededor de su cuello. Tirando de la cola del Tigre como si fuesen las riendas de un caballo, Gillian se inclinó hacia atrás todo lo que pudo.

Jadeando en busca de un poco de aire, Charlie se llevó las manos al cuello, tratando de introducir los dedos debajo de la cola del disfraz. Fue entonces cuando descubrió el alambre. Estaba curvado en el interior de la cola, un delgado muelle de alambre. La mayoría de las veces ese artilugio conseguía convencer a los niños de que el Tigre realmente podía brincar. Hoy, mientras Gillian lo tenía cogido entre las manos y tiraba con fuerza de él, el alambre se hundía profundamente en la garganta de Charlie.

Arqueándose hacia arriba sobre el estómago y arañando con desesperación su propio cuello, Charlie consiguió darse la vuelta, pero Gillian no tenía intención de soltar su presa. Cuanto más se retorcía, más fuerte tiraba ella y más difícil le resultaba a Charlie respirar. Ahogándose por la presión del alambre, sintió que la sangre fluía a su rostro. Apretó los dientes, intentando respirar una última bocanada de aire. Pero no había aire. A través de la garganta, el alambre comenzó a cortar la nuez de Adán.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Los millonarios»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Los millonarios» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Brad Meltzer - The Zero Game
Brad Meltzer
Brad Meltzer - The First Councel
Brad Meltzer
Brad Meltzer - The Inner Circle
Brad Meltzer
Brad Meltzer - The Tenth Justice
Brad Meltzer
Brad Meltzer - Dead Even
Brad Meltzer
Brad Meltzer - The Millionaires
Brad Meltzer
Nuevos Millonarios 2K19 - La ruta de la verdad
Nuevos Millonarios 2K19
Elena Ortiz Jiménez - Donald Meltzer, vida onírica
Elena Ortiz Jiménez
Отзывы о книге «Los millonarios»

Обсуждение, отзывы о книге «Los millonarios» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x