El primer asesinato atribuido a la Mataviejitas fue cometido a fines de los años 90, pero la serie se inicia con seguridad el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado un número total de víctimas entre 42 y 48.
Todas las víctimas de la asesina fueron mujeres mayores o «ancianas» (viejitas en el habla popular), y en su mayoría vivían solas. Las muertes las provocó con golpes, con heridas de armas cortantes o mediante el estrangulamiento. Y tras asesinarlas, les robó. En algunos casos aislados, se encontró alguna prueba de abuso sexual en los cuerpos de las víctimas.
Uno de los errores de la Policía de México radicó en que siempre buscaron a un hombre. Supusieron que transcurría un corto periodo de tiempo entre que conocía a su víctima y la asesinaba; durante ese tiempo se ganaba la confianza de la víctima. Tal cosa ayudó a la asesina, pues, al ser mujer, no encajaba en el perfil. Más adelante se pensó que el asesino se presentaba ante sus víctimas como un trabajador social del Gobierno que ofrecía programas destinados a personas de la tercera edad.
La acción de las autoridades se complicó debido a que investigaron un gran número de pistas contradictorias, tantas que llegaron a suponer que estaban antes dos asesinos diferentes. Se siguió una pista basada en que tres de las víctimas poseían una copia de una pintura del siglo XVIII, Niño en chaleco rojo, del artista francés Jean-Baptiste Greuze: aquello sólo era una coincidencia que les hizo elucubrar teorías que no condujeron a parte alguna. Para ayuda de la asesina, se divulgó que algunos testigos señalaban que «el asesino» usaba ropa de mujer, para poder acceder más fácilmente a las viviendas de las víctimas. Esto establecía un paralelo entre este caso y el famoso del Monstruo de Montmartre, y se pensó en un varón con desdoblamiento de personalidad. Otra observación que despistó fue que algunas de las víctimas de la asesina eran de origen español, por lo que ella podía ser igualmente de tal procedencia. Todas esas suposiciones resultaron erróneas.
El 25 de enero de 2006 se arrestó a una persona que huía del hogar de Ana María de los Reyes Alfaro, de 82 años de edad, residente de la colonia Moctezuma en la ciudad de México. La anciana había sido estrangulada con un estetoscopio y apuñalada, varias veces, con un cuchillo de tipo militar. Para sorpresa de la Policía, que seguía buscando a un hombre, la persona detenida era una mujer: Juana Barraza, de 48 años. Pero ella se asemejaba bastante a las características faciales del asesino, plasmadas en un modelo de arcilla basado en las descripciones de los testigos: cabello tupido teñido de rubio y un rostro de facciones duras. Al ser detenida portaba un estetoscopio, solicitudes de pensión para adultos mayores y una falsa credencial de trabajadora social. Luego, la Policía comunicó que las huellas digitales de Barraza habían sido encontradas en, al menos, diez escenarios de los crímenes. Sin embargo, al no contar la Policía con un banco de datos, ni la forma de analizarlos, tuvieron que detenerla para verificarlo.
Cuando fue capturada e interrogada, Barraza confesó haber asesinado a Ana María de los Reyes Alfaro y a otras tres mujeres, pero negó su culpabilidad en los demás asesinatos.
El 31 de marzo del 2008 fue condenada a una pena de 759 años de prisión, por diecisiete homicidios comprobados. Se le imputan el resto (entre 42 y 48), pero sólo extraoficialmente.
Erlantz Gamboa nació en Basauri (Bizkaya) un 14 de julio de un año cualquiera, por la tarde (Erlantz agradece a los franceses por celebrar su natalicio como fiesta nacional).
Ha publicado dos relatos en la revista El cuento de la editorial G.V. de México: «El sonido del tren» y «Toque de queda». Un tercero, «El perdón», obtuvo el tercer premio en el II Concurso Mago Merlín, Salamanca (España) y fue publicado en la revista El Árbol Espiral. Su cuento «El secreto» fue seleccionado como uno de los mejores treinta y un trabajos presentados (de 924) al XII Premio Internacional de Cuentos MAX AUB (1998), y su cuento «A reina muerta» estuvo entre los nueve finalistas. Además, su cuento «Los hijos del Gobierno» (seleccionado en el II Certamen Edisena de cuentos Cortos-Cortos) ha formado parte del libro Segundos cortos de la colección Abadol y obtuvo el segundo lugar, gracias a los votos de los lectores, con un premio de 10.000 pesetas y una pieza de cerámica. En 1998 un poema suyo fue leído en el programa Rincón Literario, tus poemas por las ondas, de Radio Nacional de España. En marzo de 1999 quedó finalista en el Concurso de Editorial Gabinete Literario, de Zaragoza, su novela: Las Mariposas Muertas. Ese mismo año, otro cuento quedó entre los 26 primeros (de 217) en el Certamen Jara Carillo de Alcantarilla (Murcia). El cuento «Buscando empleo» fue seleccionado como finalista en la III Exposición de AEDA, La ruta del verbo , de Elche, y será incluido en el libro del año 2001, que recogerá la selección de 1999 y 2000. El cuento «Pensión» obtuvo el primer premio en el II Certamen de Cuentos San Miguel 1999, de Aguilar de Campo (Palencia), y será publicado en la edición del 2000. También ha sido finalista en dos premios de novela, recibiendo palmadas y la recomendación de seguir escribiendo. Eso es lo que hace.
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