Le condenaron a cadena perpetua, sin posibilidad de revisión y posible reducción o cambio de pena.
Además de las personas citadas, hubo otras nueve que posiblemente fueron atacadas por él, ya que el modus operandi de las agresiones coincide. De dos de ellas no se conoce la identidad. Las otras siete son:
Elsie Boyes, 63 años, en Prahran (el 3 de junio de 1967).
Emmie May Anderson, 78 años, en East Melbourne (el 19 de octubre de 1961).
Irene Kiddle, 61 años, en Saint Kilda (el 22 de marzo de 1963).
Christina Yankos, 63 años, en Albert Park (el 9 de abril de 1968).
Florence Broadhurst, 78 años, en Paddington (el 16 de octubre de 1977).
Josephine McDonald, 72 años, en Ettalong (el 29 de agosto de 1984).
Wanda Amundsen, 83 años, en Umina (el 21 de noviembre de 1986)
El Asesino de Green River (Estados Unidos)
Gary Leon Ridgway conocido como el Asesino de Green River (Río Verde), mató, en un periodo de veintiún años, a cuarenta y ocho mujeres, y se sospecha que posiblemente a otras siete, cuyos cuerpos no han sido encontrados. Es el más prolífico asesino serial en la historia de Estados Unidos, al menos comprobado, ya que en otros casos, como en el de la pareja Lucas-Toole, no se demostraron tantos asesinatos como confesaron.
Nació el 18 de febrero de 1949, en Salt Lake City, Utah, hijo de Mary Rita Steinman y Thomas Newton, y tuvo dos hermanos. Creció en McMicken Heights, Washington. Su madre era una mujer dominante, muy controladora, que siempre se quejó de Gary. El problema entre madre e hijo, sea de odio, de excesiva protección o por un complejo de Edipo, es el denominador común de muchos asesinos de mujeres.
A los catorce años, como algunos otros tristemente famosos criminales, seguía mojando la cama; como escarmiento, su madre le lavaba a mano limpia los genitales. En los test de la escuela se demostró que tenía muy bajo coeficiente mental, y en secundaria repetía los cursos dos años seguidos.
Su historia criminal comenzó a los dieciséis años, cuando apuñaló a un niño de seis, que no murió. Según el niño, Ridgway le persiguió, gritando: «Siempre me pregunté que se sentirá al matar a alguien».
Se casó tres veces y tuvo un hijo. Se dice que llevaba la foto de su hijo en la billetera y que se la mostraba a las víctimas para ganarse su confianza. Además, solía cargar unos juguetes en su camioneta, por la misma razón. Invitó a algunas de sus víctimas a su casa, donde les mostraba la habitación de su hijo, como señal de que era una persona de confianza.
Estaba obsesionado con el sexo, principalmente con las prostitutas, y sufría de disfunción eréctil, algo que es bastante común en asesinos de mujeres. En ambos matrimonios, su pareja le engañó.
Se le imputan cuarenta y ocho asesinatos, desde 1980 a 2001, en los alrededores de las ciudades de Seattle y Tacoma, Washington. La mayoría de los cadáveres fueron hallados en el Río Verde (Green River), lo que motivó su apelativo. Dos de las víctimas se hallaron en Portland, Oregon. Elegía a prostitutas o jovencitas adolescentes, a las que recogía a lo largo de la carretera estatal 99; después, las estrangulaba.
Ridgway fue arrestado en 1982 y en 2001, por cargos relacionados con la prostitución. También se le arrestó en 1983, cuando desapareció Marie Malvar, porque un testigo identificó su camioneta como la del sospechoso de haberse llevado a la joven. Gary negó conocer a Marie y le dejaron libre. En 1984 pasó la prueba del polígrafo. El 7 de abril de 1987, la Policía le tomó muestras de cabello y saliva. Con lo anterior obtuvieron su ADN.
En marzo de 2001, el laboratorio de la Policía comienza a usar el nuevo método de identificación por ADN, y lo aplican a las pruebas dejadas por el Asesino de Green River.
El 30 de noviembre de 2001, dieciocho años después de ser sospechoso, cuando se disponía a dejar la ciudad de Renton, Washington, lo arrestaron, acusado del asesinato de cuatro mujeres, a cuyos casos se le ligaba por las pruebas de ADN, pues su saliva coincidía con el semen encontrado en los cuerpos de las asesinadas, que eran: Marcia Chapman, Opal Mills, Cynthia Hinds y Carol Ann Christensen. Luego la Policía añadió tres más, al encontrar en sus cuerpos partículas de pintura como la que él usaba en su trabajo.
Dos años más tarde confesó ser responsable de más de noventa asesinatos de mujeres -aunque sólo se demostraron cuarenta y ocho, en su mayoría prostitutas- desde 1980. Le sentenciaron a cadena perpetua, sin posible libertad condicional. Lo encerraron en agosto de 2003, en una celda de seguridad de la cárcel del condado de King, en Seattle. Luego fue trasladado a la penitenciaría Estatal de Walla Walla, Washington.
Ridgway indicó a la Policía la situación de tres cuerpos. El 16 de agosto, en Enumclaw, Washington, a unos doce metros de la carretera 410, encontraron a Pammy Annette Avent, de 16 años. En septiembre hallaron a Marie Malvar y a April Buttram. Luego en noviembre, un paseante halló el cráneo de Tracy Winston, de 19 años, que desapareció de Northgate Mall el 12 de septiembre de 1983. El 15 de julio de 1982 unos niños que jugaban cerca de Kent descubrieron el cadáver de Wendy Coffield, de 16 años, de Puyallup. En agosto, se encontraron cuatro cuerpos cerca de Green River.
No incluyo la lista completa de todas las víctimas, aunque se conoce; pero sí un estudio de los meses y años, con el número de víctimas:
1982 (14): 3 en julio, 4 en agosto, 3 en septiembre, 3 en octubre, 1 en diciembre.
1983 (24): 2 en marzo, 5 en abril, 5 en mayo, 1 en junio, 2 en julio, 1 en agosto, en septiembre, 3 en octubre, 1 en noviembre y 1 en diciembre.
1984 (2): 1 en febrero, 1 en marzo. 1986:1 en octubre.
1987:1 en febrero 1990:1 en marzo o abril. 1998:1 en junio o julio.
Además, hay cuatro víctimas no identificadas, que se supone que murieron: una en 1983, una en 1985, otra entre 1982 y 1984, y otra más entre 1980 y 1984.
También fue sospechoso de seis desaparecidas, de las que jamás se hallaron los cuerpos: Patricia Osborn, 19 años, desaparecida el 20 octubre de 1983; Keli Kay McGinness, 18 años, 28 de junio de 1983; Kristi Lynn Vorak, 13 años, 31 de octubre de 1982; Ryan Johnson, 15 años, 12 de agosto de 1983; Ben Dudeck, 16 años, 28 de agosto de 1982; Dillon Mudd, 20 años, 3 de diciembre de 1982.
En el caso de Keli Kay McGinness parece claro que fue asesinada por Ridgway. Y también en el de Kase Ann Lee, porque, aunque no le acusaron formalmente, él confesó haberla estrangulado. No se encontró su cuerpo donde señaló.
En octubre de 2003, Ridgway dio detalles de otras dos mujeres que no están en la lista oficial: Patricia Yellow Robe, de 38 años, y Marta Reeves, de 36.
El 5 de noviembre de 2003, le añaden más cargos: los asesinatos de Linda Rule, Roberta Hayes, Reeves, Patricia Barczak, Yellow Robe y el de una mujer no identificada.
En la actualidad cumple su condena en la penitenciaría de Walla Walla, en el estado de Washington.
La Mataviejitas (México)
Juana Dayanara Barraza Samperio es una asesina serial mexicana, conocida popularmente como la Mataviejitas, que se ha convertido en el caso más impresionante de la historia criminal de México, por el número de víctimas y el lapso de tiempo en que asesinó impunemente. Su modus operandi guarda gran semejanza con el de famosos asesinos mundiales, como el Monstruo de Montmartre.
Juana Barraza, nació en la ciudad de Puebla en 1954. Estudió enfermería, pero se dedicó a varias actividades que nada tenían que ver con lo anterior: probó en el mundo de la lucha libre, bajo el seudónimo de «la Dama del Silencio», y también vendió rosetas de maíz afuera de la arena. Se le supone adoradora de la Santa Muerte, y es famosa porque cometió varios homicidios en la Ciudad de México y en su área metropolitana desde finales de la década de 1990 hasta 2006.
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