Erlantz Gamboa - Caminos Cruzados

Здесь есть возможность читать онлайн «Erlantz Gamboa - Caminos Cruzados» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Caminos Cruzados: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Caminos Cruzados»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Un matrimonio de un pueblecito mexicano aparece brutalmente asesinado en su propia casa. Nadie puede hacerse a la idea de que estas cosas que suceden normalmente en la capital hayan acabado pasando en la tranquila población y menos que nadie el encargado de la investigación policial, Carvajal. Es entonces cuando aparece la agente de la policial federal, Marcia de Valcarcel, que informa a Carvajal de que el crimen se corresponde con el modus operandi de un asesino en serie al que hace bastante que persigue y al que ha apodado Calígula.
Por otro lado, en un pueblo cercano aparece una anciana con el cuello roto y con la caja fuerte donde guardaba sus joyas desvalijada. En esta ocasión es el teniente Arturo Palacios quien irá detrás del asesino «mataviejitas».
Las historias de las dos investigaciones se van entretejiendo con agilidad en la novela que resultó ganadora del Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial 2010. En palabras del jurado «destaca el buen ritmo narrativo y la buena dosificación de ingredientes de la historia, que convierten Caminos cruzados en una novela ágil y con unos hilos argumentales bien trabados, que aseguran el interés de la historia hasta la última página».

Caminos Cruzados — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Caminos Cruzados», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

El 26 de junio de 1977, a las 3.00 de la mañana, Salvatore Lupo, de 20 años, y Judy Placido, de 17, salieron de la discoteca Elephas, en Bayside, Queens, comentando los sucesos del Hijo de Sam: «Es escalofriante cómo el hijo de Sam surge de cualquier parte. Nadie sabe quién será el próximo». Apenas entraron en el coche, y apareció quien estaba en la mente de ambos: disparó sobre ellos cuatro veces. La joven recibió tres impactos, y el joven: uno. Por fortuna, ambos sobrevivieron y pudieron contar que justamente estaban hablando del asesino cuando éste los atacó.

Un testigo dijo haber visto a un hombre alto y de cabello negro por la zona, y otro describió a un joven rubio con bigote. Los retratos, por tanto, correspondían a los dos descritos anteriormente, pero ambos parecían estar en la escena del crimen.

El 31 de julio de 1977, a las 2.35 de la madrugada, una joven llamada Stacy Moskowitz y su novio Bobby Violente, ambos de 20 años, estaban en el coche de ella, bajo una farola del parque municipal. Se estaban besando cuando un hombre se detuvo ante el vidrio de la ventanilla del pasajero y disparó. Bobby recibió dos impactos en la cara, y Stacy uno en la cabeza. La chica murió poco después; Bobby perdió el ojo izquierdo y casi la total visibilidad del derecho.

En este homicidio hubo bastantes testigos, en especial uno: Tommy Zaino, de 19 años, que estaba dentro de su auto, cerca de las víctimas. Poco antes del ataque, vio acercarse al asesino y miró por el vidrio trasero de su vehículo qué sucedía. Gracias a que la zona estaba bien iluminada, vio muy bien al hombre, a quien describió como de entre 25 y 30 años, de alrededor de 1,75 de altura, con un cabellera revuelta de color marrón claro que parecía una peluca. Otro testigo, una mujer que estaba con su novio en un extremo del parque, le vio entrar en un auto pequeño, de color claro. Anotó la matrícula, al menos gran parte de ella. Otras personas vieron un Volkswagen amarillo que huía con las luces apagadas. Un hombre lo persiguió en su auto, durante un rato y dio una buena descripción del criminal.

Con los datos obtenidos, el 10 de agosto de 1977, la Policía fue en busca de David Berkowitz. A las 19.30, un hombre salió del edificio donde vivía éste, con una bolsa de papel en la mano. Cuando se aproximó a su auto, los detectives le ordenaron detenerse. El oficial le preguntó quién era. La respuesta fue: «Soy el Hijo de Sam, David Berkowitz».

Admitió que asesinaba por odio a las mujeres. Matarlas le producía una gran excitación sexual. Después de disparar se masturbaba en su automóvil. Y cuando no mataba, regresaba a las escenas de crímenes anteriores, para revivir la fantasía. Se excitaba ante los restos de la sangre o la silueta de tiza en el suelo. Incluso tenía ganas de asistir a los funerales de las víctimas, aunque nunca se animó.

Confesó todos los crímenes, pero los envolvió de una historia fantástica sobre que pertenecía a una secta satánica, relacionada con Charles Manson, y un demonio, Belcebú, que se reencarnaba en Sam, el perro de su vecino, y le ordenaba matar. Por ello se daba el nombre de Hijo de Sam. Implicó a varios miembros de la secta satánica en los homicidios, y fue dando nombres de cada uno y su participación. Un miembro llamado Michael Carr fue quien disparó sobre Lupo y Placido; dijo que había habido al menos cinco de sus asociados en el tiroteo contra Freund y Diel; quien los liquidó fue un tipo apodado Manson II. En el caso de Voskerichian, dijo que quien disparó fue una mujer de Westchester. En cuanto a Moskowitz y Violente declaró que se trató de un amigo de Carr, que llegó de Dakota del norte para efectuar tal trabajo.

La Policía también sospechaba que los homicidios no los cometía él solo, pero no pudieron encontrar a la gente que implicó el asesino. Parece, casi seguro, que fue pura invención.

El 30 de mayo de 1977, en el periódico New York Daily News se recibió una carta enviada el mismo día desde Englewood, New Jersey, en la que alguien decía ser el Asesino del Calibre 44. El diario publicó la carta íntegra, lo que produjo que el pánico se extendiera por toda la zona de Nueva York, pues parecía que el asesino estaba aún suelto.

El 12 de junio de 1978, el Hijo de Sam fue sentenciado a seis cadenas perpetuas y encerrado en el correccional de Attica.

En 1979, otros reclusos lo atacaron con un cuchillo e intentaron degollarlo. Recibió 52 puntos en el cuello, que le dejaron una gran cicatriz. En 1987, se declaró cristiano renacido. En marzo del 2002, envió una carta al Gobernador de Nueva York, en la que aceptaba que se merecía permanecer encerrado el resto de su vida. En junio el 2005, demandó a su defensor, Hugo Harmatz, porque éste incluyó sus cartas en un libro que escribió sobre él, con el que ganó bastante dinero. El año siguiente, un juez decretó que el abogado debía entregar parte de sus ganancias, pero no al asesino, sino a una asociación de víctimas del crimen en el estado de Nueva York.

José Antonio Rodríguez Vega

El Mataviejitas (España)

José Antonio Rodríguez fue un asesino serial español que violó y mató al menos a dieciséis mujeres mayores, todas ellas viudas, de edades comprendidas entre los 61 y 93 años, en la zona de Santander, entre agosto de 1987 y abril de 1988.

Rodríguez Vega nació en la misma ciudad de Santander. Odiaba a su madre porque ella le expulsó de su casa cuando golpeó a su padre, quien tenía una enfermedad terminal. Como venganza hacia ella, comenzó a violar mujeres, hasta el 17 de octubre de 1978, en que fue arrestado. En esa época se le conoció como «el Violador de la Moto».

Le sentenciaron a 27 años, pero salió a los 8, por buena conducta, además de que obtuvo el perdón de las violadas, con excepción de una. Liberado en 1986, fue abandonado por su avergonzada esposa, quien se llevó al único hijo de ambos. Se volvió a casar. En esta segunda ocasión con una mujer con problemas mentales, a quien él torturaba. Para los vecinos era un hombre trabajador, agradable y buen esposo.

José Antonio era atractivo, simpático y seductor, moreno, de mirada penetrante, nariz aguileña y boca muy marcada, con aspecto de ser una buena persona e inofensivo. Por ello, le abrían muchas puertas y no levantaba sospechas.

El 6 de agosto de 1987, Rodríguez Vega irrumpió en el domicilio de Margarita González (de 82 años), a quien violó y asfixió, haciendo que la pobre mujer se tragase su dentadura postiza. Unas semanas más tarde, el 30 de septiembre de 1987, hallaron muerta en su hogar a Carmen González Fernández (de 80 años). En octubre, mató a Natividad Robledo Espinosa (de 66 años), a quien golpeó, violó y asfixió. El 21 de junio de 1988, asesinó a Carmen Martínez González. El 18 de abril de 1988, Julia Paz Fernández (de 66 años) fue hallada desnuda, violada y asfixiada.

Las identidades de las otras víctimas no han sido reveladas.

Su fin se acercó cuando los investigadores repararon en la dentadura que se tragó Margarita González, lo que parecía indicar violencia. En el caso de Natividad Robledo, había sangrado que indicaba violación. Y en una de las casas de «las no reveladas» se halló una tarjeta en la que Rodríguez Vega ofrecía sus servicios de albañilería. Coincidía que varias de las muertas habían efectuado recientes arreglos de albañilería.

El 19 de mayo de 1988, Rodríguez Vega, ya conocido como «el Mataviejitas», fue arrestado cuando caminaba por la calle Cobo de La Torre, en Santander, en donde compartía un apartamento con María de las Nieves, una mujer de 23 años. Al ser detenido, confesó sus crímenes.

Su juicio comenzó en noviembre 1991, en Santander. Si bien había confesado sus crímenes en el momento de su detención, los negó en el juicio, y alegó que las mujeres murieron debido a sus edades avanzadas. Y así lo había considerado la policía en varios casos. Vega actuó siempre con gran pulcritud, puesto que no dejaba huellas ni sangre. Las asfixiaba en la cama sin que ellas pudieran evitarlo; en la mayoría de los casos, la muerte parecía responder a causas naturales. Los informes forenses dictaminaron fallecimiento por un paro cardiorrespiratorio. Era cierto, pero inducido por la asfixia.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Caminos Cruzados»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Caminos Cruzados» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Santiago Gamboa - Necropolis
Santiago Gamboa
Jo Caminos - Tempus Z
Jo Caminos
Madre Andromeda de Jesús - Caminos de amor y sabiduria
Madre Andromeda de Jesús
Esteban Gutiérrez Jiménez - Caminos de la creación digital
Esteban Gutiérrez Jiménez
Paloma Luna - Uno de mil caminos
Paloma Luna
Jorge Neira Rozas - De nostalgias y caminos
Jorge Neira Rozas
Diego Goldemberg - Caminos cruzados
Diego Goldemberg
Дарья Русакова - Дороги / Caminos
Дарья Русакова
Отзывы о книге «Caminos Cruzados»

Обсуждение, отзывы о книге «Caminos Cruzados» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x